⟨ π•―π–†π–Ÿπ–†π–Ž'π–˜ π•·π–†π–’π–Šπ–“π–™ ⟩

Summary

𝑨 π’˜π’‰π’π’“π’† π’˜π’Šπ’•π’‰ 𝒂 𝒉𝒆𝒂𝒓𝒕 𝒐𝒇 𝒄𝒐𝒂𝒍 " β€’ π™·πš’πšœπšπš˜πš›πš’πšŠ πš’πš—πšœπš™πš’πš›πšŠπšπšŠ 𝚍𝚎 πš•πšŠ πšŒπšŠπš—πšŒπš’Γ³πš— Β«π™½πš˜πšŽπš•'𝚜 π™»πšŠπš–πšŽπš—πšΒ».

Genre
Drama/Erotica
Author
Akaii
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1: "Vida"

Β« Oh, que noche tan solitaria y frΓ­a, no hay quien me acompaΓ±e en mi pobre y sucio sufrimiento.Β» Pensaba aquel pelinegro sentado en aquella acera tan dura y liza. Abrazando aquel abrigo que lo cubrΓ­a de forma  ligera de esa nieve blanca que caΓ­a sin parar sobre su cuerpo desnudo y delgado siendo tan pΓ‘lido como esas muΓ±ecas de porcelana. Cuando comenzΓ³ a oscurecer decidiΓ³ levantarse del suelo haciendo notar sus delgadas piernas. Durante todo el recorrido a su pequeΓ±o cuarto donde vivΓ­a de forma demasiado ajustada, esas escaleras que tanto le costaba subir comenzaban a quebrarse con cada paso pesado que daba. 


Empujo hacia adentro esa puerta de madera tan pesada y vieja, sus zapatos negros fueron arrojados con fuerza a un rincΓ³n de ese cuarto, importandole poco si dejaba esa puerta a medio abrir, se quito con delicadeza ese abrigo gris solo para arrojarlo por la ventana. Una vez habΓ­a quedado sin prenda alguna giro su cabeza hasta la puerta encontrando a ese hombre que tanta repulsiΓ³n le causaba. Se percato de esa mirada tan asquerosa que le dedicaba, esos mismos ojos verdes lo observaban con tanto deseo que no se dignaba siquiera a pronunciar palabra alguna.


Apenas sus ojos negros se cruzaron con esos verdes sintiΓ³ un escalofrio recorrer su cuerpo Β« ΒΏQuΓ© es lo que necesita aqui, Sr. Durand? Β». Desesperadamente sus manos buscaban alguna prenda para cubrir su cuerpo, el hombre solo sonriΓ³ y se cruzo de brazos apoyandose en la puerta aΓΊn mirando al chico de pies a cabeza.


Β« Mi pequeΓ±a espinita, te has demorado mΓ‘s de lo pensado con la paga del cuarto y eso no te lo puedo permitir. Β» Como era de esperarse de ese viejo asqueroso, solo para eso lo vendrΓ­a a buscar Β« Si no tienes el dinero no es problema, despues de todo me podrΓ­as pagar con una de esas maravillosas noches que das. Β» y allΓ­ estaba lo que tanto querΓ­a.


Se levanto de ese incΓ³modo colchon y con su desnudez a la vista cogiΓ³ el dinero que se encontraba encima de la pequeΓ±a comoda, a paso lento se acerco a la puerta y el viejo mostro la palma de su mano para agarrar el dinero. El seΓ±or se aparto del marco de la puerta, se miraron una vez mΓ‘s y la puerta fue cerrada con fuerza golpeando la punta de la nariz del seΓ±or, quien solo se retiro.


Solo pudo seguir con ese sabor desagradable en la boca, observΓ³ ese suelo de madera tan sucio y polvoriento encontrando una pequeΓ±a nota blanca que parecΓ­a que llevaba dΓ­as allΓ­ ,lo noto por el estado en que estaba. Recoge la nota y tomo asiento en la pequeΓ±a cama, abriΓ³ el sobre y lo tiro a un costado, desdoblo la carta para comenzar a leerla.


⟨ Oh, mi querido hijo.


En todo este tiempo que no has estado con nosotros me he dado cuenta de muchas cosas, las cuales tu ya me habΓ­as dicho pero como siempre no te hice caso. Antes que nada espero te encuentres bien y estes triunfando como siempre me dijiste, que estes comiendo sano y saludable, que estes durmiendo comodamente y lo mΓ‘s importante: que hayas conocido a una linda chica'. 


Volviendo al tema, tenias razon sobre tu hermana Chloe, ella fue la primera en irse solo por un hombre mayor, sobre tu hermano Herald, Γ©l huyo con el dinero que tu padre habia juntado con tanto esfuerzo.


 Mi querido Dazai, tenias razon en todo y ahora tanto tu padre como yo estamos en bancarrota, no sabemos que pasara con  nosotros y tus hermanos no se dignan a aparecer. Queria saber si tΓΊ, mi pequeΓ±o niΓ±o nos podrΓ‘s enviar algo de dinero para poder sustentarnos.


Para: Mi hijo querido. ⟩


Con su expresion de incredulidad saco el pequeΓ±o encendedor que siempre guardaba debajo de su almohada, prende el objeto y comenzo a quemar la carta


Β«Vaya, despues de casi seis aΓ±os lejos de ellos se dignan a escribirme recien. Ay mamΓ‘, si no te conociera te creerΓ­a, lastima que esta carta este escrita por Herald. Malditos hipΓ³critas. Β»


Cuando la carta se reduce a cenizas solo las tiro por la ventana dejando que el viento haga con ellas lo que quisiera. ObservΓ³ el reloj ya viejo apuntando las doce, se vistiΓ³ rapidamente con la ropa mas bonita y atractiva que tuviera. Se puso unos tacones negros de tacon bajo, una vez vestido saliΓ³ de ese cuarto, cerro la puerta y se arreglo un poco el cabello.


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Tras caminar unas calles a oscuras llego a esa pequeΓ±a casa que tanto recurre en las noches, entro sin preguntar por la puerta de atras y se topo con esa chica tan guapa que siempre le daba la bienvenida. Β« Dazai, apareces en el momento preciso, te esperan en la habitacion cinco. Β» AsintiΓ³ sin decir nada y se dirige a esa habitacion, llevo un  vino en sus manos, un vino tinto muy costoso en ese lugar.


Entro a la habitacion encontrando un hombre, al parecer unos aΓ±os mΓ‘s que Γ©l tenΓ­a, pero tenia buenas facciones. Β« Oh, asi que tu eres la tan famosa bicicleta del lugar. Β» sonriΓ³ mostrando unos pequeΓ±os hoyuelos. Β« Aunque me pregunto por quΓ© sera.Β»


Una vez servidas las dos copas de vino, tomo asiento al costado del hombre quien aun sonrie mostrando esos blancos y cuidados dientes, con cautela lo miro de pies a cabeza Β« Veo que es doctor Β» Eso sorprende un poco al hombre quien pacientemente espero a que explicara Β« Lo digo por el estetoscopio que lleva en su cuello. Β»


Β« SΓ­, era medico, justo hoy me despidieron. No tengo la menor idea del porque pero segΓΊn ellos ya tenΓ­an demasiado personal, que yo ya estaba mayor como para seguir trabajando. EstudiΓ© desde mi niΓ±ez para convertirme en  el mejor medico del mundo y mira donde estoy. Β» El hombre suspiro entristecido.


β€œEsto es una completa perdida de tiempo.” PensΓ³ Dazai, pues Γ©l habΓ­a ido alli para una sola cosa y no pueden culparlo, come de ese dinero y por algo trabaja alli. 


Se acerco al hombre y lo rodeo en sus brazos Β«No ayudara en nada pensar en eso.Β» Se posiciono encima del regazo del caballero, sus brazos se posaron detras de su cuello y con una sonrisa traviesa acerco su rostro al contrario para comenzar a besarlo apasionadamente. Cuando las manos grandes apretaron su cintura abriΓ³ la boca para quejarse, en ese instante el hombre metio su lengua con destreza, explorando cada rincΓ³n de su boca con un deseo palpable. La tensiΓ³n entre ellos creciΓ³, y mientras sus cuerpos se enlazaban con fervor, el susurro de un deseo compartido colmaba la habitaciΓ³n. El tiempo se volvΓ­a relativo en aquel instante, donde solo existΓ­an ellos dos para el cliente, pero para Γ©l era solo una noche mΓ‘s igual que todas las anteriores.