The Jeon [KookGi]

Summary

Los hermanos Jeon son miembros de la mafia más grande e importante de todo el país, la mafia Kim. Son el as bajo la manga de su equipo, su mejor arma, nunca nadie ha podido parar aquella banda delictiva. Sin embargo, el gobierno, harto de la situación, decide poner a su mejor soldado a cargo de la misión para capturarlos, el coronel Min Yoongi. ¿Pero qué pasa cuando el crimen y la ley se enamoran? -KookGi- •Esta historia no busca romantizar ni normalizar las conductas, acciones y/o palabras vistas en la misma. •Esta historia está hecha con el fin de entretener. ◇Portada hecha por: min_e3◇ ✍🏻 11/dic/21 - ??? [Historia 100% mía, queda prohibida la copia y adaptación de la misma sin permiso] -민에

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

00

Jungkook corría y corría sin parar, sus piernas ya ardían por haber estado corriendo desde hace ya quién sabe cuanto tiempo.


Era una noche muy oscura y la nieve no era de gran ayuda, a pesar de que estaba corriendo el aire frío le llenaba los pulmones a pesar de llevar su mascarilla.

Maldecía de haber perdido su abrigo durante la persecución, lo acababa de comprar.


Su jefe claramente le había dicho: encuentrenlo, capturenlo, matenlo, y se van.


Pero a Jungkook siempre le gustaba divertirse antes de asesinar a alguien, le gustaba hacerlos sufrir, que supieran el por qué iban a ser eliminados del mapa, que lo último que vieran fuera su rostro.


Pero no contaba con que ese maldito hijo de puta se iba a soltar y comenzaría a huir.


Los callejones eran pequeños y tenía que saltar algunas bardas para poder alcanzar a aquel maldito que estaba ya a pocos metros de distancia de él.


–Ya te tengo hijo de puta... –Emitió con una sonrisa de triunfo en su rostro.


Solo debía acelerar un poco más para al fin alcanzarlo.


Pero entonces...


Cuando giraron en otro callejón, se escuchó un estruendoso disparo el cual hizo que de inmediato aquel cayera al piso desangrándose y muriendo finalmente por el balazo en la cabeza que recibió.


Jungkook se detuvo abruptamente en cuanto vio eso.


–Ya está... –Escuchó decir al dueño del disparo a un radio con el que se comunicaban.


Entonces se miraron y Jungkook lo vio con bastante enojo, quería golpearlo, odiaba cuando le quitaban su oportunidad de asesinar a alguien.


–Ya lo tenía –Le dijo fastidiado.


–Sí, apuesto a que sí –Le respondió el otro con sarcasmo.


Jungkook entonces lo tomó bruscamente de su camisa y el otro ni siquiera se inmutó, simplemente lo miraba fijamente a los ojos.


–Jeon, deja a... Jeon –Habló otro que iba llegando agitado de tanto correr también.


–Ya oíste, Jeon –Le habló el otro a quien Jungkook sostenía.


–Vete a la mierda, Jeon –Le dijo Jungkook, soltandolo al fin bruscamente.


–¿Cómo es que son gemelos y se llevan de la mierda? –Preguntó el otro chico.


Jungkook solamente rodó los ojos.


Sí, la verdad es que a veces odiaba a su hermano gemelo Jungok, pues siempre intervenía en sus asesinatos, siempre aparecía cuando él tenía controlada la situación.


Y siempre fue así desde que eran niños, antes lo veía como un hermano cuidando de él, pero con el tiempo lo vio como el que le estaba robando su protagonismo.


–Yo no lo odio –Respondió Jungok, indiferente como siempre.


Jungkook solamente rodó los ojos.


–¿No se supone que los gemelos son más unidos que los demás hermanos? –Cuestionó nuevamente el otro chico mientras revisaba el cuerpo sin vida del hombre a quien Jungok le había disparado.


Ambos Jeon lo miraron serios.


–Taehyung, deja de decir tantas estupideces y mejor haz tu trabajo –Le dijo Jungkook.


Entonces el otro Jeon comenzó a caminar, dejándo a Jungkook y Taehyung.


–¿Tú a donde mierda vas? –Le gritó Jungkook.


Jungok se volteó y lo miró serio, como siempre veía a todos.


–Al coche, yo ya lo maté, ustedes encarguense del cuerpo –Siguió su camino.


Jungkook maldijo mil veces en sus adentros.

Y Taehyung solamente suspiró resignado.


–¡General! Se ha reportado movimiento en los callejones al sur de la ciudad –Notificó un soldado.


Inmediatamente todos comenzaron a movilizarse en la base militar.

No había un día de tranquilidad para los soldados.


–¡Rápido! ¡Quiero a gente en ese lugar, ahora! –Gritó el general.


Varios soldados tomaron sus armas y comenzaron a salir.


–Ahora sí los tenemos hijos de puta –Se dijo el general mientras veía una de las computadoras donde monitoreaban las cámaras de esos callejones.



Jungkook metía, de mal humor, el cuerpo gordo y pesado de aquel hombre a una bolsa con ayuda de Taehyung.


Odiaba tener que limpiar cada que su hermano era quien asesinaba, él prefería asesinar a tener que limpiar, siempre odió limpiar.


–Mete el brazo Taehyung –Le indicó al otro chico.


Cuando al fin lograron embolsar todo el cuerpo, procedieron a cargarlo para aventarlo a la pila de basura que estaba ahí.


Sí, no eran de esos que se deshacían del cuerpo y borraban toda evidencia, aunque lo hicieran todo el mundo ya sabía que fueron ellos.


Sin embargo, nunca dejaban sus huellas, o alguna muestra de ADN que les ayudara a los detectives a hacer su trabajo, siempre llevaban guantes a la hora de asesinar, sus cabellos bien recogidos y usaban mascarillas y gorros para no ser detectados en las cámaras.


Eran ágiles en su trabajo, por eso nunca los han atrapado, nunca han pisado la cárcel, ni siquiera han tenido que lidiar con algún oficial o algo cerca de ello, siempre lograban huir con toda facilidad, bueno, los policías y la marina eran muy estúpidos para ser sinceros, y muy predecibles.


Podían llevar incluso una vida "normal" en las calles, sin necesidad de esconderse gracias a que nunca han podido ver siquiera un rasgo facial más allá de sus ojos, en verdad eran los delincuentes más hábiles y geniales de todo el país.


–Tenemos compañía –Avisó Jungok por el radio.


Y entonces, rápidamente dejaron el cuerpo en la basura y corrieron hacia el coche.


Fue entonces cuando lograron ver y escuchar las sirenas y subieron rápidamente para irse del lugar.


–Bien, hora de irse –Anunció Jungok al verlos a ambos dentro del coche.


Y sin más, aceleró para comenzar a escabullirse.


Era la rutina de siempre, tomar los atajos de siempre, darle varias vueltas a la manzana, provocar choques, balazos, y varios heridos, a veces habían muertos.


–Estos idiotas nunca se cansan –Dijo Taehyung con fastidio mientras seguía disparando por la ventana.


Jungkook solamente rió.



1 hora después de la persecución.


–¡¿Cómo mierda lograron huir otra vez?! –Gritó el general con todas sus fuerzas mientras tiraba todo lo que había en su escritorio.


Estaba harto, siempre detrás de ellos y nunca lograba nada, se salían con la suya.


–Lo lamentamos general Kim –Dijo cabizbajo un soldado.


El general solamente suspiró mientras trataba de calmarse para no golpear a toda la bola de inútiles que tenía ahí.


–Una disculpa no arregla nada, soldado; me encargaré de este problema

Tomó rápidamente el teléfono de su escritorio y comenzó a hacer una llamada bajo la mirada atenta de sus soldados.


–Sí, habla el General Kim Namjoon


El general se veía demasiado enojado, cómo no iba a estarlo después de haber fallado una vez más en su intento de capturar a esos criminales.


Llevaba años intentando acabar con esa mafia, intentando capturar a los perros principales del líder de aquella organización para al fin llegar a la cabeza principal.


Necesitaba capturarlos para que estos pudieran llevarlo a la cabeza de aquella organización.


Sin embargo, nadie conocía quién era el líder de la mafia, más bien, quién tomó el mando después de que la cabeza principal muriera.


Al igual que sus dos perros, no tenían idea de el nombre real de aquel líder, y peor aún, no conocían siquiera su rostro.


Solo sabían que era un Kim, pero no sabían que el antiguo líder tenía un heredero, los tomó por sorpresa cuando se enteraron de que había alguien quien tomara el mando.


Esa persona se volvió en su dolor de cabeza y odiaban no saber de quién se trataba, sus atrocidades las firmaba como "KJ", y era todo lo que conocían.


–Quiero a sus mejores soldados mañana mismo en mi cuartel, es una misión especial



Después de escabullirse con éxito de la mentada marina, lograron llegar al cuartel.


Parecía una casa común y corriente de alguna persona millonaria, sin embargo, en esa casa se manejaban las misiones más importantes de la mafia Kim.


–Tengo hambre –Se quejó Taehyung mientras bajaban del carro.


–Tú siempre tienes hambre –Habló Jungok.


Jungkook tocó el timbre de la casa, hasta que alguien les abrió, no sin antes verificar de quién se trataba.


Al adentrarse, lo primero que hicieron fue despojarse de sus molestas mascarillas y gorros, así como también de sus guantes.


–¿Dónde está Kim? –Preguntó Jungkook a uno de los chicos que también era parte de su banda delictiva.


–Príncipe Kim para ti, Jeon –Se escuchó en las escaleras.


Inmediatamente todos se pusieron de pie e hicieron una reverencia a quien bajaba con tanta elegancia y clase las escaleras.


Se trataba del mismísimo líder de toda aquella gran mafia: el gran Kim Seokjin.


Era el hombre más temido del país, el más respetado y aclamado, un ídolo para muchos y una escoria para otros muchos, poderoso hasta los huesos, y peligroso hasta el alma aún sin saber de quién se trataba realmente, aún sin conocer su rostro.


Sin embargo, para los Jeon no era más que su amado amigo de la infancia quien fue generoso en sacarlos de su infierno para meterlos en otro que era mil veces mejor que el que tenían.


–Disculpe usted, príncipe Kim –Dijo Jungkook con sarcasmo.


Seokjin rió y entonces saludó a sus amigos con un gran abrazo.


Para Seokjin, los Jeon eran como sus hermanos pequeños, odiaba el infierno en el que vivían junto a sus padres, y cuando estos le pidieron ayuda no dudó en brindarselas de inmediato.


–¿Se hicieron cargo? –Preguntó entonces.


–Por supuesto –Respondió Jungok.


–Bien, no podía esperar menos de mis tres mejores chicos, pueden ir a descansar –Les indicó.


Sin más, los tres chicos se dirigieron hacia sus respectivas habitaciones.


Un día más finalizado, debían estar preparados para sobrevivir al día siguiente, incluso mientras dormían.


Porque así era su vida, y aunque era peligrosa, les gustaba.


La mañana siguiente

.


–¡General! Han llegado –Indicó un soldado.


El General Kim bajó a recibir a aquellos nuevos soldados quienes eran su última esperanza para capturar a esos malditos.


Al verlos, pudo ver en ellos seguridad, y eso era lo que necesitaba.


–¡Soldados! –Exclamó, los recién llegados llevaron su mano a su frente para hacer un saludo militar. –Sean bienvenidos, soy el general Kim –Indicó saludandolos de la misma manera. –Pueden descansar –Los soldados bajaron su mano entonces.


Eran cinco soldados en total los que habían sido enviados, no se sorprendió de que fueran tan pocos, sabía que lo mejor siempre venía en pequeñas cantidades.


–¡General!, soldado Christopher Chan, a sus órdenes


–¡General!, soldado Park Jimin, a sus órdenes


–¡General!, soldado Han Jisung, a sus órdenes


–¡General!, teniente Jung Hoseok, a sus órdenes


Entonces Namjoon lo miró mejor, no parecía un teniente, pero bien dicen que las apariencias engañan.


–¡General!, coronel Min Yoongi, mis hombres y yo estamos a sus órdenes


Y no pudo evitar sentirse maravillado de que le hayan enviado a un coronel.


–Bien, les explicaré de que va el asunto –Dijo mientras les extendía unas carpetas a cada uno.


Todos comenzaron a leerlas mientras escuchaban a su ahora general.


–Desde hace ocho años, la mafia Kim se convirtió en una de las más peligrosas del país, cuando su cabeza principal falleció, hace cinco años, alguien más tomó el mando, desconocemos quién es ese alguien, jamás lo hemos visto, no sabemos ni siquiera su nombre real, solamente firma como "KJ" –Explicó molesto.


–¿No hay manera de llegar a él? –Preguntó Min.


–La hay, es por medio de sus leales perros


Entonces Min pasó a la página donde estaban los únicos datos que sabían, más bien, suponían saber de ellos.


–El de arriba se hace llamar "V", le calculamos veinte años, no sabemos su nombre real


A pesar de que la imagen era muy borrosa, pues fue tomada de una cámara de seguridad de un callejón oscuro, y además, solo se veían sus ojos, debido a que siempre usaban mascarillas y gorros, Min pudo analizarlo un poco y no pudo evitar sentir lástima, un alma joven dentro de ese asqueroso mundo, era una pena.


–El de abajo se hace llamar "JK", le calculamos veintitrés años, también desconocemos su nombre real


Min miró aquella imagen borrosa del chico, maldecía no tener imágenes mejores de esas dos personas que le facilitaran su trabajo, sin embargo, lo hacía más interesante.


Para Min esos dos seres no podían ser más que basura para él, de eso estaba seguro.


–Ambos son asesinos, pero JK es el más peligroso, es un distractor, es como el as de esa gente –Explicó Namjoon.


El coronel se mostró más interesado en el chico en cuestión, era divertido para él cuando tenía que capturar a alguien que se hace llamar o a quien denominen como el as.


"Veamos si en verdad eres un as", se dijo en sus adentros, era una misión muy interesante, estaba seguro de que disfrutaría mucho de ello.


–¿Solo son dos? –Preguntó el teniente Hoseok.


–Por lo que hemos visto sí, son los principales, si los logramos capturar podremos llegar a "KJ" y acabar de una vez con toda su organización –Finalizó su explicación.


–Bien, nos haremos cargo, general – Dijo Min, tan seguro de él.


Lo que ellos no sabían, es que en realidad eran tres chicos, y esos tres chicos eran más que peligrosos.


Todos pensaban que eran solamente dos, puesto que cada que trabajaban, los Jeon hacían uso de su parecido para jugar con las mentes de las personas, trabajaban bajo el mismo mote de "JK".


Mientras que uno distraía, otro ejecutaba, y cuando los detectives pedían descripciones de los atacantes, las personas decían los mismos rasgos, aunque estaban hablando de personas diferentes.


Nadie sabía que habían unos gemelos en la organización de Kim, y para ellos, eso era una ventaja.


Y así como ellos no tenían idea a lo que se enfrentaban, los Jeon tampoco tenían idea de lo que les esperaba, pues el coronel Min era el mejor soldado de toda su base, se había hecho cargo de miles de misiones importantes, y en todas tenía éxito.


Jamás fallaba una misión que se le pusiera, era el mejor coronel de todos los que podía existir.


Min no era un simple coronel, y los Jeon, no eran unos simples asesinos.


Explicación:


Los nombres parecen iguales y que se pronuncian igual, ya saben ese cliché de que los gemelos tienen nombres similares, quise usar lo mismo para jugar con ello, espero no se confundan:


Jungkook    (정극) ---->   "Chonguk"

Jungok        (준곡) ---->   "Chungok"


Ahí les dejo la pronunciación de sus nombres, espero me haya dado a entender.


-민에