Too Much -Yoonjin

Summary

"I just want love and lust You just can't love me back" Yoongi siempre ha tenido muy en claro que los sentimientos de Jin por él nunca cambiaran porque lo suyo es completa y totalmente físico.

Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

1. think we fucked in the flashback

Min Yoongi a menudo se preguntaba qué tan jodidamente enamorado tenía que estar para aceptar un trato tan injusto consigo mismo. Casi dos años, dos malditos años donde solo se conformaba con treinta minutos de besos húmedos y caricias desesperadas que culminaban en el efímero éxtasis de un orgasmo; momentos después, lo único que lograría sentir sería el gran vacío en su ser al instante en que Jin decidiera levantarse y regresar de nueva cuenta a la realidad, dejándolo entre las frías sábanas con el alma un poco rota.


—Nos vemos en la mañana, descansa.


Eran las palabras con las que el mayor solía despedirse: monótonas y rutinarias, pero siempre siendo las causantes de tanto dolor. Cada adiós no era más que una manera de continuar cavando un hoyo cada vez más profundo y extenso en su corazón, que no podía aliviar con nada más que no fuera Kim Seokjin. Mierda, anhelaba con desespero poder encontrar otra solución o, para ser más precisos, a otra persona que sí fuera capaz de amarlo durante horas, días, semanas, meses, años —para siempre—, porque esa era la manera en la que deseaba ser amado.


Ser amado por él.


Lo había intentado varias veces, forzando sus límites, asistiendo a fiestas y reuniones buscando esa chispa, esa emoción ferviente que lo rescatara de su lamentable realidad. Rogando por esa caricia que lo dejara de rodillas y que pudiera, por fin, empujarlo a decir esas palabras que lo liberarían de tanta tristeza. No lo consiguió, sin importar cuánto se esforzaba; no lograba encontrar nada en los rostros extraños, mucho menos en su tacto y, por ende, en sus palabras, porque al final su mente siempre regresaba a una sola persona, una sola maldita persona.


Patético —pensó para sí mismo.


Otra vez dio vueltas en su cama sin poder hallarse. Estaba seguro de que llevaba cerca de dos horas intentando conciliar el sueño, pero su mente no parecía querer dejarlo en paz esa noche en particular, trayendo una y otra vez los mismos pensamientos sobre Jin. Finalmente, prefirió levantarse y dirigirse a la cocina, donde se sirvió un poco de whisky.


El primer sorbo quemó su garganta; el segundo dejó un sabor más amargo en su boca, y para el tercero ya se lo había acabado. Volvió a servir y repitió el proceso hasta que pudo sentir cómo su lengua se adormecía y su cabeza se aligeraba, por lo que paró de beber. Dudó entre regresar a la cama o ir hacia el balcón un rato, optando por la última opción con la esperanza de poder despejar un poco más su mente.


Una vez se encontraba ahí, tembló un poco debido al helado aire que chocó con sus descubiertos brazos, pero le restó importancia sabiendo que pronto el efecto del alcohol lo haría sentir cálido. Se apoyó sobre la barandilla y observó la ciudad, preguntándose si en algún lugar, entre tantos edificios, había alguien que estuviera pasando por lo mismo. ¿Qué tan probable era? ¿Cuántas personas podría haber en el mundo que hayan accedido a acostarse con su mejor amigo solo para tener una momentánea pizca de ellos? ¿1,000? ¿100? ¿10? ¿1? Quizás era el único, pero se reconfortaba pensando en que no sufría en soledad, y mentalmente les deseó a todas esas personas tranquilidad, la más pura y sanadora tranquilidad en el huracán de emociones que los envolvía.


Fue en ese instante cuando no pudo evitar preguntarse si Jin estaría sufriendo de la misma manera que él, pero Yoongi había sabido esa respuesta hace ya mucho tiempo: No.


La forma en que Seokjin sufría era diferente y, a pesar de que Yoongi en algún momento también se había encontrado en su misma situación, ahora se sentía tan ajeno como familiar a los sentimientos del mayor por Taehyung, porque él sabía más que nadie lo que era vivir de fantasías e ilusiones cuando la persona a la que has amado durante años no puede corresponderte. Entendía lo destructivo que era saber que la única conexión que tendrías con esa persona no sería más que una sólida amistad construida a lo largo de los años, cuya probabilidad de culminar en algo más era casi nula, por no decir inexistente.


El sufrimiento de Jin era devastador, ardiente y amargo, pues Yoongi lo había visto llorar demasiadas noches mientras se aferraba a él después de haber bebido trago tras trago, preguntándole sin parar: ¿Por qué? ¿Por qué Taehyung no podía sentir lo mismo? ¿Por qué no podía quererlo si habían pasado por tantas cosas juntos? ¿Por qué no lo miraba con los mismos ojos si estuvo allí en cada momento? ¿Qué le faltaba? ¿Qué le sobraba? ¿Qué necesitaba?


Y, Yoongi, no podía darle una respuesta porque tampoco entendía, ni era Tae. Además, aún si intentará hacerlo, estaría hablando desde su perspectiva, desde los ojos de alguien que sí lo quería, que sí lo amaba. Por eso también le dolía ver como el corazón del mayor se rompía cada vez que Tae mencionaba a su novia y siempre era él quien lo consolaba entre las sombras, acompañándolo en esos días donde todo se tornaba más oscuro, abrazándolo hasta que podía sentir la tensión irse de sus brazos y los sollozos mermar. Era él quien le limpiaba las lagrimas y quien lo ayudaba recomponerse. Era él quien lo llevaba hasta su apartamento y se quedaba hasta el otro día para asegurar que Jin cuidara de si mismo.


Yoongi siempre estaba ahí.


Tal vez por eso fue a él a quien Jin recurrió esa madrugada.


No recuerda mucho sobre qué había pasado antes en el club, ni cuanto habían bailado, ni tomado. Ni si quiera sabe cómo lograron llegar hasta su apartamento, tampoco la conversación que los llevó a tener sexo, pero lo que sí recordaba de manera clara fueron las palabras que iniciaron todo.


<<—Haz que lo olvide esta noche.


Después de eso sabe que Jin fue el primero en besarlo de manera lenta, con una suavidad que Yoongi no creería que pudiera olvidar en algún momento de su vida. Intentó responder de la misma manera, con cariño y tratando de expresar lo que por tantos años había contenido, sin embargo, pronto pudo sentir que comenzaria a desbordarse, sobre todo cuando sintió la lengua de Jin acariciar su labio inferior. Gruñó ante la acción y le siguió, moviéndose para invadir su cavidad bucal con esmero, sacándole gemidos que contrastaban con sus suspiros. Apretó la cintura del chico y trazó su silueta queriendo grabarse la figura bajo sus dedos, deseando poder tocarlo el mayor tiempo posible porque sabía que después de esa noche, no volvería a pasar. Aunque no estaba seguro de que no habría día en el que no lo fuera a recordar.


—Vamos a la habitación. —Susurró Jin después de alejarse y mirarlo a los ojos.


Yoongi asintió y con una mano en la espalda baja del chico, lo guió. No encendieron las luces porque el brillo de la ciudad entrando por los grandes ventanales era suficiente en ese momento. Y, si era honesto, en la oscuridad todo se sentía más reconfortante, más intimo y el miedo a que todo se acabara se desvanecía.


—¿Estas seguro? —preguntó cuando ambos llegaron a la cama y Jin se recostó con las piernas abiertas invitándolo a acomodarse entre ellas.


—Lo estoy. Ven aquí.


Y eso hizo. Volvieron a juntar sus labios, esta vez más rápido, más agitados y desesperados. Sus manos se colaron bajo la camiseta de Jin para sacarla dejando que pudiera observar la piel lechosa del hombre. Relamió sus labios y comenzó trazar un camino de besos humedos desde la mandíbula hasta el cuello donde comenzó a lamer y morder con suavidad, dejando marcas rojas que anhelaba no se borraran rápido. Yoongi anhelaba que Jin recordara esa noche como ninguna otra.


—No estamos en igualdad de ¡ah! C-condiciones.


Yoongi lo observó con lujuria —Desvisteme, Seokjin.


Jin lo alejó con rapidez para poder hacerlo, sin embargo, una vez ya no tenía su camisa, no se detuvo pues hizo que se sentara y pronto estaba desabrochando sus jeans y bajando su boxer dejando afuera su miembro semi erecto. Yoongi desvió la mirada sintiéndose tímido de repente. —Mírame.


El menor casi se atraganta cuando, al dirigir de nuevo su vista hacia el chico, este tomaba su pene y lamía desde la punta hasta la base para volver al inicio y tomar lo que más pudiera del miembro en su boca.


—Jin —gimió al sentir como llegaba hasta el límite de este. Su cuerpo tembló con cada movimiento y no podía evitar soltar gemidos necesitados cuando los gruesos labios del mayor acogian la cabeza del miembro mientras, lo que no podía tomar, lo acariciaba al mismo ritmo con sus manos. Seokjin ahueco sus mejillas y chupó por un par de minutos más hasta que su mandíbula dolió, por lo que se retiró con lentitud dejando un hilo de saliva al final.


—¿Puedes continuar? —preguntó burlón ante la vista.


—¿Podrás tú?


—¿Ah?


Yoongi sonrió de lado y con lentitud lo hizo recostar de nuevo para después desbrochar sus pantalones y sacarlos al mismo tiempo que su boxer dejándolo desnudo por completo. Segundos después el hombre se separó y escuchó como rebuscaba en la mesa de noche algo que asumió era lubricante. Y, antes de que se diera cuenta, sus piernas fueron separadas con fuerza y sintió como poco a poco un dedo se abría paso dentro de él.


—Mierda. —Gimió apretando las cobijas. El ardor invadió la zona e intentó volver a cerrar sus piernas, pero la mano de Yoongi se lo impidió.


—Ya pasará.


El dedo siguió abriéndose paso acompañado de suaves besos y mordidas en la parte interna de sus muslos y pocos segundos después sintió otra intromisión que lo hizo contraerse alrededor de estos. El vaivén era suave y poco a poco comenzaba a relajarse hasta que tocó un punto particular que le arrancó otro gemido. —¡Ahí!


Sintió como si se deshiciera entre los dedos de Yoongi. El calor comenzaba a centrarse en la parte baja del abdomen y sus caderas se movían contra estos ante la constante estimulación. Sus piernas temblaban y la respiración se entrecortaba cada vez más.


—Yoongi, por favor. —Gimió —Ya puedes hacerlo —susurró.


Asintió y se acomodó de manera que las rodillas del chico quedaron sobre sus hombros y sus rostros lo suficientemente cerca para observar cada detalle de este cuando comenzara a penetrarlo. —Eres muy flexible.


Jin gruñó— Solo mételo de un- ¡Oh! —Su cuerpo tembló durante varios segundos cuando Yoongi comenzó a introducirse en él de manera lenta hasta que lo penetró por completo sacándole el aire durante unos instantes— D-demasiado p-profundo.


—¿Q-quieres que lo saque? —preguntó con su tono de voz evidentemente afectado.


Negó— Da-dame unos mi-minutos. —El menor se inclinó para besarlo haciendo que lo sintiera un poco más profundo, lo que provocó que las paredes del chico se apretaran a su alredor— Ngh. —Gimió entre sus labios. Segundos después la mano de Yoongi envolvió su miembro para empezar a masturbarlo haciendo que clavara sus uñas contra la espalda de este y mordiera su labio inferior sacándole un leve quejido. Se mantuvieron de esa manera durante un rato hasta que le indicó que podía moverse, entonces sintió como el hombre se retiraba con lentitud y volvía a arremeter contra su entrada de manera que lo hizo gritar. — M-más le-lento —pidió entre respiraciones entre cortadas.


—Lo siento.


Y así fue como el vaivén comenzó a consumirlos. Sus pieles chocaban generando sonidos obscenos que inundaron la habitación y, probablemente, el resto del lugar. Las manos de Yoongi se situaron en su cadera para detenerlo de moverse indicando que él era quien quería llevar el control y Jin simplemente lo dejó; rindiéndose a sentir las caricias y las constantes embestidas que lo empujaban contra la cabecera de la cama obligándolo a sostener de los hombros de este. Pronto lo único que estaba en sus mentes era llegar al orgasmo, persiguiéndolo con un ritmo más rápido, más fuerte y desordenado. Yoongi tomó la parte de atrás de una de sus rodillas para bajarla y cambiar el ángulo sin dejar de lado de las estocadas.


—¡Yoongi! —gimió cuando este comenzó a arremeter contra su próstata y, además, lo masturbaba al tiempo. Todo empezaba a ser demasiado para ambos. Las embestidas, el calor de las paredes internas de Jin, la presión en sus caderas y en ambos miembros los llevó hasta el orgasmo; Jin derramándose entre ambos abdómenes y Yoongi dentro de este con un gutural gemido. >>


Después de eso solo supo que ambos se limpiaron y durmieron exhaustos entre los brazos del otro. La charla a la mañana siguiente sin duda había sido algo incomoda, pero acordaron que nadie debía enterarse y que no podía pasar de nuevo, cosa que, claramente, no pudieron mantener.


De nuevo todo volvía a su mente; Cuando estuvieron juntos al compartir habitación de hotel, los besos detrás del escenario, las veces que parecían adolescentes al no poder saciar su deseo; siempre buscando más del otro, consumiéndose. Las miradas discretas, los roces ¨accidentales¨, las marcas que dejaban el uno el otro. Todos esos meses donde la lujuria era lo único que conocía, ahora le pasaban factura a su afligido corazón que imploraba un poco de amor, algún gesto que demostrara algo de cariño y compasión, ¿Era mucho pedir?


Tal vez.


Al fin y al cabo, ambos habían optado por ser amigos con derechos solo sí ninguno de los dos tenía algún tipo de sentimiento, de lo contrario, lo mejor sería acabar con todo en ese momento y Yoongi no podía decir la verdad. No podía porque eso implicaría perder lo poco que tenía. Perder lo que mantenía cálido su alma. Alma que ahora le pertenecía a Jin, incluso cuando este no se daba cuenta y la hería.


[...]


Al final no logró conciliar el sueño y cuando observó que el sol comenzaba a teñir el cielo de colores cálidos, se dio por vencido; resignándose a que tendría que tomar varias tazas de café para poder pasar el día en el estudio.


Miró la hora en su celular.


7:45 AM


Tenía alrededor de hora y media para alistarse así que se adentró en el baño con la esperanza de que el agua caliente lo relajara saliendo solo cuando sintió la energía renovada. Hizo toda su rutina y se dirigió a la cocina para tomar el primer café cargado del día, sin embargo, el sonido del timbre lo interrumpió. Al acercarse a ver de quien se trataba, sintió que su corazón se estrujaba.


—¿Qué haces aquí? —preguntó apenas abrió la puerta.


—Podrías saludar, ¿Sabes?, un ¨ ¿Qué tal, hyung? ¨ o ¨ Hace tiempo no te veo, ¿Cómo van las cosas? ¨, ¨ ¿Estas bien? ¨


Yoongi bufó mientras se hacía a un lado para que el mayor pasara. —Si, lo que sea, pero normalmente soy yo quien va a tu departamento, además, tienes el código, ¿Por qué simplemente no lo pusiste?


—Tú solo te respondiste; eres tú quien suele ir, entonces no me quería arriesgar a que pensaras que era un intruso y me lanzaras lo primero que tuvieras en la mano al entrar. —Jin dirigió su vista hacia la cocina— ¿Estas preparando desayuno?


—Realmente solo iba a tomar una taza de café y ya.


El hombre lo miró con desaprobación— Tú cuerpo necesita más que eso para funcionar bien, pero, para tu fortuna, he venido para que pasemos el día juntos.


—¿Eh?


—Sé que has estado trabajando bastante para poder sacar tu siguiente álbum y como soy tu hyung y te conozco, tengo la sensación de que lo único que has hecho estos días es comer, bañarte e ir al estudio, ¿No es así?


Y sí, en efecto eso era lo único que Yoongi hacia las ultimas semanas, sin embargo, faltaba agregar el hecho de que si estaba sumergido en esa rutina era porque nada parecía estar funcionando; cada vez que escuchaba un beat sentía que estaba a destiempo, las letras le parecían repetitivas, no encontraba una idea clara en como quería que sonaran las cosas, entre otras cosas que cada vez le frustraban un poco más.


—Algo así. —Respondió con simpleza.


—Es por eso que vine a darte un día libre. Cuidare de ti y para el final del día te sentirás como nuevo.


Consideró debatirle porque no sentía que esa fuera una gran idea, sobre todo cuando debió haber acabado dos canciones hace tres semanas atrás e irse a tomar un día libre solo lo atrasaría más, pero Jin lo conocía demasiado bien. —No lograras nada si te fuerzas a hacerlo y lo sabes. Sé que trabajar bajo presión puede ser un incentivo para ti, pero hacerlo seguido solo te desgastará y, a juzgar por tus ojeras, infiero que ya lo está haciendo. —Sentenció.


Yoongi suspiró para apoyarse contra la encimera— No pude dormir en toda la noche.


—¿Ves?, solo descansa por hoy si quiera.


Quedó en silencio durante algunos segundos mientras escaneaba con la mirada a Jin.


No se habían visto hace, quizás, un mes, solo se mensajearon un par de veces y a pesar de estar a cinco minutos del otro no se visitaron porque ambos estaban ocupados en sus propios proyectos, así que tal vez no era tan mala idea.


—Bien, ¿Cuál es tu plan?


Jin sonrió, dejó su saco en el mueble y se adentró en la cocina para revisar que tenía en la alacena— Inicialmente te iba a proponer pasar la mayor parte del día afuera, ya sabes, tomar un poco de sol y todo eso, pero como no has dormido en lo absoluto, supongo que podemos cocinar y ver series, o lo que tú quieras.


—¿Lo que quiera?


—Que no incluya trabajo de por medio. —Aclaró mientras sacaba un bowl— ¿Qué te parecen hot cakes?


—Haz lo que quieras, voy a ir a cambiarme y regreso para ayudarte.


—Bien, no te demores.


[...]


El cielo ya se había oscurecido cuando ambos decidieron abrir una botella de soju y sentarse en el sofá para hablar un rato. Jin tenía su cabeza apoyada contra su hombro mientras balbuceaba algo sobre el servicio militar y cómo sentía algo de miedo respecto a irse durante tanto tiempo.


—Sé que ARMY siempre esta ahí, pero es porque hemos sido constantes tantos años seguidos, dándoles algo todo el tiempo, ¿Qué si cuando vuelvan ya no les intereso? —dijo con voz lastimera para después tomar otro sorbo.


—Eso no pasará. Creo que las estas subestimando. —Respondió dirigiendo su mano hacia el muslo de este, acariciándolo, tratando de mostrarle confort.


—Tal vez, pero...Solo tengo miedo, un gran miedo a que me olviden. Incluso ustedes.


Yoongi gruñó— Jamás sucederá, hyung. Es prácticamente imposible que te olvidemos y, en lo que a mi me consta, sería un poco difícil que lo haga.


El mayor soltó una risa— Eso es solo porque tenemos sexo regularmente.


—Claro que no. —Exclamó con algo de enfado— Nuestra relación es más que eso, ¿acaso no es así para ti?


Un sentimiento de molestia comenzaba a instalarse en su pecho, al tiempo que, sin saberlo, una sola lagrima recorrió su mejilla porque no era posible que para Jin su vinculo solo fuera sexo, ¿verdad?, ellos eran más que eso, tenían que ser más que eso. Tantos años, tantas palabras, tantas experiencias compartidas no se resumían a su relación actual porque entre ellos había una conexión, ¿No era así?, Jin lo había dicho una vez, lo tenía bastante presente todavía.


<< —Últimamente parecemos almas gemelas.


—¿En qué sentido?


—Si estuviésemos de viaje, conduciendo por cuatro horas, hablaríamos sin parar.


—Somos bastantes compatibles. >>


Era vago, pero aún podía recordar esas palabras y la manera en como lo habían hecho sentir; tan cálido y feliz que esa noche en lo único que pudo pensar fue la seguridad con la que Jin había declarado tal cosa.


Lo seguían siendo, ¿Verdad?


—Hey, —sintió las manos de Jin en su rostro— lo siento. No me refería a que solo fuéramos eso, estaba bromeando. Eres una de las mejores personas que conozco, mi alma gemela, ¿lo recuerdas?, eres muy importante para, Yoongi-ah.


—También eres importante para mí, Jin-ah.


Más de lo que puedes imaginar.


[...]


<3