Chapter 1
Un joven, vestido con una vestimenta completamente oscura corre por el bosque, parece completamente perdido y asustado. Se detiene a descansar unos segundos, pero un fuerte gruñido obliga al chico a seguir huyendo hasta un precipicio. El joven se detiene en el borde,como si tuviera la intención de volar, y del bosque sale un oso inmenso, que se acerca lentamente , como saboreando a su presa. El joven ya no tiene escapatoria: es ser devorado o caer al vacio, a una muerte segura
Sin embargo, un fuerte ruido rompió el silencio, y el oso cae a los pies del joven, muerto por una bala
-¿Estas bien?- grita la voz de un anciano
-No necesitaba su ayuda, humano- dice el joven de vestimenta negra.Empieza a caminar, pero se tropieza con una piedra, cae y es incapaz de levantarse. El anciano lo carga y se lo lleva a una cabaña de madera a las orillas del bosque. Lo recibe su hija más pequeña, la cual mira al joven con curiosidad
-¿Quien es el?-Pregunta con una voz aguda
-No lo sé- Respondió el anciano- Pero parece que ha estado mucho tiempo perdido-
Tenía el pelo completamente revuelto y lleno de hojas y ramitas, y la ropa desgarrada y sucia. Tenia grandes heridas en todo el cuerpo, en especial en la cara, y parecía algo desnutrido. Lo dejaron sobre una cama, y se oyó una tercera voz, la de una mujer
-Pobre chico, tiene muy mal aspecto. Me pregunto cuando tiempo habrá estado vagando por este lugar-
-No se… pero mejor hay que dejarlo descansar-
La mujer sacó un pequeño bote con desinfectante, y con gasas le fue limpiando las heridas del rostro. El joven emitía pequeños gruñidos al sentirlo, pero no se despertó. Le quito las prendas del pecho, para revisarlo, y lo vendo al ver que tenía varias heridas, que se veían bastante recientes, y decidió lavar su ropa.
-Se ve bastante mal, voy a hacerle algo de comer para darle en cuanto despierte, se ve que no ha comido nada en días-
La joven entró al cuarto del desconocido, el cual parecía inmerso en un sueño inquieto.No dejaba de repetir, entre susurros algo que parecía un nombre:Son Goku.
-San, ven- dijo el anciano, y se acercó por detrás, colocando una mano en su hombro.-Ven, salgamos de aquí. Ese hombre no me da buena espina-
Comimos algo, y salí a trabajar al campo. Ya casi era tiempo de las cosechas, y había bastante trabajo. Regresé al anochecer y el joven aún no había despertado. Comenzamos a cenar, pero un ruido de pasos nos alertó. Era el joven que ya había despertado. Nos dirigió una mirada fría y hostil, capaz de helar la sangre a cualquiera.
-¿Dónde está mi ropa?- dijo con una voz igual de fría que su mirada
La mujer salió rápidamente, trayendo su ropa, la cual se apresuró a ponerse. Tras eso, se sentó en una esquina de la mesa.La mujer se apresuró a servirle algo, hasta que el desconocido estuvo satisfecho. Comía bastante, como si no hubiera comido en mucho tiempo. Al terminar, se levantó y se dispuso a irse
-Aún no te vayas, espera a que te recuperes. Estás bastante lastimado- dijo la mujer.
El joven la volteó a mirar, lanzándole una mirada asesina.
-No necesito la ayuda de una vulgar humana- dijo, y se comenzó a alejar lentamente hacia el bosque.