Dream in a Dream ~ NoMin

Summary

|"Pᴜᴇᴅᴏ ᴅᴀʀ ᴇʟ ᴘʀɪᴍᴇʀ ᴘᴀsᴏ, ¿Pᴇʀᴏ ᴄᴜᴀ́ʟ sᴇʀᴀ ᴇʟ ғɪɴᴀʟ?"| 🍓 - Hᴏᴍᴏsᴇxᴜᴀʟ. ~• 🍓 -NᴏMɪɴ. ~• 🍓 -Oɴᴇ-Sʜᴏᴛ. ~• 🍓 -Cᴏɴᴛᴇɴɪᴅᴏ +18. ~• 🍓 -Mᴀ́s ᴅᴇ 5.000 ᴘᴀʟᴀʙʀᴀs. ~•

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

结束的开始

Contiene escena de abuso sexual, violencia y asesinato.


🚫


Se recomienda discreción.


Realmente me gustaría dejar eso en claro, hay muchos comentarios criticando así que dejar desde ya que no es algo bonito y que puedes abandonar fácilmente si es que gustas, pero si sigues no comentes nada malo ante las escenas que irán transcurriendo.


Es un oneshot es creado por mí imaginación a causa de unas teorías que mire, pero de todas formas me gustaría dejar en claro que nada de esto ha pasado y que la personalidades de los chicos puede no ser igual que a la realidad.


~







"Caminamos por la misma ruta todos los días

(Me está llamando la atención)

Me preguntó quién será

(Voy a ir hacia ti)

¿Cuándo podré hablarte? Estoy pensando en ti

(Cada vez que te veo)"









Mark miraba a la lejanía, un punto en específico, pero cuando su mejor amigo se atravesó en su campo de visión le hizo una pequeña seña con su mano derecha para que esté se acercara.


Lee Jeno estaba con la mirada pérdida, realmente pensó haber visto la cosa más maravillosa en toda su vida y cuando menos lo pensó se encontraba siguiéndolo disimuladamente. Pero lo dejo de lado para acercarse a Mark, quien estaba llamándolo. Al estar frente a él se saludaron rápidamente, la conversación no era nada del otro mundo, pero el chico que Jeno había visto hace algunos minutos, había pasado a su lado, su vista no dejo de estar pegada a su espalda, admirando cada centímetro de esta.


Poseía una figura delgada y delicada, lo sabía, y su cara que había podido mirar algunos segundos le había sido suficiente para saber que era bastante guapo para vivir en un mundo de mierda.


Había sido un error completamente que él se allá cruzado en su vida. Pero no importaba.


Y así estaba, con el corazón en su mano, cuando llego a su salón y observó cómo aquel chico buscaba algún asiento que no estuviera ocupado, instantáneamente se acercó a él, pero se detuvo al no saber que decirle, se sentó junto a Mark quien rápidamente se puso a hablar con su compañero, Lee Donghyuck quién solo prestaba un poco de atención a lo que él decía.


Aquel chico, se sentó en el puesto de enfrente que estaba Jeno, y este no le quitaba la mirada en ningún momento, sabía que no estaba bien, y que pronto alguien se daría cuenta que estaba mirando al chico más de lo debido. Así que, sin más decidió prestar atención a cualquier otra cosa menos a su espalda.


Saco una goma de mascar de su pantalón, y decidió entretenerse lo que restaba de receso para no distraerse en el chico. Era tan obsesivo con la goma de mascar que fácilmente mascaba está tres veces al día, parecía su fiel compañero que jamás lo abandonaba, ya que siempre solía tener más de uno en su pantalón y varios al interior de su mochila.


Tenía la necesidad de poder hablarle, no sabía su nombre, no sabía nadie de él, pero le entraba una total curiosidad saber siquiera el tono de su voz. Le estaba llamando la atención alguien que solo había visto hace una hora atrás.


No presto atención a toda la clase, y se maldijo porque en ningún momento pudo escuchar el nombre del nuevo. Tampoco quería preguntarle a alguno de sus amigos o algunos de sus compañeros, claro que no, pensarían algo que no deberían.


Todos eran unos malditos homofóbicos, y por cualquier acto mínimo la gente los comenzaba a juzgar a todos, como si amar a alguien de tu mismo sexo era el peor pecado que se podía cometer en el mundo. Pero había peores.


Peores que Jeno podía incluso cometer por él.


Sin darse cuenta, en la salida, aquel chico de castaños cabellos iba unos pasos más adelante, parecían que iban a la misma dirección, no quería realmente incomodarlo, o que él pensará que lo estuviera siguiendo, simplemente Jeno estaba tomando la misma ruta que hacía cada tarde para dirigirse a su casa, y estaba de casualidad que el chico siguiera el mismo camino.


Y así iba, Jeno se volvía loco cada vez que escuchaba su voz. Su corazón parecía sufrir algún tipo de ataque, y se sentía realmente extrañado cada vez que cuando quería hablarle, algo en si le decía que se alejara. Algo en su mente hacia un pequeño clic y le daba advertencias que acercarse a un chico como él, no estaba a su alcance.


Sabía su nombre, había podido escucharlo y realmente le encantaba; Jaemin.


Un dulce nombre para un chico tan hermoso y delicado como él. Y Jeno mascaba aquel chicle con una total obsesión pensando que era el chico. Le estaba llamando demasiado la atención un chico que ni siquiera lo miraba, no era de superficial, sino que siempre podía sentir una fuerte mirada encima suyo, y había pillado más de alguna vez como Jeno lo miraba, que realmente le provocaba nervios estar cerca del chico.


Jaemin simplemente estaba en su mundo, no tenía amigos, tampoco le importaba tenerlos, estar sentado en los recesos en su puesto era lo más tranquilo y seguro que él podía necesitar. Pero sabía bien, que alguien estaba pendiente de él. Pensaba en un principio que aquel chico lo seguía todas las tardes después de la escuela, pero había descubierto que él solo vivía una cuadra más lejana a la suya. Tomaban la misma ruta todas las tardes, y no se preocupaba de más, hasta que había podido dar con las fuertes mirada en él.


No sabía que pensar, del porque su compañero siempre tenía su mirada puesta en él. Quizás lo juzgaba de alguna manera, Jaemin simplemente no entendía la razón del porque un chico como Jeno, tan guapo, estaba pendiente cada paso que hacía el de cabellos marrón.


—Hola — La voz de Jeno se siente tan lejana, por un momento pensó que estaba saludando a sus amigos, pero al observar mejor y darse cuenta que el salón se encontraba completamente vacío, pudo notar que aquel saludo era dirigido para su persona. Con un pequeño sonrojo le dio una sonrisa.


—Hola —contesto al fin y con una voz tan tímida.


Eso había sido todo, en aquel momento. Un silencio bastante incómodo para Jaemin, se había instalado entre los dos, el aire era tan pesado, pero Jeno no había salido del salón, sino que se acercó más y se sentó a su lado.


Sus ojos desaparecían cuando sonreía.


Aquel gesto se le había hecho bastante tierno, los ojos de Jeno desaparecían y se transformaban en dos sonrisas que dejaban encantada a cualquier persona.


—Soy Jeno, pero creo que lo sabes, solo te vi un poco solo y quería.... No sé, hablar contigo —Su voz salió disparada, aquellas palabras le habían costado tanto decir, pero al fin estaba hablando.


Jeno estaba dando el primer paso.








~


"No voy a seguir esperando

Tú, tú eres todo lo que quiero, tú, tú

Incluso si miro a la izquierda, derecha

Hacía adelante y hacia atrás

No tienes salida, no tienes

Incluso si vuelvo al pasado

Y encuentro la salida

No puedo encontrar mí entrada

No puedo encontrarla

Estoy atrapado en ti"









Incluso si los días, semanas o meses pasaban. Jeno no podía controlar sus sentimientos hacia Jaemin, nadie sabía, nadie sospechaba, solo lo trataba como un amigo más.


Pero estaba harto, estaba empezando a enamorarse de un chico. Un chico que jamás ha confesado que le ha gustado alguien de su mismo sexo, alguien que tampoco mira a las mujeres. Se sentía acorralado, se sentía asfixiado con todo aquel tema.


Jeno necesitaba desesperadamente una goma de mascar, incluso cuando trataba de hacer lo más disimulado que podía, sus nervios volvían y parecía que la goma encontrada en su boca estaba sufriendo un cruel ataque.


Si, Jeno no podía sacarse de la cabeza cada centímetro de Jaemin, no podía sacarse de la cabeza su sonrisa, el como él reía tan fácilmente a veces con sus chistes sin ninguna gracia. Incluso Mark, que más de alguna vez había tratado de sacar algún tipo de información, no había logrado sacar a ninguno de los dos chicos. 


Había pensado demasiado, hacer un acto arriesgado solo tenía dos opciones; la parte positiva o la parte negativa. Sabía que en algunas de las dos podía ganar o perder. Y estaba nervioso de solo pensarlo, si daba algún paso en falso todo lo que había construido, con Jaemin que era una amistad no tendría reparo, pero si todo funcionaba, el secreto entre los dos sería su más grande pecado.


Jeno se sentía acorralado, ni si quiera los sabios consejos que le otorgaba RenJun le servían en lo absoluto. El chino siempre solía dar las mejores charlas, y sabía que algo pasaba con su amigo cuando esté se encontraba más distraído de lo normal.


—Simplemente me gusta alguien —Y a pesar de que aquellas palabras le dolieron en el corazón a RenJun, ayudarlo como un amigo jamás estaba de más.


— ¿Quién es esa persona afortunada? —Pregunto tratando de sonar natural, su amigo lo miro y luego cambio la vista hacia una persona en específico. Siguió aquella mirada que brilló en su momento, y cuando se topó con la figura una pequeña exclamación salió de sus labios —¿Es Jaemin quien te gusta?


Y Jeno sabía que no le recriminaba el hecho de que le gustará un hombre, entre ellos mismos sabían quiénes eran gays, incluso RenJun y Jeno habían sobrepasado más de una vez el ser amigos. Pero ya nada era igual desde que aquel chico había llegado a sus vidas, sentía que ya nada era igual, y solo se miraron como los buenos amigos que eran.


—No puedo, solo encuentro su cara cada vez que pienso, es como si realmente mi mente no pensara en nadie más que no fuera él. Es como si no tuviera ya salida, se está volviendo una pequeña obsesión.


Y RenJun se quedó mudo ante aquellas palabras, luego sonrió y trato de tranquilizar a su amigo. No era nadie para que Jeno no siguiera sus sentimientos, aun cuando a él le podía doler.


—Ve con él y confiesa tus sentimientos, si te rechaza sale con la cara en alto.


Y eso hizo Jeno, con pasos lentos se acercó al de pelos castaños, quien estaba junto a Haechan discutiendo sobre un nuevo juego que había salido y que sería lo mejor probarlo y ver qué tan bueno era.


Con una sonrisa le pidió a Jaemin si podían hablar en privado, lo más que pudieran, y a pasos lentos Jeno se llevó al chico a la parte más solitaria de la escuela. Jaemin dudaba un poco si seguir, pero de lo que conocía a su amigo, este jamás le haría daño de aquella manera.


O eso sería mejor pensar antes que todo empeore.


— ¿Por qué me traes aquí? —Su preguntaba había salido en un tono bajo y extrañado, no le gustaban los lugares tan oscuros, le daban miedo incluso si una persona de confianza estaba cerca.


—Necesito hablar contigo y es algo importante, entenderé el hecho de que si todo sale mal tú me dejes de hablar, pero si todo sale bien también habrá cosas en contra.


Jeno no sabía que más palabras expresar, jamás había sido bueno hablando de aquellos temas, no le miraba lo necesario, pero ahora más que nunca necesitaba pensar en las palabras correctas para decirle al chico.


Tenía que dar el paso, él sería el primero.


Así que con un suspiro su mano se apoyó en una de las mejillas de Jaemin, quien con aquel tacto desbordo una serie de latidos frenéticos.


Tenía miedo.


Y cuando vio como Jeno acercaba su cara a la suya y en el transcurso sus ojos se iban cerrando, supo lo que iba a pasar y lo que el chico quería decirle en realidad. Así que dejó que Jeno diera aquel primer paso.


Sentir sus labios pegados y moviéndose a la par se sentía tan jodidamente bien. Sentía una sería de emociones en su estómago, Jeno estaba feliz. Sus manos se encontraban en la pequeña cintura de Jaemin, quien rodeaba su cuello.


Los dos se besaban como si no hubiera un mañana, solo les quedaba un par de minutos y los dos podían aprovecharlos al máximo.







~


"Es muy tarde para que escapes

Tú fuiste quién comenzó con este juego"


"Voy a devorarte por completo

Voy a llenarte de mí todo

A medida que vayas llenando lentamente

Caerás más profundamente

Goteando, goteando, goteando"







Jaemin sentía la traviesa mano de su novio juguetear con parte de su pantalón, pero no llegaban a más, pues estaban en público. A pesar de que Jeno quería seguir con sus manos traviesa, también sabía que Jaemin jamás le permitía seguir a más.


Siempre comenzaba él, pero terminaba de alguna u otra forma cortando aquel momento porque se sentía incómodo, aun no se sentia listo en lo absoluto para dar aquel paso, solo le gustaba curosear el como se sentian los tactos de su novio. 


—Mis padres estarán todo el fin de semana fuera, incluso la semana que vienen. Se fueron donde mí abuela, pero lo dudo, llevaban sus pasaportes y querían dejarme con cualquier excusa en casa —Jeno bufo ante eso.


Tenía su casa completamente sola, ¿le gustaba? si, podía sentir una mejor liberación estando en un lugar solitario, pero últimamente sus pensamientos habían cambiado.


Los juegos de Jaemin habían cambiado él empezaba y él terminaba, siempre dejando a un Jeno intranquilo.


Incluso había comenzado a perder la cabeza.


Ese chico se había vuelto su obsesión. Para su desagrado. Cada vez que podía iba a espiar a su novio, sin que nadie lo viera se escondía entre las ramas del gran árbol que decoraba el jardín trasero, y que justo daba frente a la habitación de Jaemin, o como él había comenzado a llamarlo; Nana.


Lo había visto más de alguna vez desnudo, y su deseo con tenerlo se le hacía cada vez más grande. Siempre lo seguía, lo observaba y miraba cada cosa que Jaemin hacía.


Si, aquel chico se volvió una terrible obsesión, tanto que RenJun se había dado cuenta y se alejó por miedo. Estaban comenzado a ver una nueva cara de Jeno, y quizás para algunos, la verdadera. 


¿Quien era realmente Lee Jeno?


Un chico bastante posesivo, con lo que siempre decía a otros sobre Jaemin, era suyo. A pesar de que Mark seguía hablándole, porque se conocían de toda la vida, sus conversaciones eran más cortas y se alejaba con rapidez del chico para irse a otro lugar con cualquier excusa. Haechan hablaba de vez en cuando con Jaemin, solo cuando se encontraba Jeno a su lado para que escuchará lo que decía y no pensara de más, es como si aquel moreno tuviese una especie de miedo hacia Lee, aunque claro, jamás lo había dejado en claro hacia Jaemin, quien parecía ser demasiado inocente para ver todo tipo de acciones de otros en comportamiento hacia Jeno y él.


Haechan ocultaba más de lo que decía o demostraba.


Incluso toda la escuela se había enterado de su relación, y a pesar de no ser bien vista, los dos habían seguido a pesar de lo malos comentarios.


— ¿Qué debería hacer? —Jeno se encontraba en su habitación moviéndose de un lado a otro, miraba cada rincón de su casa cuando se paseaba por esta.


¿Acaso estaba perdiendo el uso de la razón? Pues eso parecía.


Así que con lentitud aquella noche, llamo a su novio, diciéndole cuanto lo extrañaba, poseía su casa sola y quería verlo en algún lugar.


Jaemin cometió el peor error de su vida al querer ir donde Jeno.


Dos horas después Jeno tenía amarrado a su inconsciente novio en su propia cama, sus cortinas estaban cerradas para que nadie pudiera ver y Jeno se encontraba sentado en una silla pensaba tantas cosas.


Sus ojeras eran visibles, ¿Desde cuándo no dormía solo para observar como Jaemin dormía? Había veces que solo podía dormir un par de minutos u horas, que no pasaban de dos, antes de observar a su novio una vez más. Sí, estaba fuera de sus cabales, pero en su mente realmente pensaba que todos aquellos actos eran completamente normales. Le gustaba admirar lo que tanto amaba, le gusta admirar el juego que él había comenzado.


Y cuando Jaemin se despertó quejando por su punzante cabeza, miró a sus lados, trato de gritar al darse cuenta como sus manos estaban amarradas a cada costado de la cama, al igual que sus pies. Su boca era cubierta por un gran paño que le impedía hacer mucho ruido.


¿Qué estaba pasando? Era lo único que se preguntaba. Había reconocido la habitación de Jeno por una foto de los dos juntos y porque había estado más de una vez allí.


—Has despertado amor mío —Jeno estaba pálido, sus ojeras eran tan negras y marcadas que daban paso a lo demacrado que se encontraba aquel momento —No grites, será peor.


Jaemin no entendía que pasaba, ¿Por qué su novio estaba actuando de una forma tan extraña?


—Sabes, siempre me he preguntado en cómo sería tener tu cuerpo desnudo bajo el mío —Jeno se sentí a su lado mirando a Jaemin con una sonrisa —Como sería penetrar aquel lindo culo que tanto veo por las noches, escucharte gemir cada vez que sea posible, como comería cada parte de ti a besos, estaría contigo toda la noche haciendote mio.


Jaemin sintió un pequeño nudo en su garganta, no entendía porque le decía todo aquello como si fuera lo más normal posible, su novio no estaba actuando de lo mejor, parecía estar hablando sin razón alguna, como si no estuviera vivo.


—Necesito acabar con un juego que tú has empezado desde hace mucho, siempre estando allí, provocando cada que podías, con aquellos labios tan traviesos, con un cuerpo que me gustaría devorar en estos momentos. Y lo haré, te penetrare tan fuerte que te dolerá, pero te terminará gustando, besaré cada parte de ti para poder atesorarla en cada rincón de mí mente, dejaré tu desnudo cuerpo en mi mente como una fotografía que jamás se dañará. Porque tu bebé, eres tan importante que no podría olvidarte jamás.


Jaemin sentía miedo, claro que lo tenía, la confesión de su novio le hacía preguntar desde cuándo lo observaba. Lo había visto desnudo, lo había seguido, le había hecho tantas cosas que realmente sentía miedo. Trato de hacer algunos movimientos, pero aquellos nudos estaban tan bien armados que ni con un fuerte movimiento podrían deshacerse.


Sus lágrimas caían, aquellas gotas saladas se resbalaban por sus mejillas y caían en la almohada.


Estaba loco, y lo había descubierto tarde.


Jeno lo violaría, Jeno lo asesinaria, aquella persona que tanto amaba y que había jurado protegerlo, sería la persona que más daño alguna vez le podría hacer.


—Te desnudare, créeme y estarás así un largo periodo sintiendo mí vista en ti. Necesito ver tu cuerpo, necesito poder recordar cada centímetro de tu piel antes que sea tarde.







~


"Cuando quiera puedo apretar el gatillo,

puedes llamar a tu 119"









Quizás para Jaemin todo lo que estaba pasando era una muy mala pesadilla, quería despertar y saber que todo estaba bien. Que su novio no era un maldito psicópata que quería violarlo. Quería peñizcarse y preguntarse si todo lo que estaba viviendo era la realidad o un sueño.


Pero no podía mover ninguna parte de su cuerpo, y las extrañas palabras que decía a cada momento Jeno le hacían pensar que algo estaba demasiado mal en él. No era el chico que había conocido, del cual se había enamorado. Recuerda a un sonriente chico, que preguntaba por su día cada vez que podía, que le daba consejos cuando algo no estaba bien, he incluso le daba abrazos para así asegurarle en el oído que siempre estaría a su lado.


Este chico sacado totalmente de una película de psicópatas, estaba parado a unos metros de él. Caminando de un lado a otro y agarrando sus cabellos, estaba en un debate mental.


Pero no había vuelta atrás.


Sintió asco de la situación, Jaemin mantenía sus ojos llorosos, quería escapar y jamás volver a verlo. No le importaba que nadie se enterara, sería capaz de guardar todo lo que estaba pasando, si Jeno no le tocaba ningún pelo y lo dejaba ir. Pensaba que el chico estaba enamorado de él, pero solo se estaba obsesionado con algo que Jaemin no quería entregar, pues pensaba que era muy pronto.


Jeno se acercó a la cama, Jaemin en ese momento sintió su corazón dejar de latir por un segundo, pero el chico se había agachado para sacar algo que se encontraba debajo de su cama. Saco una caja de allí, a pesar de estar en un lugar que cualquiera pudiera encontrar, la caja se encontraba con un candado, y la llave la traía colgada como un collar Jeno.


Sintió su corazón dejar de latir una vez más, cuando el contenido de esta era una pistola y había un par de balas sueltas.


¿Que estaba pensando en aquel momento Jeno? Era lo que se preguntaba con miedo Jaemin al ver cada movimiento que este hacía.


—Jaemin cariño, ¿Debería comenzar? —El nombrado comenzó a negar con su cabeza, estaba con miedo, y de sus ojos salían lágrimas con mayor rapidez.


Estaba loco, era lo que se repetía una y otra vez en su mente el castaño. Necesitaba salir de allí.


—Vamos bebé, sé que te gustará —Jeno tomo la hebilla del pantalón de Jaemin, jugó un poco con esta, pero parecía estar tan desesperado que bajo esta prenda con total rapidez.


Dejando sus piernas blancas al descubierto, Jeno comenzó a acariciar el muslo del chico, parecía estar tan encantado con la suavidad de esta que no prestaba atención a los reclamos callados que provenían de Jaemin.


—Perfecto, desde hacía meses quería tocarte de esta manera —Jeno rasgo la playera del chico, rápidamente y ahora solo se encontraba con su ropa interior puesta.


Era todo tan extraño, era todo tan anormal en él. ¿Porque jamás se había dado cuenta que Jeno había comenzado a cambiar tanto su decisión que ahora no parecía el chico que conoció?


Jeno besaba cada parte de Jaemin, estaba haciendo todo lo que le había contado anteriormente al castaño. Parecía estar tan metido en su mundo que su arma el dejo de un lado, estaba con sus piernas a cada costado del cuerpo de un chico que estaba asustado. Sus labios iban desde el cuello hasta el estómago de su cuerpo, y seguía bajando.


Lo desnudo, y se separó de Jaemin. Se sentó unos metros y comenzó a mirar cada parte de él, parecía que estaba fascinado, y lo estaba, mirar el cuerpo desnudo que tanto había querido a pocos metros le había provocado la excitación que tanto buscaba.


—Estás loco —Jeno pudo entender aquello salir de la boca cubierta de Jaemin, se levantó de inmediato y tomo su arma apuntándola en la cabeza del chico quien dejó de llorar, pensó que, si miraba sin miedo, Jeno lo dejaría a un lado.


Grave error.


—No digas palabras que pueden hacer que cometa un error, puedes gritar, puedo dejarte libre, pero si llamas al 119 créeme que no dudaré de tirar de este gatillo, y jamás encontrarán tu cuerpo.


No se sintió ningún ruido más, y eso fue suficiente.


Jeno no se desvistió, para nada. Solo se bajó un poco sus pantalones y sin importarle nada había entrado de una estocada en quién era su novio, o bueno, quien fue su novio. Jaemin volvió a llorar, esta vez por el dolor al sentir como Jeno se adentraba en él, y sin ninguna emoción comenzaba a moverse con rapidez.


Le dolía, todo en si dolía. Parecía estar tan decepcionado con todo esto y con la verdadera cara que había sacado Jeno, que lo único que ahora más deseaba era que verdaderamente tirará de ese gatillo y que jamás supiera de nada, que jamás volviera a despertar.


Y así estaba Jeno, entrando y saliendo de él sin ningún cuidado alguno, estaba besando su cuerpo y arañando algunas partes de su cuerpo.


Iba a dejar más marcas de lo que ya estaba haciendo.


Jaemin comenzó a moverse, desesperado por el dolor, sangre salía de él manchando las blancas sábanas.


—Deja de moverte maldición —Jeno rojo de furia golpeó la cara de Jaemin, tan fuerte que lo había dejado inconsciente. Solo un golpe había provocado eso.


Jeno se aterrorizó en aquel momento, trato de despertar a Jaemin, pero sin resultado alguno miraba cada parte de su habitación.


Estaba loco en aquel momento, y su única salida según él fue tomar la pistola que cargaba y solo pegar un disparo decisivo.


Una almohada para aterrizar un poco el sonido y un casquillo, eso provocó la muerte inmediata de Na Jaemin aquella noche.


~


"Dos años después de la extraña desaparición del joven Na Jaemin, su cuerpo ha sido encontrado hace unas horas, luego de muchos análisis se ha podido determinar que era el chico. El informe ha reportado que murió de un disparo en su cabeza, pero no sé descartó la posibilidad que antes de su muerte fue abusado sexualmente y golpeado hasta dejarlo inconsciente."


Sus familiares y amigos se encuentran devastados con estas noticias.


Muchos apuntan que el principal consecuente de su desaparición y su muerte, fue su novio, Lee Jeno, el responsable de todo. Hasta no saber más sin ninguna evidencia que apunte a algún culpable, la policía hará su mayor esfuerzo para poder hacer justicia."


Lee Jeno sonrió ante eso, no era tan imbécil como para no haber ocultado toda evidencia que lo pudiera inculpar, y así cuando se encontraba en el interrogatorio su cara de tristeza era tan creída incluso por los mismos policías.


—Yo no voy a negar que, si estuve sexualmente con Jaemin, pero éramos novios, y los dos estábamos de acuerdo en eso. Jamás hice algo sin ningún consentimiento, la primera vez había sido algo brusco porque no sabía nada, no sabía cómo estar con alguien así. Y bueno, realmente solo estuve una vez con Jaemin así, y fue un poco antes de su desaparición.


El policía anotaba todo aquello, Jeno se encontraba llorando y realmente quería hacer la mejor escena como nunca.


—Tengo entendido que tú comentaste la desaparición de tu novio.


—Oficial Taeyong, tiene que entender. Yo siempre hablaba con mi novio, y cuando él no me contestó ningún mensaje o llamada me había preocupado. Por eso cuando fui a buscarlo a su casa y no lo encontré en su habitación, le comenté a su madre que quizás despareció. Era un chico que no hablaba con extraños, no le gustaba estar solo por las calles en las noches.


Taeyong asintió, pero algo en si le decía que algo no estaba bien.


—Puedes retirarte Jeno.


Y así paso, luego de unos momentos el siguiente sospechoso había entrado a la sala.


Lee Donghyuck se encontraba sentado frente al oficial, mirando nervioso a cada lado.


— ¿Que tienes Donghyuck?


—Solo tengo miedo, Jeno aún sigue aquí —Taeyong preguntó rápidamente por qué su comentario —Ha estado muy extraño en estos dos años, incluso antes de la desaparición de Jaemin. Había comenzado un estado de obsesión, siempre estaba detrás de Jaemin, por lo que me había comentado RenJun, él incluso lo iba a espiar. Además de que Jaemin una vez me había comentado que no quería jamás entregarle su virginidad a Jeno cuando pensó que solo lo quería para eso.


Taeyong asintió, anotando todo y mirando detrás del cristal donde se encontraban algunos policías.


—Vayan por Lee Jeno, debe ocultar algo —Ordeno Yuta, rápidamente algunos oficiales salieron corriendo en busca del chico. Y cuando eso fue posible lo trajeron de vuelta, Jeno no entendía demasiado.


—Ahora confiesa todo Lee Jeno —Taeyong estaba de pie esta vez, a su lado Jaehyun se encontraba mirando fijamente al chico —Podemos afirmar que el verdadero asesino está frente a nuestros ojos, necesito que nos cuentes la verdad de como asesinaste a Na Jaemin.


—Pero si les conté todo, sería incapaz de tocar a alguien de quién verdaderamente me enamoré —Jeno decía un tanto nervioso, miró a los dos policías y luego a sus manos, una clara evidencia para las otras dos personas que esté se encontraba nervioso.


Jeno se sintió acorralado en aquel momento, jugaba con sus dedos esperando a que nadie más dijera algo. Si llegaba a salir de eso, escaparía y jamás se sabría su paradero. Para él, era la mejor salida por si en algún momento llegaban a descubrir que él había matado a Jaemin.


—No puedes salir de la cuidad, sin ninguna prueba contundente no podemos tenerte más tiempo aquí. Pero te tendremos vigilado.


Los policías abandonaron la habitación, luego de eso Jeno salió con rapidez y se ocultó cuando salió, esperando que su "amigo" llegará, cuando eso pasó este le dio un pequeño golpe en la nuca.


—Lo ideal era que no dijera que yo podría tener algo de culpa —Jeno le reprochó todo a Donghyuck quién solo rodó los ojos.


—Sera mejor que nos escapemos por un tiempo, luego de unos meses podremos abandonar la cuidad, cuando todo acabe. Si se enteran que fui tu cómplice y que ahora poseemos algún tipo de relación media extraña, también caeré preso por complicidad, y realmente no quiero vivir en una celda de dos metros cuadrados con diez personas más.


Y así era.


Donghyuck había estado actuado anteriormente, pues era un pequeño plan que tenía junto a Jeno. Aquella noche cuando esté asesino a Jaemin, no supo a quien más llamar que al moreno, y este con todo el dolor del mundo lo ayudo a ocultar todo. Había salido mal que el cuerpo allá sido encontrado, por lo cual ahora debían improvisar.


Dos años de silencio, y a pesar de que en su momento Donghyuck le había tenido miedo a Jeno, ahora no le temía para nada. Pues, parecía que los dos se habían acercado de una forma tanto extraña. No llevaban una relación, pero si se besaban, y en las noches estaban juntos.


En menos de un día, un boletín era entregado por todos los noticieros sobre Lee Jeno. Nadie hablaba de Donghyuck aquella tarde, hasta que su madre lo reporto como desaparecido. Los dos se habían escapado la noche anterior, tomando un par de cosas y el dinero suficiente como para desaparecer unos meses.


No supieron bien donde se estaban yendo, pero llegaron a una cabaña que estaba muy adentro del bosque, en esta los recibió Mark con una sonrisa.


¿Extraño no?


—RenJun está dentro —Dijo este con una sonrisa y chocando sus puños con estos.


Aún que había una pequeña sorpresa dentro de esta, Jisung el hermano pequeño de Donghyuck estaba allí jugando con un par de juegos de mesas que había traído.


— ¿Que hace aquí? —Jeno tragó saliva y el chico solo dos años menor rodo los ojos.


—Aquella noche cuando hablaste con mi hermano escuché todo, no quiero perderme la diversión de estar aquí.


—La búsqueda será bastante amplia, tenemos que salir lo antes posible sin ser vistos.


RenJun hablo dejando un mapa sobre la mesa, el chico a pesar de todo, había decidido quedarse a un lado de Jeno, ni el mismo lograba entender todo aquello.


El asesino de Jaemin parecía que no era solo Jeno, sino todos, hay un pasado que nadie se atreve a tocar.


Pero desde un principio, había sido todo un juego.