Maekty'ri

Summary

—¿Por que estas tan apurado en aprender el lenguaje de señas? —Porque... quiero poder hablar con ella. También la encuentras en mi cuenta de Wattpad [TERMINADA]

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n/a
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16+

1

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-Mira ese pez- veo como Tsireya me señala a través del lenguaje de manos.


Al buscar con la mirada el pez que indica, lo encuentro nadando cómodamente.

Extiendo mis manos en dirección a ese pez, era un pez pequeño y dorado; hago con mis manos como si lo llamara hacia mi.


El pez rápidamente se aserca a mi, pareciera que me mira expectante esperando que más le digo. Me consentro un poco más, y un gran grupo de peces iguales comienzan a salir de todas partes, girando a el rededor de Tsireya como quiero.


Ella me mira emocionada.


-Ellos brillan hermosamente en la oscuridad- le comento en señas con tranquilidad.


De pronto los peces nadan asustados hacia el lado contrario de tierra. Por lo cual entiendo que algo pasa en la superficie.


-Tsireya vamos, algo sucede- le comunico a ella rápidamente.


Ambas llamamos a nuestros Ilu que estaban serca, para dirigirnos a tierra.


Apresuradas llegamos a la orilla, donde se alcanza a ver a la aldea reunida. Volteo a mirar a Tsireya que también me mira preocupada.


Ambas retomamos el camino hasta llegar a la orilla y bajar de los Ilu.


Sin prestar mucha atención a lo que decían los demás, me abro paso hasta llegar con Aonung y Rotxo. Toco el hombro de mi hermano para que me deje ver lo que pasa.


El se hace a un lado para que yo me pueda enterar, Tsireya también se coloca a mi lado.


Ya en frente logro ver una familia de Na'vi del bosque.


- ¿A eso le llaman colas?- escucho como Rotxo se burla.


Para mi sorpresa Aonung se une a las burlas con sus amigos, y dicen cosas hirientes sobre su apariencia.


Jalo de la oreja de mi hermano y del brazo a su amigo.


Ellos se quejan y me miran confundidos.


-Estan siendo groseros- les señaló con mis manos molesta-Comportense por favor.


Ambos bufan pero se colocan a mi lado haciéndome caso.


Volteo a mirar a los del bosque apenada. Encontrándome con que uno de ellos mira sonriendo tímidamente a mi hermana mayor Tsireya. Ella aparta la mirada con sus mejillas rosas.


No puedo evitar rodar los ojos con una sonrisa en mi cara.


Al voltear a mirar a los demás del bosque me encuentro con la mirada de el otro joven en mi. Me mira fijamente, pero no resulta molesto.


Le sonrió tímidamente y el responde igual.


Aparto la mirada sin entender por qué me siento tan tímida ahora.


Y me encuentro con que Aonung, Rotxo y Tsireya me miran, mi hermano se ve algo molesto, su amigo burlón y mi hermana emocionada.


-Fue cortesía- señalo para voltear avergonzada a ver a mis padres llegar.


Los de el bosque saludan educadamente a mis padres. Y comienzan a hablar de Uturu.


Los escucho pero al mismo tiempo no pongo atención. Algo en mi interior vibra.


Siento como la Madre Eywa esta tratando de decirme algo sobre los visitantes del bosque. No logro comprender lo que me quiere decir exactamente, pero creo que ellos son importantes.


Ignoro la sensación y pongo atención a lo que dicen.


-Sus brazos son delgados, sus colas débiles- dice mi madre muy seria mientras examina a cada uno, hasta que suelta un sonido de sorpresa-¡No son verdaderos Na'vi!- dice tomando la mano de el joven que miraba a mi hermana -Tienen sangre demoníaca- toma la mano de la joven que mira avergonzado el suelo, sin saber que hacer.


-Yo vengo del Cielo, ahora soy un Na'vi. Podemos aprender sus costumbres ¿verdad?- dice el que parece ser el padre en dirección a la que supongo es la madre que se mira molesta por la situación pero asiente.


Mi madre mira a mi padre negando con la cabeza, y el solo voltea a mirar serio a el padre de los del bosque.


-Mi esposo, fue Toruk Makto. Guió a los clanes a la victoria contra la gente del cielo-dice orgullosa la mujer del bosque.


-¿Llamas a esto victoria, esconderse en una aldea desconocida?-se burla mi madre.


Pienso que mi madre está siendo muy grosera con ellos. Se que le preocupa la aldea, pero no tiene que ser así.


La mujer gruñe a mi madre y ella contesta igual.


-Disculpen a mi esposa, esta algo cansada del viaje- dice el hombre. La mujer trata de decir que no se disculpe pero al final retrocede.


-Nosotros no pelearemos su guerra- dice mi padre serio.


-Nosotros tampoco queremos más guerra, por eso venimos a pedirles refugio-se explica el hombre cargando a la que parece ser la menor de sus hijos.


-Utiru es lo que fue solicitado- dice la mujer seria.


Mi madre y mi padre se miran, noto que mi padre espera que madre elija. Ella se ve muy negativa a dejarlos quedar.


Me aserco despacio a mi madre, al llegar junto a ella los demás me miran expectantes. Padre y Madre me miran curiosos.


-Siento algo en ellos- digo tranquilamente- aun no entiendo que significa, pero creo que deberían quedarse.


Siento como todos en la aldea, incluso mis hermanos me ven sorprendidos. Mis padres se miran entre sí, para que mi madre suelte un suspiro y asienta a mi padre.


-Ellos se quedan- los Na'vi del bosque se miraban entre sí sin entender exactamente lo que pasaba- Quiero que los traten como hermanos y hermanas. Ahora son como bebés aprendiendo a dar su primer respiro, les enseñaremos a ser como nosotros para que no sufran la vergüenza de ser inútiles.


Miro a mi padre sorprendida por como los insultó. Fue un insultó muy pasivo, pero a fin de cuentas insulto.


-Mis hijos les enseñarán el camino- dice mi padre ignorando el reproche en mi mirada por su grosería.


Padre se encoge de hombros cuando al fin me mira directamente, sabe que lo que hizo fue grosero. Haciendoce el inocente acaricia mi cabeza suavemente para alejarse un poco esperando a que madre lo siga. Ella me mira preocupada para acariciar mi mejilla cariñosamente. Les sonrió cariñosamente a ambos tratando de calmar sus preocupaciones un poco.


Ambos se alejan y al fin volteo a los nuevos.


Aonung y Tsireya se colocan a mis costados sonriendo también en mi dirección.


-Bien, sigannos.


Tsireya guía el camino hacia la que va ser casa de los del bosque.


Veo que bajan algunas cosas de su Ikran, suavemente me aserco a ellos y tomo algunas cosas.


La mujer madre me sonríe agradable.


Tras tomar algunas cosas para ayudar me encuentro con los hijos que me miran curiosos. Sin saber que más hacer solo sonrío y hago una seña de que caminen tras mis hermanos.


Ellos entienden y comenzamos a caminar, la mayoría caminan frente a mi, pero el que creo es el mayor de ellos se queda serca de mi. Recuerdo el momento en que mi miraba fijamente en la orilla, sus ojos son muy lindos y brillantes.


-Gracias por ayudarnos, soy Neteyam- se presenta con una sonrisa.


Al tener mis manos llenas no puedo contestar. Así que me decido por dar una sonrisa de ojos serrados en respuesta a su presentación.


Aonung que notó que el trataba de hablarme y esperaba que yo contestara. Comenzó a reírse hasta enfrente mientras Tsireya lo regañaba bajito.


Adelanto el paso arebasando a los nuevos para quedar con mis hermanos. Sinceramente huyendo para que no me siga hablando y esperando a que yo conteste.


Con mis manos ocupadas no tengo modo de decirle que no puedo hablar, y si solo le sigo contestando con sonrisas puede malinterpretar como que lo estoy ignorando.


Aonung toma las cosas en mis brazos, liberándome de la carga.


Le sonrió enseñando los dientes como diciéndole gracias.


En el camino todos íbamos en un silencio cómodo.


-Aquí es la de ustedes, espero les guste y se sientan cómodos- dice Tsireya.


Quien ahora sé se llama Jake Sully, agradece amablemente. Su esposa Neytiri deja caer flojamente las cosas que cargaba a la alfombra.


Me tapo la boca soltando una risa muda a su reacción. Aonung a mi lado deja las cosas amablemente en la alfombra pera luego mirarme sonriente.


-Ahora, los dejamos para que descansen. Mañana les enseñaremos el lugar y a montar Ilu-dice amablemente Tsireya.


-Muchas gracias por todo- agradece Jake.


Tsireya y yo nos despedimos con la mano, y tomó la mano de Aonung con mi mano libre para hacer que el también se despida pues no lo hacía.


El solo se burla de que yo batalle para moverse la mano pues el no se deja. Para luego sonreírme y despedirse por si mismo.


De camino a casa caminábamos los tres juntos mientras conversamos.


-Parece que te llevaste muy bien con ellos hermana- señalo en su dirección- sobretodo con ese joven de hace rato- digo ahora con una sonrisa insinuante en mi rostro.


-¿Que?- dice en voz alta Aonung, parece que le molesta el hecho.


-Mae, no se de que estas hablando. Solo estoy siendo amable, como tu dices siempre- se excusa nerviosa- Pero a ti Neteyam no te quitaba la vista de en sima, y tu le sonreíste- me acusa alto para que Aonung escuche.


-¡¿Que?!- dice ahora más fuerte mi hermano.


-Fue por cortesía-hago las señas rápidamente.


Todo el camino a casa nos la pasamos molestandonos entre nosotros, aunque el más molesto era Aonung.


Al llegar a casa madre y padre preguntaron sobre el sentimiento que tenía hacerca de ellos. Pero les dije la verdad, solo era un presentimiento esta vez, no había nada claro.


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Tras haber ido por Neteyam, Loak, Kiri y Tuk. Nos dirijimos a el mar para que nos acompañaran a nadar.


Mis hermanos y yo nos sumergimos de un salto elegante por costumbre. Y esperamos abajo a que ellos entraran también. Y lo hicieron, pero en estrepitosos saltos.


-Son divertidos- le dije a mis hermanos.


Rotxo estaba también con nosotros en ese momento. Comenzamos a nadar más al centro de el mar, alejándonos de la orilla; pero sin salir a el mar abierto.


Al sentir que no nos seguían todos volteamos a buscarlos, parece que estaban saliendo a tomar aire.


Neteyam y Loak metieron la cabeza para vernos.


-¿Que sucede?- pregunta Tsireya con sus manos.


Ellos parecen no entender lo que dice. Tal vez ellos no hablan lenguaje de señas.


-No saben respirar- se queja Rotxo.


-Están aprendiendo, sean amables por favor- les contesto a Rotxo con mi semblante serio, y miro a Aonung igual.


Al mirar atrás de ellos, veo como Kiri se aleja debajo de el agua hacia otra parte.


-Iré a cuidar que Kiri este bien, no sean groseros y ayudenlos- les digo a los tres. Más a mi hermano y su amigo pues se que ellos se muestran reacios a tratar con los nuevos.


Mi hermano rueda los ojos y asiente en mi dirección.


Nado tranquila hasta alcanzar a Kiri, quien por lo que veo controla muy bien su respiración. Y mira los peces que nadan serca de ella, sin temerle.


Ella se da cuenta de que estoy ahí y me sonríe incomoda. Yo le respondo amablemente con una sonrisa.


Siento algo venir de ella, como la vibración que siento constantemente en mi, en la naturaleza, en los animales y mucho más fuerte en la caleta de los ancestros.


Creo que quiere decir que ella es parecida a mi. Tal vez ella también pueda sentir a Eywa y escucharla.


Me aserco un poco más a ella y ella me mira curiosa, extiendo mis manos en dirección a los diferentes peces que andaban serca. Estos tranquilamente nadan hasta quedar serca de mi.


Pienso en ellos nadando a el rededor de Kiri, muy serca de ella, pero tranquilamente para que no se asuste. Y los peces comienzan a hacerlo, yo mantengo mis manos extendidas hacia ellos.


Kiri se ve totalmente fascinada y sorprendida, me mira llena de curiosidad. Creo que ella siente la vibración proveniente de mi también.


Los peces me abren paso cuando me aserco, dejo de hacer que los peces hagan lo que quiero y estos vuelven a su vida. Algunos siguen rondando a nuestro alrededor ahora por gusto.


Tomo las manos de Kiri, quien fácilmente deja que la guíe. Extiendo sus manos y dedos, pero suavemente, y hago que comience a mover ambos brazos extendidos de un lado a otro suavemente sin detenerse.


Ella me mira extrañada sin entender, hasta que un pequeño pez comienza a seguir el movimiento de sus manos. Ella me mira con una gran sonrisa emocionada.


Suelto sus manos y el pez parece flaquear un poco en seguirla, pero rápidamente continúa siguiendo el movimiento de Kiri. Tranquilamente se van uniendo tres peces más, y ella comienza a experimentar con más movimientos que los peces siguen tranquilos.


Me siento como una maestra orgullosa de su alumna, aunque solo le di un empujón. Ella ya estaba lista para descubrirlo en cualquier momento.


Veo como le empieza a faltar el aire y apresurada nada hacia la superficie. Con mis brazos la ayudo a subir más rápido.


Al sacar ambas la cabeza ella comienza a reír alto. Parece muy emocionada.


-¡Eso... Eso fue increíble!- me dice muy contenta y con una gran sonrisa- ¿Cómo es que...? ¿Tu también la sientes no?- me pregunta curiosa pero aun muy sonriente.


No me dio tantos detalles, pero se que se refiere a Eywa. Con una sonrisa asiento emocionada.


Kiri es como yo, siente lo que yo. Ahora estoy completamente segura.


-Sígueme, vamos con tus hermanos- le digo en señas.


Ella me mira ahora confundida.


-No te entiendo, habla mejor- me dice.


Se que no lo hizo con una mala intención, olvidé que ellos no me entienden y hable con mis manos. Con algo de vergüenza solo la tomo de la mano para volver a sumergirnos en dirección a la orilla.


Probablemente me estén esperando mis hermanos para comenzar a enseñarlos a usar los Ilu.


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Espero les gustara este cap. Les dejo aquí una imagen de como es Mae.


Sin más que decir, me despido.


Nos leemos en el próximo cap.


Pd: voten y comenten, me encanta leerlos.


-Bibi