DOWNTOWN© || Finalizada

Summary

Seokjin después de haber terminado con su novio, decide divertirse y dejar el estrés a un lado en una discoteca, aquella noche conocería a un chico jodidamente caliente con el cual pasará un noche inolvidable.

Status
Complete
Chapters
3
Rating
4.0 1 review
Age Rating
18+

1/3

Un día de mierda.

Era lo que pensaba Seokjin, después de terminar su trabajo de medio tiempo en aquella cafetería, el cual había sido muy pesado pues tuvo que atender al doble de clientes por ser fin de semana, pues esto le ayudaba a pagar sus costos personales, a pesar de aguantar las voces de muchas personas haciendo bulla y gritando como si fueran animales de la selva, no se iba a salvar de las quejas de su jefe sobre su rendimiento en el trabajo y de que debía ser más amable con los clientes, joder, el lo era pero no iba serlo con aquellos holgazanes que solo se la pasan coqueteando de una forma tan descarada en vez de pedir sus malditos pedidos.

Ni loco.

Después de escuchar el sermón de su jefe, agarraba sus cosas para así dirigirse a su lugar seguro llamado Hogar, ya que tenia pensado llegar y darse un baño con burbujas para poder relajarse, y dejar en la basura los malos momentos de aquel día. No debía enojarse había tenido peores días o eso pensaba antes de que comenzarán a surgir más problemas.

En el bus que iba luego de que se le haya hecho tarde para alcanzar un taxi, algo que le pareció extraño, porque justamente cuando el salio de la cafetería los carros habían desaparecido. Que casualidad, pero Seokjin no se iba a enojar por algo tan simple, claro que no. Tenía otras formas de movilizarse, por ejemplo, el Bus, en el que se encontraba en estos momentos.

Se estaba quedando dormido tratando de descansar, pero de pronto siente un peso a lado suyo, abrió los ojos para ver de quien se trataba y se topó con una señora mayor que el, restándole importancia volvió a cerrar los ojos, hasta que a sus fosas nasales le llega un mal olor sacándole una mueca de desagrado.

Olía a queso podrido.

El se había tensado cuando el olor se había hecho más fuerte, sin aguantar más, abrió los ojos mirando a la dueña de este asqueroso olor, no era nada más ni menos que los pies de la señora que antes se había sentado a su lado. Los cuales estaban siendo masajeados con tanta delicadeza.

Que asco.

Era lo único que se le venía a la mente a Seokjin viendo estos dos pies con callos, hongos o por dios, que fue lo que hizo en su vida pasada para que le este pasando esto.

No podía estar tranquilo un momento ni uno sólo, porque tenía que pasarle algo, agarro su camisa y se la llevo a la nariz con la intención de impedirle el paso al mal olor, lo único que quería era llegar a su casa.

Durante todo el camino Seokjin trataba de aguantarse las ganas de gritarle a la señora para que dejara sus pies en paz. El podría quejarse y reclamar sino que en estos momentos no quería ponerse a pelear con las otras señoras que se encontraban sentadas a lado de ellos, ya que lo más seguro es que ayudarían a la señora en vez de a el, por desgracia.

Después de todo era un hombre. Un hombre que aborrecía tanto los malos olores ya que su nariz era demasiado sensible.

Cuando por fin el bus había llegado a la parada que se encontraba a tan solo dos cuadras de su departamento, agarro su mochila en la cual traía sus pertenencias para comenzar a dirigirse a la salida, huyendo de la señora de pies desagradables. Al ya estar abajo del bus, tomó una gran bocada de aire antes de que sus pies comenzarán a caminar hasta su departamento.

A pesar de todo pudo llegar a su hogar.

Después de caminar y saludar a sus vecinos, por fin se encontraba frente a la puerta de su departamento, sonrió mientras ponía la contraseña para luego entrar y dejar sus pertenencia en una mesita, cuando se dirigía a su habitación con la idea de darse un baño con espumas, luego comer y por fin irse a la cama una voz que ya conocía lo detuvo la cual provenía de la sala y sonaba cada vez más cerca.

Diablos, lo que me faltaba. Pensó viendo a un chico más alto que el, de piel un poco más oscurita que la suya, de un enorme cuerpo, que a simple vista te dabas cuenta que era amante de hacer ejercicio, cosa que Seokjin no, cargaba un abrigo gris y unos jeans apretados que Dios, mostraba aquellas piernas bien proporcionadas.

ㅡHasta que por fin llegas, Seokjin. —comentó con ironía.

El pelinegro dejo salir una mueca, no bastaba tener que soportar todo lo que le había pasado esa tarde sino que también debía escuchar los reclamos de su pareja el cual traía lentes, de seguro estaba leyendo mientras lo esperaba para tener una pelea sin sentido alguno.

Porque si, estos dos últimos meses han tenido bastantes peleas sobre cosas que no tenían nada que ver, bueno había algunas en las que Seokjin si había metido la pata pero se disculpo y no lo volvió hacer cosa que Namjoon no, ya que era demasiado celoso e impulsivo, cosa que el pelinegro había comenzado a odiar. Pues Namjoon no era así.

Estos dos se conocieron gracias a uno de los amigos de Seokjin, que lo había invitado a una salida en la cual el pelinegro iba a rechazar como siempre lo hacia ya que en ese tiempo era un chico no muy amante de salir a la calle con otros chicos pues lo encontraba demasiado aburrido, se divertía más en su casa, estando tranquilo y jugando video juegos, comiendo, y viviendo la vida.

Pero no, aquel día decidió aceptar la invitación ya que le había llamado la atención uno de los chicos que andaban con su mejor amigo. Porque si, a Seokjin le gustaban los hombres, se dio cuenta de esto cuando le dio un beso a uno de los jugadores de basketball del colegio, y le había encantado, meses después había salido del closet pero claro no podían faltar las tías criticonas pero a Seokjin no le importaba lo que pensaran de el porque sus padres lo habían aceptado y eso era mucho más importante.

Fue amor a primera vista lo que sintió Seokjin cuando vio al moreno, ya que Namjoon era tan lindo y tierno, era paciente y no daba señales de ser celoso, como lo era ahora, pero vaya que se había impresionado cuando lo hicieron por primera vez, el moreno en la cama, era lo opuesto, tremendo fetichista y animal indomable le había salido.

Seokjin no se quejaba, claro que no, es más le encantaba que sea así, pero todo comenzó a cambiar después de que el entrara a trabajar en la cafetería, ya que el moreno se había vuelto insoportable, lo celaba, cada que podía siempre iba detrás de él, preguntaba sobre lo que hacía, con quienes había estado, pueden creer que hasta lo olía para comprobar que no haya estado con otro hombre.

ㅡNo vas a responder. ㅡExclamó mirando fijamente al peli negro.

ㅡNo es el momento para pelear, Nam. ㅡHablé mientras me acercaba a el con la intención de darle un beso y tratar de apaciguar el ambiente tenso.

Pero se apartó dejándo al pelinegro parado y sorprendido pues nunca el moreno le había rechazado un beso, debía ser serio lo que “había hecho” para tenerlo así de enojado, pensó.

El más alto dejo salir un pesado suspiro antes de soltar esas tres palabras con suma seriedad haciendo asustar un poco al pelinegro.

ㅡQuiero terminar contigo.

ㅡ...

El pelinegro se quedo callado mientras su cerebro procesaba la información dada por el moreno. Terminar, terminar la relación, terminar todo, haber que diablos sucedió. Seokjin miro al pelinegro que estaba completamente serio aunque por dentro se esté muriendo de los nervios.

ㅡEs broma, cierto. ㅡPreguntó mientras su expresión cambiaba a una furiosaㅡ Namjoon si es otra de tus bromas no me causa gracia, no sabes lo cansado que estoy, todo el día sacándome la mierda en el trabajo, aguantando a los pervertidos que no me dejaban trabajar por estar coqueteándome, si te interesa saber el porqué vine tan tarde fue porque no encontré un taxi y tuve que tomar el bus, el cual era el último, mientras aguantaba el olor desagradable de los pies de una señora que se había sentado a lado mío durante todo el camino así que no estoy para otra de tus bromas.

El moreno se quedó callado y se sintió mal al escuchar a Seokjin contar lo mal que le había pasado todo el día. Y mucho más ahora.

ㅡN-no es broma, Seokjin. Realmente quiero terminar contigo porque se que sera lo mejor para los dos, tu has estado comenzando a trabajar y yo doy clases a los alumnos en las tardes, ya casi no nos vemos además se que cada que nos vemos es solo para comenzar a pelear y creo que no es justo para ti. ㅡExplicó mientras miraba al pelinegro.

ㅡPor lo menos lo reconoces....ㅡMurmuró Seokjin. ㅡEsta bien terminemos no estoy de ánimos para aguantarte en estos momentos así que si era eso lo que venías a decirme te puedes retirar.

El moreno abrió los ojos sorprendido al escuchar a Seokjin, pues no pensó que lo tomaría así, pensó que le iba a hacer un escándalo y lo iba a golpear hasta dejarlo en estado crítico pero recordó que el no era ese tipo de personas. Solo se limitó a asentir y darse la vuelta para comenzar a caminar hacia la puerta pero entonces escucho a Seokjin hablar haciendo que detenga sus pasos por completo.

ㅡSaluda a Jackson de mi parte.

El moreno se sorprendió al escuchar este nombre haciendo que girara su torso para poder ver al pelinegro pero al hacerlo se llevó un gran golpe en la cara, pues Seokjin le había tirado su libro, esto causó que su nariz comenzara a sangrar.

ㅡ¡Oops! Pensé que lo ibas a coger así como lo haces con Jackson. ㅡDijo sin ninguna expresión en la cara mientras se acerca al pelinegro para comenzar a empujarlo a la salida.

Es raro ver a una persona reaccionar así después de terminar su relación con alguien y mucho peor aun sabiendo que te era infiel, porque si, namjoon le era infiel, se dio cuenta hace unas semanas atrás cuando el muy idiota había dejado su teléfono a lado de Seokjin antes de irse al baño y claro el pelinegro no iba a dejar pasar esta oportunidad así que agarró el teléfono para revisarlo y vaya sorpresa la que se llevo había estado conversando con uno de sus estudiantes, le tomó captura a esas conversaciones y las mandó a su contacto claro sin antes borrar el historial y las imágenes del teléfono de Namjoon para que no se de cuenta. Luego lo dejo en su lugar.

Muchas personas de seguro dirán el realmente no se ama o es estúpido por no reclamarle, pero no, Seokjin no era ese tipo de persona que hacía eso, el era de las personas que se vengaban cuando menos lo esperabas.

Sin embargo, Namjoon por fin lo había dejado libre, el pelinegro si amaba al moreno pero cuando se enteró que le era infiel perdió el interés por completo, fingir amarlo y besarlo aun sabiendo que el lo hacia con otro era algo que no le gustaba a Seokjin y esperaba con ansias que el moreno terminará aquella relación y así fue.

ㅡNi se te ocurra volver a este departamento, Namjoon. ㅡExclamaba mientras iba empujándolo hacia la salida.

Cuando por fin dejaba al moreno afuera de su departamento, este iba a hablar mientras se limpiaba la nariz la cual había dejado de sangrar pero antes que lo haga la puerta se había cerrado en su cara.

Imbécil.