No intentes enamorarte de mi

Summary

Kirishima no sabiendo que más hacer con su relación entra a un programa de ayuda de intercambio de parejas, pensando que así podría arreglar su relación y no terminar enamorándose de rubio cenizo quien parece intentar tampoco enamorarse. Disponible también en Wattpad.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1: última oportunidad

Kirishima y sus amigos han tenido el hábito de reunirse los viernes en las noches en cada bar diferente de la ciudad, pues su ciudad era conocida como los bares 3.1416 ya que como el número pi, parecían infinitos. Pero la desdicha hizo que su reunión de cuatro terminará en dos.


El golpe del tarro a la mesa resonó demasiado fuerte para salpicar la espuma sobre la camisa rojo vino del rubio.


- Más fuerte y rompe la mesa. - Dijo su amigo, Denki, al tiempo que intentaba limpiar su camisa con la servilleta.


Kirishima suspiro, agotado, ocultó su rostro en sus manos soltando un quejido.


- Lo siento, es que estoy tan estresado, no sé qué más hacer.


Kirishima no vio, pero Denki había volteado los ojos sabiendo que iba a tratar ahora la noche.


- ¿Otra vez teniendo problemas amorosos?. - Arqueó una caja y Kirishima había vuelto a mirarlo sin sus manos en su rostro.


- Ni siquiera sé si el adjetivo "amoroso" describe mis problemas -. Declaró, con sus dedos simulando comillas.


Denki tomó su lata de alcohol, bebiéndola con una mueca de asco en su rostro pues ahora se había calentado.


- Entonces, no sé. - Levantó sus hombros al tiempo que hablaba -. Termina tu relación.


Kirishima, que bebía de su propio tarro, volteó a ver a su amigo con sus ojos abiertos como si esa idea fuera indebida o algún tipo de pecado dicho.


- No, yo no haría eso. - Mordió su labio inferior, con un rostro lleno de culpa por tan solo pensarlo -. Solo son inconvenientes de pasar del enamoramiento al amor real... ¿verdad?. - Intentó calmar todo con una sonrisa muy forzada.


- Amigo, eso ni tú te lo crees, pero si tanto quieres aferrarte. - Exhalo y con ello liberó el estrés de ver a su amigo poco feliz -. Conozco un lugar que los puede ayudar.


Con eso dicho, como si de un ángel, Kirishima le hubiera hablado, levantó su ánimo y sus brillaron por tal vez la posible solución a sus problemas.


Kirishima parpadeó. - ¿Cuál?.


- ¿Recuerdas a mi prima, la que se casó apenas?. Kirishima ascendió. - Ella tenía los mismos problemas que tú y se metió a este programa de re enamoramiento por 6 meses sin ver a su novio y al salir volvió con él y fue cuando se casó.


- ¿Hablas en serio? ¡¿Y porque no me lo dijiste antes?!. - Alzó la voz tan alto como si estuviera compitiendo con la música del lugar.


- ¡No quería que me culparas si no funcionaba!. - Entrecerró los ojos mientras que su dedo lo señalaba como si lo estuviera sermoneando -. Esa cosa tiene truco, hermano.


Kirishima no le hizo caso, para este punto de su relación no podía negar cualquier oportunidad ya sea de lo más extraña para mantener su relación.


- No me importa, si esto puede ayudar mi relación. - Volvió a recargarse sobre el asiento de cuero café con sus brazos entrelazados.


Denki volteó los ojos, un poco harto por la desesperación de su amigo, quien tiempo atrás tenía la mente más clara.


- Te cambian con otra persona, no como un consejero. - Kirishima sin inmutarse lo escuchaba con seriedad, denki pensó que su amigo era tal vez un poco ingenuo o algo inocente. - ...si no como una pareja sustituta. - Mientras terminaba de explicar, podía ver los ojos de su amigo agrandándose más cada vez.


- ¡¿QUE?! - De nuevo sus ánimos se ataban por los suelos, la gran sonrisa decidida se volvió una mueca rendida -. ¿Y como se supone que eso ayuda a mi relación?.


Denki lo vio sumergiéndose más en su miseria, y en serio se sintió lástima por su lamentable amigo que solo podía concentrarse en una relación sin salvación. Pero, aunque lo cacheteará con la mano del razonamiento a un seguiría ciego a lo obvio.


- Porque no te ven con ojos de amor, hermano, fingen estar en una relación para decirte lo que estás haciendo mal.


Un quejido se escuchó entre sus labios a un con su cabeza oculta entre sus brazos. - No quiero arruinarlo más, amigo en serio ya no... - Se escuchaba tan devastado que el suspiro doloroso que salió de tanto estrés y tristeza podía contagiar hacer llorar a cualquier persona del lugar.


Kirishima realmente se el paso batallando internamente si en verdad era capaz esa oportunidad... Tal vez no es la mejor manera de arreglar una relación, pero ¿que más le queda hacer?. Había intentado ya de todo para terminar siendo en vano, para este punto su relación ya debía haber terminado, pero Kirishima sabe que aún existe el amor entre los dos, pues cada que escucha a su pareja reír aunque él no haya sido la causa, una fuerte ventisca sopla dentro del hacer que sus comisuras se levanten y su estómago hormiguee. Así que puedes llamar a Kirishima tonto, necio o con el peor apodo que quieras, pero el mismo sabe que aún tiene la oportunidad de ser felices.


Y es por eso que se encontraron en el mismo lugar que su amigo le había charlado. Para ser sinceros, Kirishima había pensado que el sitio se viera de mal gusto o algo sencillo, pero cuando le abrió las puertas no se espero en ver las paredes limpiamente blancas, los sillones de un rojo atractivo, el delicioso olor a canela con manzana y por supuesto una joven mujer de cabello perfecto y sonrisa contagiosa.


- Llegaron justo a tiempo para empezar. - Comentó la mujer, que se acercó a saludar y entregarles una tarjeta de presentación en blanco para llenar con sus nombres. - De parte de todo el personal estamos agradecidos en confiarnos la estabilidad de su relación, nuestro programa mayormente ha dado grandes resultados para las parejas.


La mujer terminó la presentación con plumones en mano para darles a los dos que rápidamente comenzaron a escribir sus nombres en esa tarjeta.


- ¿Y qué pasa con las personas que no entran en ese "mayormente"?. - Alzó la vista a la mujer con su ceja enarcada.


La mujer alzó las comisuras de sus labios para después responder con la amabilidad en su tono de voz.


- Bueno, en esos casos las personas deciden terminar su relación o buscar otros métodos para arreglar su relación como la terapia o retiros espirituales.


- Entonces tal vez sea probable que terminemos y solo nos hemos desperdiciado seis meses de nuestra vida.


Pareció no haberle gustado esa respuesta de la amable trabajadora, pues su tono se empezaba a volver más condescendiente o tal vez solo quería discutir sin importar la razón lo que hizo a kirishima rodar sus ojos, molesto y cansado de la misma actitud.


- No empieces, por favor. - Pidió entre dientes a su pareja con un tono de regaño.


- No estoy empezando, Eijirou. - Volteo a verlo con sus ojos penetrantes llenos de insolencia. - Solo estoy hablando de que tal vez esto no funcione, no tienes que empezar a alterarte. - Termino de hablar con una postura defensiva.


- ¿Quien dice que me estoy alterando?. - Comentó Kirishima con un tono desafiante. - Ya te había platicado de esto antes de venir y aceptaste, no tienes que repetir lo mismo. - Sus ademanes expresaron más que sus palabras, tal vez asi entenderia.


- Me estoy asegurando de todo, ¿Bien?. - Hablo de forma cortante con sus ojos fijos en él. ¿Porque siempres estás pensando que no entiendo las cosas?.


- Disculpa.- La mujer los interrumpió ocasionando que los dos la miraran fulminantemente que se cohibido al instante. - Lamento interrumpirlos pero deben despedirse rápido, mis compañeros ya están comenzando a reunirse a la gente.


- Kirishima torció su boca sintiéndose demasiado apenado por seguir una discusión en un mal momento. - No quiero irme con un mal recuerdo. - Vio a su pareja con sus ojos ya cansados.


- Pues yo tampoco. - Comentó con sus hombros arqueados. - Pero no es mi culpa.


El pelirrojo apretó sus puños, cerró sus ojos y contó hasta diez para poder tranquilizarse y olvidar este suceso, no iba a arruinar ni permitir que su pareja pueda también obstaculizar la oportunidad de mejorar esta relación.


- Solo hay que despedirnos lo más pacíficamente posible, ¿está bien?. - Exhalo todo las molestias y el estrés de su cuerpo para poder mostrarle una forzada sonrisa.


- Pues que mas nos queda. - Dijo pesimistamente, con sus ojos torcidos y su mueca molesta, pero Kirishima lo dejo pasar, ya no quería discutir más.


Así que para finalizar todo esto, Kirishima se acercó a su pareja rodeando su cuerpo con los brazos, este brazo se sentía alejado, tal vez obligatorio pero cuando regresen de los seis meses sin verse, y vuelvan a abrazarse estará lleno de amor, felicidad y la paz recorrerá todo su sistema nervioso como la primera vez, desde hace meses.


- Prometo y te juro que no seré capaz de hacer algo que pueda lastimarte, respeto mucho nuestra relación para traicionarte de una forma desagradable.


- Te creo.


- Es lo que quería escuchar para irme bien.


El abrazo se disolvió, cada quien se separó terminando su despedida con una mirada fugaz y sus labios sin tocar, pues su pareja creía que es mejor un beso de bienvenida que de despedida. Kirishima y su pareja se voltearon de espalda para entrar a sus salas correspondientes, pero, lo que no sabían es que ese abrazo iba a ser el último.