Twisted wonderland One-Shot

Summary

-Distintas historias, algunas más cortas que otras con los personajes de Twisted Wonderland. - Uso de Yuu/MC.

Genre
Fantasy
Author
Robin
Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Todavía me acuerdo de ti

-Esto te lo buscaste tú -


Hablaba a todo pulmón el guardia de armadura pulcra brillante entre las sombras frente a el hada general del ejercito del valle de las espinas, encadenada y arrodillada en una celda en el piso más bajo de la cárcel del castillo, rodeado por más de una decena de guardias que tenían a sus compañeros de más alta confianza igual que él, mientras los guardias mantenían sus armas al rededor de sus cuellos ansiosos por matarlos pero teniendo que contenerse a la espera de la orden de ser llevado arriba pues la sentencia ya había sido proclamada por la corte y el rey.


- Por cruzar nuestras fronteras como si fueras espías, justificadose solo diciendo que era en forma de paz sin intenciones de guerra, pero exigiendo que te devolvieran lo que era tuyo, llamando mentirosos a la corona, seguido de blasfemias y diciendo que eres mi padre- Finalizo el guardia avanzando entre la sombra dejando ver su rostro pálido e inexpresivo y su largo cabello blanco- Asi que, por tus irrespetuosos actos, tú castigo y el de tus compañeros sera una ejecución-


Declaro el guardia mirando con despreció y sus compañeros golpearon el suelo con sus lanzas, el prisionero principal mantenía a cabeza agachada hasta que las campanas sonaron indicando la hora de la ejecución en la plaza del mismo castillo. El reino era pobre y pequeño, por lo que no podían arriesgarse a que los súbditos o entrometidos vieran cómo cremaban un grupo de hadas, pues aunque la guerra había terminado y ambos bandos estaban en paz, ver aquello seria una falta al tratado recién jurado por mbas partes y podrían volver a causar una disputa bélica entre ambos bandos lo que sería una sentencia de muerte y nadie vendría a ayudarlos.


-Desencadenenlo y llevenlo a la plaza- Ordeno el guardia con el pelo de plata, poniéndose el casco y saliendo de la prisión-


-Haces lo correcto Felipe- Escucho la voz del rey al salir de aquel poso de pecadores- Con esto por fin limpiarlas tú nombre y tú origen, después de esta tarde por fin seras uno más de nosotros-


-¿Por fin mi rey?- Pregunto el guardia confundido aun que aquello no podía notarse por el casco y que este apasiguaba su voz, siendo difícil poder notar que era lo que aquel caballero estaba sintiendo en ese momento- ¿Que quiere decir? ¿El hada...tiene razón? Pe.Pero usted dijo que...- Se saco el casco de forma rápida para que sus palabras pudieran ser escuchadas- Usted dijo que mis padres me habían abandonado, que no sabia de donde venia, que no tenía nada, ni una nota, ni nada que pudiera ubicar mi lugar de origen-


-Fuiste abandonado, si ... pero algo que te escondimos por tú bien, fue quien lo hizo-


-O.Osea que esa hada- Titubeaba el guardia confundido y algo aterrado-


-Es tú padre, si, lo vimos abandonarte y aceptamos cuidarte por que estábamos en una época de crisis, nuestras mujeres no estaban dando a luz por la época de escasez del momento, nos hacían falta niños para el futuro del ejercito, así que te criamos, te dimos un nombre y un propósito, servirnos-


-¿Todos lo sabían?- Pregunto ntentando reprimir sus lagrimas y más un cuando el rey asintió in emoción alguna-


-Al ser criado tus primeros años por un hada temiamos que algún día te revelaras o intentaras ir a buscarlo y Felipe eso no nos conviene, así que le decíamos a todos los nuevos reclutas quien eras-


-En.En.Entonces todo este tiempo fue por eso que siempre estuve abajo de todo?- Pregunto intentando no tartamudear reprimiendo su rabia- Sin importar cuanto me esforzará o que tan bueno fuera en algo, la razón por la que todos me odiaban todo este tiempo -


-Puedo entender que estés enojado- Volvió a hablar el rey al mismo tiempo que los guardias terminaban de subir las escaleras con los prisioneros, hasta que el general principal paso junto a ellos, este por primera vez levanto la cabeza los miro por unos segundos conectando su mirada por un segundo con la del guardia plateado, al mismo tiempo que ese sentía las miradas de despreció de sus compañeros- Y por eso, te dejare acabar con su vida si así lo deseas, ve a la parte trasera de la tarima si eso es lo que quieres- Fue lo último que dijo el rey para alejarse y subir al balcón donde aprecenciaria la sentencia del hada dejando solo al joven guerrero de dieciséis años solo en aquel frio y oscuro lugar-


Aquel momento de preparación se sintió como un segundo, los compañeros del hada habían sido atados y estaban esperando a que su líder subiera para ser ejecutados junto a él, mientras el hada solo podía esperar su turno con la cabeza agachada.


-Déjamelo a mi- Ordeno el caballero plateado llegando desde atrás- Yo me encargare de él-


-No- Negó de inmediato el guardia- Ni lo creas es un general del valle de las espinas ¿Sabes lo difícil que es atrapar y matar a uno de estos? Yo me encargare de él-


-Es una orden del rey- Elevo su tono de voz y a regañadientes el guardia le entrego las cadenas jalando de ellas cuando él contrario las tomo-


-Si lo dejas ir, yo mismo me encargaré de tí- Advirtió susurrandole en el oído-


Tras asentir el guardia se fue y hada y humano se quedaron en silencio por unos segundos.


-Esto es una estupidez, Malleus-Sama sabe que vinimos aquí, cuando no reciba mi reporte vendrá qui y lo destruirá todo- Hablo el hada con voz fría levantando la vista-


-Nuestro rey nunca se a caracterizado por tomar buenas decisiones Esta resentido por no haber podido participar en la guerra - Contesto el guardia haciendo reír al hada-


-En verdad ese hombre no sabe nada de guerra, no es gloriosa, ni heroica y mucho menos hermosa, es aterradora, cansada y llena de sacrificios en la que solo te hacen pedazos una y otra vez hasta que ya no te queden fuerzas para seguir luchando por tus ideales, pero ya sabrá- Aseguro el hada anticipado la futura llegada de su rey-


-No me interesa conocer de guerra, no me interesa conocer al rey del valle de las espinas. Me inteesa conocerte a ti- Dijo el guerrero reprimiendo sus lagrimas tratando de mantener su respiración tranquila volteando a ver al hada- ¿Cómo te llamas? ¿En verdad soy tú hijo? ¿Como me llamo en verdad?-


-...Sabia que eras tú- Fue lo primero que dijo el hada también tratando de mantener su respiración tranquila pero sin poder contener sus lagrimas con una sonrisa- Silver - Pronunció el hada comenzando a llorar- Mi intuición no falló sabía que eras tú, verte aunque sea en mis últimos momentos me pone muy feliz-


-¿Silver?...-Pronunció lentamente el guerrero y el hada asintió-


-Yo me llamo Lilia- Se presento el hada contestando a otra de las preguntas del humano- Siempre imagine este momento distinto ¿Sabes? En un comienzo iba a venir yo solo, pero por mi edad y mi seguridad Malleus- Kun decidió que seria mejor que viniera acompañado- Volvió a reír- Es tan paranoico...Se supone que sería ana misión simple, que entraríamos y nos iríamos contigo, pero entonces atacaron el campamento y estabas ahí, si hubiéramos peleado hubieramos tenido que matarlos y yo, nunca dejaría que vieras ese lado de mi-


-¿Como llegamos a esto?- Pregunto Silver sin volver a verlo- Dices que soy tú hijo pero soy un humano, dices que me amas pero me abandonaste, dices que querías lo mejor para mi pero solo viví un infierno cada día sin saber porque y al final...todo este tiempo, fue por tí-


-Y no hay día en el no me arrepienta de haberte dejado, cometí un error y quiero remediarlo. Te encontré en un castillo, la guerra lo había destruido, pero entre sus ruinas estabas tú, decidí adoptarte por que eras hijo de alguien que me salvo la vida, un humano de cabello amarillo como ningún otro, al comienzo fue por deuda, pero con cada día que pasaba, dejo de ser una deuda y se convirtió en mi anhelo. Me retire, pero seguíamos en plena guerra, mantenerte escondido era la única forma de mantenerte vivo, nos escondí y funciono por un tiempo, pero un día vinieron a buscarme para unirme una vez más a la batalla, habían matado a la reina no podía dejarlo pasar. Creí que enviándote con los tuyos en el reino más recóndito de los humanos estarías a salvo prometiendo volver por tí solo serian unos días...non se cuando se volvieron doce años-


-Viniste a buscarme-


-Cuando la guerra termino las hadas que participamos nos retiramos a descansar, pero yo quería venir por tí, no habia nada más importante, pero cuando me disponía a venir, me di cuenta de que mi magia termino por desvanecerse, así que envié a Sebek a espiarte, para saber al menos como estabas...y si en verdad valía la pena venir a buscarte, cuando me ponto como te trataban no pude soportarlo y vine tan pronto como pude...-Volvió a soltar unas cuantas lagrimas levantando sus manos encadenadas tratando de acariciar el rostro de Silver pero este retrocedió y con tristeza Lilia volvió a bajar las manos- Me arrepentí de inmediato de todo, pero e un hada conviviera con un humano era ilegal, tú padre pago las consecuencias por estar en territorio de hadas, no podía dejar que pasaras por lo mismo, no iba a dejar que te mataran también - Lilia sacudió un poco su cadenas y de las mangas de su uniforme dejo caer a su muñeca un brazalete de bellotas- Tú me diste esto el día que tuve que volver a la batalla, con solo cinco años...te convertiste en mi mayor orgullo, todos esos días de tristeza se quedaron atrás por que tú estabas ahí, todo en lo que podia pensar cada día que te veía era que todos esos días malos habían valido la pena, por que de lo contrario no estarías conmigo...jamas debi dejarte, Silver lo siento muchísimo- Se lamento el hada- Por favor, al menos dejame saber si algún día podre tener tú perdón-


Silver no sabia que contestar o si un gesto o una expresión seria suficiente. Dejando que sus lagrimas por fin salieran paso su mano por la nuca de Lilia acercandolo a él juntando sus frentes por unos segundos.


-Claro que te perdonó- Apenas se pudieron entender sus palabras, pues su llanto convinado con el de su padre impedía que se escuchara sus palabras -


-Felipe- Llamo la reina aterrada a Silver al verlo en aquella posición-Te estamos llamando hace casi díez minutos ¿Que estas haciendo?-


Silver se separo de Lilia abruptamente entristeciendo al hada, pero entendiendo que su hijo luchaba por su supervivencia cada día.


-No puedo- Dijo Silver poniéndose de rodillas con una mano en el pecho-


-Si no lo haces jamas seras uno de nosotros- Declaro la reina con voz dura-


-Jamas lo e sido- Contesto Silver volviendo a ponerse de pie-


La reina llamo al guardia de antes que volvió a tomar el puesto de Silver y salio con Lilia al jardín del palacio mientras la reina volvió al balcón junto a su marido y Silver volvió a quedarse solo.


Silver soltó un suspiró dispuesto a irse del castillo e intentar olvidar aquel suceso, pero con solo dar el primer paso su cabeza comenzó a doler, una migraña se apoderó de su cabeza en un instante y un montón de imágenes borrosas que solo aparecían en sus sueños ahora se veian con claridad y los susurros que escuchaba ahora eran palabras claras.


Lo recordó todo, a su padre y sus momentos con el, su horrible comida de combinaciones exóticas, como lo vestía de pies a cabeza para disfrazarlo de las demás hadas cuando iban al mercado, como este intento enseñarle el lenguaje de las hadas sin existo alguno, la canción de cuna que le cantaba cada noche antes de dormir y los largos paseos que daban por el bosque que rodeaba su pequeña cabaña, día que el rey del valle de las espinas cuido de el, sus juegos con sebek y el día que le regalo el brazalete de bellotas a su padre el día que tuvo que dejarlo "Volveré por tí, te lo prometo". Fue lo que escucho viendo a su padre dejarlo en la entrada del castillo. "Olvidara todo" Escucho la voz de la reina, "Será un buen soldado" Continuó y todo se volvió negro a su alrededor.


Secando as lagrimas que habían salido de sus ojos Silver miro hacia la puerta por la que se habían llevado a Lilia.


《Arriesgarte todo por mí, tres veces y sin importar el peligro luchaste para que yo siguiera con vida. Llego el momento de pagarte, padre.》


-Últimas palabras?- Pregunto el rey desde el balcón, pero nadie dijo nada- ¿Algo que quieran decir para defenderse al menos?


El rey soltó una risa y dio la orden y los caballeros subieron sus armas.


-Esto se lo buscaron ustedes- Dijo el rey apunto de bajar la mano cuando una espada corto la muñeca del ejecutor de Lilia cayendo al suelo-


-Felipe!- Grito indignado el rey al ver tal atrocidad mientras todos los ejecutores volteaban sus armas hacia Silver-


-Dijiste que solo eran sueños estúpidos, que eran fantasía y que no debía hacerles caso!- Exclamó Silver molesto-


-Luego lo hablamos Felipe alejate de esa cosa ahora- Ordeno la reina- Lo que el te allá dicho es mentira, solo te abandono, vio por el y nada más-


-No voy a hacerlo, no esta en mi control, no voy a dejarlo otra vez!- Se negó Silver- Y mi nombre es Silver-


-Te lavo el cerebro Felipe- Se levanto la reina junto a su marido-


-Acaba con él si quieres un nombre y un hogar limpió- La apoyo el rey- Aún estas a tiempo esta es tú última oportunidad o a la tumba lo acompañaras-


-Si quieres que los liberamos quedarán todo el reino- Continuo la reina- Usan mascaras para ocultar sus verdaderas intenciones, pero son puras traiciones!!-


-Solo en ustedes veo traiciones, en el solo veo confesiones, pues os que han vivido aterrados por un humano sin memoria son ustedes-


Sin poder soportarlo más el rey ordeno con un simple gesto que capturan a Silver, aunque este trato de pelea y Lilia soltarse nada funciono, el rey bajo del balcón con espada en mano subiendo a la tarima dispuesto a acabar con la ida del general hada el mismo.


-Esto es la mas grande decepción!- Exclamó el rey- Después de todo lo que hemos echo por tí, así es como nos terminas pagando, mundano mal agradecido!- Grito poniéndose junto a Lilia mientras los ejecutores sostenían a Silver asiendo que mirara con detenimiento como el rey acababa con el hada-


-NOO!! Cometen un error no ven lo que yo veo, lo miro a los ojos y veo pureza e inocencia-


-Inocente y puro no son palabras que vaya con un hada no van, es claro que ya perdiste la cabeza-


-Por favor déjenlo ir y tomame a mi- Suplico Silver-


-Después de tú imprudencia eres el que sigue- Sentenció el rey colocando su espada en alto- En verdad no sabes nada-


Al intentar bajarla la figura del rey se cálcino y el rugido de un dragón fue la única advertencia que recibieron los presentes antes de que todo comenzara a arder en llamas y el ejercito del valle de las espinas se abrió paso al castillo y a la aldea del reino.


-Todo lo que se... es que con el quiero irme con él... ahora-


Apenas pudo decir Silver desatando a su padre de sus cadenas, sosteniendo su cuerpo inconsciente para salir de aquel castillo que fue su prisión por doce años, ahora junto al rey del valle de las espinas y por fin con su padre.


El calor de las llamas que quemaban el ambiente despertaron a Silver de su sueño de volviéndolo al presente, notando por un lado como el sol de la tarde entraba por la ventana golpeando todo su cuerpo y, rápidamente volviendo a ver su lado como Lilia dormía tranquilamente apoyando la cabeza en su hombro haciendo sonreir a Silver que apoyo su cabeza sobre la de su padre volviedo a cerrar los ojos para volver a dormir.


Tras el suceso en el castillo, la guerra se había reanudado, pero esta vez el rey Malleus respeto el retiro de Lilia y su deseó de quedarse con Silver en su pequeña cabaña.Y esta vez la guerra, no volvería a separarlos.