CAPITULO 1
CAPITULO 1
Son las 10:30pm de un sábado por la noche y Zoro simplemente se encuentra mirando como siempre el stream de EroPrince_03. Su mano izquierda acaricia sus gordos y pesados testículos mientras que con su mano derecha se masturba con un ritmo suave y constante. Se muerde los labios totalmente excitado mientras observa detalladamente la delgada figura del joven en pantalla que se encuentra totalmente desnudo exhibiéndose sin pudor alguno frente a las cámaras con desconocidos. El chico de dorados cabellos sacude su mullido trasero mientras está de pie, luego delante de las cámaras separa las piernas y se abre las nalgas mostrando el pequeño vibrador que se encuentra dentro de su apretado agujero. El rubio gime de placer al sentir las vibraciones del pequeño aparato dentro suyo mientras los sonidos de ''ding'' ''ding'' provenientes las donaciones en vivo se escuchan durante la transmisión de su sesión erótica.
Zoro gruñe observando aquel juguete sexual enterrado en ese apretado agujero entre las nalgas del rubio, cierra sus ojos imaginando como seria tener su enorme polla dentro de aquel culo gordo y bien formado. Se masturba con mayor rapidez y fuerza, bombeando su polla a una velocidad inimaginable. Se imagina teniendo a EroPrince_03 a la merced de su lujuria y de sus eróticos caprichos. El peliverde pondría al sexy rubio sobre su estómago, le separaría las piernas, prepararía su apretado culo con mucho aceite o lubricante y luego lo follaria como una bestia: duro y sin piedad.
¡Ah! Le encanta la idea de sexo rudo y apasionado.
Roronoa abre los ojos y ahora simplemente mira descaradamente como el dulce putito se encuentra abierto de piernas masturbándose frente a las cámaras mientras enseña su culo que aún conserva el vibrador dentro; lo escucha gemir de placer y correrse sobre su estómago con fuerza dando un delicioso espectáculo a todos sus seguidores; el peliverde lo sigue minutos después en un delicioso orgasmo.
''¿les gusto la sesión de hoy?'' pregunta el joven rubio un tanto agitado; lleva una máscara de kitsune en su rostro. ''pues como les comenté hace unas noches atrás, hare una tómbola especial para que uno de ustedes se gane una noche de pasión conmigo'' se ríe EroPrince mientras se le ve teclear en el computador donde ahora se ha desplegado un pequeño programa que servirá para seleccionar el ganador para esa noche de pasión.
Zoro toma un pañuelo y limpia su corrida de sus manos y abdomen para luego dejarlo a un lado en el suelo; sus labios se estiran en una sonrisa. Hoy era la noche que tanto había deseado que llegara.
''Bien, ha llegado el momento de girar la ruleta de la suerte. ¡Ahí vamos!'' el streamer presiona la tecla enter y el programa comienza su trabajo. La ruleta gira a gran velocidad por unos segundos hasta que se va deteniendo poco a poco hasta quedar en el nombre del elegido. ''¡Bien! ¡Tenemos un ganador! Por favor, denle un aplauso a nuestro querido Mr.Bushido''.
«¿Eh? ¿Dijo mi nombre?» piensa el peliverde quien observa el monitor totalmente impactado por semejante noticia. Él nunca había pensado que funcionaria, ni siquiera había tenido fe, pero maldición, le debía una muy grande a Franky; le regalaría una docena de cola con papas fritas y hamburguesa.
''Mr.Bushido, te enviare un mensaje por privado para ponernos de acuerdo. Y eso es todo, bastardos lujuriosos, que descansen'' se despide el rubio mientras va cerrando el stream, quedando solo la pantalla de chat para hablar con el ganador.
Zoro simplemente se queda viendo estupefacto el mensaje que aparece en la ventada de chat y traga fuerte, está nervioso. ¡Oh carajo! EroPrince quiere hablar con él para tener su ''cita sexual''. El peliverde siente que el nerviosismo le invade, pero entonces sin pensarlo mucho y agarrando el valor necesario como debía, decide responderle.

Viernes 11 de noviembre
7:45pm
Hotel Gran Tesoro
Zoro está nervioso. Se encuentra en la habitación del hotel; está sentado en una cama matrimonial y a su lado una pequeña bolsa donde lleva una muda de ropa aparte de ciertos artículos que podrían servirles para el momento. Se levanta de la cama para ir a revisar el minibar y saca varias botellas de cerveza que hay dentro del pequeño refrigerador mientras espera con total nerviosismo al chico de sus deseos más pecaminosos. De solo pensarlo, su miembro comienza a hincharse causándole molestia con lo apretado de su pantalón. Se termina una botella y luego agarra otra, le quita la tapa y comienza a beberla; es tan buena que puede perderse en su sabor, por suerte tiene buena tolerancia al alcohol sino seria penoso para él no poder rendir en el acto sexual.
La verdad era que Roronoa era fiel seguidor del joven rubio desde que este apenas tenía unos 50 seguidores, había visto crecer su canal privado a más de diez mil seguidores y se alegraba por él. Recordaba con absoluta molestia lo que su amigo Law le había dicho con respecto a su asunto privado, y pues él había buscado la solución por su propia voluntad, pero al final no llego a nada con nadie en absoluto. Entonces el peliverde decidió probar otras opciones, logrando así pasar por docenas de páginas pornográficas, salas de chat calientes y webcams tanto de mujeres como de hombres, pero ninguno había logrado captar su atención lo suficiente, el peliverde estuvo a punto de tirar la toalla hasta que vio a cierto rubio enmascarado de kitsune sacudiendo sus nalgas en un sensual baile frente a las cámaras… y vaya que fue todo un espectáculo para la vista. Su miembro jamás había estado tan duro en su vida como esa primera vez que lo vio dando semejante espectáculo.
Su boca se hace agua al imaginar hacerle cosas muy sucias al joven. Le encanta todo de ese zorrito tan sensual y caliente; quería recargarlo contra la mesa y meter su verga en el interior de su agujero y follarlo como se debía. Apostaba que se sentiría cálido y apretado. Se toma otro trago de cerveza para calmar su ansiedad y mira la bolsa a lo lejos, que ha traído consigo. Condones, lubricantes y juguetes sexuales; él se siente completamente preparado para la acción por primera vez.
Los minutos pasan y Zoro mira el reloj en su mano izquierda. Son las 8:05pm y el joven rubio no llega, las botellas de cerveza siguen acumulándose en el suelo; esta impaciente, solo espera que no lo deje plantado esta noche. ¡Tch! Diosa, este era su propio regalo de cumpleaños; con ayuda de Franky por supuesto quien había logrado hackear mediante un virus de computadora la tómbola virtual de hace unas noches atrás. Se habían arriesgado con ese movimiento no muy legal, pero ciertamente es que el moreno esta encaprichado con el zorrito sexy de la webcam, no podía dejar de pensar en él ni cuando trabaja en el dojo de kendo con Mihawk. Le debía un muy buen regalo al peliceleste por esta acción que es un ''poquito'' ilegal de su parte.
El sonido de una puerta abriéndose hace que el moreno se ponga en guardia. Es entonces que ve a un joven rubio con mascara de zorro entrando en la habitación; en sus manos lleva una carpeta y bolígrafo. El rubio lleva puesta una camisa azul de mangas largas abierta hasta el pecho, pantalón negro de cuero ajustado a sus caderas y demasiado apretado en su culo, su vestimenta combina con sus zapatos oscuros.
—hola — saluda el enmascarado. —¿eres Mr.Bushido?
El peliverde traga con fuerza y luego de varios segundos en silencio, al fin decide contestar al chico: —así es. Estaba esperándote…
El joven asiente y cierra la puerta detrás de sí.
—Vayamos al grano sobre lo que nos trae aquí. Hay varias condiciones para nuestro encuentro, Mr.Bushido.
—¿Cómo cuáles? — pregunta nervioso el peliverde quien no esperaba algún tipo de condición sobre lo estaban a punto de hacer. Quería terminar con esto e ir directo a la acción.
—primero que todo, usaremos preservativo — indica el enmascarado buscando en su carpeta unos papeles a los que hace entrega al moreno frente suyo, seguido le da el bolígrafo —segundo, no voy a quitarme la máscara ni mucho menos dejare que me la quites. Me gusta mi privacidad.
El peliverde asiente, aunque la curiosidad lo estaba matando por saber quién es el sexy zorro. Toma los papeles y observa cada una de las cláusulas que tiene.
—tercero, nada de nombres reales — el rubio le enseña los dedos mostrándole que lleva la cuenta de las cláusulas. —cuarto, nada de grabaciones de nuestro encuentro.
—entiendo, EroPrince — Zoro observa cada punto y se percata que en la última clausula dice que si no cumple con alguna de ellas podría ser demandado por una buena cantidad de dinero. ¡Vaya mierda!
—las demás clausulas están en el acuerdo que acabo de entregarte — se cruza de brazos mientras lo observa. —por favor lee detenidamente antes de firmar con tu nombre y número de identificación.
Roronoa lee detalladamente el acuerdo y lo firma sin pensarlo dos veces, si tenía que poner su nombre y su ID en el maldito papel para follárselo lo haría sin chistar. Le entrega la documentación y el bolígrafo al joven frente a él que procede a guardar los papeles y dejarlos en la mesa más cercana de la sala.
El enmascarado camina hacia el moreno y coloca la mano en su chaqueta verde oscuro; toma la vestimenta desde el cuello deslizando la pieza de ropa desde sus hombros, bajándola por sus brazos y luego la deja caer al suelo. El enmascarado desliza sus manos ahora en una suave caricia sobre los musculosos brazos morenos haciendo un recorrido muy lento y sensualmente provocativo acariciando cada parte de su piel.
Roronoa es grande y malditamente bien construido físicamente; el moreno se quita la camiseta interior de color negro mostrando su fornido pecho y abdominales duramente trabajados y al rubio de mascara de zorro se le hace agua la boca. El peliverde es sexy como el infierno y rudo, justo como le gusta a él…
¡Que pecado! Jamás había visto a alguien tan perfecto físicamente. Esa piel morena como el azúcar, esos abdominales definidos, las venas marcadas de sus brazos, hm~ se le antojaba pasarle la lengua al hombre frente a él. Lastimosamente tenía la máscara puesta para proteger su identidad.
—ojalá no llevaras mascaras — dice el moreno abriendo de un fuerte tirón con sus manos la camisa azul del rubio quien grita indignado por tal acción. —así podrías chuparme la verga con tus dulces labios, rubia.
—¡esa camisa me costó muy cara! —replica el rubio mientras ve como los botones han caído al suelo por la acción repentina del peliverde, seguido en un acto que no esperaba tampoco el moreno termina de arrancar lo que queda de la camisa de EroPrince y lanzarla al suelo hecha jirones— ¡Maldito!
El moreno ríe burlón y le contesta: — da igual, yo te comprare otra zorrito. Las que quieras…
—¡desgraciado! — contesta molesto. El peliverde rápidamente lo levanta en un movimiento fluido y se lo coloca al hombro —¡suéltame bastardo! — grita molesto.
Una nalgada suena en la habitación y seguido un chillido de indignación ante tal acto un poco ´´denigrante´´ según el pensamiento del blondo.
El rubio es arrojado sobre la cama como si fuera un saco de patatas. Roronoa se acerca a él acechándolo con su mirada café, observando cada movimiento que hace su presa. El peliverde coloca sus manos en la cintura del chico y abre la correa, seguido desata el botón del pantalón y baja su zíper; en un rápido movimiento desliza la prenda de cuero por sus muslos hasta sus rodillas exponiendo al enmascarado a su mirada.
¡Que delicia! El rubio no usa ropa interior; en cambio, su polla esta semi dura y un poco húmeda debido al poco liquido preseminal que brota de la polla del rubio.
Zoro toma la semidura polla del rubio entre sus labios y empieza a chuparla. Lo hace lentamente provocando que gemidos salgan de sus rosados labios. Engulle ese dulce miembro hasta la garganta, ¡mierda! Sabe delicioso y es la primera vez que chupa una polla. Saborea aquel falo, lo lame lentamente para conocer cada detalle y arista de su miembro sintiendo, así como se va endureciendo en su boca mientras lo chupa sin decoro alguno ese falo ahora de color rojizo y duro. Sus labios ahora chupan cada testículo hasta dejarlos totalmente mojados, los lame y los sorbe; están gordos, deliciosamente cargados de semen, sus manos no dejan de tocar aquella gorda polla que reclama nuevamente atención de su boca y procede a dársela.
Al peliverde le encantan los gemidos que brotan del joven streamer. El chico se retuerce en la cama debido al placer que siente, sus manos juegan con el corto cabello verde de Mr.Bushido mientras que la otra se aprieta los duros pezones.
—¡Agh! ¡ahm~! — gime el rubio totalmente extasiado. Era la primera vez que le hacia un delicioso oral tan apasionado; tristemente ninguno de los pocos amantes que tuvo lo hizo arder en la cama como ahora. —¡Ahm~ por favor!
—¿te gusta cómo te chupe la verga, zorrito? — pregunta el moreno quien no deja de masturbarlo y de jugar con sus bolas; las masajea y aprieta entre sus largos y gruesos dedos — responde, zorrito. Se honesto…
—me encanta como me la has chupado — gime en respuesta.
—aun no te puedes correr, zorrito — dice en un tono bajo Roronoa al joven quien esta a merced de sus caricias. — tengo que seguir saboreándote, hasta estar satisfecho y seguir con lo demás.
Los labios del peliverde se estiran en una sensual sonrisa; deja de tocar el miembro del rubio. Zoro toma las piernas del blondo desde debajo de las rodillas, tira del joven hacia el frente acomodándolo más cerca de su cuerpo. Ahora que lo tiene en la posición deseada, prosigue a levantar sus torneadas piernas y llevarlas lo suficientemente cerca hacia el pecho del joven modelo. El enmascarado gime al estar totalmente expuesto a la vista de aquel fornido y sexy hombre. Trata de erguirse lo suficiente porque desea ocultar toda su intimidad al sentirse demasiado expuesto pero no puede, desde esa posición se le hace imposible.
—mira nada más — dice en tono burlón el moreno observando cada delicioso detalle de la intimidad del rubio. Los gordos glúteos se encuentran totalmente separados gracias a las morenas manos del peliverde, incluso viene con una pequeña sorpresa en su ano — tienes el vibrador en el culo, que zorrito tan lujurioso eres.
—¡maldtio marimo! — gruñe el rubio un poco enojado. Este encuentro sexual no estaba saliendo como él deseaba, ¡maldita sea! Se supone que él era quien lideraría en el acto sexual — ¡ya verás, cuando me libere!
El peliverde se ríe sonoramente y en un acto burlón desliza su lengua entre la raja del culo del rubio haciendo un lento recorrido de atrás hacia adelante varias veces seguidas.
—lo único que provoca ese vibrador en mí, es envidia — afirma el peliverde observando con molestia el juguete sexual de color azul — quiero probarte, zorrito sexy.
«¿sexy? ¿yo?» piensa el joven en ese momento que se encuentra a merced de la lujuria del peliverde. Gracias a la diosa usa una máscara, si Mr.Bushido viese su rostro ahora mismo, se reiría de él. Sentía tanta vergüenza por las palabras que le decía… su rostro estaría igual que un tomate, muy rojo. «¡jamás me he sentido sexy!»
Curiosamente EroPrince jamás había pensado en si mismo como ''sexy'' más bien, siempre pensó que era quizás lindo llegando quizás a guapo.
''¡Agh~ no!'' gime el rubio al sentir como el vibrador es retirado de su agujero dejándolo ahora con un sentimiento de vacío. El pequeño juguete cae en la cama zumbando con fuerza.
—sí que esta hambriento, zorrito… — recalca el peliverde mientras observa como el ano mínimamente dilatado del rubio palpita; el moreno le chupa el agujero con fuerza. El rubio solo puede gemir apasionadamente; sus pezones rosados están totalmente erguidos. — tu pequeño ano está deseoso de mi polla. Si solo pudieras ver como palpita tu hambriento agujero deseando ser llenado…
Su lengua se desliza en el interior del rubio derramando saliva para humedecer la entrada lo suficiente. Zoro sabía que debía de utilizar lubricante para preparar al chico, pero bueno, él deseaba saborearlo, prepararlo con su saliva… tomaría su tiempo para hacerlo.
''Toma el vibrador, y úsalo para jugar con tu bonita verga y bolas. No descuides tus pezones tampoco. Te comeré el culo, zorrito, disfruta'' ordena Mr.Bushido con firmeza mirándolo con seriedad. Como deseaba ver su rostro y la expresión que debiese tener en ese momento.
Y así lo hizo. Fiel a sus palabras, el peliverde lamio cada contorno del agujero del rubio y jugaba con su entrada. Metía sus dedos y lengua a la vez o se turnaba entre ambos. El peliverde movía la lengua de un lado a otro, rápido y constante; en cambio el rubio, pasaba su vibrador por sus hinchados testículos y su polla erecta, se apretaba los dulces pezones rosados. Se estaba volviendo loco del placer que su cuerpo experimentaba.
Era tan placentero, la primera vez que alguien le hacía sentirse tan deseado.
EroPrince gimió con fuerza cuando fue tomado por el orgasmo mas delicioso de su vida. Su polla pulsaba con fuerza mientras largos chorros de semen caían sobre su pecho y parte de su plano abdomen; el peliverde mientras tanto, chupaba su entrada sin parar. El cuerpo del rubio se sentía totalmente satisfecho… no se supone que fuese así en absoluto.
Sin darse cuenta, su pantalón de cuero y zapatos fueron removidos. El orgasmo lo tenia en la dulce neblina del éxtasis del post orgasmo; oh~ jamás había sentido algo como esto.
—mírate zorrito — dice Zoro. Su voz suena tan sensual y llena de lujuria mientras lo mira. Ahora estaba de pie y sin ropa, ¿Cuándo se la había quitado? — te ves hermoso…
El moreno se abalanza sobre el cuerpo del rubio y comienza a chuparle los brotes rozados y sensibles que son sus pezones. Su lengua los lame y sus labios los maman con fuerza sacándole algunos gimoteos al joven. Luego, el peliverde deja un rastro de besos desde su pecho a su cuello, para entonces bajar y con su lengua recoger todo el semen del rubio y degustarlo como el más delicioso manjar que hubiese existido. Sigue su recorrido hasta la parte inferior donde yace el miembro del enmascarado y lo toma en su boca y sigue mamando hasta dejarla brillante y un poco hinchado de la felación.
Roronoa toma de las piernas al rubio y lo voltea sobre su estómago tomándolo por sorpresa. Se sienta sobre sus muslos, y el moreno se estira hacia su bolsa y saca la botella de lubricante; la bolsa cae y deja ver parte de su contenido. El moreno abre la botella de lubricante y derrama el liquido en sus dedos, la suficiente cantidad para preparar aún mejor aquel culo que tanto desea follar. Mete dos dedos en su ya dilatada entrada.
—¡No! ¡Para por favor! — el rubio ruega. Su cuerpo se sentía tan sensible y saciado, que otro orgasmo simplemente sería demasiado.
—vinimos a follar EroPrince — replica el peliverde. Sus dedos se mueven primero de forma circular para entonces en movimientos rápidos de meter y sacar dentro del culo del rubio. Incluso mete un tercer dedo en su interior apretado. Tenia que aflojarlo lo suficiente para meter su gruesa polla. — a satisfacer nuestra lujuria —el peliverde besa su hombro y lo muerde, marcando al rubio como suyo.
—¡Ahm~! — gimotea el rubio al sentirse vacío; el marimo ha sacado sus dedos del interior de su cuerpo y sin querer menea el culo ansioso por tenerlo dentro.
Tomando nuevamente el lubricante y lo echa sobre su erecto miembro, lo embarra lo suficiente para facilitar la penetración. Gruñe por la excitación. Al fin lo tiene a su merced, el exquisito rubio de sus fantasías sería totalmente suyo ahora.
La idea le fascina.
Coloca su miembro entre las nalgas del rubio y empieza a moverse en un suave vaivén de adelante hacia atrás.
—me llamo Roronoa Zoro, dulce zorrito — le dice el peliverde inclinado ahora sobre EroPrince quien esta excitado por todo lo que ese hombre le hace. El moreno se pone nuevamente recto y le abre las nalgas; el glande de su erección se roza mucho contra su rosada entrada. — tienes un ano muy tragón, zorrito. Pronto tendrás mi verga en tu interior y estarás gimiendo mi nombre apasionadamente.
—usa preservativo — replica el rubio. Su cuerpo esta ardiendo de deseo, la polla de ese hombre es grande y ni hablar de su glande que toca deliciosamente su agujero hambriento. — nuestro trato, Mr.Bushido…
—¿Qué use condón, zorrito? — replica el peliverde con burla — no quiero… — le susurra, y sin decir más, Zoro desliza la punta de su miembro en el interior de EroPrince; un gruñido escapa de ambos hombres —hm~ que delicia, zorrito. Quien pensaría que tendrías el culo bien apretado…
—¡ahm~! ¡ah! — el joven rubio gime. Diosa, ese hombre la tiene muy grande. –usa condón, por favor, Zoro…
—¿otra vez pidiendo que use condón? —la forma tan erótica en que había pronunciado su nombre lo tenia al borde de enterrar todo su grueso miembro dentro del sexy modelo — no podre cumplir con eso zorrito…
—¿Por qué? ¡Agh! — el rubio gime al sentir como el peliverde se va hundiendo más y más en su cálido interior — ¡te puedo demandar por incumplir el contrato, maldito! Tendrías que pagar miles de beris por lo que estás haciendo.
—me da igual, demándame — le responde con un tono demasiado sensual —hoy es mi cumpleaños y tu eres mi dulce obsequio. Te follare y rellenare de leche a tu sexy y caliente culo hambriento…
Zoro apenas ha terminado de hablar cuando se hunde hasta la base en el interior del rubio.
—¡No~! ¡Sácalo Zoro! — gime EroPrince al sentir el grueso miembro estirando su agujero. Estira sus manos hacia atrás para tratar de quitárselo de encima, pero es imposible. El moreno esta enterrado hasta el ras de sus bolas… nunca había tenido una polla así de gruesa y larga —¡Zoro~!
El peliverde se excita mucho más debido a las suplicas de EroPrince, toma las manos del rubio y las coloca contra el colchón manteniéndolo firme con las suyas propias, logrando así aprisionarlo. El moreno inicia con un suave movimiento de cadera, le había encantado como el chico sexy había gemido su nombre. Poco a poco aumenta el ritmo y la habitación empieza a llenarse de gemidos y gruñidos. Los fuertes embistes tienen al rubio perdido en el placer. La cama rechina por los fuertes movimientos sexuales, el peliverde literalmente está montando al rubio como si fuera su hembra.
—¿te gusta zorrito? — le susurra de forma seductora — a mi me encanta y que delicia se siente estar en tu interior.
—¡Zo~zoro ahn~! — gime el rubio debajo de él. Sus pezones se frotan contra la cama igual que su polla, ambas partes están sensibles y el moreno no deja de montar su cuerpo, y de cierta forma le encantaba. — no tan fuerte idiota, ahn~
—no puedo esperar a llenarte, rubia — gruñe el moreno con fuerza. Sus caderas moviéndose con mas fuerza y velocidad — quiero que tu culo se amolde a mi verga, zorrito. No puedo esperar para rellenarte.
El rubio quería ser besado. Quería quitarse la mascara y besar al hombre que lo follaba de forma tan perversa y fogosa, pero hacer eso literalmente haría que su acuerdo fuese anulado, pero oh diosa, ese hombre lo estaba follando delicioso. Su verga estaba tocando su próstata que literalmente hacía que su saliva se deslizara fuera de sus labios por todas las exquisitas sensaciones que le causaba, ni siquiera podía tocarse así mismo… iba a tener un orgasmo y solo usando su culo.
''¡Ah si! ¡Eso es dulce zorrito, disfruta de mi polla!'' — gruñía el moreno sin dejar de embestir. Los gemidos de EroPrince lo calentaban, su sangre hervía y sus caderas no paraban de follar a su querido rubio. ¡Oh si! Sería una noche larga llena de pasión y lujuria. ''¡eso es bebé, apriétame con tu culo! Siente como mi polla se hunde en tu agujero y toca tu punto dulce, zorrito''.
—¡Ahm~ Agh! ¡Zoro si, follame! — el rubio en su mente suplicaba por piedad, pero lastimosamente disfrutaba del sensual acto amatorio. El hombre es rudo, fogoso y le encanta.
Roronoa gruñía lleno de placer. Su corazón bombeaba con fuerza, sus músculos se tensaban; deseaba ver el rostro del joven al que devoraban sexualmente. Bajando su cuerpo del todo sobre el más joven, Zoro mantuvo el ritmo de sus caderas. EroPrince en cambio apretaba su culo alrededor del miembro del peliverde excitado por lo que hacía.
El hombre lo tenía dominado bajo su fornido cuerpo aprovechando que su peso lo mantenía contra el suave colchón; el peliverde se dedicaba a lamer, morder, besar y succionar porciones de su pálida piel marcándolo como suyo; en cambio la polla del rubio estaba muy sensible frotándose contra las sábanas y sus pezones igualmente. Un gemido muy fuerte se escapó de sus labios debido al intenso orgasmo que sintió; aun así, el moreno no daba indicios de parar la dura follada que le estaba proporcionando. Ese hombre era la fantasía de cualquiera por tener semejante resistencia.
—aquí viene mi semen, zorrito — gruñe el moreno. Las venas de su cuello se marcan y empuja varias vecen con fuerzas contra el culo del rubio quien le grita.
''¡No! ¡Sácalo por favor!'' gemía el rubio al sentir como el peliverde lo rellenaba con su semilla. El muy maldito lo hizo. ''¡Si serás cabrón, maldita alga con patas!''.
El peliverde sigue moviendo sus caderas, pero esta vez con menos fuerza. Sus testículos palpitan y se contraen mientras liberan todo su esperma por su pulsante verga en el interior cálido del dulce rubio debajo de su cuerpo.
—¡hm~ si! — contesta el moreno. Sus ojos cerrados en éxtasis mientras sigue moviéndose con suavidad — lo pedias a grito, zorrito. Tu deseabas ser preñado por una buena verga como la mía… te estoy dando lo querías bebé.
—¡Eso no es cierto! — replica con histeria EroPrince, a la vez que se siente un poco indignado; su rostro totalmente rojo pero cubierto por la máscara, el sonrojo le llega hasta las orejas.
—si lo es — contesta el moreno y luego muerde su hombro con fuerza dejando la marca de sus dientes — ¿no has visto como tu tierno agujero palpita deseoso por una verga? ¿Cómo tus caderas se mueven queriendo montar a un hombre y exprimirlo hasta sacarle toda la leche de sus bolas?
El rubio se muerde los labios y guarda silencio. Sentía vergüenza por las palabras sucias del peliverde pero a la vez lo excitaban.
A lo mejor era cierto lo que decía, ¿verdad?
El joven cierra los ojos mientras piensa en todo lo que ha pasado, quizás estaba mintiéndose así mismo cuando no había experimentado demasiado en su sexualidad. Tenía que meditarlo cuando llegase a casa.
Zoro notando el silencio que hay, estira una de sus manos y desabrocha la máscara, seguido hace un movimiento rápido y arranca la máscara del rostro del rubio. El joven abre los ojos rápidamente y de forma instintiva oculta su rostro contra el colchón. No deseaba que lo viese, no a él. Muy probablemente se burlaría. Sus cejas, como las odiaba… eran horribles y era el único complejo con respecto a su cuerpo que tenía.
—¡N-NO ME MIRES!
—¿Por qué? — el moreno pregunta besando su nuca y hombros; tira la máscara al suelo lo suficientemente lejos para que el otro no la agarre. —quiero verte.
—¡NO! — responde con ferocidad. —no creo que te guste…
—¿y quien lo dice? — vuelve a preguntar el moreno tratando de ser paciente. — yo quiero verte, zorrito. Estoy seguro de que debes ser precioso.
EroPrince quería morirse. Su rostro y orejas ardían, está seguro; aquellas palabras en cierta forma lo reconfortaban en su corazón.
Sintió al peliverde reincorporarse y luego salir de su interior provocando un quejido en él; el rubio todavía tenía su cabeza contra la cama esperando no ser observado.
—serás tonto, rubia — gruñe Roronoa molesto. Deseaba ver el rostro del hombre que le provocaba y hacia arder sus más bajos instintos. — no me burlare, confía en mí.
—violaste el acuerdo que firmaste…
—¿y qué? — se encoge de hombros por la molestia y el recuerdo de aquel estúpido papel que tuvo que firmar.
—¿es todo lo que dirás? — dice molesto el rubio.
—yo soy un hombre sencillo rubia. Vinimos a follar, a pasarla bien — el peliverde frunce el ceño mirando al rubio que sigue en la misma posición sin mover ni un solo musculo. — iré por cerveza.
El peliverde se da vuelta y sale de la habitación hacia el minibar; EroPrince en cambio se sienta en la cama mirando hacia la pared. Se siente agotado, pero deliciosamente follado como nunca antes. El joven toca su rostro y suspira por unos momentos. Escucha atentamente para saber si el moreno ha regresado, pero no lo ha hecho. Mira la habitación de un lado a otro lo más rápido posible buscando el susodicho objeto para cubrir su rostro.
''¡maldita alga, agh~!'' susurra para sí mismo y de sus labios se escapa un quejido. ¡Diosa! Sus caderas dolían al hacer el mínimo movimiento, pero bien había valido la pena.
Gatea por la cama, asomándose por todos los costados buscando su mascara; para su horrible situación, no la encuentra en ningún lado cerca de él. Se lleva el dedo pulgar a su labio y lo mordisquea con suavidad pensando en algún movimiento o en un tonto plan que podría usar; para el rubio, este era el peor escenario posible y que no había contemplado en absoluto. Suspira molesto.
Cierra sus ojos solo por unos momentos y de su boca sale un grito poco masculino. Unos fuertes brazos morenos lo tienen prisionero. ¡Mierda! Se había olvidado de que el hombre estaba cerca y bajo la guardia sin querer. Roronoa con la fuerza de sus brazos, saca al rubio de la cama que patalea con fuerzas y lo lleva a rastras hasta el espejo que se encuentra cerca del armario, una vez allí se queda de pie mirando el reflejo del rubio quien tiene la cabeza gacha.
''mira lo bonito que eres, zorrito'' — le susurra al oído. — ''tienes un cuerpo hermoso y un rostro de ángel, uno muy pecador bebé.'' El rubio levanta un poco su rostro y ve al hombre detrás de él. Sus ojos afilados lo observan, devora su silueta con aquellos ojos cafés y el contraste de sus pieles es exquisita. ''Mírate zorrito. Tienes unos preciosos ojos azules como el mar, tu dorado cabello es como el brillante sol en un día de verano y primavera, tu hermosa y nívea piel me tienta a seguir marcándote, tus dulces y delgados labios rosados, tus exóticas y únicas cejas… todo en ti es precioso, pequeño zorrito caliente''.
—¿piensas eso en verdad o solo lo haces para seguir follandome? — el rubio hace un puchero mientras lo mira a los ojos usando el espejo y es allí cuando EroPrince se percata que los ojos del moreno brillan por unos segundos en un tono dorado y luego plateado, jamás había visto algo así.
—son ambas zorrito — Roronoa pasa su cálida lengua por la oreja del rubio y la muerde un poco. Seguido toma el miembro del joven en sus manos para masturbarlo con parsimonia — me gustas un montón, desde que te vi sacudiendo ese hermoso culo en la plataforma webcam de Sweet Fuckboys y dije: —tengo que follarlo como sea, debo tenerte y hacerte mío.
—eres un marimo pervertido — el rubio gime. Siente como el moreno acomoda su erección entre sus nalgas para frotarse; EroPrince agarra la mano del peliverde que lo masturba en ese instante y con su otra mano libre se aprieta los pezones. — no soy de nadie, idiota. No le pertenezco a nadie, entiéndelo…
—eso dices zorrito — el moreno le muerde la unión del cuello y hombro. — pero eres mío y siempre serás mío, da igual todo.
—¡Ah! ¡hm! ¡Zoro no tan rápido! — gime el rubio. Su polla esta muy sensible y el toque del peliverde no hace más que aumentar su deseo. —¡por favor!
—dime tu nombre, zorrito — le susurra el moreno seductoramente — quiero saber el nombre, del dulce angelito que me voy a follar y a rellenar con mi semen.
EroPrince gime al sentir como los dedos del peliverde aprietan sus bolas y luego las acaricia, su polla esta totalmente dura y el glande gotea presemen.
—Sanji, mi nombre es Sanji Vinsmoke — sus ojos azules brillan de deseo; el rubio observa a través del espejo que lo mismo muestran los ojos del moreno. El color de aquellos irises cambian del tono café, a uno plateado y luego a dorado. Es hermoso lo que estaba viendo, eran tan sobrenatural, como si no fuera humano del todo.
—apoya tus manos en la pared, separa las piernas y levanta el culo como si lo ofrecieras para mí — ordena Zoro.
Vinsmoke obedece y se coloca en posición. Mueve su cadera de un lado a otro haciendo que sus nalgas se sacudan. Mira como el moreno lo toma de su pequeña cintura y luego desliza esas grandes manos a sus mullidos glúteos, los cuales separa exponiendo así su agujero hinchado y sensible. Siente como varias gotas de saliva caen cerca de su entrada y gime bajo.
—tu agujero es hambriento — le susurra al oído sensualmente — desea tener mi verga en su interior y que lo rellene. — el moreno acerca su rostro al de EroPrince.
Sanji tiene las mejillas rosadas, de la comisura de sus labios se escapa un hilillo de saliva, sus ojos brillantes y dilatados por el deseo. El moreno pasa la lengua por los dulces y rosados labios de su amante.
Le gusta su sabor y son suaves. Sin pensarlo demasiado el moreno devora los labios de EroPrince mientras procede a penetrarlo profundamente. Lo embiste con fuerza y el rubio no puede hacer más nada que gemir. El sonido de chapoteo y de carne contra carne invade nuevamente la habitación; los amantes devoran sus labios, enredan sus lenguas en besos demasiados obscenos.
Vinsmoke está demasiado perdido en el placer. Sus hermosos ojos se enfocan en el peliverde detrás de él; el cuerpo de Zoro esta brillante por el sudor y sentía la urgencia de lamer su piel canela, sus pezones chocolates están duros, las venas de sus brazos se marcan mientras lo sostiene en posición, las cuerdas y venas de los músculos de su cuello lucen tensas, sus labios abiertos dejando escapar el sonido de sus sensuales gruñidos… a él le gustaba lo que veía y ¡oh diosa! Su polla, tocaba todos los lugares correctos.
Roronoa se separa de Sanji y tomándolo de la cintura lo gira para colocarlo frente a él. Lo agarra con fuerza de su cintura y en un movimiento lo levanta en volandas, su miembro acaricia la ya dilatada entrada del rubio; Sanji en cambio coloca sus manos en sus hombros para no caer.
—¿Zo-zoro qué haces? ¡ahm~! — los ojos azules de Vinsmoke se abren mucho al sentir como la erección del peliverde acaricia su ano con suavidad.
—quiero meter mi polla en tu interior — responde en un susurro el de ojos cafés. Sus caderas moviéndose de forma circular haciendo que el glande de su miembro se roce con el dilatado agujero de EroPrince, quien pierde el aliento con cada roce.
—¡Ahm~! ¡Zoro! — gimotea el ojiazul al sentir como el glande de aquel miembro entra en su agujero; el moreno comienza a moverse dentro del rubio con parsimonia, provocándole gemidos de deseo. — ¿Qué me estas haciendo? ¡ahm no! ¡Por favor, marimo! ¡hyagh~!
—quiero escuchar como me pides ser follado — le roba un beso al rubio quien le corresponde gustoso — quiero que me pidas, que te clave mi enorme verga en tu interior zorrito…
Vinsmoke se muerde los labios. Se siente contrariado, pero a la vez tan excitado por lo que esta pasando; el moreno mete y saca la punta de su miembro de su interior; lo esta volviendo loco. Su cuerpo se siente tan caliente y deseoso por ser follado de una vez, pero decir lo que el marimo pedía también le avergonzaba, este hombre lo hacía sentir demasiado como una puta…
—no lo pienses mucho zorrito — Zoro lame su esbelto cuello tratando de seducirlo — solo dime lo que deseas y te lo daré.
—¡Clavame tu verga y follame Zoro! — gime en éxtasis Vinsmoke al sentir esa gruesa y larga vara de carne entrando en su interior de un solo empujón. —AHN~!
Los dedos de sus pies se cierran por las sensaciones que le produce el peliverde quien lo tiene rebotando sobre su enorme polla sin piedad mientras están de pie.
Aquella verga se mete tan profundo en lugares que ni siquiera sabia que existían, su próstata está siendo completamente tocada ahora que es follado. La cabeza de Sanji cae hacia atrás con sus ojos completamente cerrados y sus labios abiertos salivan debido al exceso de placer.
Zoro no deja de mover sus caderas embistiendo duro y profundamente. Sanji es suyo y lo va a marcar de muchas formas.
Camina hacia la cama con el rubio clavado en su verga y se sienta en ella, con Sanji ahora sentado en sus piernas. Le ordena montarlo y el rubio obedece. Sus caderas se mueven deliciosamente tratando de encontrar el ritmo adecuado. El de ojos azules se desliza por aquella erección larga y gruesa provocando en él gemidos, sus delgados dedos acarician los hombros del moreno, luego su cuello y luego la parte de atrás de su nuca. Se miran a los ojos, cada uno grabando en su memoria todos los detalles que les hace único.
—¿te gusta mi verga, zorrito? — pregunta burlon Roronoa mientras pasa la lengua por lo pezones del rubio. Los muerde y los succiona con dureza. —me montas tan bien, bebé. Te encanta mi verga, ¿verdad putito?…
EroPrince comienza a montarlo con más fuerza. Su interior apretándose alrededor de esa polla que comenzó a gustarle desde hace mucho; los fuertes sentones que le da el rubio al moreno le hacen perder el control.
—¿tanto así deseas sacarme la leche, zorrito? ¿quieres exprimir mi verga con tu culo, bebé? — sus manos grandes y ásperas azotan el culo gordo de EroPrince varias veces seguidas hasta dejarlo ardiendo y en un tono carmín— ¡ah si bebé, disfruta de mi verga! ¡Cabalga rápido y duro! ¡no pares, zorrito y sácame la leche de las bolas!
El peliverde lo tenia agarrado del culo haciendo que se moviese con mayor velocidad y recibiendo su verga aún más profundo en su interior. El chico gemía de gozo.
—¡así, sigue así! — gruñe el moreno. Su boca atrapa un pezón y empieza a mamar por varios minutos provocando que el rubio rebote con más fuerza sobre su verga — te voy a preñar hoy y siempre zorrito…
Con aquella afirmación el de ojos café se prende de los pezones del rubio como si fueran las tetas de una hembra lactando para su hijo. El moreno se dedica a comerle los pezones con un hambre sexual voraz; se los muerde, los chupa, los besa, los lame; hace lo mismo con cada sensible pezón rosado.
Era una lastima que el dulce zorrito caliente no lactara, ni pudiese embarazarlo; de igual forma no importaba, ese dulce zorrito cachondo estaría recibiendo su semen todos los días… lo deseaba.
—¡Ahn~! ¡Ahm~ Zoro~! — los quejidos apasionados de la pareja llenaban la habitación. —¡Follame duro, más por favor! ¡Préñame! ¡Relléname con tu leche!
—¡Eso hare bebé! — replica el peliverde en respuesta moviendo con fuerzas su cadera; sus ojos brillando en tonos dorados y plateados. — ¡siempre llenare tu culo con mi semen! ¡todo lo que quieras bebé!
El moreno gruñe con fuerza y besa apasionadamente a Sanji quien se corre durante ese beso. Su polla pulsaba manchando el abdomen de ambos y su culo estaba siendo llenado de semen por peliverde mientras se devoraban en aquel beso sucio y carnal.
El joven Vinsmoke se siente un poco cansado; Sanji mira con detenimiento los dorados irises del moreno que por alguna razón lo miran con melancolía, tienen ese brillo sobrenatural que de alguna forma se le hace familiar.
—¿Qué me has hecho, marimo? — suspira el rubio ahora recostado contra el fornido pecho del moreno que acaricia su espalda con cariño.
—follarte… — responde con una risa un tanto arrogante — te he hecho mío, zorrito. — Roronoa besa la coronilla de la cabeza del blondo mientras este suspira.
—ya te dije que no soy de nadie… — se muerde los labios el rubio después de mirar esos ojos dorados que lo han seducido. Aquella mirada llena de ternura y cariño lo miraban como si fuese el mayor de los tesoros. —y Feliz cumpleaños…
—Gracias por la felicitación. Eres terco rubia — Zoro toma el mentón de Vinsmoke entre sus dedos y lo hace alzar su rostro. Quiere grabar todo de él en su memoria. — tienes que saber que no hay cielo ni infierno que me aparte de ti, Sanji.
El peliverde le roba un beso. Sus labios se unen en ese ósculo lleno de promesas y deseos; el beso es tan lento que les roba el aliento a ambos.
«Allí esta esa mirada de nuevo» piensa Sanji. Por alguna razón siente que las palabras del peliverde ocultan y significan algo, pero no está seguro de que sea. «¿Qué es lo que tanto te atormenta, Zoro?»
El moreno acaricia las rosadas mejillas del rubio que se esta quedando dormido; lo toma en brazos y lo carga para colocarlo en la posición correcta; EroPrince lo abraza rodeando su cuello con las manos para no caer. Bosteza. Esta agotado y satisfecho, se siente como si hubiese corrido una maratón.
Vinsmoke es acostado en la cama y Zoro busca un paño el cual humedece para limpiar el abdomen de su amante y luego así mismo. El rubio se remueve en la cama mientras que el peliverde acaricia sus mejillas con ternura. Besa su frente y luego la punta de su nariz; sus labios se estiran en una sonrisa cálida mientras observa detenidamente al blondo que ahora se voltea dándole la espalda.
El moreno se acuesta entonces a su lado y los cubre a ambos con las sábanas. Pasa un brazo por sobre el vientre del rubio y lo acaricia, frota su nariz contra el cuello del rubio aspirando su dulce y atractivo. Su olor de cierta forma le traía recuerdos… besa su hombro y en medio de la oscura habitación, Zoro le susurra al oído: ''Te amo, zorrito…''.

A Sanji jamás se le había pasado por la cabeza ofrecerle al marimo ser parte de su show en la página webcam de Sweet Fuckboys. El rubio se había vuelto adicto al moreno; desde ese día que follaron, EroPrince no dejaba de pensar en él. Incluso, aunque parezca mentira, el moreno le había confesado una pequeña cosa al rubio que lo dejo con la boca abierta de lo sorprendido que estaba; resulta que Zoro había perdido su virginidad con el blondo en ese primer encuentro que tuvieron. ¡¿Quién lo sospecharía?! ¡Nadie!
Después de esa confesión y de varias noches donde tuvieron relaciones sexuales, Sanji y el peliverde se había hecho más que amigos sexuales e incluso habían dado el paso para volverse amantes y algo más. El moreno incluso se había ofrecido a participar en su show webcam para adultos; Vinsmoke lo pensó meticulosamente y al final accedió a los caprichos del moreno, quien al igual que él opto por una mascara de tigre para cubrir su rostro y proteger su privacidad.
Y aquí estaban nuevamente en frente de las cámaras, dando un show demasiado obsceno a sus ''seguidores''. Las vistas y los seguidores habían aumentado desde que Zoro se había unido a su show para darles los mas candentes y sensuales espectáculos carnales. En este momento, el rubio se encontraba montando la polla del peliverde quien lo sostiene de su cintura. EroPrince está cerca del orgasmo y empieza a montar con más velocidad y fuerza a su amante; las grandes manos del moreno se deslizan desde la cintura del rubio hasta su prominente culo, el cual toma en sus manos para separarle las nalgas exhibiendo ese ano que devora y aprieta la verga del moreno; a su público cachondo la vista de aquel lujurioso espectáculo los vuelve loco, así que ellos les regalan un montón de monedas y les escribe en vivo muchas vulgaridades que los excita. El peliverde gime y entierra su verga hasta en lo mas profundo del rubio derramando su semen; el publico se vuelve loco de deseo y lujuria al ver como el hombre que tanto desean es follado duro y perversamente frente a las cámaras; el moreno, saca su polla del culo del rubio mostrando su ahora abierto y dilatado agujero debido a la follada. Zoro acerca más la cámara, para que su público observe como se encuentra el rubio derramando su esperma y cayendo al suelo.
Lo que su fiel público no sabía, es que este acto solo era el preámbulo de una noche intensa de sexo duro y pasional con su amado zorrito. Apagarían las cámaras, se quitarían las máscaras y follarían como animales en celo. Ambos se habían vueltos adictos el uno con el otro; su apareamiento era intenso la mayoría de las veces, al fin y al cabo, ambos eran la droga de uno y del otro.
La lujuria combinada con el deseo y el amor.
Ɀ♥FIN♥Ȿ