Fit Love • Kookmin O.S

Summary

[+18] En el ardiente mundo del gimnasio, Jimin y Jungkook descubren una pasión que desafía las reglas y los límites. Entre sesiones de entrenamiento intensas y encuentros secretos en la penumbra, su deseo los consume y van más allá de unos simples ejercicios. • One Shot / +18 • Kookmin / stranges to lovers • Prohibido copias y/o adaptaciones. • Portada hecha por @sxrics

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

FIT LOVE


El gimnasio estaba lleno de actividad, con el sonido constante de pesas chocando y el murmullo de las conversaciones de los clientes.


La atmósfera estaba cargada de energía y determinación, con personas de todas las edades y niveles de condición física comprometidas con sus entrenamientos.


Jungkook, un hombre apuesto y misterioso, entró al gimnasio con una expresión seria pero decidida en su rostro. Vestía ropa deportiva que realzaba su figura atlética, y sus cabellos oscuros caían ligeramente sobre su frente. Sus ojos oscuros exploraron el lugar mientras se dirigía hacia la zona de pesas.


Jimin, el entrenador personal más destacado del gimnasio, se movía con confianza entre las máquinas de ejercicio. Su cabello oscuro estaba cuidadosamente peinado hacia atrás, y su camiseta ajustada resaltaba sus músculos definidos. Cada mirada que lanzaba a los clientes irradiaba carisma y motivación.


Fue ahí, ayudando a uno de sus clientes con las pesas, que no pudo evitar mirar de reojo a Jungkook mientras realizaba sus ejercicios.


El tiempo pareció detenerse por un instante cuando sus miradas se encontraron.


La tensión sexual entre ellos fue instantánea y palpable. Las chispas parecían volar en el aire cuando sus ojos se conectaron. Jimin sintió un cosquilleo en la piel, y Jungkook parecía hipnotizado por la intensidad en los ojos de Jimin.


El mundo que los rodeaba desapareció mientras continuaban mirándose, atrapados en un magnetismo poderoso.


El corazón de Jimin latía con fuerza, y podía sentir el calor de un deseo recién nacido en el fondo de su ser. Jungkook, por su parte, tenía dificultades para apartar la vista de Jimin, sintiendo una atracción que lo tomó por sorpresa.


Fue Jimin quien rompió el contacto visual cuando la cliente que estaba ayudando le hizo una pregunta. Pero la chispa de la atracción entre él y Jungkook ya estaba encendida.


A medida que la sesión de entrenamiento continuó y Jimin y Jungkook se movieron por el gimnasio, sus miradas se cruzaron en varias ocasiones. Cada vez que lo hacían, la tensión sexual crecía, creando un lazo invisible pero poderoso entre ellos.


Este fue el comienzo de una conexión que cambiaría sus vidas para siempre, en el ardiente mundo del gimnasio "FitLove", donde el deseo y la pasión estaban destinados a colisionar.


Las luces del gimnasio parpadeaban sobre las máquinas de ejercicio, y el sonido constante de pesas chocando llenaba el aire.


Jimin, con su camiseta ajustada y pantalones deportivos, esperaba a cierta persona cerca de las máquinas de pesas.


Jungkook entró al gimnasio con una expresión seria pero decidida en su rostro. Jimin se acercó a él con una sonrisa cálida, su mirada fija en los ojos oscuros y profundos de Jungkook.


-Hola, soy Jimin. ¿Listo para comenzar? -preguntó con una voz suave y seductora.


Jungkook asintió con la cabeza, sin poder apartar la vista del cuerpo de Jimin. Viajando desde el mechón de cabello que caía de su frente, sus labios, tan carnosos y besables, su torso, su piernas y las seductoras pomposidades que lo encendían.


La primera parte del entrenamiento involucraba levantamiento de pesas. Jimin explicó cada ejercicio en detalle, y mientras hablaba, sus dedos recorrían las líneas de los músculos de Jungkook, mostrándole la forma correcta de sostener la barra.


Cada contacto era eléctrico, y Jungkook podía sentir la calidez de las manos de Jimin a través de la tela de sus guantes de entrenamiento.


El ambiente se volvía más íntimo con cada repetición. Jimin se inclinaba cerca de Jungkook para susurrarle instrucciones, su aliento cálido rozando la piel sensible del cuello de Jungkook.


Las manos de Jimin se deslizaban por el cuerpo de Jungkook mientras este levantaba pesas, ajustando su postura y acercándolo aún más.


Jungkook podía sentir la tensión sexual entre ellos crecer con cada movimiento.


El roce de los cuerpos, los susurros seductores y las miradas intensas alimentaban el deseo que ardía dentro de ellos.


-Vas por el camino correcto, Jungkook -susurró Jimin, muy cerca-. Pero puedo ayudarte a hacerlo aún mejor.


Jungkook lo miró tan fijo a los ojos, que parecía examinar que había debajo de aquellas prendas.


-¿Ah sí? ¿Y cómo planeas hacerlo?


-Así. -Jimin coloca sus manos sobre las de Jungkook para ajustar su postura-. Necesitas mantener tus codos un poco más cerca, como esto.


Cada vez que sus manos se tocaban, era como una descarga eléctrica que recorría sus cuerpos.


-Eres invaluable... Jimin -susurró Jungkook con voz ronca. Despertando cosquilleos en cada parte del cuerpo del entrenador cuando mencionó su nombre.


Finalmente, llegaron al último ejercicio, y Jimin se acercó a Jungkook desde atrás para ayudarlo a levantar una pesa más pesada.


Sus cuerpos estaban tan cerca que podían sentir el calor mutuo, y sus corazones latían al unísono.


-Muy bien, Jungkook, puedes hacerlo -susurró, sus labios rozaron la piel de Jungkook, y este soltó un suspiro entrecortado.


La sesión de entrenamiento concluyó con una intensa conexión entre ellos.


Ambos estaban sin aliento, no solo por el esfuerzo físico, sino por la atracción ardiente que los consumía.


La noche había caído sobre el gimnasio y ninguno de los dos se dignó en irse. Se encontraban solos en la sala de pesas.


La mayoría de las luces se habían apagado, dejando solo unas pocas lámparas suaves que creaban un ambiente íntimo y misterioso.


El silencio del gimnasio solo era interrumpido por el suave sonido de la música de fondo.


Jimin y Jungkook se miraron con deseo, y sin decir una palabra, supieron lo que iba a suceder.


La tensión sexual que habían estado reprimiendo durante tanto tiempo finalmente estalló. Jimin fue el primero que se acercó a Jungkook con pasos lentos y sensuales.


Cuando estuvo delante de él, sus manos se deslizaron por el pecho de Jungkook mientras este se apoyaba en una máquina de pesas.


Los dedos de Jimin viajaron hasta el borde de la camiseta ajena levantandola lentamenta hasta quitársela, revelando su torso musculoso y delineado por la luz tenue de Jungkook.


Jimin lamió sus labios con la vista fija en los ojos penetrantes de Jungkook, quien tenía una dolorosa erección esperando atención. Jimin pasó una mano por el abdomen descubierto, delineando hasta quedar lo suficientemente cerca de sus labios, casi rozándose.


Unos labios gruesos y suaves buscaron los de Jungkook en un beso apasionado y hambriento.


Sus lenguas se encontraron en un baile sensual mientras sus cuerpos se presionaban el uno contra el otro, creando una fricción exquisita entre ambas erecciones.


Cada beso, cada toque, era una promesa de deseo cumplida.


Jimin tomó la mano de Jungkook y lo condujo hacia el centro del gimnasio, donde una colchoneta de yoga esperaba en el suelo.


Se miraron fijamente mientras se despojaban de sus ropas, dejando al descubierto sus cuerpos desnudos, iluminados por la tenue luz.


Jungkook tumbó a Jimin suavemente sobre la colchoneta y comenzó a explorar cada centímetro de su piel con besos y caricias.


Las manos de Jimin no se quedaron quietas y se deslizaron por el torso de Jungkook, sus dedos explorando cada partícula del hombre ardiente que tenía sobre él.


Jungkook dejó un rastro de besos desde el cuello de Jimin hasta su pecho delgado, pero bien trabajado. Lamió los pezones erectos y succionó, haciendo que Jimin gimiera bajito, levantando la pelvis para rozar más sus erecciones.


Jungkook siguió bajando hasta la parte "v" de Jimin, paseó sus manos por sus caderas hasta el borde de los shorts, arrancándolo de un solto tirón junto a su ropa interior.


La erección de Jimin saltó, tan hinchada y rosada, goteando pre-semen en busca de atención inmediata.


Jungkook se despojó del resto de ropa que le quedaba y volvió a besar a Jimin antes de voltearlo, poniéndolo boca abajo. Tomó ambas nalgas y apretó, luego les dio una fuerte cachetada a cada una, teniendo como respuesta los gemidos agudos del entrenador.


Jimin levantó su trasero, incitando a Jungkook que siguiera con su trabajo.


Jungkook se posicionó más cerca de él, sintiendo la piel suave y blanda a lo duro que lo tenía él. Abrazó a Jimin con un brazo y con su mano libre llevó dos dedos a su boca.


-Chupa -ordenó.


Jimin no dudó en hacerlo, quería que lo tomara con dureza hasta hacerlo lloriquear de placer. Abrió su boca, soltando un fuerte gemido al sentir dos intromisiones que entraron en su agujero en una sola estocada.


Los largos de dedos de Jungkook entraban y salían rápidamente. Jimin cerró sus ojos disfrutando de los placentero que era, si así era con unos simples dedos, no se imaginaba con lo otro.


Jungkook dio una nalgada sin detener sus dedos cogiendo la entrada de Jimin, con su otra mano tomó la erección ajena y comenzó a masturbarlo de manera lenta.


-¿Eso es todo lo que tienes? -preguntó Jimin en medio de gemidos desesperados.


Lo estaba provocando.


Jungkook quitó su mano de la dura erección y la llevó a la suya, movió sus dedos más rápidos, haciendo que Jimin dejara caer su su pecho sobre la colchoneta y su mejilla se pegue a ella.


Quitó sus dedos y con ambas manos tomó las nalgas de Jimin para abrirlas y de un solo movimiento introducir su necesitada erección en el agujero dilatado.


La colchoneta de yoga se convirtió en el escenario de un deseo pasional compartido.


Se movieron con gracia y pasión, sus cuerpos entrelazados en un baile sensual. Gemidos y susurros llenaron el aire mientras se entregaban por completo al éxtasis del momento.


Cada gemido que escapaba de los labios de Jimin solo alimentaba la pasión entre ellos.


Sus manos expertas recorrían los contornos de sus cuerpos, explorando cada rincón, cada curva.


La pasión se intensificó con cada movimiento, y el gimnasio se llenó de susurros y gemidos de placer.


Jimin y Jungkook se entregaron completamente a la pasión, y el mundo exterior desapareció mientras se perdían el uno en el otro.


Finalmente, cuando llegaron a su orgasmo, exhaustos y satisfechos, se abrazaron en la colchoneta, sus cuerpos brillando con el sudor de su pasión compartida.


Sabían que este era solo el comienzo de su apasionado romance en el gimnasio, un lugar donde el deseo y la atracción ardiente seguirían ardiendo.


An. ♥︎