Prólogo - Sombras del Ayer
Miles de años atrás, cuando la tierra trabajada por las tres diosas doradas recién había sido creada, se le concedió a la deidad más joven, la diosa blanca Hylia, el deber de proteger el poder omnímodo, el Reino Sagrado que las diosas dejaron atrás, y de ver por los seres vivientes que habitan y caminan por sobre aquella tierra.
Sin embargo, cuando la escencia de la luz existe, su contraparte también surge, la oscuridad comenzó a rondar los rincones de aquella hermosa tierra.
El dios oscuro y rey de los demonios, Demise, en compañía de sus huestes malignas, se convirtieron en los enemigos formidables para la joven deidad, teniendo como objetivo hacerse con el gran poderío que la joven diosa Hylia resguardaba, la Trifuerza.
Afortunadamente, el poder de la joven deidad fue mayor al del rey demonio.
Con el resultado de su victoria, la diosa Hylia hizo retroceder al maligno y su ejercito, apartandolos hacia la profundidad del abismo, sin embargo, quedó debilitada por la ardua batalla que se desató sobre la faz de la tierra.
La joven deidad regresó al templo que un día los humanos construyeron para ella, recargando sus fuerzas, pues sabía que un día, Demise y sus huestes saldrían de su prisión.
Sin embargo, desde la profundidad del abismo, el dios oscuro concebió en un vientre humano aquello que sería su más grande creación y guerrero, una hija, de apariencia hyliana, aquella que se convirtió en la sucesora de la maldad, con el único deber de exterminar a la molesta deidad que frustó los planes de Demise.
A su creación la llamó Cierra...
Así, el tiempo pasó inclemente para los seres mortales, y, mientras los hylianos envejecian, las generaciones pasaban y su tegnología evolucionaba, los tiempos de guerra fueron olvidados de las mamorias, cualquier rastro de la malicia desapareció, y lo poco que se loghró encontrar quedaron el cuentos infantiles que ya no eran tomados en cuenta.
Sin embargo, un día, cuando las huestes del mal se alcen sobre la tierra, un valiente héroe montado en el ave sagrada le hará frente al demonio, pués aquella creción hecha de oscuridad tomo su libertad y se alió con los serés mortales.








