One Shot
Hoy es lunes.
Me desperté, me duché y me preparé para ir a trabajar.
Yo soy el nuevo sheriff de Beacon Hills desde hace algunos años.
Tomé el relevo de mi padre, Noah Stilinski, el cual fue uno de los mejores sheriffs que tuvo Beacon Hills y que ahora está jubilando, disfrutando del tiempo libre.
Yo vivía en una casa que alquilé cerca de donde vive mi padre, para así vigilarlo y procurar que coma sano.
Antes de salir de casa me tome un café con leche y luego fui en mi jeep hasta la comisaría.
Al llegar me dirigí hacia una máquina expendedora de bebidas, para coger un café y por el camino saludaba a mis compañeros.
Al lado de la máquina me encontré a una amigo.
— Hola, Stiles.
— Hola, Jordan.
— ¿Que tal estuvo tu fin de semana?
— Bien. Como siempre. Estuve viendo Once upon a time en Netflix.
— ¿Cuantas veces has visto ya esa serie?
— No sé. Muchas. Más de 5 seguro– reí.
— No has pensado en salir con alguien. Tal vez tener una cita con algún chico o una chica.
— Jordan, me alagas, pero no eres mi tipo.
— No habló de mi, idiota. Sabes que estoy con Lydia. No es bueno que cuando no estas trabajando estés encerrado en casa...– yo le interrumpí.
— Espera un momento, Jordan, esto es por mi padre, ¿verdad?
— ¿Que? No sé qué quieres decir.
— Jordan Parrish, más te vale dejar de hacerte el tonto– dije con un tono severo– ¿Mi padre te pidió que hablaras conmigo sobre eso?– él no dijo nada– ¡Respóndeme!
— Bueno, sí. Pero solo porque está preocupado por ti...
— ¡¿En serio?! ¡Cuando murió mi madre el hacía lo mismo!
— No es igual. Él te tenía a ti, y ahora él tiene a Melissa– yo bufé– Tú padre solo quiere que seas feliz, que encuentres el amor...– yo le interrumpí enfadado.
— ¡No necesito una pareja para ser feliz, Parrish!– dije enfadado y me fui a mi oficina.
Yo me encontraba en mi oficina pensando en lo que me había dicho Parrish, al cual por cierto había mandado a patrullar las calles para librarme de él un rato.
Es cierto que hacia mucho que no salía con nadie a una cita, por lo menos desde que soy el sheriff de Beacon Hills, aunque si había tenido algunos encuentros de una sola noche. Pero es porque soy bastante tímido para invitar a alguien a una cita. También las que había tenido fueron un desastre.
En ese momento decidí dejar de pensar en eso y centrarme en trabajar. Pero unas horas después pasó algo asombroso y sorprendente.
Unas horas después decidí hacer una pausa y salí de mi oficina para tomarme un café.
De camino hacia la máquina de café yo estaba perdido en mis pensamientos hasta que choque contra algo y caí al suelo.
Fue como si chocara contra un muro de ladrillos, pero al mirar hacia arriba no había ninguna pared, ni muro. Solo había un hombre que por cierto era muy guapo y no sé porque me resultó algo familiar.
— Lo siento mucho– dijo y me extendió la mano para ayudarme a levantarme y yo la acepté– Estaba algo distraído buscando al sher...– él de repente se calló y me miro sorprendido– Espera un segundo, ¿Stiles Stilinski?
— Así es. Tu cara me resulta familiar.
— Soy Derek Hale. Fuimos juntos al instituto– él me sonrió.
Yo me sorprendí y en ese momento lo reconocí.
Ante mi se encontraba Derek Hale, mi crush del instituto, el motivo por el que me di cuenta de que era bisexual.
Él estaba muy guapo. Bueno aunque siempre fue hermoso.
— Hola Derek– dije con alegría– No te veía desde hace mucho.
— Sí. Tras acabar el instituto Cora, mi hermana, y yo nos fuimos de aquí, ya sabes por lo que pasó– yo asentí con tristeza al recordar lo que le pasó a su familia– Necesitábamos un cambio.
— Lo entiendo. ¿Y ahora que haces por aquí, en Beacon Hills?
— Bueno, hace poco me ofrecieron un puesto aquí como profesor de matemáticas y acepté.
— ¿Así que te vas a mudar aquí?– él me asintió.
— Sí. Me he comprado un loft, pero tengo un problema– su rostro de repente cambio de alegre a atemorizado– Por eso vino a la comisaría, quería hablar con tu padre.
— ¿Con mi padre?– pregunté confundido.
— Sí. Él es el sheriff y necesito su ayuda– yo le sonreí.
— Mi padre ya no es el sheriff.
— ¿Que? ¿Le ha pasado algo?– dijo un poco preocupado.
— No. Él está bien. Solo se ha jubilado. Ahora yo soy el sheriff– él sonrió.
— ¿En serio?– yo le asentí y él me volvió a sonreír– Eso es genial. Estoy seguro de que Beacon Hills está en buenas manos y que serás tan bueno como tu padre o incluso mejor– yo me sonrojé un poco.
— ¿De verdad lo crees?– dije sonriéndole.
— Claro que sí, Stiles. Tú sabes lo agradecido que estoy con tu padre por lo que hizo por mi y por Cora – él me sonrió antes de que su rostro se pusiera serio– Él consiguió que la zorra de Kate pagara por lo provocar el incendio que mató a la mayoría de mi familia. Tu padre logró encontrar las pruebas contra ella y gracias a eso ahora está donde se merece, en una prisión en la permanecerá por todo lo que le queda de vida. Y sé que tú serás un gran sheriff.
Yo me sonrojé un poco ante sus palabras, pero al recordar que Derek estaba aquí porque necesitaba ayuda me preocupe un poco.
— ¿Cual es el problema que tenías?– le pregunté con preocupación.
— Preferiría contártelo en un lugar más privado– dijo mirando a nuestro alrededor.
— Claro. Vamos a mi oficina.
Una vez en mi oficina empezamos a hablar.
— Bueno, Derek, ¿cual es el problema?
— Bueno, veras Stiles, yo– él suspiro– quiero poner una orden de alejamiento contra una persona– yo lo mire asombrado.
— ¿Estás seguro, Derek? Una orden de alejamiento es algo muy serio.
— Lo sé, y estoy seguro de lo que voy a hacer.
— Me gustaría saber contra quien y por qué– dije con un tono amable y le sonreí.
— Su nombre es Jennifer Blake. Es una chica que conocí en Nueva York, ella me pidió salir y yo la rechacé, pero ella siguió intentándolo, a pesar que le deje muy claro que soy gay...– eso me sorprendió mucho.
— ¡¿Eres gay?!
— Sí– dijo con orgullo y sonrió– Me costó un poco aceptarlo, pero con el tiempo lo hice. Pensaba que por gustarme los chicos era un monstruo, que había algo mal en mi, pero con el tiempo y gracias al apoyo de mi amigo Theo y de su novio Liam me di cuenta de que no había nada malo conmigo, que no era un monstruo y me acepté tal como soy– entonces frunció el ceño– ¿No tendrás algún problema con eso?
— ¡¡No!! ¡¡Pues claro que no!! De hecho yo soy bisexual– él pareció sorprendió– Solo no me esperaba que Derek Hale, uno de los chicos más populares del instituto fuera gay– él rió y negó con la cabeza.
— El instituto fue horrible para mi. Con miedo a que alguien descubriera que en realidad me gustaban los chicos. Y como era bueno en lacrosse muchas miradas estaban puestas sobre mi, lo que no me gustaba nada. Nunca me gustó llamar la atención.
— Lo entiendo. También fue una época dura para mi. Scott fue un gilipollas conmigo. El que creía que era mi mejor amigo me trato fatal.
— Aunque había algo bueno.
— ¿El que?
— Bueno, tú– Derek se sonrojó y yo me asombré– En el instituto estaba loco por ti, eras mi crush.
— ¡¿Que?! ¡¿De verdad?!– dije sin poder creerme las palabras que le había escuchado decir a Derek Hale
El increíble Derek Hale, el que prácticamente es un dios griego, mi crush del instituto, me acaba de decir que estaba loco por mi y que yo era su crush.
— Claro que sí, Stiles– me sonrió y yo me sonrojé.
Nos quedamos un rato mirando a los ojos al otro, hasta que yo rompí el silencio.
— ¿Pero solo por eso quieres ponerle una orden de alejamiento?
— No, Stiles. Hay más. No se como consiguió mi numero de teléfono y me mandaba mensajes seguido, averiguo donde vivía y varias veces la pillé observándome– yo abrí los ojos como platos– Me volvió a pedir salir muchísimas veces y todas las veces yo la rechazaba. Cuando me ofrecieron el puesto de profesor aquí y me mudé pensé que por fin me libraría de ella, pero me equivoqué– dijo con tristeza– Hoy al llegar a mi loft encontré varias cosas destrozadas y esta nota.
El saco de su bolsillo una trozo de papel doblado y me lo entregó.
Yo lo abrí con cuidado y lo leí.
"Hola querido Derek, pensabas que podrías librarte de mi tan fácilmente.
¡¡Pues no!! Tú eres mío y no podrás escapar de mi nunca. Y vas a arrepentirte de haberlo intentado.
No puedes escapar, querido Derek. Nuestra historia de amor no ha hecho más que empezar.
Vuelve a intentar alejarme de ti y destruiré tu vida, empezando por la única persona de tu familia que sigue viva, Cora, tu pequeña hermana.
Con amor, tú querida Jennifer"
— Oh Dios mío– dije cuando termine de leerla.
— Esa nota es lo que me hizo decidir qué debía ponerle una orden de alejamiento. No solo me ha amenazado a mi, también a Cora y no puedo... no puedo perderla a ella también, Stiles. Es lo único que me queda de mi familia– dijo soltando algunas lágrimas.
Yo por instinto lo abracé para tranquilizarlo y me alegre mucho cuando él correspondió mi abrazo.
— Tranquilo, Derek– dije frotando su espalda con una mano mientras aún lo abrazaba– No dejaré que esa zorra psicopata se vuelva a acercar a ti, ni mucho menos que te haga daño. A ti o a Cora.
— Gracias, Stiles. Eres el mejor– dijo Derek más tranquilo y yo me sonrojé un poco.
— Normalmente se suele tardar un tiempo con estas cosas– Derek parecía un poco triste– pero por suerte conozco a alguien cuyo padre es juez y nos podría ayudar.
— ¿De verdad?– dijo el moreno con optimismo, yo le asentí– ¿Quien?
— Jackson Whittemore. ¿Lo recuerdas? Vino con nosotros al instituto– Derek parecía asombrado.
— Sí, lo recuerdo. ¿Pero querrá ayudarnos? Porque en el instituto era un poco..., ya sabes...
— ¿Gilipollas?– Derek asintió– Y lo sigue siendo– en ese momento Derek me miraba confundido– Pero afortunadamente Jackson está saliendo con mi mejor amigo, así que hablaré con él y él se encargará de conseguir que Jackson nos ayude.
— ¿Jackson está saliendo con Scott?– preguntó sorprendido y yo reí.
— No. Claro que no. Scott dejo de ser amigo mío hace tiempo.
— ¡¿Que?!
— Si. Scott me trato fatal, me dejo de lado muchas veces solo para follar con su novia, me insultaba cuando yo le recriminaba que me dejaba tirado, se metía conmigo, entre otras cosas. Antes él no era así, pero cambio cuando consiguió una novia. Yo me cansé de su comportamiento. Entendí que era una "amistad", si es que lo que teníamos se podía llamar amistad, tóxica y que solo me estaba aferrando a esa amistad porque lo conocía desde muy pequeños y fuimos los mejores amigos, pero eso se había acabado, así que me aleje de él.
— Lo siento mucho, Stiles– dijo con un tono triste.
— No pasa nada. Romper mi amistad con él fue una de las mejores decisiones de mi vida. Conocí a personas mucho mejores y una de esas personas fue Isaac Lahey, el novio de Jackson y mi mejor amigo.
Tras eso llame a Isaac y le conté la situación. El accedió encantado a ayudarnos.
Unos cuantos minutos después Jackson me llamo.
— Hola, Jackson.
— Ya hable con mi padre y en unos minutos todo lo de esa orden estará hecho.
— ¡Muchas gracias, Jackson!
— Sabes que de no ser porque Isaac me amenazó con dejarme sin sexo no lo habría hecho, ¿verdad?
— Lo sé. Por eso precisamente le pedí ayuda a Issac– reí y él me colgó.
Tras eso guardé mi teléfono en el bolsillo de mi pantalón y dirigí mi mirada a Derek.
— En un rato le informaremos a Jennifer sobre la orden de alejamiento, así que no podrá acercarse a ti.
— ¡¡Muchas gracias, Stiles!! No sé como agradecértelo.
— No es nada, Derek. Ha sido un placer ayudar.
A continuación estuvimos un rato en silencio hasta que Derek se dio la vuelva e iba a marcharse cuando dije elevando la voz lo que estuve pensando durante ese momento en que estuvimos en silencio.
— ¡¡Espera, Derek!!– El se giró y me miro a los ojos– Bueno..., yo me preguntaba si...– cogí aire y luego lo solté– ¿Quieres salir conmigo?– dije nervioso.
El se acercó un poco más a mi.
— ¿Te refieres a una cita?– dijo sonriendo al mismo tiempo que levantó una de sus cejas.
Yo le asentí rápidamente, él me miro a los ojos y me sonrió.
— Me encantaría salir contigo, Stiles.
Entonces él se dirigió hacia mi mesa, y con uno de los bolígrafos que había en ella escribió algo en un trozo de papel.
— Toma– Derek me extendió el trozo de papel y yo lo agarré para ver que había escrito– Es mi número de teléfono.
— Luego te llamaré– dije un poco menos, pero todavía, nervioso.
Aún estaba procesando que Derek Hale había aceptado tener una cita conmigo
— Estaré esperando tu llamada– el me sonrió y tras eso se fue.
Después de acabar de trabajar fui rápido a casa.
Mientras conducía mi jeep estaba pensando que decirle a Derek cuando le llamara.
En cuanto llegue a casa cogí mi móvil, añadí a Derek a mis contactos y luego lo llamé.
Estuvimos hablando durante casi toda la noche y decidimos quedar el día siguiente para cenar.
Yo estuve muy emocionado durante todo el día.
Esa noche tendría una cita con el hermoso Derek Hale.
Esperaba que fuera la primera de muchas citas que tuviera con ese asombroso hombre, y que tal vez esté sea el principio de algo más, algo como una relación.
No sé como o porque, pero una parte de los sentimientos que hace tiempo albergue por ese hombre estaban volviendo a renacer en mi.
En unas horas Derek vendría a recogerme e iríamos a uno de los restaurantes más elegantes de Beacon Hills.
Yo nada más salir del trabajo fue corriendo hacia mi jeep y conduje lo más rápido posible hacia mi casa, además como yo soy el sheriff no podrían multarme por exceso de velocidad.
Tras llegar a mi casa me preparé para la cita.
Me puse unos pantalones vaqueros muy ajustados, una camisa de cuadros rojos y negro, mis zapatos Vans negros y una chaqueta negra.
Poco después llamaron a la puerta de mi casa. Tras abrirla ante mi se encontraba el hermoso Derek Hale.
Al verme me sonrió y dijo:
— Estas muy guapo, Stiles– yo me sonrojé.
— Tú también, Derek– él sonrió y dirigió su mirada al suelo durante un breve momento.
— ¿Nos vamos?– preguntó y yo le asentí.
Entonces nos subimos al camaro de Derek y el nos llevó hasta uno de los mejores restaurantes de Beacon Hills.
La comida estaba deliciosa. Estuvimos hablando seguido durante la comida. Fue una cena muy agradable y divertida, pero nada más salir del restaurante las cosas se torcieron un poco.
Tras salir del restaurante yo le estaba contando a Derek una anécdota cuando de repente vi como el se puso tenso y muy pálido.
— ¿Derek, que te pasa?– pregunté con preocupación.
— Esa es... Jennifer– dijo Derek con temor señalando a una mujer que se encontraba a unos cuantos metros de nosotros.
Mientras se acercaba a nosotros se notaba en su rostro que estaba enfadada.
Yo le agarré la mano a Derek y entrelacé mis dedos con los suyos para tranquilizarle, y luego moví mi pulgar de arriba a abajo acariciándole con él y funcionó. Derek se relajo un poco.
Pero Jennifer vio ese gesto y enfureció aún más.
Tras detenerse frente a nosotros comenzó a gritar.
— ¡¡¿Derek Hale como te atreves a ponerme una orden de alejamiento?!! ¡¡Te advertí que no podías escapar ni de mi, ni de nuestro amor!! ¡Lamentarás haber intentado alejarme! ¡¡¡Destruiré todo cuanto amas hasta que solo me tengas a mi, y entonces me suplicaras que te perdone!!!– Derek miraba con temor a la mujer– ¡¡¿Y que hace esta mierda seca agarrándote la mano?!!– dijo mirándome a mi con asco y despreció, y esa última frase hizo que la ira de Derek saliera.
— ¡¡Cállate la jodida boca!!– dijo Derek elevando la voz– ¡¡Te he dicho miles de veces que no me gustas, no me atraes ni lo más mínimo, de hecho me pareces asquerosa!! ¡Te vuelvo a repetir una vez más que soy gay! ¡Y este de aquí– dijo señalándome a mi– es un hombre genial, con el que acabo de tener una maravillosa cita y con el cual me gustaría tener una relación duradera! ¡¡Así que no te atrevas a meterte con él!!
Yo me sonrojé un poco ante las palabras de Derek y Jennifer hizo una mueca de asco.
— Te estás engañando a ti mismo. Tú no eres gay. A ti no te gustan los hombres.
— Tengo muy claro lo que soy y lo que me gusta. Me gustan las pollas. Me costó un poco aceptarlo, pero ahora lo tengo muy claro y estoy orgulloso de serlo.
En es momento vi como ella intentó lanzarse para atacar a Derek, pero yo me interpuse.
— Señora Blake...
— ¡¡Como que señora!!– dijo con indignación interrumpiéndome.
Yo no le hice caso y continué.
— Está usted incumpliendo una orden de alejamiento y amenazando a la persona que le ha puesto dicha orden, así que le aconsejó que se vaya rápidamente antes de que la detengan.
Ella me dirigió una mirada cargada de odio y luego miro a Derek y dijo:
— Esto no acaba aquí, Derek. Tú eres mío y pronto descubrirás lo que soy capaz de hacer por nosotros.
Ella rió y después de eso se fue corriendo, y tras eso Derek se veía muy preocupado y asustado, así que yo decidí consolarlo y animarlo un poco.
— Tranquilo, Der. No dejaré que esa loca te haga daño. Llamaré ahora a Jordan y le ordenaré vaya a su casa y que la detenga– le susurre abrazándole y frotando mi mano por su espalda.
— Gracias por todo, Jordan– dije antes de colgar.
Después estar un rato abrazando a Derek llamé a Jordan y le expliqué la situación, aunque no le hable sobre que tenía una cita con Derek, ya que sabia que se lo contaría enseguida a mi padre y no me apetecía tener que aguantar el interrogatorio de mi padre.
Jordan había ido a detener a Jennifer y tras unos cuantos minutos me volvió a llamar para comunicarme que Jennifer se encontraba arrestada y siendo traslada a una celda por uno de mis oficiales.
Yo le di la buena noticia a Derek y el se alegró mucho, estaba mucho más aliviado.
En ese momento él y yo nos encontrábamos dando una vuelta, ya que pensé que después del mal momento que acabábamos de pasar podría ayudar a calmarle un poco.
— Lo siento mucho– dijo Derek mirando el suelo.
Creo que se sentía un poco avergonzado, pero yo no entendía porque.
— ¿Por qué te disculpas?– pregunté confundido– No hiciste nada malo.
— Lo que acaba de pasar con Jennifer es culpa mía– dijo con un tono de tristeza.
— Eso claramente no fue culpa tuya. No es tu culpa que una loca esté obsesionada contigo. Solo tienes la culpa de ser tan sexy y hermoso.
— ¿De verdad piensas eso de mi?– dijo mirando al suelo, creo que se sonrojó un poco.
— Por supuesto que sí, Derek– dije levantándole la cabeza de suelo con mi mano hasta que estuvimos mirándonos el uno al otro a los ojos– Eres un hombre asombroso– él se volvió a sonrojar.
Entonces estuvimos un tiempo mirándonos a los ojos y sonriendo hasta que Derek pego sus labios contra los míos y comenzó a besarme. Yo le correspondí el beso rápidamente.
— Tú también eres un hombre increíble– dijo apoyando nuestras frentes juntas después de tener que separarnos para respirar.
Volvimos a quedarnos un tiempo en silencio con nuestras frente apoyada una contra la otra, disfrutando el momento que acabábamos de tener.
— Sabes,– Derek se separó un poco y me miro a los ojos– lo que le dije antes a Jennifer de que me gustaría tener una relación duradera contigo lo dije completamente en serio.
— ¿De verdad?– le dije sonriendo y estando muy emocionado por dentro.
— Claro que sí, Stiles. No lo hubiera dicho si no fuera así– yo le sonreí– ¿A ti te gustaría eso?– dijo rascándose la nuca.
— Me encantaría tener una relación contigo– le sonreí y luego apoye mis labios contra los suyos, besándolos con ternura.
— ¿Entonces somos novios?– preguntó un poco sonrojado y intentando ocultar una sonrisa.
— Somos novios– le confirme antes de volver a besarle.
Después de ese increíble momento estuvimos un rato paseando hasta que tuvimos que volver al camaro de Derek para regresar a nuestras respectivas casas, ya que al día siguiente los dos trabajábamos.
Derek me dejo en mi casa y me acompaño hasta la puerta.
— Ha sido una cita genial– dijo sonriéndome.
— Sí que lo ha sido. Y habrá muchas más citas igual o mejores, ¿verdad, mi asombroso y maravilloso novio?
— Por supuesto que sí, mi fantástico y increíble novio.
Ambos nos reímos y después nos besamos de forma amorosa.
— Llámame cuando llegues a casa– le dije antes de que volviera a su camaro
— Lo haré. Te llamaré en cuanto llegue a casa, además así podré desearte buenas noches– dijo antes de darme un beso casto en los labios y tras eso volvió a su camaro, lo arrancó y después se marchó.
Yo entré a mi casa y no pude evitar sonreír al recordar todo lo que había pasado esa noche.
Unos cuantos minutos después mi móvil sonó.
Sonreí al ver que era Derek.
— ¡Stiles!
El tono de su voz hizo que mi sonrisa se borrara y que me preocupara mucho.
— ¿Derek, que pasa?
— ¡Necesito tú ayuda! Hay alguien en mi loft. No sé cómo ha conseguido entrar, pero antes de abrir la puerta escuche ruidos dentro y la puerta estaba abierta. Solo Cora y yo tenemos la llave para entrar, y ella ahora está en Nueva York. No sé que hacer Stiles.
— Tranquilo, Der. Voy enseguida. Tu aléjate de ahí.
— Ahora estoy en el aparcamiento, al lado de mi camaro. Te esperaré aquí, ¿vale?
— Vale, Derek. Llegaré enseguida.
Tras decir eso colgué y rápidamente me vestí, ya que estaba en pijama, y me dirigí a mi jeep, pero antes de subir a él recibí otra llamada.
— Hola, Jordan. ¿Pasa algo?
— Te llamó desde el hospital.
— ¿Que? ¿Que pasó?
— Esa mujer que habíamos arrestado ha apuñalado al oficial que la estaba trasladando hasta su celda y ha escapado– yo abrí los ojos como platos al escuchar eso– Por suerte trasladamos al oficial al hospital a tiempo y se recuperará, pero esa mujer ha escapado. Fuimos a su casa, pero no ha ido ahí todavía. No sabemos dónde puede estar.
Yo rápidamente uní los hilos.
— Jordan, creo que sé dónde está. Dirigíos tú y unos cuantos oficiales más a la dirección que te voy a mandar ahora, ¿de acuerdo?
— Está bien.
Entonces le envié la dirección del loft de Derek, ya que estaba seguro de que quien había entrado en su loft era esa zorra de Jennifer.
A continuación me subí a mi jeep y conduje a toda velocidad hasta el loft de Derek.
Una de las ventajas de ser el sheriff es que pude pasarme del límite de velocidad y llegue al loft de Derek en cuestión de minutos.
Nada más llegar aparque mi jeep y vi a Derek al lado de su camaro y apresuradamente fui a junto él y por instinto lo abracé. Él rápidamente correspondió mi abrazo.
— Gracias por venir, Stiles. Además tan rápido. Siento mucho haberte molestado, pero...
— ¡Derek!– le interrumpí– No sientas nada. No es ninguna molestia. Lo hago encantado. Además así te demuestro que soy un buen novio– él rió y me dio un casto beso.
Poco después llegó Jordan, junto con un par de oficiales.
— Bueno, chicos. Estoy seguro que la mujer que escapó es quien ha entrado en este loft– un grito me sorprendió y paré de hablar.
— ¡¿Jennifer escapó?!– dijo con preocupación Derek y yo le asentí con tristeza.
— Ella agredió y apuñalo al oficial que la trasladaba– Derek se puso muy pálido, creo que debido al temor a esa mujer– Pero tranquilo la detendremos y esta vez la encerraremos y no escapará. Prometo que esa loca acabará en una prisión y debido a todos los cargos que tiene pasará allí mucho tiempo, ¿vale Der?
Derek asintió antes de decir:
— ¿Puedo acompañaros? Me gustaría ver cómo la detienen, solo para estar más tranquilo y asegurarme que no podrá hacer nada o tomar represalias contra mí y mi hermana.
— Pues claro que puedes– le sonreí.
— Bueno, Stiles, en realidad no pu...– empezó a decir Jordan, pero se calló al ver mi mirada severa.
— Jordan, yo soy el sheriff, por lo tanto soy tu jefe, y si digo que él puede venir, tú lo aceptas y te callas, ¿entendido?– dije mirándole ahora amenazadoramente y Jordan me asintió.
A continuación miré a Derek, le sonreí con dulzura y dije:
— Nos puedes acompañar, pero estate tranquilo porque no dejaré que esa te haga daño– le dije sonriendo.
Él me devolvió la sonrisa.
Poco después los oficiales, Derek y yo nos dirigimos al loft del moreno. Derek iba detrás de mi, ya que yo le pedí se mantuviera todo el tiempo ahí.
En cuanto entramos vimos que efectivamente quien se encontraba en el loft era Jennifer.
Ella se sorprendió mucho al ver a los oficiales entrar, pero nada más verme me reconoció y me lanzó una mirada de odio.
— ¿Que haces aquí?
— Eso es lo que tú deberías responder. Pero de todas formas te responderé. Estamos aquí para detenerte.
— ¿Tú vas a detenerme?– ella rió.
— Así es. Yo soy el sheriff de Beacon Hills– en ese momento se sonrisa desapareció y en su lugar estaba un gesto de sorpresa– Y debido a todos tus delitos pasarás en prisión mucho tiempo.
— ¡¿Que delitos?! ¡Yo no he hecho nada! ¡Soy una persona inocente!– yo solté una pequeña risa y después mi rostro se volvió serio.
— Has incumplido una orden de alejamiento, amenazado y acosado a la persona a la que no podías acercarte debido a dicha orden, agresión y intentó de homicidio contra un oficial de policía y allanamiento de morada. Así que Jennifer Blake está usted detenida. Arrestadla, chicos.
Después de que los oficiales la esposarán, ella se dio cuenta de quien estaba detrás de mi y entonces empezó a chillar como una histérica. Por suerte los oficiales junto con Jordan la sacaron rápidamente de ahí.
— Muchas gracias, Stiles. No sé cómo agradarte todo lo que has hecho– dijo Derek poco después.
— A mi se me ocurre una manera– le sonreí y él me miro con curiosidad.
Entonces yo me señalé los labios y a continuación Derek me agarró por mi ropa, tiró y me atrajo hacia él, y tras eso me dio un intenso beso.
En cuanto nos separamos estuvimos mirándonos del uno al otro a los ojos hasta que nos dimos cuenta de la presencia de alguien más.
Era Jordan, el cual nos había visto besándonos y estaba muy sorprendido.
— Tú... él... os estabais... besando– dijo todavía muy sorprendido.
— Así es, Jordan– yo pase mi brazo por la cintura de Derek y él hizo lo mismo conmigo– Ya que nos has visto besándonos, creo que os presentaré– Derek, este es Jordan Parrish, uno de los oficiales de policía con los que trabajo. Jordan, este es Derek Hale, mi novio– Jordan abrió los ojos como platos.
— ¡¿Que?! ¡Por fin! ¡Ya era hora! Derek por favor asegúrate de que antes de que vaya a trabajar esté de buen humor, ya sabes a lo que me refiero– dijo guiñándole un ojo a mi moreno.
Entonces yo rápidamente lo arrastre hasta fuera del loft de Derek
— Espera, espera...– dijo mientras lo arrastraba– Solo vine a decirte que Jennifer ya está siendo trasladada, y esta vez nos aseguramos bien de que no pueda escapar– entonces yo me detuve– Aunque no esperaba encontrarme esa escena– rió– Pero me alegro por vosotros– sonrió– Y Derek decía en serio lo de que te asegures de que antes de que Stiles se marche a trabajar esté de buen humor– entonces yo volví a arrastrarlo y luego cerré la puerta.
A continuación me dirigí hacia Derek.
— Lo siento si Jordan te incomo...
No pude continuar hablando debido a que Derek me besó.
— No te preocupes, Stiles. Ahora todo está bien, y gracias a ti– yo sonreí y me sonrojé un poco– De hecho ya sé que hacer para agradecértelo– yo elevé una ceja con curiosidad.
— ¿El que?
— Te prepararé la mejor cita que hayas tenido nunca.
— ¿De verdad?– él asintió– Me gusta esa idea– le sonreí, me acerqué y le besé con amor.
Después de ese momento ambos nos dimos cuenta de todos los daños que había causado Jennifer en el loft.
— Quieres que te ayude a limpiar todo el daño que ha provocado Jennifer.
— No. Tranquilo, Stiles. Ya lo hago yo– me sonrió– Ya es tarde, y deberías irte porque mañana tienes que trabajar.
— Y tú también, Der. Además si te ayudo terminaremos antes.
— No quiero molestar– dijo en voz baja Derek.
— No es ninguna molestia.
Entonces ambos nos pusimos a recoger y limpiar el desastre que esa loca había provocado.
Cuando acabamos estuvimos un rato charlando y nos dimos unos cuantos besos hasta que yo me tuve que ir.
Nos despedimos con un beso. Antes de salir por la puerta él me pidió que le avisara cuando llegue a casa, yo le asentí y le di otro beso antes de salir.
En cuanto estaba a punto de llegar a mi jeep recibí una llamada.
Era de mi padre.
— ¡¿Estas saliendo con Derek Hale?!– dijo él rápidamente después de que yo aceptara la llamada.
— ¿Como te ent...? ¡Jordan!– fruncí el ceño pensando que le haría a Jordan por ser un cotilla.
— ¡Así que es verdad! Estás saliendo con Derek Hale.
— Así es, papá. Derek y yo somos pareja.
— Me alegro mucho por ti, hijo. Sé que Derek es un buen hombre y no te hará daño, pero si te lo hace le dispararé.
— ¡¡Papá!!
— Aunque tampoco me gustaría que tú lo hirieras. Él ya ha sufrido bastante, Stiles.
— Lo sé, y no tengo ninguna intención de hacerle sufrir. Planeo tenerlo a mi lado durante mucho tiempo– sonreí al pensarlo.
— Espero que pronto lo traigas a casa para presentármelo oficialmente como tu novio.
— Si, papá– bufé– Pero no lo asustes.
— Lo intentaré.
Después de eso nos despedimos, y yo que ya me había subido a mi jeep poco después de contestar la llamada de mi padre, lo arranqué y me dirigí a mi casa.
Una vez que estuve en casa le mandé un mensaje a Derek diciéndole que ya había llegado,
Al cabo de un rato recibí un mensaje de mi moreno deseándome buenas noches y dulces sueños, yo sonreí y le deseé lo mismo.
Tras eso me fui a dormir feliz, agradecido con el destino por haberme reunido de nuevo con Derek.
Puede que en el pasado, cuando estábamos en el instituto, ambos no fuéramos lo suficientemente valientes para confesarle al otro sus sentimientos, pero ahora el destino nos había dado una segunda oportunidad, y esta vez si que la aprovechamos y ambos fuimos muy felices juntos.
~FIN~








