Capitulo Único
Ahí estaba... frente a la puerta de la casa donde se llevaba acabo aquella fiesta. Música retumbando y luces de colores se escapaban por las ventanas. Si, una fiesta en grande.
Podría estar en su habitación tranquilamente sentado con un libro en manos, tomando una taza de café en compañía de su perro Otis. Pero no, estaba aquí sintiendo el viento pasar por su cabello castaño. Su mejor amigo no aceptó un no por respuesta y lo trajo a rastras. No lo mal entiendan a él le gustaban las fiestas, le encantaba bailar, solo que en su mayoría de veces le era mejor quedarse en casa.
— Quita esa cara, Jimin. Tu aceptaste venir. — Rodo los ojos su mejor amigo.
— Porque no aceptabas un no por respuesta, Taehyung. — El castaño se cruzó de brazos.
Taehyung bufó — Por favor Minnie, al único lugar al que sales es a la universidad, parece que no tienes vida.
— No es cierto, salimos muchas veces.
— Solo fueron dos veces, Park. — Alzó la voz su rubio amigo — Y lo único que hicimos fue comprar libros.
Jimin hizo un sonido indignado — Me dijiste que te habías divertido, Kim Taehyung.
Park Jimin era una de esas personas que le gustaba divertirse, de verdad que sí. Le gustaba ir a restaurantes o a los parques donde pudiera jugar con su perro, sin embargo últimamente la universidad y su estado de ánimo le impedían hacer lo que le gustaba.
Soltando un suspiro, se dió cuenta de lo abandonado que tenía a su mejor amigo — Lo siento, Tae. Te prometo que tendremos más salidas.
— Está bien, Minnie — se encogió de hombros, Kim — Disfruto de estos pequeños momentos contigo.
Taehyung tomo su mano y lo guío dentro.
Si la casa por fuera era hermosa, por dentro lo era mucho más, era espaciosa y muy bien decorada. De las paredes colgaban varios cuadros pintados a mano, no podía apreciarlos muy bien por el hecho que las únicas luces que habían encendidas eran las de colores, pero sin duda aquella casa era de su gusto.
Por lo que podía ver la fiesta iba de maravilla, gente bailando y sonriendo.
— Hey Jimin si viniste. — Un pelinegro se acercó a ellos con un vaso en mano, con una sonrisa brillante.
— Obligado y con cadena por tu lindo novio.
Taehyung todo los ojos por segunda vez — Que no te oblige.
El pelinegro río — Ya estás aquí, verás que te divertirás.
— Eso espero Hoseok, de lo contrario me iré contra la persona que amas. — Está vez miro a Tae.
Hoseok abrazo a su novio al darse cuenta que se había asustado por la mala mirada que Jimin le había dirigido.
— Vamos por bebidas. — Dijo Taehyung cambiando de tema y llendo al mini bar que había. A Jimin en verdad le gustaba esa casa.
— ¿Que quieres tomar Jimin? — pregunto Hoseok, tendiendole un vaso a su novio.
— ¿No lo sé, algo que no tenga alcohol talvez?
Taehyung comenzo a reír contagiando a Hoseok, después de unos segundos Kim logró tranquilizarse.
— Oh claro, una taza de café estaría bien. — soltó con sarcasmo y diversión el rubio. — Es una fiesta Jimin, lo único que habra es Alcohol.
Jimin rodo los ojos, claro que solo abría alcohol en que estaba pensando ¿Que encontraría jugó de durazno? Era una fiesta de universitarios, solo deseaban olvidarse de los trabajos y tareas. Que mejor manera que beber hasta no poder más.
— Bien, entonces ustedes escojan lo que crean mejor para mí.
Hoseok sonrió — Dalo por hecho.
Después de un minuto le tendió un vaso, al probarlo una mueca de desagrado se formó en su rostro. Si, el alcohol no era su bebida favorita. Al parecer lo mejor que le pudieron dar sus amigos era jugó de naranja convinado con bokca. Con mucho esfuerzo tomo dos sorbos.
Taehyung viendo las muecas que hacía su amigo no pudo evitar volver a reír.
— Enserio Jimin, eres todo un caso. — Dijo con un sonrisa Hoseok.
— Ya mucha plática, vamos a bailar — El rubio tomo la mano de su novio — ¿Vienes Jimin?
Park negó — Ahora no, vayan ustedes dos, buscaré dónde sentarme.
— Está bien, solo no desaparezcas. — le advirtió.
Jimin solo sonrió, su mirada paseo por todo el lugar buscando lo que necesitaba y vaya que lo encontró, por una esquina había un sofá para dos y estaba totalmente vacío supuso porque toda la gente estaba bailando, así que no dudo ir y tomar asiento. De su bolsillo tomo su teléfono para entretenerse un rato con las redes sociales, mientras tomaba pequeños sorbos de su bebida.
Poco a poco su vaso iba quedando sin contenido, hasta que no quedó nada. No sabía porque, pero deseaba más, sin embargo no quería levantarse y por otro lado sus amigos seguían bailando o eso creía, solo veía que se besaban. Resignandose dejo su vaso a un costado del sofá, volviendo su mirada a su teléfono.
— ¿Coca cola o bokca?
Alguien tomo asiento a su lado, levantando la vista de su móvil, pudo apreciar a un chico rubio con ojos negros y una sonrisa muy tierna.
— ¿Y bien, cuál prefieres? — preguntó. —Soy Taemin, por cierto.
— Jimin, un gusto — se presento — Y tomo la Coca-Cola obviamente.
Antes de coger el vaso que le ofrecía el rubio, alguien se le adelantó.
— ¿Haciendo de las tuyas Lee? — Preguntó el tercero.
— Ya sabés cómo soy, solo deseo hacer amigos — le sonrió a Jimin.
Park Jimin ya ni prestó atención a lo que hablaban, porque se dedicó a detallar al pelinegro que le acababa de quitar el vaso. Sin duda era muy atractivo, su cabello no era tan largo, pero si medio ondulado, ojos negros con un ligero brillo, labios delgados y dientes perfectos. Llevaba puesto una playera blanca manga corta con un pantalón negro de cuero.
Sin embargo lo que más le atraía a Jimin fue las perforaciones que tenía, una el labio y otra en la ceja. Cualquiera caería rendido por el.
— Solo ve a buscar por otro lado — Incluso su voz era atractiva.
Taemin levanto las manos en modo de rendición — Bien Jeon.
— ¿A ti nunca te enseñaron a no aceptar bebidas de desconocidos? — Está vez Jeon, que era así como lo llamo Taemin, se dirigió a el.
— Pues... — Salió de su ensoñación — Si lo hicieron, solo que está vez, lo olvide.
El pelinegro arqueó una ceja — Pues no deberías olvídarlo.
— ¿Me estás queriendo decir que lo que me iba a dar Taemin tenía algo?— Preguntó ya preocupándose.
— Taemin no haría eso — negó — Solo te estoy diciendo que te cuides la próxima vez, no todos son confiables.
— Gracias por la preocupación.
Sonriendo el pelinegro tomo asiento a su costado, teniéndolo más cerca pudo oler su perfume, "Dios, pero que bien huele" pensó. Eran muy pocos los hombres que sabían escoger un buen perfume, en su mayoría escogían perfumes que tuvieran olor muy fuerte a tal punto de hacerte marear.
— No recuerdo haber invitado a un chico tan lindo.
— ¿Está es tu casa? — preguntó sorprendido.
— Si.
— Bueno me trajeron mis amigos, supongo que a ellos los invitaste.
— Supongo que si. — El pelinegro se le quedó mirando un rato, antes de volver a hablar — No nos hemos presentado, soy Jeon Jungkook, aunque no lo parezca, estudiante de Derecho.
Claro por esa razón nunca lo había visto en la universidad sus campus quedaban de extremo a extremo.
— Park Jimin, estudiante de Arquitectura.
— Jimin, que lindo nombre — dijo coqueto Jungkook.
El plan de Jungkook esa noche era solo beber, olvidarse de la universidad, en conclusión pasarla bien. Sin embargo cuando estaba por ir por un trago, toda su atención se la llevó un chico sentado en el sofá totalmente concentrado en su móvil, mientras bebía de a pocos su bebida. Era totalmente su tipo, labios esponjosos, ojos brillantes, cabello brillante y sonrisa encantadora. Lindo. Su cuerpo tomo el control y de un momento a otro se estaba dirigiendo a el.
Aquel chico era en todo el sentido de la palabra "Único", que apresar de la distancia desde el lugar donde lo estaba viendo podía apreciar lo atractivo y lindo que era.
Tal parece que no fue el único que lo noto, fue ahí donde Taemin se le adelantó, por eso evitando perder la oportunidad se acercó a ellos y noto el cierto interés del castaño por el, eso lo motivo más, consiguiendo que Taemin se fuera.
— Así que por esa razón hiciste que Taemin se fuera. — dijo Jimin sonriendo. — Querías estar a solas y coquetear conmigo.
— Probablemente.
Jimin rodo los ojos — ¿Y quién te asegura que caeré?
Jungkook saco un cigarrillo con un encendedor de su bolsillo y lo prendió, esto a los ojos de Jimin fue muy atractivo, se mordió el labio admirando como el pelinegro botaba el humo por sus labios.
El pelinegro se acercó peligrosamente a sus labios — Lo harás.
— ¿Cómo estás tan seguro? — Preguntó el castaño.
Sus cuerpos juntos, sintiendo la respiración del otro. El corazón de Jimin por alguna razón se aceleró, quería ser besado por ese atractivo pelinegro, desde el primer momento que lo vio fue lo que quiso hacer.
— Yo nunca me equivoco — Los ojos de Jeon fueron a sus labios— ¿Crees que no note que desde que me acerque a ti, no dejas de comerme con la mirada?
Soltando una risa Jimin se alejo — Bien, tienes razón. — acomodo su cabello con los dedos. — Quizás con unos cuantos tragos caiga por ti. Veremos qué pasa.
— No necesitarás ninguno.
— ¿Te tienes mucha fé no? — el pelinegro asintió — Déjame decirte que el único que decidirá que pasará, seré yo.
Jeon acarició su mejilla con el dorso de su mano — Ya lo veremos.
— Iré por bebidas ¿Alguna en especial? —
— No lo sé, lo dejo en tus manos. — le respondió Jimin.
— Bien, regreso en un rato, recuerda que estás coqueteando conmigo, no le hables a nadie.
— ¿Y si me habla alguien más atractivo que tú?
— No hay nadie más guapo que yo. — dijo antes de caminar y alejarse.
— ¡Baje de su nube llamada "Ego" señor Jeon! — grito Jimin.
Jimin se dió cuenta que la conversación en ellos fluyó de manera muy rápida, al igual que la confianza, todo iba llendo bien, mejor de lo que esperaba, la estaba pasando bien, quizás no fue tan malo hacerle caso a su mejor amigo. ¡ Cierto! su mejor mejor. Busco a él y su novio por el lugar, se encontraban cerca de una puerta de vidrio que daba al jardín, Hoseok le decía algo en el oído haciendo reír a Taehyung, abrazándolo por la espalda.
Envidiaba de buena manera a Taehyung, su mejor amigo desde que empezó a salir con Hoseok, lo veía cada día más feliz, tenían una relación muy bonita. El esperaba encontrar a alguien así, que le demostrara un amor completo, solo que aún no se daba la oportunidad de conseguirlo.
Luego de unos minutos vio en la dirección por dónde se había ido el pelinegro, ya se había tardado un poco. "Seguro se encontró con algun amigo o fue al baño, no desesperes Jimin" pensó. En ese momento Jungkook venía con dos bebidas en las manos, sonrió por instinto. El camino de Jeon fue irrumpido por una chica muy linda, tenía una cola alta y puesto un vestido blanco con adornos de encaje corto, lo saludo con un beso en la mejilla ¿Quien era ella? Melosamente abrazó al pelinegro riendo. Jungkook le había dicho que no coquetee con otra persona que no sea el ¿Pero el si podía?
¿Estaba enojado? Por supuesto que no, solo que no le parecía lo que estaba haciendo el idiota de Jeon. La muy bonita chica tomo del brazo a Jungkook, cuando el quiso alejarse, se acercó a su oído tal parece le hizo una pregunta porque Jeon negó con una sonrisa retomando tu camino.
— Ya regrese — dijo el pelinegro. — Esto es para ti, espero y te guste.
Le entrego un vaso, pero antes de tomarla Jimin dudó.
— Oh claro — Jungkook tomo un sorbo — ¿Viste? Totalmente a salvó.
— Gracias. — Dijo Jimin aceptando el vaso y llevandoselo a los labios.
— ¿Te gusta? — preguntó — Tenia la impresión que no eras fan del alcohol así que te hice un cóctel de fresa.
Por esa razón había demorado tanto — Está rico, gracias.
— Lo mejor para mí invitado especial.
— ¿Quien era ella? —Jimin quería sabes que relación tenía con la bonita chica.
— Una amiga, estudiante de enfermería.
— ¿Solo una amiga? Por su interacción, no solo se veía como una amiga.
Soltando un un suspiro respondió — ¿Quieres saber que relación tengo con ella verdad? Es mi mejor amiga y para que mentirte. Si paso un par de cosas... Quería que estuviera con ella está noche, pero le dije que ya tenía planes.
Jimin no dijo nada solo se dedicó a tomar de su bebida.
— Está noche soy completamente tuyo. — sonrió coqueto.
— Estás muy confiado de que pasará algo ¿No? — río Jimin.
— Fui al futuro y la pasamos bien, Muy bien de hecho.
Está ves fue el turno de Jimin acercarse al pelinegro, miro sus labios por un momento para después acercarse a su oido y susurrar.
— Ajá.
Sin decir más dejo un corto beso en los labios de Jungkook, viendo la expresión de sorpresa de este.
— Fue un gusto conocerte Jeon, sin embargo temo decir que ya me voy. —riéndose se levantó, caminando a la salida.
A medio camino fue detenido por el pelinegro que lo tomo por la muñeca. Jimin estaba muy equivocado si creía que lo iba dejar ir así nada más.
— ¿A qué estás jugando? Irte así nomás, cuando tú lo deseas igual que yo.
Sin girarse, Park respondió — No me estaría llendo si lo deseara.
Jungkook lo hizo girarse — Bien entonces, Adiós.
— Te odio — dijo un poco molesto ¿Lo dejaría ir?
— Eres tu el que se quiere ir.
— Ok, entonces bailemos un rato y después si quieres te doy el puntaje.
Una hora fue suficiente para que los dos la pasaran bien, bailando toda la noche, el reloj marcaba las 12:00 en punto. Fueron unos tragos un par de risas y uno que otro beso robado. Ambos sabían que era lo siguiente que pasaría, por eso ahora en encontraban en la habitación de Jungkook sentados en la cama de este, solo siendo iluminada por las lámparas que habían a cada costado de la cama, compartiendo un beso apasionado. La mano derecha de Jeon acariciaba de manera tierna la mejilla de Jimin.
— Aún me puedo arrepentir. — dijo cortando el beso, Jimin.
— Silencio, no lo harás.
— Solo por molestarte lo haría. — sonrió el castaño. — Tu habitación es muy bonita.
Jungkook soltó un suspiro de fastidio — ¿Enserio ahora quieres hablar de mi habitación? ¿No quieres que te de un tour por ella?
— Si insistes tanto, está bien. — se puso de pie.
— Eres increíble, no puedo contigo — dijo con fastidio Jungkook. A este lindo castaño si que le gustaba sacarlo de quicio Sin embargo de alguna forma eso le atraía. — Estando ahí puedes verla toda.
— Que aburrido eres. — Algo dentro de aquella habitación llamo la atención de Jimin — ¿No crees que es un espejo muy grande?
Al lado derecho de la cama había un armario lo suficientemente grande con dos puertas corredizas con espejos.
"Interesante"
— No lo creo. Me gustan los espejos. — Jungkook lo tomo de la cintura, dejando un beso en sus labios. — No encontrarás ningún espejo como estos.
Soltando una risita Jimin empujó al castaño, haciendo que este cayera sentado en la cama, luego se subió a su regazo, para empezar a besarlo. Unos labios exquisitos y adictivos tenía Jeon. Sus besos bajaron al cuello del pelinegro, sintiendo aún más el exquisito aroma de Jungkook. El pelinegro empezó a soltar ligeros jadeos y llevo sus manos al trasero de Park. Comenzó a moverlo muy despacio, hacía delante y atrás causando una deliciosa fricción.
— ¿Porque? — preguntó Park a lo que dijo Jungkook.
Jeon lo tomo del mentón haciendo que mire al lado derecho, ambos viendo su reflejo en aquel espejo. Jimin pudo ver sus notables hinchados y rojos labios. Si, así lucía cuando era bien besado. Jungkook no se quedaba atrás, su cabello un poco desordenado y su camiseta arrugada.
— Porque sin importar, en que situación o circunstancia, estés. Siempre te verás bien. — Jimin miro a Jungkook y regreso su mirada al espejo. — Solo mira lo hermoso que te vez.
Después de decir aquello, cambio de posición, dejando a Jimin de espaldas en la cama, para volver a devorar esos labios esponjosos, que de estos salió un leve gemido.
Las ropas comenzaban a estorbar, Jungkook desnudo a Jimin de manera rápida, dejándolo solo en esos sexys boxers negros, se tomo su tiempo admirando el cuerpo del castaño, guardando cada detalle de el en su memoria. Acarició su muslo derecho, suave, la piel de Jimin era muy suave. Está vez fue el turno de Jungkook de besar el cuello de Jimin, dejo mordidas y uno que otro chupetón para que quede de recuerdo de esa noche, sus besos bajaron a sus pezones. Jimin llevo sus manos al pantalón del pelinegro desabrochandolo y bajar la cremallera.
Jeon se quitó la playera, tomo la mano de Jimin y la llevó a su miembro, para empezar a moverla. Pronto los dos se encontraban totalmente desnudos tocando y disfrutando del otro.
— ¿Aún quieres irte? — preguntó Jungkook.
— Cállate. — Le respondió Jimin mordiendo el labio inferior de Jeon.
El pelinegro saco de un cajón del pequeño armario que estaba al lado de la cama, lubricante y un condón. Lubrico sus dedos y los llevo a la entrada del castaño, comenzó con uno y luego lo aumentó a dos. Jimin tenía los ojos cerrados y mordía su labio inferior, gimiendo, jamás lo había dicho o pensado, pero era la primera vez que le encantaba como gemía una persona.
Y Jimin gemía deliciosamente rico. Unos gemidos sensuales y para nada fingidos.
Segundos más tarde, Jimin comenzó a arquear la espalda, señal que lo estaba disfrutando más.
Se acomodó mejor entre las piernas del castaño, dejo una beso en cada muslo haciéndolo reír , para después ponerse el condón. Lentamente entro en Jimin, aguardo un momento y dejo besos húmedos en su mentón y cuello. Las estocadas comenzaron cuando Jimin lo abrazó, eran lentas.
Una ola de placer recorrió el cuerpo de ambos.
— Mgh, mu...evete más... Rápido.
— ¿Seguro?
— ¡Si!
Y así las estocadas aumentaron, Jimin gemía más fuerte y arañaba la espalda de Jungkook, este en cambio soltaba jadeos y uno que otro gruñido, lo estaban disfrutando y mucho, faltaba poco para que ambos llegarán al climax, muy poco.
Sin embargo Jimin tenía otros planes, de un rápido movimiento las posiciones se invirtieron, ahora Park encima de Jeon, sentado. Acomodó el pene de Jungkook nuevamente en su entrada y puso sus manos en el pecho del pelinegro.
— Bien, ahora muévete. Demuéstrame que tan bien sabes montar. — Jeon lo miro con deseo, en esa posición Jimin se veía tan caliente.
Negando con una sonrisa Jimin, dijo — No tienes idea, Jeon.
Comenzo a menear sus caderas de atrás a delante, el placer cada vez más intenso, Jungkook llevo sus manos al trasero del castaño guiando sus movimientos y aumentando la velocidad, Jimin comenzó a impulsar más sus caderas, arriba y abajo, dentro y fuera.
El sonido de sus cuerpos chocar y los gemidos era lo único que se escuchaba dentro de esa habitación.
— Eso precioso, muévete más.
Esas palabras lo calentaron mucho más a Jimin, que comenzó a moverse más rápido, unos últimos gemidos y ambos llegaron al climax juntos. Jimin calló rendido en el pecho de Jeon.
— Eso fue increíble. — acarició los cabellos castaños de Jimin.
Park se acostó al otro lado de la cama — Si, tengo que admitirlo, me gustó. — cortando la distancia beso al Pelinegro, está noche, esos labios delgados eran su adicción — ¿Qué hora es?
— Las 3:00 de la mañana — respondió el pelinegro viendo la hora en su teléfono.
— Mierda, Taehyung va a matarme. — Jimin tomo su teléfono y mandando un mensaje — Listo, con eso bastará. Creo que ya es hora de irme.
Park trato de levantarse de la cama, pero Jungkook no se lo permitió.
— No te vayas. Quédate lo que resta de la noche.
— No lo sé...
El pelinegro, empezó a dejar besos húmedos en su cuello — Por favor disfrutemos ¿Otra ronda?
— Mentiría si te dijera que no. Está bien me quedaré lo que resta de la noche — sonrió — No quiero faltarte al respeto, pero te daré la espalda. Ahí tienes el espejo para que cruzemos miradas.
Jimin se giro, quedando frente a frente al espejo, Jungkook estando detrás de el, sin previo avisó entró de nuevo en el, ambos gimieron por la deliciosa sensación. Sus miradas en la imagen de ellos dos en el espejo.
El pelinegro acariciaba la cintura y besaba el cuello de Jimin — Solo mira lo perfecto que te miras. — Jimin giro y beso a Jeon.
— Disfruta de mi cuerpo, antes de que me lo lleve. — susurró contra los labios de Jeon.
Aún les quedaban horas, no las iban a desaprovechar. Solo dos jóvenes universitarios dejándose llevar por el placer.
Y aún una fiesta en la planta de abajo.
Fin
.
Algo así era la habitación de Jungkook
.
Buenos días, buenas tardes o buenas noches, no se a que hora estén leyendo esto.
Aquí un nuevo one shot del Kookmin, agradezco a la canción "No se ve" de Emilia y bueno a otras más. Que me inspiraron.
Espero de corazón que les haya gustado. (No soy muy buena escribiendo lo se, pero trato de mejorar)
Pidiéndole al Diosito del BL que este one shot tenga apoyo.
Tengo un extra, sin embargo no sé si publicarlo.