Everything with you

All Rights Reserved ©

Summary

-siempre lo hare. -¿haras qué? -siempre te amare.

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

“Estaba meditando en el gran placer que puede causar un par de ojos bonitos en el rostro de una mujer hermosa”

(Austen, 2023)

Caía la nieve en el suelo cubriéndolo de blanco, el frío era aterrador. temías que si te quitabas por un momento tu abrigo te morirías de frío. Sin embargo, era en esta época, en donde, había mucha clientela en las cafeterías ya que eran los lugares más agradables.

Dentro de la cafetería se encontraba una joven, de pelo rizado y pelo rosado, con una bufanda color morada, concentrada en su lectura y su música, tomando su chocolate caliente en una tasa de la cafetería, acompañada de su rico pastel de zarzamoras, iba vestida para la ocasión ya que se encontraría con alguien más tarde.

Afuera de la cafetería, se encontraba dando vueltas, un chico que iba sumido en sus pensamientos, apenas salía de su hora de trabajo en el hospital ya que había tenido doble turno esa noche, apenas iba de camino a su casa.

Para lastima de la chica, su bufanda se estaba descosiendo y cuando reviso de donde se está descalichando, se dio cuenta que se había atorado en la chamarra de alguien, así que trato de alcanzar a el chico para sacarla, pero no vio que el chico iba tan distraído y sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta que el semáforo estaba en verde, sintió que lo jalaban para no ser atropellados.

—lo siento si te lastime. — en ese momento fue cuando el chico reaccionó y levantó la vista, encontrándose con esos ojos grisáceos que se disculpaban por haberlo salvarlo.

—te agradezco por haberme salvado, tranquila solamente fueron unos simples raspones, nada que con alcohol y un curita no se arreglen.

—bien, pero déjame invitarte al menos un café para para pagar daños menores a tus pantalones, se ven que son caros— dijo riendo, de forma que el chico se quedó embelesado por ella.

—ya te dije que no te preocuparás y sobre mis pantalones, los puedo coser —dijo de forma amable, y con una voz tranquila, como si lo de hace rato, no hubiera pasado.

—al menos déjame pagarte la tintorería, al fin y al cabo, fui yo la que te empujó, aparte de que me debes una bufanda morada. —dijo de igual manera, en tono bromista.

Al contrario de la chica, el chico estaba asimilando sus palabras.

—yo no te debo ninguna bufanda.

—claro que sí, mi bufanda se atoró con tu chaqueta y se está descosiendo, y ya que es tu chaqueta, me debes una bufanda morada, era mi bufanda favorita–lo que había dicho era totalmente una mentira, porque no tenía un color favorito, solamente lo uso como excusa para seguir charlando con el chico–.

—como sea, te pagaré la funda.

Lo que no sabían era que se iban a volver a encontrar y a él le daría un infarto cuando la viera, pero el destino es caprichoso y te enseña de una manera demasiado cruel, cual es el destino que deben de seguir....