Capítulo I.
El pelinegro de hermosas facciones se estaba levantando del suelo luego de haber estado por un tiempo prudente de rodillas, sacudió un poco sus jeans y volvió a sentarse en frente a su novia, la cual de ahora en más seria su prometida; la chica observaba el anillo resplandecer en su dedo mientras sonreía de oreja a oreja y atraía a su novio de la nuca para volver a besarlo, la chica no cabía en su felicidad y el pelinegro quería aparentar lo mismo, cada día auto convenciéndose de que aquella vida era la indicada.
—Entonces… ¿Eso es un sí? — Pregunto el pelinegro al no haber recibido una afirmación verbal a su propuesta, mientras sentía sus manos sudar y la chica en frente de él le sonríe radiante y asiente repetidas veces con la cabeza — Me haces muy feliz, cariño. — afirmó para luego besarla y muy profundo en su mente recuerda por un segundo una sonrisa que olvido hace años, una persona a la cual planeo hacerle esa misma propuesta que ahora solo era un recuerdo.
La vida de Hyunjin era bastante normal, a veces según él demasiado normal sin embargo era algo le agradaba que así o quizás eso era también algo de lo que buscaba auto convencerse con el pasar de los días.
Todo va de acuerdo a un tipo de plan que le fue inculcado desde pequeño, en donde debía tener una casa, un trabajo, titulo, esposa, hijos y hasta un perro si era posible y Hyunjin cumplía con la gran mayoría de esos requisitos; tenía una novia a la que acaba de proponerle matrimonio, se había titulado como profesor de arte hace unos pocos años de una universidad muy prestigiosa y estaba ahorrando dinero para una casa alucinante que su novia había expresado con gran excitación que quería.
Pero Hyunjin no siempre fue un chico que hacia las cosas de acuerdo al plan, no siempre soñó con una familia perfecta, no siempre gusto de las mujeres…
Dos meses después.
Las invitaciones estaban listas para ser enviadas, la novia fue quien se encargaría de la lista de invitados pues por propias palabras de Hyunjin todo quedaba en sus manos diciéndole “Cariño, invita a quien quieras, es tu boda, tú decides” la chica no perdió el tiempo y se puso manos a la obra, el vestido era otro lujo que el pelinegro le estaba permitiendo a su prometida pues lo mando a diseñar con un diseñador de renombre y el lugar en donde se celebraría la ceremonia era muy lujoso y exclusivo a las afueras de Seúl.
— ¿No crees que estas gastando el dinero que no tienes en esta boda?— le cuestiono su primo, con quien se había criado desde pequeño cuando los padres del mayor fallecieron. Minho no estaba ni de acuerdo ni en contra del matrimonio del pelinegro, pero le parecía ridículo querer aparentar demasiada riqueza ante personas que de todas maneras hablarían mal del gran evento — Es solo un acontecimiento que durara un par de horas, Hyunjin y prácticamente estas quedando en banca rota.
—Ella quiere algo refinado y yo solo quiero darle lo que ella pide, es lo que corresponde— esbozo una semi sonrisa mientras explicaba— Seré su marido después de todo— el peli naranja solo se dedicó a negar con la cabeza sabiendo que no lo haría cambiar de pensamiento — ¿Qué esperas?— increpo Hyunjin un poco molesto por la reacción de Minho— ¿Qué le diga que haga su vestido con sacos de harina y celebremos la boda en el patio de la casa?
—Si van a compartir toda la vida juntos, lo que menos importa es cuanto se gaste en la boda o donde sea— le hizo ver— Se supone que se casa contigo, no con tu dinero, pero bueno… después de todo es tu dinero, es tu vida y yo no hare más que cerrar mi boca y sonreír, además de estar feliz por ti claramente.— antes de levantarse del sillón para marcharse abrió el sobre de color crema que se encontraba sobre el recibidor y comentó — La invitación de matrimonio es bella— la alzo para que el pelinegro pudiera divisarla bien y luego desvió sus ojos a una lista que yacía al costado de la invitación—La lista de invitados tiene gente que jamás pensé volver a ver— calla por un momento mirando a Hyunjin — Creo que si hay algo que me puede llegar a gustar de la futura señora Hwang, es que es entrometida.
— ¿Por quién lo dices?— entonces por primera vez tomo la lista que había estado en el estante de la sala hace semanas y la leyó… — Hay varios compañeros y amigos de la universidad — comentó bajo la atenta mirada de Minho, hasta que dio con el nombre que el peli naranja quería que notara y no estuvo mal al pensar que el pelinegro en efecto se quedó sin aire — Felix… ha invitado a Felix— entonces Minho sonrió.
—Es algo que me alegra, hace años que no lo veo, pero de seguro tú también— soltó más que nada como una pregunta sin pretender serlo—Conoces lo bien que ha estado su vida luego de la universidad ¿No? Digo… ustedes eran muy cercanos en ese entonces— sonrió con malicia.
—Sí… lo éramos. — Un sinfín de recuerdos vinieron a su mente mientras devolvía la lista a su lugar— Eran tiempos diferentes, el tomo un rumbo que lo hace feliz al igual que yo— se encogió de hombro—Bien, te veo luego Minho.
Sin decir más y sabiendo que el peli naranja sabía perfectamente donde estaba la puerta subió las escaleras, había quedado al fin solo en casa y necesitaba una ducha para dejar fluir los pensamientos; lo malo es que aquellos pensamientos los llevaron a recuerdos, recuerdos que traían estragos a su cuerpo, mente y corazón.
Cuando el pelinegro cursaba su segundo año de universidad es que conoce a Felix, un chico tierno, algo callado, con la sonrisa más bonita que jamás había visto en su vida hasta la actualidad, unos ojos expresivos hasta decir basta y sin realmente saberlo cayo profundamente en sus redes, es gracias a algunos amigos en común que ellos mismos comienzan hacerse amigos.
Hablar se les había hecho costumbre y la atracción se les hace innegable en un par de meses. Es allí cuando un fogoso y apasionado romance homosexual se da entre ellos, noches llenas de gemidos, sudor, arañazos en la espalda debido al placer desbordante y demasiados besos los hacen cómplices.
Su romance dura alrededor de tres años hasta que cada uno termina su carrera respectivamente, eran novios e incluso habían planeado vivir juntos; pero el descubrimiento de la madre de Hyunjin a esta relación gay es lo que acaba con todo.
Cuando Hyunjin es descubierto, se siente avergonzado y aproblemado, jura a su madre que jamás volverá a ver a Felix porque esta aterrado de decepcionarla después de todo lo que ella ha dado por él y por Minho, luego de prometerle a su progenitora cosas que destrozan su propio corazón llama al rubio para que se reúnan; es así como lo hace y solo le da vagas explicaciones al hombre con el cual planeaba vivir desapareciendo de su vida.
Mientras Hyunjin recuerda todo esto, las imágenes vividas de sus noches de pasión le atropellan mientras asea su miembro en la ducha, su cuerpo quiere más luego de esa pequeña estimulación y luego de luchar un rato consigo mismo sede a las ganas que tiene de masturbarse con ese recuerdo, lo disfruta, lo disfruta como hace mucho no la hacía, ni siquiera con el sexo que tenía con su futura esposa. Recuerda que está a punto de casarse y se siente culpable pero lo deja pasar.
Ese día por la noche su novia llega contándole detalles de los arreglos florales que había estado viendo, pero necesitaba su opinión para comprarlos, así que le muestra más de cien arreglos diferentes que para él se veían completamente iguales, solo eran flores arregladas de distintas maneras que los invitados se llevarían o terminarían muriendo a los pocos días.
—¿Pasa algo amor?— la chica se permite preguntar ya que no es nada tonta y está más que a la vista que Hyunjin no le está prestando atención— ¿Paso algo durante la tarde?— el pelinegro niega— Bien… entonces… ¿Viste las invitaciones al matrimonio?— cambio de tema para probar si este le motivaba más a su futuro esposo.
—Claro, están hermosas cariño— acaricio sus cabellos — Pero ¿Estás segura de que quieres que asistan todos aquellos que están en la lista? Hay muchas personas allí que tú no conoces.
—Lo sé, pero son amigos tuyos ¿No? ; Te contare— entonces giro emocionada en su dirección colocándose de rodillas en la cama mientras Hyunjin la escuchaba—Me puse a buscar algunas cosas que necesitaba, entonces fui al ático y entre varias cajas se encontraba una especie de anuario que era de tu tiempo en la universidad y me puse a leer los mensajes que tus amigos dejaron para ti, así que parte de la lista de invitados está allí. Vi algunos álbumes de fotos que había y en muchas de ellas salía un chico que se llamaba… espera— comenzó a chasquear los dedos mientras miraba el techo intentando recordar—No lo recuerdo, pero sé que lo busque en internet porque se volvió un chef famoso en Australia— algo se revolvió en el estómago del pelinegro, una sensación cálida—Espérame, lo tengo en las búsquedas de mi teléfono— y se puso a teclear en el artefacto inteligente mientras el nombre era gritado en la mente de Hyunjin. — Felix, Lee Felix se llama— guardo su teléfono—Bueno ese chico salía demasiado en las fotos y también te había escrito una dedicatoria muy extensa en el anuario.
— ¿Y cómo supiste que era famoso? Esas fotos tienen ya unos cuantos años— fue lo único que respondió Hyunjin, no entraría a explicar porque se les veía tan cercanos.
—Porque me gustan las redes sociales amor, y su nombre se me hizo demasiado conocido así que en el curioseó, resulto ser el mismo chico del cual he visto varios videos. — Dijo animada— La verdad me emociona un poco su presencia ya que es una celebridad, ¿No?
—Por supuesto, pero la verdad no esperes mucho, ya que famoso o no Felix suele ser tímido, algo callado y además hasta donde recuerdo le cuesta un poco el coreano. — La chica le restó importancia —Bien, a fines de cuenta ¿Va todo como lo deseas, cariño?
—Todo va como lo soñé y olvide decirte una última cosa, una amiga de mi familia tiene una clase de casa de hospedaje en la isla Jeju y me la ofreció para recibir a los invitados con antelación, para que todo fuese lo más agradable posible, así que me comunique con todos y llegan este fin de semana.
—Pero aún faltan tres semanas para la boda— dijo algo alterado, ya que si todo salía como su novia lo pensaba en solo algunos días tendría a Felix en frente nuevamente.
—Todos lo tomaron como unas vacaciones— se encogió de hombros tomando todo con sencillez—Estamos matando dos pájaros de un tiro, los invitados al fin descansaran de sus cansadas vidas y nosotros tendremos la boda de ensueño, es perfecto, es lo que quiero.
No se dijo más, los invitados estarían allí en menos de tres días y Hyunjin no podía con esa idea, se preguntó casi toda la noche que pasaría con él cuando viera a Felix, si solo le basto los recuerdos para masturbarse en la ducha, ¿Qué cosas le producirían tenerlo allí, cerca y hablar con él? Enfrentar la herida que dejo tiempo atrás y lo peor… su madre también estaría presente y ella no soportaría la idea del ex amante gay de su hijo en la perfecta boda que aquella niña caprichosa estaba planeando. Ardería Troya, Jeju y Corea entero.
—Déjame entender… vienes a mi departamento de madrugada— miro el reloj de la sala que marcaba las 7:00 de la mañana en punto — ¿Solo para decirme que convenza a mi primo de no venir?— Chan tenía el cabello alborotado y a punto de echar a Hyunjin a patadas de su hogar.
—Se armara un escándalo si se destapa toda la historia de hace unos años, lo que menos quiero es arruinar la boda— se notaba suplicante mientras se hacía espacio hacia dentro del departamento siendo seguido por la mirada somnolienta del mayor.
—No hay mucha gente que sepa lo que ocurrió en ese tiempo— articulo las palabras aun espantando su sueño—Sabes que Minho y yo no abriremos la boca, Jisung tampoco hablara porque Felix es su mejor amigo a su vez Felix no hablara porque… bueno, sabes más que nadie que él jamás haría algo así. Ahora, tu madre es tema aparte… pero creo de todos modos que no dirá nada, seria levantar sospechas y tiene dos cosas en contra. La primera es que Felix ahora es famoso y si le hacen un escándalo en el matrimonio de un amigo de años de seguro la prensa se interesara e investigara, segundo y la razón más simple del porque ella no hablara, es porque desea con toda su alma que tu futura esposa le dé un nieto pronto, no interrumpirá la boda por nada del mundo.
—Creo que tienes razón, no hay de qué preocuparse entonces— bajo la vista mientras pensaba en lo dicho por el mayor, el no tenia deseos de convertirse en padre— Creo que mi madre si puede mantenerse tranquila un par de días — suspiro abatido—Ok, dejo de molestarte, pero sería bueno si de todos modos pudieras hablar con él.
—Puede que de paso le mencione “Oye, trata de no decir que tuviste una relación con el novio” — el pelinegro le dio un golpecito en el hombro—¿Acaso vas a negar que estaban en una relación?
—Pero eso fue en el pasado— le recalco.
—Entonces no entiendo porque te aproblema tanto — bostezó— Ahora me iré a dormir, ya sabes dónde está la puerta.
Hyunjin abandono el departamento encontrándose con los primeros rayos de sol iluminando la ciudad, después de todo Chan tenía razón si era algo que había pasado hace tanto tiempo ¿Por qué darle tanta importancia? pero a la vez no pudo evitar el rápido latir de su corazón cuando recordó la sonrisa de Felix con la luz del amanecer, cuando lo observaba maravillado cada vez que volvían a sus dormitorios luego de pasar la noche planeando una vida juntos.
Era sábado por la mañana; el clima playero era agradable ya que las nubes se había hecho presentes refrescando el ambiente, el clima perfecto para Felix pensó Hyunjin; los invitados se vendrían juntos desde Seúl ya que los vuelos habían llegado la noche anterior y solo faltaban minutos para que llegaran a la isla.
—Pareces nervioso, amor— la chica apretó su mano tratando de relajarlo — Estas algo pálido.
—Estoy bien, tal vez es mi presión, suele bajar un poco cuando vengo a la playa. — Se explicó mientras la chica dio un gritillo emocionada porque el bus ya estaba estacionando— ¡Llegaron!
La gente comenzó a bajar saludando a los novios y familias de ambos lados, pero había dos personas que el pelinegro no divisaba, ni a Felix ni a Jisung, hasta que un auto negro, clásico con vidrios polarizados estaciono tras el bus.
El chico de mejillas regordetas seguía igual que en los viejos tiempos solo que ahora con su cabello castaño claro, vistiendo un jeans negro y una camiseta en el mismo tono y del lado del piloto se asomó finalmente el rubio; no exageraba si se decía que Hyunjin había dejado de respirar automáticamente, pero sintió su corazón palpitando fuerte contra su cavidad torácica, el que hace años era el hombre perfecto seguía viéndose perfecto, los años lo había mejorado de manera significativa se veía más maduro pero mucho más hermoso, su aspecto era relajado, jeans rasgados en las rodillas y una sudadera negra con letras blancas, simple pero suficiente para robarle el aliento.
—No te pongas celoso amor, pero ese chico es guapo— su novia apunto disimuladamente hacia los recién llegados—Bueno… ambos chicos son muy guapos— hablaba mientras los dos mencionados se les acercaban.
—Un gusto, futura señora Hwang. — Fue Felix el primero que hizo una reverencia de noventa grados a la chica quien se sonrojo ante tal clase de educación — En verdad es un gusto conocerla— su rostro sonrió y entonces sus ojos desviaron la atención hacia el pelinegro — Hola Jin— le llamo por ese cariñoso apodo—Ha sido mucho tiempo, luces bien— le sonrió tan malditamente perfecto— Te queda bien el cabello un poco más corto.
Al recibir una nula respuesta por parte del más alto, Jisung procedió a saludar a su novia distrayendo a la chica de la nula reacción de Hyunjin hacia las amables palabras de Felix. Pero en su defensa el mayor podía decir que estaba simplemente descolocado, congelado y el rubio lo tomo aquello como una señal de que debía guardar distancia, Hyunjin no lo quería allí.
—Señora Hwang, un gusto volver a verla. —Saludo cortésmente a la madre del que fue su amor, la misma mujer que les separo— Luce igual de joven y hermosa, como es de costumbre.
—Me halagas, tu educación es algo innegable joven Lee, espero este comportamiento sea igual de bueno en toda tu estadía— sonrió con superioridad— Ya sabes… el periodo universitario ya fue hace un buen tiempo.
—No se preocupe, conozco muy bien mi lugar en esta adorable ocasión— sonrió con cinismo— Además… hice un tiempo en mi trabajo porque la futura señora Hwang dijo tener ganas de conocerme, bueno… conocer a todos los amigos de su futuro esposo— paseo la mirada desde la mujer mayor a la chiquilla que estaba a punto de entrar a la familia y luego de soslayo a Hyunjin— Mi amistad con Hyunjin fue muy especial— le hizo saber mientras la chica sonreía feliz y el pelinegro sentía las piernas como si fueran de lana— Pero ya habrá tiempo de conversar sobre el pasado.
—Estaré encantada de escuchar sobre el periodo universitario de Hyunjin, el ganas me cuenta nada sobre eso— hizo un puchero recriminatorio hacia un pálido pelinegro que solo atino a sonreír tímido — De todos modos no imagine que alguien tan importante se presentaría aquí— dijo emocionada — Es impresionante que alguien famoso como tu quisiera venir a una boda de desconocidos.
—Mi amistad con Hyunjin era lo suficientemente fuerte como para hacerme este tiempo— el rubio solo sonrió tal como lo hacen los idols— Y nada de celebridad, aquí solo soy un invitado más, la protagonista de esto es usted señorita, la única celebridad que veremos aquí es a la futura señora Hwang, en fin… es tiempo de retirarme, nos quedaremos en una cabaña a unas calles de aquí.
—La casa es para todos los invitados— finalmente Hyunjin hablo— Quédense.
—Lo sabemos— Felix volvió a sonreír—Pero nuestra venida a Jeju ya estaba planeada, la cabaña ya estaba pagada y no queremos perder ese dinero— hablaba en plural y por primera vez Hyunjin agradeció que su prometida fuera curiosa.
—Perdón… ¿Quiénes no quieren perder ese dinero? Lamento ser entrometida.
—Jisung y yo. — Apunto al castaño— No voy a ni un lado sin el — entonces Hyunjin recordó las muchas veces que esa cercanía entre Jisung y Felix los habían llevado a discusiones — Es mi mejor amigo y además mi “manager” así que estamos juntos todo el tiempo— dijo como queriendo tranquilizar al monstruo de los celos que se asomaba en los oscuros ojos del pelinegro, aunque se regañó mentalmente por explicarse, después de todo Hyunjin estaba a punto de casarse, ¿Por qué estaría celoso de él?
—Yo pensé que eran pareja— comento al fin la prometida— Se ven muy bien juntos.
—Nadie ha negado aquello, que sea su mejor amigo no niega que también pueda ser su amante.— respondió Jisung dejando un beso en la mejillas de Felix — Bien, señorita— se despidió de la radiante novia— Señora Hwang… Hyunjin— hizo una reverencia para la mujer mayor y escaneo de la cabeza a los pies al pelinegro resoplando molesto—Es hora de que Lix y yo nos vayamos a descansar, nos veremos mañana y déjenme agradecer una vez más por la invitación a la boda— Tomo la mano del rubio llevándolo hacia el auto.
Estaban al fin instalándose en la cabaña, Felix se había sentado en el marco de la ventana mirando el mar y entonces sintió una de las maletas caer fuerte al piso.
—Ten cuidado, pudo romperse algo— regaño al mayor— ¿Y porque esa cara de mal humor?
—No sé qué hacemos aquí, Lix — cuestiono enojado y levantando la maleta— Eres quien menos debería estar aquí— su ceño fruncido y el forcejeo con la maleta hacia todo más dramático— Te dejó sin dar mayores explicaciones, estuviste sin decir ni una palabra por semanas, con antidepresivos y resulta que llega esa invitación de matrimonio y vienes como si nada hubiera pasado, ¿Qué mierda pasa contigo?
—Yo perdone a Hyunjin hace tiempo, no quiero explicaciones, no quiero venganza, fue un lindo gesto saber que a pesar de todo lo que paso entre nosotros quiere compartir lo que será su alegría con alguien que en su tiempo fue importante para él.
—No fue él quien te invito— le regaño—Si no que ese niña caprichosa, fanática de los programas de cocina, es ella quien te quiere aquí, el con suerte dijo una palabra y por lo mismo deje en duda el tipo de relación entre nosotros— se acercó a la ventana y puso sus manos sobre los hombros del rubio— No quiero que vuelvas a estar triste, no de nuevo.
—Claro que no, eso no pasara, vinimos a divertirnos y es lo que haremos. — le aseguro sonriente— Además… debo decir que es bastante divertido saber que la futura señora Hwang tiene esa sonrisa coqueta solo por el hecho de tener a alguien “seudo famoso” en su boda.
—Sabes que si la chica es de esas locas que estamos acostumbrados a conocer, esta boda podría acabar mal, peor de cómo estaban las cosas antes.
—Yo jamás le daría esperanzas a una chica que se casara, menos a una niña como esa, ¿Quién crees que soy?— ahora era el rubio quien tenía el ceño fruncido.
—Te conozco demasiado bien Lee Felix, tu propósito en esta boda es que no se efectué, ya sea porque la novia se caliente contigo o porque logres robarte al novio— le acuso provocando que Felix lo mirara sorprendido— En ese segundo caso le va a dar un ataque fulminante a la niña caprichosa y a la madre de Hyunjin.
— ¿No encuentras aunque sea un poco divertido la probabilidad que todo este matrimonio se vaya al carajo? Me pregunto… ¿Qué pasaría si esa chica se entera que Hyunjin tiene un pasado súper gay? Y que además teníamos planes para vivir juntos y de la noche a la mañana le dio un ataque de normalidad y me dejo.
—No sé si sentirme entretenido o preocupado, ¿Qué pasa si tus expectativas de destruir esta boda no funcionan? — cuestionó el castaño.
—No te equivoques, Jisung— se cruzó de brazos— Yo no quiero destruir esta boda, yo solo traje mi presencia hasta aquí, como dice mi madre “si las cosas deben pasar, pasaran de igual manera”; yo no hare ningún movimiento extraño, los novios solitos serán los encargados de llevar a cabo la boda con éxito o que se convierta en un rotundo fracaso— suspiro y luego camino un par de pasos hacia su amigo sonriéndole—No seas amargado Hannie, al menos disfrutemos estas semanas en Jeju.
—Te estás tomando esto como unas verdaderas vacaciones ¿No? — Felix asintió sonriente mientras escuchaban la puerta ser tocada— Señor famoso, abra usted— dijo el castaño aun luchado con la maleta en mitad del pasillo.
—Que mal manager eres, ¿Qué pasa si por abrir la puerta me disloco la muñeca y no puedo cocinar? — Jisung le levanto del dedo de en medio y se fue a la cocina para calentar un poco de la comida Felix había preparado por la mañana para la cena — ¡Por dios!— exclamo el rubio lo que alarmo un poco al castaño asomando su cabeza hacia el pasillo — No me repongo de Hyunjin y su madre y ahora apareces tú. —Finalmente se carcajea y deja pasar a Minho.
—Al menos yo tengo más estilo, clase y buen gusto que mi Hyunjin, no es por hacer chisme… ¿Pero viste a la niña que será mi “cuñada”?— lo abrazo después de tanto tiempo sin verlo en vivo y en directo— Ya echaba de menos tu alegre presencia, Lixie.
—Yo también estoy aquí, no sé si lo notaste; chico de mejillas hermosas, cabello castaño y una cintura que te mata — Jisung se apuntó a si mismo dando una descripción como si fuese reina de belleza, mientras el mayor lo ignora— No puedo creer que sigas enojado.
—Siempre estoy enojado contigo, cachetón. — escupe las palabras con enojo ante la atenta mirada de Felix quien solo sonríe entretenido— Tú no te rías tanto, en vez de exigirle ser un buen manager, exígele ser un buen novio y no andar complaciendo a chicos random por allí.
—Ya te lo dije, si no le coqueteaba un poco iban a dejar a Felix sin auspiciador. — se excusó, la verdad era que Minho y Jisung llevaban años siendo novios en secreto para todos menos Felix y Chan. Era por esta misma distancia que debían mantener, que solían pelear en ocasiones — ¿Enserio no vas a saludarme?— reclamo el castaño.
—Que pesado eres— la mueca en su cara al reclamar desapareció por completo cuando fue atrapado en los brazos de Jisung y besado de manera tierna. —No vuelvas a coquetear con otro chico.
—Solo si eres tu— volvió a besarlo.
—Bueno, mucho romance clandestino por aquí— el rubio los separo haciendo que se sentaron en el sofá—Cuéntanos la impresión de tu tía al verme aquí— pregunto interesado.
—Claro que no le gustó nada la idea de tenerte aquí para la boda de Jin, pero a mí no tan querida cuñada le dio mucha curiosidad conocer a un chef famoso, ya que es casi adicta a ver cosas por YouTube, además que esta curiosamente interesada en esa amistad tan cercana entre Hyunjin y tú.
—Yo creo que toda esa curiosidad y entusiasmo se le iría a los pies si se entera que su futuro esposo rompió un par de camas en compañía de su “amigo” en sus tiempos de universitario, o tal vez esté pensando en hacer realidad un fetiches tal como un trio. —Declaró ganándose la mirada extrañada del minsung— No me miren así. Supongo que ahora sería un buen momento para salir un rato a tomar un poco de aire.
—“Tomar aire”… ¿Es ir a conocer gente con la cual pasar la noche o solo un paseo?— pregunto el castaño con incertidumbre —Estas muy raro desde que recibiste esa invitación de matrimonio.
—Es lógico, es mi ex novio quien se está casando,no es algo fácil de asimilar de buenas a primeras y solo quiero ir a dar una vuelta, tomar aire fresco, solo estar tranquilo un rato— se explicó— ¿Saben? Los dejare unas horas a solas, después de todo lo necesitan, iré a dar un recorrido al pueblo, la playa, donde sea; les llamare cuando venga devuelta.
— ¿Seguro que quieres ir solo? —pregunto Minho, no estaba muy seguro de cómo el rubio estaba tomando las cosas, si realmente está bien detrás de todo ese sarcasmo que dijo en frente de los futuros esposos —Tendremos tiempo para estar solos con Jisung, no debes andar solo por allí si en verdad no quieres.
—Tranquilos, se cuidarme solo y solo disfruten de su compañía, se lo merecen.
Felix… Lee Felix siempre siendo un problema de cuando en vez en sus pensamientos, en sus recuerdos e inquietando su corazón que ahora más que nunca solo debía latir desbocado por la chica que le sonreía de tanto en tanto mientras acomodaban a todos los invitados en sus habitaciones.
— ¿Te sientes bien? Hace rato que te veo inquieto, algo nervioso diría — si bien la chica es bastantes años menor que él, no es tonta y puede captar que la atención de su futuro marido está en cualquier lugar menos con ella— ¿Quieres descansar un rato?
—Cariño… he estado algo estresado y cansado, mi vitalidad al parecer no es tan buena como la tuya y me gustaría aprovechar el clima y los alrededores para ir a dar un paseo ¿Te importaría si te dejo en compañía de mi madre unas horas?
—Claro que no, pero no entiendo— hizo un puchero— Hace días estabas tan bien, no estarás arrepintiéndote ¿Verdad?— bromea haciendo que muy en el fondo Hyunjin se sienta incómodo y le sonría devuelta con falsedad — Ve, yo me quedo con tu madre a terminar de instalar a los invitados.
—Gracias— le da un corto beso en los labios y comienza a bajar las escaleras con rapidez, hasta que su brazo es agarrado por una mano pequeña.
—No hagas nada tonto, Hyunjin. —Suplica la mujer que le dio la vida —Solo faltan tres semanas, estas a días para que nuestro sueño de verte con una familia normal se haga realidad, no lo arruines pensando en fantasías— le advirtió.
—No sé de qué hablas mamá— prefiere hacerse el desentendido pero aun así algo dentro de su pecho duele, sabe que después de todo está en aquella situación porque su madre así lo quiere. — Solo necesito respirar un poco, nada más pasa.
La pequeña mujer le deja ir, mirándolo desaparecer por la puerta de la casona que tanto les costó conseguir para tanto invitado, con el presentimiento de que Lee Felix cerca de Hyunjin no es nada bueno, más aun cuando es su futura nuera quien forzó este encuentro.
Continuara...