I can't hear you
Aclaración:
Los párrafos que están en cursiva son dichos por Adoni, y los que no, son en forma de narrador omnisciente.
Las oraciones entre comillas son dichas en lengua de señas.
꒦꒷♡꒷꒦
Nunca pensé que un día mi vida cambiaría por completo, a mis siete años, estuve en un accidente en el que además de adquirir una pérdida auditiva grave, perdí a mis padres, lo que provocó que muchos de mis compañeros empezaran a molestarme, y algo que se había vuelto normal para mí era que tiraran mis audífonos, los cuales me ayudaban a escuchar un poco más y así facilitarme el poder leer los labios
—¿Por qué usa esto si de todas formas no puede escucharnos? Solo es una carga para sus padres, oh, esperen, ya no tiene. —un niño de siete años se arrastraba tratando de agarrar sus audífonos que le habían arrojado lejos. Al tomarlos, los niños se reían mientras él revisaba con las manos temblorosas y los ojos llorosos el que sus audífonos no se hubieran arruinado.
Aunque no los escuchaba, entendia un poco de lo que decían de mí, mi tía había estado enseñándome a leer los labios para que no me fuera difícil entender a los demás, ya que no se tiene la costumbre de enseñarle la lengua de señas a los niños.
Por más que mi tía me cambiaba de escuela, siempre había un grupo de niños que me molestaba, y los que trataban de acercarse a mí se terminaban alejando. Me acostumbré a esto, y pasé la mayor parte de mi infancia y adolescencia solo, ya que al no tener amigos de niño me costaba relacionarme con las demás personas, aunque mi tía me decía que saliera de casa, que me llevaría a un parque o a donde quisiera, siempre me negaba.
También desarrollé una baja autoestima, mi tía me llenaba de halagos para hacerme sentir bien, pero yo pensaba que eran por lástima debido a lo que me pasó.
Desde que cumplí dieciséis me gustaba ver como muchos chicos y chicas encontraban a alguien que los quería, alguien que siempre estaba para ellos, los veía abrazarse con esa persona, pasar el tiempo y deseaba encontrar a alguien así, pero me desanimaba al pensar que nadie iba a querer a un discapacitado como yo.
A mis diecinueve años, entré a la universidad, la etapa que nunca quise pasar por miedo a volver a estar solo, lo sé, pase mucho tiempo solo, ¿sería diferente al entrar a la universidad? No, lo sé, pero aun así tenía miedo.
Un día antes, decidí visitar un parque al que iba con mi tía cuando lograba sacarme de casa, desde que cumplí los dieciocho, iba ahí para relajarme, pasaba mucho tiempo admirando el cielo y los árboles, aburrido para algunos, relajante para mí.
Ese mismo día, mis audífonos se habían roto, agradecía el que tuviera un par extra que mi tía me dio en caso de emergencia antes de que se fuera de viaje, también me regaló una cámara para mi cumpleaños y porque decidí estudiar artes visuales, mi tía siempre fue muy buena conmigo, tanto antes de perder a mis padres como después, al principio, quería comprarme la cámara por mí mismo, ya que había empezado a trabajar en una cafetería, no ganaba mucho, pero quería apoyar a mi tía.
Ese día, para levantarme los ánimos, llevé la cámara al parque, quería intentar fotografiar mis plantas favoritas, pasé bastante tiempo revisando cada función de la cámara, había visto muchos vídeos que explicaban como podrías tomar tus fotos para que se vieran mejor.
Claro que no contaba con que un chico se chocaría conmigo al querer tomarle una foto a una ardilla que perseguía.
—¡Lo siento! ¿Te lastimé? —dijo rápidamente poniéndose frente a Adoni evitando que este cayera mientras lo veía algo preocupado, obviamente, aunque este pudo escucharlo, solo hizo una pequeña reverencia algo nervioso—. Lo siento, intentaba tomar una foto y no te vi. —el chico se veía algo apenado, sobre todo porque Adoni no sabía que hacer, entendió lo que este le había dicho, pero no sabia como responderle.
Cuando el chico movió un poco la cabeza a un lado algo confundido porque el chico frente a él no le decía nada, fue hasta ese momento que entendió.
—"Lo siento, no había visto tus audífonos ¿Te lastimé? Estaba tratando de tomar una foto y no te vi, lo siento." —Adoni se quedó boquiabierto cuando el chico frente a él usó la lengua de señas.
—"No te preocupes, no me pasó nada." —le contestó recibiendo una sonrisa, este se percató de la cámara que portaba el chico frente a él.
—"¿Tú también viniste a tomar fotos?" —Adoni asintió— "Genial, ya que me choqué contigo y vine solo, ¿puedo acompañarte?" —Adoni sonrió, desde hace tiempo no conocía a alguien tan extrovertido como parecía el chico frente a él— "Olvidé presentarme, me llamo Dylan."
—"Adoni. Y si puede acompañarme." —dijo algo nervioso, aunque lo reconfortaba que el chico supiera la lengua de señas, eso volvería todo más fácil para sus pocas habilidades sociales.
—La ardilla se fue. —dijo el chico frente a él con un puchero triste.
—"¿Ardilla?"
—"Si, me choque contigo porque quería tomarle una foto a una ardilla, parece que se fue."
Adoni volvió a ver a sus lados revisando los árboles, rápidamente tocó varias veces la espalda de Dylan para llamar su atención señalando uno de los árboles dándole a entender que ahí estaba la ardilla.
—¡La encontraste! —antes de que Dylan corriera hasta el árbol, Adoni lo detuvo.
—"Puedes tomarla desde aquí, si te acercas se asustará y se irá."
—Es cierto. —Adoni tomó su cámara apuntando a donde estaba la ardilla, tomó algunas fotos y sonrió luego de que las vio—. "¿Tu no le tomarás algunas?"
—Adoni negó—. "Quiero tomarle fotos a las flores"
Así pasé toda la tarde con su compañía, podría decir que me alegró el día y todo el año, ya que sabía que no lo volvería a ver y que sería la última vez que "hablaría" con alguien durante tanto tiempo.
Claro que no contaba con que el universo después de casi doce años estaría a mi favor, ya que tuve la sorpresa de encontrarme con él en el primer día de universidad, se notaba emocionado cuando me vio, sobre todo cuando se dio cuenta que estudiaríamos lo mismo.
Él se convirtió en el único amigo que tuve durante toda la carrera, era de esperarse de todas formas.
Él se volvió algo popular entre las chicas, y sabía que pasaría en algún momento, es muy atractivo después de todo. Eso provocó que algunas veces me separara de él para no ser una molestia y arruinar su popularidad.
Algunas chicas "murmuraban", aunque gracias a que no se cubrían podía entender todo, de que seguro Dylan me tenía lástima, pronto se aburriría de mí y me dejaría.
No las culpo, yo también lo pensaba demasiado.
Aunque no esperaba que estuviera equivocado sobre él.
—Cuando las clases terminaron, Adoni se levantó de su asiento cuando notó un grupo de chicas que querían acercarse a Dylan, este lo agarró de la muñeca impidiendo que se fuera—. "¿Crees que no he notado que has estado evitando pasar tiempo conmigo? ¿Qué pasa? ¿Hice algo que te molestó?"
Adoni solo negó, luego las chicas se acercaron casi empujándolo, este decidió irse, admitir que no estaba triste sería una mentira, Dylan le agradaba demasiado, cualquiera lo llamaría dependencia emocional, pero por fin, Adoni había creído tener un amigo, pero era obvio que alguien como Dylan no estaría con un discapacitado como él.
Un tiempo después alguien lo tomó del brazo jalándolo dentro de la universidad otra vez, era Dylan, que lo llevaba a una parte algo deshabitada.
—"Necesitamos hablar"
—"No quiero"
—"Pero es necesario ¿Qué pasa? No quiero que me estés evitando, me hace sentir mal, me agrada estar contigo."
—"¿De verdad? ¿Te agrada estar con alguien con el que no te puedes comunicar de manera normal?" —Dylan frunció el ceño.
—"La lengua de señas no es una manera anormal de comunicación, Adoni, no me molesta hacerlo porque me agradas. ¿Acaso es por el resto? ¿Crees que quiero estar con esas chicas? No sabes lo irritante que es escucharlas y tenerlas tan cerca, me gusta estar contigo porque solo eres tú, da igual si no me quieres creer, pero si piensas que me gusta estar rodeado de mucha gente solo porque soy algo "extrovertido", estas equivocado."
—"Algún día te aburrirá esto."
—"No lo hará, te lo prometo" —Dylan acarició su cabeza dándole un abrazo, Adoni no quiso decir nada más y caminaron juntos de vuelta a sus casas.
Para mi sorpresa, lo cumplió, cada que ese grupo de chicas se acercaban, Dylan les pedía que se fueran, les dijo claramente lo que pensaba acerca de ellas, recuerdo que tuve que aguantar mi risa al ver la cara de todas, eso provocó que recibiera muchas miradas mal, aunque no me importaba.
Pasamos nuestro primer año y nada había cambiado, Dylan seguía conmigo y las chicas dejaron de molestarlo.
Recuerdo que en una ocasión que Dylan faltó a clases, ese mismo grupo de chicas aprovechó para "hablar" conmigo, me insultaron hasta mas no poder ya que "no podía entenderlas", me reí cuando terminaron y empujé a la que creí la "líder" después de sacarle el dedo medio, supongo me gritaron o continuaron diciendo cosas de mi luego de que me fui, como siempre, no me importaba.
Ese mismo día, fui a ver a Dylan luego de comprarle algunas medicinas al darme cuenta que se había enfermado, nunca creí que verlo casi muriéndose, porque es muy dramático, verlo más rojo que un tomate por la fiebre y envuelto en sus sabanas hasta la cabeza, porque según él tenía frio, me causaría una sensación desconocida para mí, y solo fue hasta que le dije a mi tía que entendí él por qué.
Me había enamorado de Dylan.
Y para mi mala suerte, la naturaleza humana se puso en mi contra, empecé a actuar como las chicas tontas enamoradas de los dramas que veía, cada que Dylan se acercaba mucho me ponía nervioso lo que hacía que bajara la cabeza, tenía miedo de ser descubierto, porque pensaba que no iba a ser correspondido, y no quería arruinar la única amistad que posiblemente iba a tener.
Pronto llegó mi cumpleaños, Dylan decidió pasar la tarde conmigo, mi tía accedió ya que sabía de mis sentimientos hacia él, con algo de nervios acepté el regalo que me dio, me emocioné al ver uno de mis libros favoritos, había estado ahorrando para comprarlo ya que no quería pedírselo a mi tía, al sacarlo había una carta, miré a Dylan y me sonrió haciéndome una seña para que la abriera, con algo de nervios le hice caso.
"Esto es algo cobarde de mi parte, lo sé, pero solo se me ocurrió hacer que lo leyeras porque sabía que a mitad ya no iba a querer continuar, me caíste demasiado bien desde la primera vez que te vi, me agradó pasar ese pequeño tiempo contigo, y mentiría si no admitiera que te me hiciste muy lindo, cuando supe que estudiaríamos juntos me emocioné, pronto me empecé a sentir distinto, todo empezó cuando te pusiste distante conmigo por las chicas, ese día cuando te abracé lo confirmé, me gustas, quise esperar a tu cumpleaños para pasar más tiempo contigo por si acaso llegabas a odiarme o a sentirte incomodo conmigo, no soy bueno con las palabras pero hay unas que quiero que siempre recuerdes, no me gustas por lastima, sé que muchas veces llegaste a pensar que era tu amigo por lastima debido a lo que decían las chicas sobre ti, no conozco tu pasado, pero seré algo atrevido al decir que no debió de ser muy bueno, si hay personas que te hicieron sentir menos, yo me haré cargo de desaparecer todos los malos pensamientos que tienes sobre ti mismo, claro, si me lo permites, así que para finalizar, ¿podrías permitirme enamorarte? me gustaría que me dieras la oportunidad de ser tu novio, no importa la respuesta que me des, estoy feliz por haberte dicho lo que sentía."
Me giré a verlo y quería reírme al notar que parecía que en cualquier momento moriría, se notaba ansioso por la respuesta, así que le sonreí para tranquilizarlo, me devolvió la sonrisa y me acerqué un poco más a él.
—"No quiero que me enamores." —el menor notó un cambio de expresión ligero en Dylan, pero este mantuvo su sonrisa, Adoni sabía que se había puesto triste—. "No quiero que me enamores porque ya me gustas." —la sonrisa de Dylan se volvió más grande y abrazó a Adoni.
—"¿Puedo ser tu novio?" —dijo una vez que se separó de él.
—"Por supuesto que sí."
—"¿Puedo besarte?" —Adoni no respondió, solo besó al mayor, con algo de nervios claro, ya que nunca había besado a nadie, por suerte, a Dylan no le importó.
Ese mismo día, Dylan me acompañó a casa para que ambos le dijéramos a mi tía sobre nuestra relación, ella se emocionó mucho y nos dio todo su apoyo.
Dylan se volvió más cariñoso conmigo, claro, poco a poco, ya que no estaba acostumbrado a mucho contacto físico, cuando el grupo de chicas de la universidad quisieron volver a acercarse a mí, él las detuvo tomándome de la mano y diciéndoles que éramos novios, se fueron algo asqueadas, pero no volvieron a molestarnos, nos dimos cuenta que hablaban de nosotros, pero a ninguno le importaba.
Nos graduamos y aun éramos pareja, Dylan me ayudó mucho con mis inseguridades, ya que a veces pensaba que se aburriría de mí y me dejaría, cuando eso pasaba, Dylan me abrazaba y dejaba un camino de besos por toda mi cara diciéndome que me amaba.
—"Te amo." —dijo Dylan cuando Adoni se había acostado en sus piernas.
—"Me lo dijiste hace 5 minutos. Yo también te amo, gracias por aparecer en mi vida."
—"Dale las gracias a la ardilla que perseguía esa vez." —el mayor recibió un golpe en su brazo que hizo que ambos rieran.
¿Quién diría que un chico que chocó conmigo se volvería muy especial para mí y me devolvería la felicidad que perdí a mis siete años? Nunca pensé encontrarme con la persona que quise desde niño, la persona que me quisiera con todo y mi defecto, que estaría conmigo porque me ama.