Oliver & Cooper | American Housewife [BL]

Summary

Las manos temblorosas sujetando su cintura, la oscuridad del lugar y el rose de sus labios. Oliver se había congelado porque era claro que esa persona que lo besaba, no era su novia. Sin embargo, esa persona no se alejaba y él tampoco se veía haciéndolo. Tímido, mueve sus manos hasta sujetar los brazos contrarios, reaccionando para corresponder el beso. ㅡOliver. ㅡY todo se detiene porque reconoce esa voz. Cooper. ¿Cuándo olvidará ese momento? Ya ha pasado un mes desde aquel incidente en la fiesta de Halloween.

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13+

Único capítulo

«Las manos temblorosas rodeando su cintura, la oscuridad del lugar y el rose de sus labios. Oliver se había congelado porque era claro que esa persona que lo besaba, no era su novia. Sin embargo, no se aparta.

Tímido, mueve sus manos hasta sujetar los brazos contrarios, reaccionando para corresponder el beso.

—Oliver. —Y todo se detiene porque reconoce esa voz.

Cooper.»

Despertando de golpe, Oliver Otto se sienta en su cama respirando con dificultad. ¿Cuándo olvidará ese momento? Ya había pasado un mes desde aquel incidente en la fiesta de Halloween.

Oliver y Cooper tuvieron un plan para besar a sus respectivas novias, además de ir al siguiente paso y quitar sus brasieres. ¡Incluso practicaron! Lo que, bueno, sí fue algo raro pero útil. ¡De todas formas! Todo salió muy mal al final.

Tenían los disfraces, tenían la fiesta, tenían incluso el lugar donde podrían en marcha su plan, pero entonces todo salió al revés. Oliver aún quería creer que había sido un error, una clase de accidente, pero sólo estaba siendo terco.

Cooper había entrado en el armario donde se suponía Oliver esperaría a su novia, pero en vez de ella, se encontró besando a su mejor amigo. ¡Y lo peor! Es que le había gustado aquel beso, se sentía pésimo al pensar que había sido el mejor que había tenido, aunque fue corto y torpe.

Oliver se sentía realmente confundido con todo lo que había pasado; besó a su mejor amigo y le gustó.

Cuando Cooper se separó sólo por un segundo, el lado racional de Oliver regresó e hizo que empujará lejos a su amigo. Sentía la necesidad de salir huyendo de allí, lo que hizo tan rápido que casi cae por las escaleras.

Cooper intentó hablar con él esa misma noche, al día siguiente y así hasta que se cansó de ser ignorado por Oliver.

Durante semanas, la familia Otto notó el estado sombrío y distante de Oliver, como también la falta de mención de Cooper y su presencia en la casa. El chico prácticamente vivía allí.

Katie mandó a Greg a que hablara con Oliver, pero fue totalmente inútil. Taylor lo intentó por petición también de su madre, pero incluso cuando fue el turno de Katie, falló en hacer hablar a su hijo. Aún cuando no sabían qué pasaba, le aseguraron que estaría bien y que le apoyarían.

Durante semanas, Oliver estuvo pensando y pensando en lo que había ocurrido, aunque al comienzo quiso ignorarlo. Al final de cada día, no llegaba a ningún lado. Era estúpido, extrañaba a Cooper, pero le molestaba que le hubiera besado, aunque le había gustado y no podía parar de soñar con ese momento una y otra vez. Se sentía confundido, durante mucho tiempo fue terco y le aseguró a su familia más de una vez que no era gay.

Ahora estaba comenzando a pensar que podría ser bisexual, porque claro que la había pasado bien con su novia (que ya no lo era porque le había dejado) y luego estaba el beso con Cooper. Y todo Cooper, en realidad. Le agradaba porque era un buen amigo, aunque a veces su lado de niño rico sobresaliera. Era también muy amable, atento, considerado, torpe y cariñoso.

Oliver estaba tan confundido, ya no estaba tan seguro de que todos esos sentimientos y pensamientos que había tenido sobre Cooper, ahora fueran sólo por amistad. Y no podía hablarlo con nadie porque no quería decirle a su familia que tenían razón todo este tiempo.

Y cuando creyó que nada podía salir peor, sus abuelos se reconciliaron y tuvieron sexo sobre su máscara del Rey Ratón, lo que le llevó a tener el peor accidente y el mayor ridículo en el recital de navidad.

Lesión de tobillo, debería pasar semanas en cama e inmediatamente pensó que sería aburrido.

[...]

Unos días antes de año nuevo, Oliver se encontraba leyendo un libro que casualmente Cooper le había regalado para su cumpleaños. No había tenido tiempo para leerlo, hasta ahora, claro.

Concentrado en su lectura, no escuchó que alguien llamaba a la puerta de la casa y su mamá saludaba a la persona que llegaba.

Entonces, ese alguien toca a la puerta de su habitación aunque este abierta.

—Hola amigo, ¿puedo pasar? —Oliver tarda unos segundos en responder, pensando en qué sería lo correcto. Era la primera vez que veía a Cooper desde el "incidente"

—Claro, pasa. —dice y su voz sale muy aguda e incómoda. Cierra el libro y lo deja de lado, viendo a su amigo de pie junto a él. —Entonces-

—Yo-

Ambos hablan al mismo tiempo, lo que causa una risa nerviosa entre los dos.

—Habla tu primero. —ofrece Oliver señalando a Cooper.

—Gracias amigo. —suspirando, piensa en cómo decir correctamente lo que quiere. Lo ensayó un millón de veces, pero ahora parece que todo se le olvidó. Juega con sus manos, apretándolas en un gesto nervioso. —Bien, es sobre la fiesta de Halloween. —al fin dice, siendo valiente

—Cooper. —Oliver sabía que algún día tendrían que hablar sobre eso, pero no se sentía listo aún. Sobre todo, no se sentía listo para escuchar una disculpa por un error. —En serio no tenemos que ha-

—¡Me gustas! —sorprende Cooper a Oliver cortando sus palabras con las suyas. Sus ojos están cerrados, sus hombros tensos y sus manos apretando su pantalón. Esta asustado, asustado como nunca.

Usualmente, por ser un niño rico, no tenía dudas de que siempre conseguiría lo que quisiera, pero ahora sentía el verdadero pánico de no conseguir lo que quería esta vez.

Y es que le gustaba Oliver y no lo había notado hasta que consiguió una novia y tuvieron menos tiempo para ellos. Al principio creyó que aquel sentimiento extraño era sólo porque se había acostumbrado a pasar todo el tiempo con él, así que también consiguió una novia y las citas en pareja fueron geniales hasta que se dió cuenta de que no era sólo porque no podía pasar todo el tiempo con Oliver.

Era porque Oliver ya no le hablaba todo el tiempo, era porque Oliver ya no le miraba a cada rato, era porque Oliver estaba siendo amable con alguien más, demostrando lo adorable y buen chico que era. Estaba dando a alguien más, lo que primero había sido de él. Estaba celoso de su novia, de que ella si pudiera pasar todo el rato con él, que pudiera abrazarlo, tomarlo de la mano y...

besarlo

.

Cuando Cooper se topó con ese pensamiento, se congeló y asustó. Estaba celoso porque él quería eso, ser alguien especial para Oliver y no exactamente sólo un amigo.

Fueron muchos días de dar vueltas en el asunto, pensándolo una y otra vez. Incluso llegó a discutir el tema con varios de sus empleados y todos decían lo mismo: "

Le gusta esa persona, señor

" Y sí, diablos, no debía pensarlo más porque eso era todo.

Pero entonces el problema: Oliver. Estaba seguro de que no le gustaba de esa forma, así que se resignó hasta tener un buen plan de acción.

El beso en el armario en la fiesta de Halloween no fue su mejor plan, pero no se arrepiente de eso. O por lo menos no ahora, porque al comienzo si lo hizo, creyendo que había arruinado la única amistad sincera que pudo conseguido en su vida. Pero luego de pensarlo mucho más, se dio cuenta de que no sería justo para él y sus sentimientos (ni siquiera para Oliver) si sólo mantenía todo oculto en una dolorosa amistad cuando quería más.

Le gusta Oliver Otto, aún cuando era tan extraño como su familia (que Cooper también adoraba), porque era alguien atento, considerado, sincero y real; ríe de una forma que le gusta, es lindo y le quería por quien realmente era y no por su dinero. Había tanto en Oliver que no quería compartir con nadie más.

Así que, luego de semanas sin hablarse en las que se sintió culpable, ansioso y triste, pensó y tomó la decisión de que debía hacer las cosas de una forma correcta. Hablaría con Oliver, le diría sus sentimientos y si todo acaba allí, podría gastar el dinero de sus padres hasta sentirse bien.

La lesión había sido la mejor excusa para ir a verlo.

—¿Qué? —Oliver se sentía realmente sorprendido.

Suspirando, Cooper abre los ojos sólo para girarlos y se sienta en el borde de la cama al lado de las extendidas piernas de Oliver. —Que me gustas. Y no me disculparé por haber besado al chico que me gusta. Así que Oliver-

—Creo que también me gustas.

—¿Qué? —ahora era el momento de que Cooper se sorprendiera.

—Yo, bueno, no estoy seguro, pero desde el beso yo he pensado algunas cosas y-

Sin poder terminar de decir lo que quería, Cooper se abalanza sobre Oliver abrazándolo con fuerza, dándose cuenta de cuanto extrañaba a su amigo.

—¿Significa que tengo una oportunidad? —Cooper pregunta aún en el abrazo.

—Sí. —acepta Oliver correspondiendo el abrazo con vergüenza. Aunque eran recientes sus nuevos pensamientos sobre Cooper, no creía que fueran erróneos, o su corazón no iría tan rápido.

Separándose, Cooper está sonriendo tanto que Oliver se siente inmediatamente feliz de ser el causante de eso.

—Me alegra poder ahora decirte lo lindo que te vez ruborizado. —sorprendido nuevamente, sin haberse esperado eso, Oliver se queda mudo— ¿Ese es el libro que te regale? —Cooper inmediatamente cambia el tema, no quiere hacer sentir incómodo a Oliver o presionarlo de más.

—Sí, ahora tengo tiempo para leer así que... eso hago.

—¿Puedo leer contigo?

—Claro.

Rápido pero cuidadoso, Cooper pasa por sobre Oliver para acomodarse a su lado en la cama.

—¿Cuándo te recuperarás?

—En unas semanas.

—Vi el vídeo, fue asombroso. —se ríe Cooper, haciendo que Oliver haga lo mismo porque sí, había sido una asombrosa caída.

Y en vez de leer el libro, ambos hablan de lo último que había pasado los días que no se vieron. Cooper recostado de Oliver, escuchándolo y hablando de vez en cuando para dar alguna opinión.

Y lejos de como Oliver creyó que sería, se dio cuenta de que podía gustar de Cooper sin que nada fuera totalmente extraño entre ellos.