En el granero (Yoonmin)

Summary

Yoongi un mujeriego empedernido está emocionado al saber que su preciosa novia le espera dentro del granero a media noche, ¿pero que hará cuando se entere de que la persona con la que se acostó no era ella? -A quí no - se alejó apenada de aquel beso - Mi padre anda cerca y si te ve aquí se enojará mucho -Sabes lo que pienso sobre ello -Sé que no te importa lo que diga mi padre, pero quiero hacer las cosas bien - ¿Ahora cambias de opinión? -Yoongi... - le reprochó. - ¿No crees que ahora es muy tarde para arrepentirse? - Por supuesto, ya no podía devolverle su virginidad - Por que anoche... -Shh - Lo detuvo - cuanto siento haberte dejado plantado la noche anterior Yoongi, sé que me odias por eso, pero mi padre llegó en mal momento y me descubrió cuando me escabullía, me encerró en mi habitación y ya no pude ir al granero. ¿Espera que?

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Min Yoongi estaba ansioso, Dahyun le había pedido que se diera un paseo por el granero a media noche, estaba en camino cuando una ola de sentimientos le hizo estremecerse, llevaba ya algo de tiempo cortejando a la joven y que ella misma tomara la iniciativa le excitaba.

En el pequeño pueblo era bien sabido que había que cortejar a las damas antes de poder casarse con ellas, siempre manteniendo la virginidad hasta el matrimonio, pero como él era todo un rebelde, no podía aguantar hasta la noche de bodas, todos esos años se la paso de pueblo en pueblo probando a las chicas que se le atravesaban, recordaba esto con una sonrisa pícara, pero había visto en Dahyun algo que en las otras no, se sentía lo suficientemente fuerte y viril para poseer tal mujer con esa belleza y que era codiciada por cualquier caballero, conquistándola casi al instante, ambos tuvieron encuentros candentes que no pasaban de las caricias y los besos, ambos lo deseaban pero Yoongi quería esperar al momento correcto, así podría casarse con ella, pero el premio mayor era que su padre era el alcalde, lo que le daría un punto a su estatus, al fin podría dejar de ser un cualquiera y se reivindicaría para ser alguien con una buena posición en aquel pequeño lugar.

Su mejor amigo y colega Kim Namjoon le había dicho que era su oportunidad, sabía que Namjoon al igual que él era todo un casanova y lo apoyaría en su loca idea, así que él era un punto crucial aquella noche.

—Debes darte prisa Yoongi

—Calla, no debe tardar en llegar

—Tienes que hacerlo esta noche, así no tendrá otra opción más que casarse contigo.

—Lo sé, es lo que quiero — rio sarcástico — No hay mujer que esté a mi altura más que ella.

Ambos se acercaron al granero y esperaron en la puerta durante un par de minutos, trataban de que el comisario no los viera o se ganarían una multa por parte del ayuntamiento, estaban cerca de la hora en que, hacia su rondín, así que Namjoon seria quien se encargaría de ahuyentarlo si se acercaba.

Yoongi comenzaba a impacientarse cuando escucharon un ruido dentro del granero, el moreno le sonrió pícaro al pálido.

—Vamos tigre, es tuya — dijo empujándolo dentro, haciéndolo caer a la paja.

Maldito Namjoon, lo golpearía después de que terminara. Pero justo ahora estaba nervioso, buscaba a tientas en la oscuridad a la chica que tanto deseaba, hasta que chocó con un menudo cuerpo detrás de él.

Se dejó llevar por sus instintos carnales, girandose para quedar de frente al cuerpo ligeramente más pequeño a él, tomando los largos cabellos entre sus dedos, acercando sus labios a los contrarios.

Se movió ágilmente empujando el cuerpo contrario a la paja, sabía que lo quería, tantas veces que se habían tocado y al fin tendrían sexo, el despojó de su atuendo a la chica, le gustaba montar a caballo ya que su padre poseía un grupo de caballos a los que ella amaba, así que solía estar siempre en pantalones de equitación que le parecían más cómodos, se deshizo de las botas con tacón y del pantalón, sintiendo a su paso la tersa piel bajo sus dedos.

Un par de gemidos agudos fueron emitidos, retumbando en todo el granero, esto le preocupó al mayor, cuanto le gustaba escuchar la respiración ajena acariciando sus oídos, pero no quería que el alguacil los encontrara en una situación comprometedora, así que se sacó la pañoleta roja que siempre portaba en el cuello y se la puso en la boca para evitar que gimiera.

—Lo siento querida, pero así evitaremos que nos escuchen.

Siguió besando el cuerpo que yacía debajo de él, le dio la vuelta dejándola boca abajo y acaricio su espalda.

—Espero que estés lista corazón…

Bajó la ropa interior sintiendo el redondo trasero, amasándolo, quería besar entre aquellas mejillas, pero después tendría tiempo de apreciar un poco más el cuerpo ajeno, quería deshacerse del problema en sus pantalones cuanto antes.

Le sintió alejarse, así que la atrajo de nuevo pegando su pecho con la espalda ajena, acariciando su rostro y besando detrás de su nuca, volviendo a hacer que se relajara.

—Aquí voy…

Con una mano alineaba su miembro entre las nalgas, mientras que con la otra acariciaba la menuda espalda.

Se introdujo de manera lenta en el cuerpo menor, haciéndole gemir ronco, se sentía especialmente delicioso, de todas las mujeres con las que se acostó ella se sentía especialmente apretada, le sintió temblar, así que propinó varios besos, girando su rostro para alcanzar sus labios.

Al principio comenzó con envestidas lentas haciendo temblar a la chica debajo de él, se sintió igual de frustrado, pero temía poder lastimarla al ser virgen, por lo que el vaivén que daba era lento.

Apenas podía escuchar los gemidos, quería escucharlos mejor, pero esto era lo que podían hacer por ahora, dejándose llevar siguió envistiendo de forma lenta, sintiendo como torturaba el cuerpo contrario, una y otra vez, haciéndole dejar gemidos atrapados en aquella pañoleta.

El éxtasis en su cuerpo comenzaba a elevarse, esperaba tanto este momento que no se pudo contener y pego su rostro a su espalda oliendo la piel ajena, el aroma a frutos cítricos le embriagaba, jamás había sentido su olor tan de cerca y realmente le fascinaba, comenzó a dejar marcas por sus hombros y su nuca.

Ella lo detuvo en sus movimientos, girando su cuerpo el quedando sobre la paja, ella se subió sobre el retirando la pañoleta de su boca y comenzó a besarlo desesperadamente, acariciando su fornido pecho, de igual manera dejando un recorrido de marcas desde el cuello hasta el abdomen. Yoongi la tomó de la cadera y comenzó a acariciar acercando sus manos a la zona intima de la chica, esta lo detuvo un poco asustada, el mayor no tuvo que cuestionar, sabía que tal vez estaba algo abrumada, así que simplemente la calmó con un par de besos.

Ella se dio la vuelta dándole la espalda quedando sentada sobre sus piernas y tomó el miembro aun duro del mayor, penetrándose a sí misma de nuevo, sintiendo como su cuerpo temblaba por el placer, comenzó a dar pequeños saltos con ayuda de Yoongi quien daba empujes hacia arriba con sus caderas.

El sudor corría en su frente, estaba a punto de explotar, siguió acariciando el cuello ajeno con una mano y con la otra apretando fuertemente las pequeñas caderas dejando sus dedos marcados.

Dio un par de envestidas más cuando sintió que estaba a punto de correrse, así que salió de ella y se corrió sobre su propio abdomen, no quería tener que lidiar con niños desde ahora.

Sintió el pequeño cuerpo caer rendido sobre la paja, así que se acostó a su lado, acariciando los largos cabellos y peinándolos con sus largos dedos, no podía apreciar su cara debido a que el lugar estaba completamente oscuro, pero la podía imaginar completamente sonrojada y apenada, con los labios hinchados y besos marcando parte de su pecho y cuello.

No supo en qué momento se quedó dormido, estaba abatido así que simplemente se dejó abrazar por Morfeo.

Una cubetada de agua cayó sobre el despertándole de golpe, lo primero que vio fue a Namjoon riendo a rienda suelta con un balde vacío en las manos.

—¡¡KIM NAMJOON!! — se levantó de forma despavorida y estuvo a punto de golpearlo de no ser por sus botas mal puestas que lo hicieron caer de nuevo al suelo.

—Ya era hora de que te levantaras, menos mal que no te descubrieron —

—¡Se supone que para eso estabas vigilando la entrada! —

El moreno solo se rio avergonzado

—Es que yo…. Puede que me haya quedado dormido por un rato — dijo rascándose los cabellos de la nuca.

—¡Kim! —

— ¿Qué?, era bastante tarde, además ya no vi pasar al comisario Park, por lo que decidí relajarme en lo que tú te divertías — lo miró de arriba abajo riendo — y vaya que lo hiciste — rio pícaro.

Yoongi al verse a sí mismo dio cuenta de que su ropa aún estaba completamente desaliñada, pero lo principal era que su ropa interior dejaba ver parte de su miembro flácido asomándose por el borde. Sintió su cara enrojecer así que rápidamente se subió los pantalones y tomó sus cosas para salir del lugar.

— ¿Y mi pañoleta? — Buscó la prenda roja entre la paja, pero no la halló, hasta que recordó que le había sido útil la noche anterior, sonriendo por el sucio recuerdo, muy posiblemente Dahyun se la había llevado.

—¿La encontraste? — Namjoon lo siguió desde atrás, aun riéndose por la escena anterior — Tu nuca te separas de ese trapo sucio.

—No es un trapo sucio, solo es como un amuleto de la suerte —

Siempre salía con él a todas partes, ya que su tía Heiran quien lo había criado como a un hijo le encantaba bordar y lo único que se llevó como recuerdo de ella antes de dejar su hogar fue aquel pañuelo que su tía le dio con un poco de pan, desde entonces nunca se separaba de él.

Más tarde fue a su hogar y se dio una ducha y un cambio de ropa, dispuesto para ir a buscar a Dahyun, lo había pasado increíble, tenía que repetirse, pero primero quería saber cómo estaba ella.

—¡Hola hermano! — Pudo escuchar como alguien a lo lejos se acercaba sobre un hermoso caballo negro, conocía esa chirriante voz, era como la luz de sus días — Te vez radiante —

—Hoseok — Espero con una sonrisa a que bajara del caballo y lo rodeo con un brazo despeinándolo — hace semanas que no te apareces, eso me pone triste — fingió llorar y después se carcajeo.

—Sabes que no podría abandonarlos para siempre, además, tenía que venir a ver como lo estaba haciendo mi querido hermanito —

Hoseok era el anterior comisario del lugar, ganándose con el tiempo un buen puesto como teniente en el estado, pero esto requería que saliera durante varios días, dejando a cargo a Jimin, su hermano menor.

—Hasta ahora lo ha estado haciendo bien, todas las señoras lo adoran y las chicas están locas por él —

—Bueno, en lo que termina su hora de trabajo ¿por qué no vamos a la taberna por algo de beber? Yo invito —

— Sabes que por eso te amo, ¿verdad? — Dijo haciendo reír al pelirrojo.

Animados entraron al local siendo rodeados del típico olor a tabaco y alcohol que se servía en la cantina.

A lo lejos un chico de cabellos negros y tatuajes en ambos brazos los recibió con una sonrisa de dientes como siempre.

—Teniente Park Hoseok — le saludo — hace tiempo que no nos visita

—Jungkookie, cada vez estas más grande, me alegra verte —

—¿Lo mismo de siempre? —

—Así es —

—Bien, enseguida vuelvo — el chico se dio la vuelta dejando a ambos hombres en la barra —

— ¿Y cómo lo ha estado haciendo mi hermanito?

— ¿El? Bueno, casi nadie lo ve durante el día, ya que suele hacer guardia durante la noche y termina al medio día.

—Bueno los mayores crímenes ocurren de noche, así que es bueno que haya encontrado una forma de ocuparse de eso.

—Así es, es bueno lidiando con los maleantes.

—Me siento orgulloso de él, pero me preocupa…

— ¿El qué?

—Bueno… sé que es muy popular entre las chicas, pero por más que trato de hacer que comience una relación con una de ellas sale huyendo, dice que tiene muchos deberes desde que tomó mi lugar y casi no tiene tiempo.

—Deberías tenerle algo de paciencia, aun es un niño, ya caerá ante alguna chica y te dará tantos sobrinos que no podrás con todos ellos.

Hoseok sonrió ante lo que dijo su amigo, realmente le preocupaba su hermano, quería que fuera feliz, él no podía hacerlo debido al trabajo en diferentes ciudades, pero quería que su hermanito tuviera su vida estable, sabe que apenas tiene veintiún años, pero ya era momento de que buscara a alguien.

—Dos de wiski en las rocas — Dijo Jungkook dejando dos tragos sobre la barra de madera — si necesitan algo más pueden llamarme.

El chico a punto de retirarse fue detenido por Hoseok.

—Jungkookie, ¿de casualidad no has visto a Jimin por aquí?

— ¿Al comisario Park? — pensó un momento, pero negó con la cabeza —anoche nos vimos para tomar unos tragos en su descanso, estuvimos platicando hasta que se fue por que debía seguir su rondín, prometió venir después de su turno, pero a esta hora no se ha dignado en venir.

—Ya veo, gracias Jungkookie —

El chico asintió y se retiró para seguir atendiendo al resto de los clientes.

Era raro que su hermano rompiera una promesa, pero muy probablemente algo había ocurrido y por eso no se presentó, tal vez sería buena idea ir a buscarlo en la comisaria y lo encontraría trabajando y así lo hizo, dejando a Yoongi en su camino en busca de su hermano.

—Nos vemos más tarde Yoongi — dijo palmeando su espalda — y espero que me cuentes sobre Dahyun — le sonrió guiñándole un ojo.

—Que…? — ¿Cómo se había enterado? El único que lo sabía era Kim — fue Namjoon ¿no es así? — maldito Kim Namjoon chismoso.

—Nos vemos luego Yoongi — dijo subiéndose a su caballo y dejándolo detrás entre una nube de polvo.

Lo dejo hablando solo, era obvio que había sido el moreno, lo mataría en cuanto lo viera.

Resignado decidió ir a la casa de Dahyun, estaba atardeciendo y aun quería saber cómo se encontraba la chica, estaba doblando la esquina de su casa cuando chocó con ella.

—Dahyun — la sostuvo evitando que cayera.

—Oh Yoongi, justo estaba buscándote — se enderezó arreglando su vestido y su sombrero — El cantinero me dijo que te habías ido con el teniente Hoseok, así que iba a buscarte a la comisaria.

—Pero ya estoy aquí — le sonrió pícaro y le dio un beso en sus labios, pero Dahyun lo detuvo.

—Aquí no — se alejó apenada.

— ¿Por qué no? —

— Mi padre está cerca y si te ve aquí se enojará mucho—

—Sabes lo que pienso sobre ello —

—Sé que no te importa lo que diga mi padre, pero quiero hacer las cosas bien —

Eso lo hizo enojar un poco, ella era siempre la primera en hacer un movimiento, eso era lo que le encantaba de ella, era alguien linda, pero con una personalidad candente, si había accedido la noche anterior era por ella, pero por supuesto que no se negaría a nada.

— ¿Ahora cambias de opinión?

—Yoongi… — le reprochó.

— ¿No crees que ahora es muy tarde para arrepentirse? — Por supuesto, ya no podía devolverle su virginidad — Por que anoche…

—Shh — Lo detuvo — cuanto siento haberte dejado plantado la noche anterior Yoongi, sé que me odias por eso, pero mi padre llegó en mal momento y me descubrió cuando me escabullía, me encerró en mi habitación y ya no pude ir al granero.

¿Espera que?

—¿Qué…? — Pero se habían visto la noche anterior — Pero yo anoche fui al granero… — en su voz había algo de enojo y confusión.

—Realmente lo siento Yoongi, tendremos que posponerlo para un mejor momento — miro en ambas direcciones y después regresó al mayor que aún seguía perdido en sus pensamientos — tengo que irme, mi nana debe estarme buscando porque me fui sin avisar y si mi padre se entera va a castigarme de nuevo — le dio un beso casto en la mejilla y se fue de allí.

Pero ambos se habían acostado anoche. Había tenido un encuentro candente bastante increíble y jamás se olvidaría de ello, pero…

Lo dejó solo, quedándose helado en su lugar, le costó trabajo reaccionar, caminando a pasos lentos hasta que sin darse cuenta había llegado a la casa de Namjoon, pero por más que tocara la puerta nadie atendía a ella, así que decidió que entrar por la puerta trasera, esa sería una buena idea.

Rodeo la casa y llegó hasta el patio donde Namjoon guarda su caballo y donde había un pequeño huerto, en ese preciso momento nada podía sacarlo de su trance, nada, ni siquiera el ver a Namjoon besando muy apasionadamente a Kim Seokjin, el hermano mayor del cantinero, Namjoon lo acorralaba contra la pileta de agua fresca y el mayor introducía una mano entre los pantalones del moreno.

Seokjin al verlo rápidamente empujo a Namjoon separándolos, se acomodó sus ropas y se puso de pie recogiendo sus cosas que estaban regadas por el suelo, listo para irse.

—Yo… nos vemos luego Nam — y salió como alma que lleva el diablo de allí, dejándolos solos.

—Lo que acabas de ver… — Namjoon no sabía que decirle a su amigo, lo había visto besarse con otro hombre y estaba algo avergonzado.

—Tenemos que hablar — Yoongi no le importó el estado en el que estaba su amigo, simplemente lo tomó de la camisa y lo arrastro dentro de la casa.

—Yoongi, te juro que lo que viste fue un accidente, él y yo, solo estábamos ahí y y… — hablaba tan rápido que apenas se le entendía una palabra y Yoongi comenzaba a exasperarse.

—Te juro que todos nos hacíamos a la idea de que te tirabas al cantinero mayor, pero eso no es lo que importa ahora Namjoon tengo un problema y necesito tu ayuda. — el moreno quedó en silencio, ¿Ya lo sabía?

—¿Qué… Qué problema? — miraba preocupado a su amigo quien no paraba de dar vueltas en la estancia — ¿Yoongi, estas bien?

—Es Dahyun…

— ¿Qué sucede? ¿Te termino? ¿Tan malo lo hiciste? —

—Calla y escúchame Namjoon si no quieres que te golpee —

—De acuerdo, pero habla de una vez que solo me tienes en suspenso y no me cuentas nada hyung — contestó igual de exasperado que Yoongi.

—Pues anoche fue una de mis mejores noches de sexo en la vida… bueno la mejor y esta tarde fui con Dahyun porque estaba preocupado porque siento que fui algo rudo, pero ella …. — suspiró hondo y pensó sus palabras, jura que realmente era ella, aun no podía creerlo — No era ella.

— ¿Qué? —

—No era ella…

—Hyung no estoy entendiendo nada, por favor explícate — su cabeza daba vueltas tratando de entender las palabras ajenas, pero era tan confuso.

— ¡Anoche! ¡No me acosté con Dahyun anoche!

—… — Namjoon pensó y pensó, pero juraba que Dahyun era la afortunada que yacio con su amigo la noche anterior, nadie iba al granero durante la noche, ya que era peligroso deambular tan de madrugada y su casa era la más cercana — Pero como es que eso es posible ¿A caso no hablaron?

—…

—Yoongi… no la viste ¿no es así?

—Estaba desesperado y ambos sabíamos a lo que íbamos, estaba muy obscuro.

—Pero si no fue Dahyun… entonces ¿Quién fue?

—No lo sé — Por un momento Namjoon quedó en silencio y después abrió los ojos completamente alarmado

— ¡Por dios Yoongi! — Gritó llevándose las manos a la boca — ¡Violaste a alguien y no sabes quién es!

—Por dios Namjoon no — trató de calmarlo — ella también me besó, incluso… — recordó como lo había azotado contra la paja y lo besaba de forma tan desesperada — ella fue algo atrevida.

—Bueno al menos no me tengo que preocupar de que el teniente Park venga a buscarte por tomar a una chica sin su consentimiento, eso es algo muy grave — dijo más aliviado, pero, así como se alivió, de nuevo su rostro regresó a la preocupación — ¡Demonios, Lo olvide por completo!

— ¿Qué pasa?

— Mi madre invitó al teniente y al comisario Park a cenar, te lo iba a decir en cuanto te viera más tarde, Seokjin preparará estofado.

—Bien ¿pero eso que tiene que ver?

—Sabes que mi madre quiere que estés ahí con Dahyun, ella los adora.

—De acuerdo, iré con ella más tarde.

—Hyung tienes que buscar a la chica con la que te acostaste, no querrás tener un hijo bastardo antes de casarte con Dahyun — se le quedó mirando por unos segundos en silencio entrecerrando los ojos — por favor dime que no te corriste dentro de ella.

—¡No soy tan irresponsable, Namjoon! ¿Te imaginas a mi cuidando niños? qué horror.

—Bien eso pensé, pero insisto en que busques a esa chica.

—Lo haré, te lo prometo.

Sin más se encaminó a la salida sin decir más

Justo como lo prometió en la noche llegó junto a su novia a la casa de los Kim, Había regresado a casa de Dahyun para ir por ella e ir a la casa de Namjoon para cenar, fue difícil convencer al padre de la chica, pero debido a que la familia Kim tenía relación con ellos accedió, con condiciones claro está.

La señora Kim los recibió tan amable como siempre, dejándolos pasar a su estancia junto a sus demás invitados, encontrándose con Namjoon y Seokjin riendo muy acaramelados a su parecer, mientras Hoseok indignado en una esquina, acecinaba al comisario Park con la mirada.

—¿Y ahora a este que le pico? — se dirigió a Namjoon.

—Al parecer el teniente Park tiene una conquista y no se lo dijo a Hoseok — Tanto era la preocupación de su amigo que ahora se le había cumplido su deseo.

—Vamos Hoseok, ¿no estabas preocupado porque tu hermano no ha sentado cabeza?

—Si lo estaba, pero… — bufó indignado, tomándolo de su cabello trenzado — te vas a divertir con ella, ni siquiera están comprometidos y ni si quiera me la has presentado, eres un mal hermano por eso, debes ser responsable Jimin.

—¡Hobi Hyung! — se quejó, algo sonrojado el comisario — ¡ya dije que lo siento!

—Te perdono, pero como tu familiar tengo que conocerla ¿me entendiste? — dijo soltando su cabellera, Yoongi se acercó a su amigo dándole unas palmaditas en la espalda para calmarlo.

—Ya déjalo Hoseok, ya no es un niño pequeño

—Pero este mocoso…

—Hyung, este mocoso cuida de los ciudadanos mientras tu no estás — dijo el comisario también indignado.

—De acuerdo, pero no permitiré que hagas tus cositas en mi casa mientras no estoy —

Todos rieron ante la pequeña faceta infantil de Hoseok, pero tenía un punto, todos conocían al Comisario, comprometido con su trabajo y siempre huyendo de las chicas más jóvenes, pero si salía con alguien, ¿quién podría ser la afortunada? Si no le han visto cerca de alguien en las últimas semanas, al ser pueblo chico, todo chisme llegaba tan rápido cual viento.

De nuevo perdido en sus pensamientos cuando notó algo peculiar en el cinturón de Park.

Su pañoleta roja estaba atada a la correa de su cinturón, la reconocía perfectamente, ya que esta había sido bordada con las delicadas manos de su tía, no podía haber otra igual.

—Ya está la cena chicos — se acercó la señora Kim llamándolos a todos a cenar.

Todos se encaminaron al comedor, ya con todo preparado, estaba a punto de seguir a Park que se había desviado al baño, pero Dahyun lo detuvo.

—Vamos, la comida de la señora Kim se enfriará — lo jaló hasta el comedor y ambos se sentaron en sus lugares dispuestos para cenar.

Pareciera que dios estaba de su lado en ese preciso momento, o solo era un suertudo, ya que Hoseok dejó un espacio libre entre él y Yoongi para que su hermano se sentara, así pudo asegurarse de que la pañolera realmente era la suya.

—¿Sucede algo?

— Nada… solo veía la pañoleta en su cinturón

—Oh esto — dijo tomando el pañuelo entre sus manos — lo encontré durante la madrugada mientras hacia mi rondín

Maldito Namjoon, dijo que Park nunca había aparecido, quería matarlo en sus adentros, pero algo no cuadraba, estuvieron allí desde el atardecer hasta que salió el sol y Namjoon nunca se movió de su lugar solo para acomodarse para dormir, de cualquier otra forma pudo haberlo visto.

Entre sus conjeturas, estaba que él es un pervertido y los vio teniendo sexo en el granero, pero para evitar problemas simplemente se escondía y no dijo ni pio.

—Si, a veces la gente suele olvidar cosas en el granero

—Si, yo…— Park se detuvo de lo que iba a decir, ya lo había descubierto.

Yoongi se dio cuenta de la reacción de joven Comisario, ya lo tenía, realmente había estado en el granero anoche y lo había visto tener relaciones.

En el transcurso de la velada pasó en breve, todos estaba divirtiéndose en la estancia, después de que la señora Kim se fue a dormir, alegando que deberían seguir la noche ya que ella estaba muy cansada, igualmente Dahyun ya se había retirado, o más bien su padre había ido personalmente a recogerla hasta la casa de los Kim, puesto que era una de las condiciones que había puesto para dejarla ir con Yoongi.

—Y bien Jiminie, ¿ya me dirás quien es la afortunada? —Insistía Hoseok a su hermano, ganándose un golpe en la espalda por parte de Seokjin.

—Deja de ser un hermano metiche y deja al pobre, por eso no te lo ha de decir aún.

—Seokjin no me golpees o puedo arrestarte — Hoseok hizo ademán de desenfundar su pistola, amenazando al mayor del grupo de amigos.

—Quiero ver que lo intentes y no volveré a cocinar estofado de cordero para ti.

—Está bien ya no lo haré — se dirigía de nuevo a Jimin — pero tu si tienes que contarme sobre eso.

—Ya te dije que no es nada hyung — la cara del menor de los Park estaba algo tensa, era evidente que se sentía incómodo con el descubrimiento de su hermano mayor.

— ¿Cómo que nada mocoso?

Yoongi no estaba entendiendo el por qué Hoseok estaba tan molesto con Jimin si ya tenía novia, que no era lo que quería?, pero quien podría darle esa información como buen chismoso, ese era Namjoon así que se acercó a él para preguntar.

— ¿Hay algo de lo que me perdí antes de llegar?

—Hoseok vio las marcas y ahora se enteró de que Jimin no solo sale con alguien si no que pasaron una noche divertida — dijo entre murmullos.

— ¿Marcas?

—Sí, la chica con la que sale es algo ruda, tiene mordidas en todo el cuello, pero el pobre no las había notado así que no se preocupó en ocultarlas.

Nunca imaginó que el chico lindo al que todas las señoras amaban y se sonrojaba cuando le hablaban, fuera todo un caliente empedernido. Sin esperarlo, Hoseok y Jimin empezaron a forcejear, haciendo que la camisa del comisario se levantara, dejando ver marcas de dedos bastante grandes.

Por un instante Yoongi entro en estado de shock, pero debido a las risas de sus amigos y la pelea de los hermanos que era algo cómica impidió que alguien más lo notara.

¿Y si… en vez de una chica cualquiera, se hubiera acostado con el comisario Park?

Comenzó a analizar la situación desde un inicio enumerando las coincidencias:

1 — Park no se presentó anoche en su rondín, sin embargo, estuvo en el granero, de otra forma no habría encontrado la pañoleta.

2 — En ningún momento notó nada raro en el cuerpo ajeno, su cabello era tan largo que le llegaba a la cintura era como el de Dahyun y era de pecho escaso, así que en ese lugar no encontró nada raro, salvo el momento que intentó tocar su parte intima, pero la mano ajena le detuvo.

3 —todas y cada una de las chicas del pueblo, todas eran del estilo romántico, por la misma razón no encuentra candidata para su encuentro de anoche.

4 — Las marcas en el cuerpo de Park son marcas que no haría una chica, las mordidas en el cuello y las marcas de manos son lo suficiente mente grandes para ser de una chica, concia sus propias manos, así que muy probablemente eran suyas.

Si antes había creído que dios estaba de su lado, estaba totalmente equivocado, pues realmente era un bromista de mierda que le gustaba jugar con su cordura.

¿Realmente sería posible que se acostara con un hombre y no una chica?

No no no, eso era totalmente absurdo, simplemente debería de darle una lección al niño por ser un fisgón. Separó a los dos hermanos que seguían forcejeando y atrajo consigo a Jimin.

—Ya dejen de pelear chicos— rio un poco intentando calmar los nervios de Hoseok, su hermano comenzaba a verse algo molesto así que decidió intervenir antes de que el ambiente cambiara para mal— ahora que lo recuerdo el comisario Park me había pedido que lo acompañara en su rondín de esta noche

—¿A sí?— dijo Namjoon, extrañado, no sabía que Jimin y Yoongi se hablaran, al menos más allá de un saludo y ya — no sabía que eran amigos.

—Si bueno pues ahora lo somos así que nosotros debemos retirarnos, ya saben, entre dos abarcamos más terreno.

Jimin parecía confundido por la situación, nunca le había pedido a Min que lo ayudara, ya que era su tarea vigilar, pero no negó nada y simplemente se dejó guiar por el mayor hasta la salida.

—¿Se puede saber que intenta hyung? — dijo una vez alejados de la casa de los Kim.

—Nada, solo quería salir, Hoseok estaba siendo un pesado y creí que necesitabas huir.

—No tenías que hacerlo.

—bueno tu cara decía otra cosa .

El castaño simplemente se lo pensó, ciertamente su hermano lo estaba incomodando, pero jamás seria grosero, le estaba tan agradecido a su por cuidarlo desde niño como para atreverse a levantarle la voz de mala manera en algún momento.

—Entiendo que Hoseok quiere que hagas una familia, pero si prefieres tener aventuras deberías ser más cuidadoso, te lo digo por experiencia,

—Que yo no soy am … a así

—¿Así cómo?

—Un un... un promiscuo

—Tranquilo, no tiene nada de malo si no te descubren

—¡hyung!

—¿Que?

—Ya le dije que no ando con nadie

—Créeme niño que esos chupones que tienes en el cuello dicen lo contrario, puedes contármelo, dime, ¿fue muy salvaje? —sonrió de forma sínica.

Jimin enrojeció al escuchar esas cosas de su mayor, se avergonzaba de que todos lo hubieran visto y mucho más Hoseok, ahora no podría quitárselo de encima.

—Ella… — Yoongi hizo un ademan de que lo escuchaba — fue increíble

—Vaya, no pensé que lo admitirías tan rápido

Mientras tenían su rara conversación caminaron sin si quiera notar que habian llegado más allá de las casas al final de la calle, dirigiéndose al granero sobre el prado.

—Bien, solo déjame darte un consejo, está bien que descubrieras que te gusta el sexo rudo mmm…—meditó un momento lo que diría — iré al grano, la razón del por qué te saqué de allí fue porque no me gustan los fisgones.

—¿Que?

—Sé que anoche estuviste en el granero— inmediatamente la cara de Jimin se coloreo de rojo.

—No sé de qué me hablas — negó.

—No te hagas el santo niño, lo admitiste en la cena y aun que quieras arreglarlo, es evidente que ayer el comisario Park no hizo su rondín, pero por que más sería si estaba escabulléndose en el granero a media noche— ahora el rojo de su cara se había esfumado, quedando incluso más pálido que la piel de Yoongi.

—No se lo digas a Hoseok por favor—le rogó tomándolo de las manos— no sabes la decepción que se llevará si se entera de lo que hice.

—Ya ya, no lloriquees, lo haré si me devuelves mi pañoleta — dijo tirando de ella, en ese momento Jimin se le quedó mirando atónito.

No puede ser, ese pañuelo había sido puesto en su boca para callar los ruidos tan obscenos que salían de él, llevándola consigo como un recuerdo de la noche candente que tuvo con un desconocido, ¿O no?

—Tu eres… — Le dijo a Yoongi, quién lo miró tratando de entender en medio de un silencio que torturaba sus sentidos — no puede ser — abrió los ojos mirando atónito a Jimin y escaneándolo de arriba abajo.

—Jimin tú fuiste… anoche…

Escucharon una risa provenir de lejos, al parecer no eran los únicos cerca.

A lo lejos venia una pareja de enamorados que reían a rienda suelta y se tambaleaban debido a la borrachera que traían encima.

—Vamos…corre — dijo Yoongi jalándolo dentro del granero y cerrando con una tarima de madera desde adentro.

—¿Qué haces? vienen para acá

—shh!

Se escuchaba como intentaban abrir la porta del granero, inútilmente empujando la gran puerta.

—Mi amor, está …cerrado — decía la chica desde afuera.

—Entonces… vayamos … otro lado — se rieron.

Ambos esperaron a que estuvieran lo suficientemente lejos para volver a decir una palabra.

—Se fueron — dijo Jimin — abre, tenemos que salir de aquí —Yoongi lo detuvo, sosteniéndolo de la camisa y pegándolo a la puerta.

—Usted no se va, comisario Park — casi jadeo su nombre muy cerca de su rostro — tiene que devolverme mi pañoleta ¿lo recuerda?

—Yoongi

—Niégalo

—¿El qué?

—Lo que pasó aquí anoche

—…— Jimin solo lo miraba con los pocos rayos de luz de luna que se colaban entre las maderas de la puerta.

—Niégalo por favor — está vez los ojos de Yoongi eran de súplica, llevando sus manos en un recorrido desde la camisa hasta el cuello contrario — o no podre detenerme.

—No lo hagas — dijo casi en un susurro, Yoongi lo miró, esperando que lo apartara de un empujón, se sentía un atrevido que estaba yendo muy lejos, después de todo él había llegado y lo había tomado sin pedir permiso — no te detengas, por favor.

Jimin atacó sus labios, profanando su boca con un beso demoledor, un beso que duró lo suficiente como para dejarlos sin aliento.

—Eras tú el que entró anoche al granero— dijo Jimin entre jadeos.

—Lo siento, no pensé que fueras tú el que se encontraba dentro.

—Ya no importa — dijo empujándolo al montón de paja, subiéndose a su regazo de una forma tan sensual que Yoongi no pudo evitar sonrojarse — por favor, tómame como lo hiciste la noche anterior.

—Con gusto — susurró a su oído.

Yoongi giró invirtiendo las posiciones, dejando a Jimin debajo de él, desabotonó la camisa, dejando ver su torso, esta vez podía apreciar el sin fin de marcas que le había proporcionado anteriormente, viendo un camino de chupones en su pecho y algunas mordidas que llegaban al cuello.

—Debo admitir que me gusta verlo así, Comisario Park

Continuó quitando las botas y desabrochando los pantalones, dejando ver más marcas en la parte trasera de los muslos, vaya que era un salvaje, debía compensarlo con muchos besos.

Jimin se sintió expuesto sintiendo que era injusto ser el único que estaba completamente desnudo, así que tomó la camisa de Yoongi y la desabotonó dejando ver su marcado torso y no solo eso, si no que habían marcas de rasguños en sus pectorales y otros más en la parte superior de sus brazos.

—Creo que estamos a mano — dijo Jimin pasando sus dedos por las marcas.

—Prometo no ser tan rudo esta vez

—No — negó apresuradamente — Tómame fuerte — Jimin pasó sus dedos por la nuca del pelinegro, acercándolo a su rostro, sintiendo su aliento —te lo ruego

—Como usted ordene, comisario Park — lo beso de forma salvaje.

Metió sus manos entre sus piernas acariciando la piel interna de estas, acercándose peligrosamente a su miembro, haciéndolo temblar por la incertidumbre, Jimin estaba ansioso, quería que lo tomara ya.

Finalmente tomó su miembro en una mano, masajeándolo suavemente, sintiendo como su virilidad despertaba en su mano.

—oh Yoongi

El mayor dejó un rastro de besos que lo llevaban hasta la virilidad del menor, haciéndolo estremecerse, llevándolo hasta su apretada entrada, donde lamió, jugando con su lengua.

—Por favor date prisa.

—que impaciente, comisario.

Dejó su tarea subiendo entre chupetones y mordidas desde su vientre hasta su cuello, mientras acariciaba cada parte del chico.

—date vuelta.

Jimin se dio la vuelta quedando sobre sus manos y rodillas, dejando al aire su trasero voluminoso.

La noche anterior Yoongi no había podido apreciar su espalda, pero ahora que lo notaba esta era tan linda, adornada por dos hoyuelos al inicio de su trasero y cubierta por una cabellera tan larga que llegaba a mitad de la espalda, de tonos plateados que para Yoongi lo hacía ver como algo tan sexy que lo excitaba aún más.

Se inclinó a tomar la pañoleta que estaba tirada a un costado y tomó ambas muñecas del menor, atándolas a su espalda, dejándolo casi inmóvil.

Acercó la cabeza de su miembro a la entrada del contrario, adentrándose de forma dura en él, haciéndolo soltar un gruñido desde la garganta.

—Ngh Yoongi…

Este al escucharlo gemir su nombre una oleada de excitación lo llevó a mover sus caderas de forma frenética mientras mordía la base de su cuello.

Lo único que se podía escuchar en aquella noche era ambos cuerpos chocándose entre sí y los gemidos y gruñidos de ambos mientras se tomaban entre sí.

Jimin reposaba su cabeza sobre el pecho de Yoongi mientras este disfrutaba del olor el su cabello y con una mano acariciaba la espalda de Jimin.

—¿Y ahora que comisario? ¿Otra ronda?

—Ja, no creo poder con otra ronda — dijo exhausto.

—Eso dijiste las últimas dos y terminaste cediendo — lo hiso reír.

—Lo sé, pero está por amanecer y si alguien nos ve salir de aquí será nuestro fin.

—De acuerdo, hay que salir — Jimin estaba a punto de levantarse cuando una mano lo devolvió a su lugar — Yoongi, debemos irnos.

—lo sé, solo… quiero estar así otro poco — dijo mientras lo acariciaba contra sí.

Jimin lo entendía completamente, pero aun así tuvieron que levantarse, vestirse y salir del lugar antes de que los primeros rayos dieran a saber que se encontraban escabulléndose entre los callejones, emprendiendo su día normal como cualquier otro.

Mientras Jimin se encontraba en la comisaria Yoongi decidió que sería buena idea darse una vuelta, para molestar al menor.

—Comisario Park

—Oh Min, No lo esperaba por aquí ¿A qué debo su visita? — dijo haciendo una mirada extraña, como si quisiera comunicarle algo justo antes de que entrara.

—Yoongi, hermano— la voz chirriante de Hoseok lo recibió, ahora entendía, no era buen momento — que bueno que te veo, venía a despedirme de mi hermano y después iría a buscarte, pero que bueno que llegas así mato dos pájaros de un tiro.

—Más te vale que ya dejes al comisario en paz.

—Ya lo sé, lo dejaré en paz hasta que me presente a la afortunada, pero eso debe esperar hasta que vuelva, surgió un inconveniente y debo viajar a la capital.

—Oh que mal, te extrañaremos — dijo haciendo un ademan de llorar falsamente.

—No seas payaso, me tendrán aquí cuando menos lo esperen, ¿Y a que venias?

—Oh, solo yo… —miró a Jimin algo nervioso, ¿ahora qué diría? — vengo… vengo a entregar el reporte de los destrozos de anoche

—¿Anoche? — Jimin casi se altera al escucharlo, que estaba a punto de decir?

—Sí, lo que sucedió fue que unos jóvenes ebrios hicieron unos destrozos detrás de la casa del gobernador y Jimin y yo tuvimos que encargarnos de ello, así que estaba preparando el reporte para llevarlo al alcalde, si eso.

—Ya veo, veo que tienen algo de trabajo — se rascó la nuca, pensativo — deberías considerar unirte a Jiminie como comisario, se ve que hacen buena pareja de trabajo — ambos enrojecieron al mencionar la primera palabra.

—Oh bueno yo…

—Vamos, así ocupas tu tiempo en algo valioso y dejas la vagancia

—¡Oye!, yo no soy vago

—Eso espero, los veré en un par de semanas chicos, tengo que irme cuanto antes.

Dijo saliendo de la pequeña oficina, dejando a ambos chicos completamente en silencio.

—Y… ¿Cómo crees que reaccione tu hermano si se entera?

—Bueno… no lo sé, pero algo es seguro

—¿Qué?

—Tal vez lo supere algún día, pero tú y yo tenemos una cita esta noche,

—¿A la media noche en el granero?

—No, prefiero mi cama esta vez, aún tengo algo de paja entre los calzones— dijo haciendo reír a Yoongi.

—De acuerdo, te veré en tu casa a la media noche.

Se acercó lentamente hasta el depositando un suave beso en su mejilla, ese chamaco realmente le estaba poniendo de cabeza su mundo.

—hasta la noche jefe

—hasta la noche, nuevo comisario.





.