Drabbles

Summary

Aquí encontrarás pequeñas historias de diferentes Shipps en BNHA (Dekubowl), ya sea de uno capítulo o hasta de tres. Espero que te gusten

Genre
Drama/Other
Author
Eburin
Status
Ongoing
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
16+

Miedo

⚠️ BakuDeku // BakuKiri // KamiDeku // TodoChako ⚠️

Lo veía por la televisión, acababa de rescatar a los civiles que estaban atrapados en un edificio en llamas, los bomberos no tardaron en controlar el fuego apenas el héroe Deku había asegurado que todo estaba en orden.


Verlo a través de la pantalla con aquellas medias que apretaban sus muslos y el torso bien trabajando era un deleite para la vista de cualquiera.


Katsuki se encontraba en su día libre en aquel departamento de soltero viendo como su "compañero" cumplía con su deber.


Tomó su celular y viendo como el pecoso estaba a punto de ser entrevistado, decidió mandarle mensajes un poco subidos de tono.


Sin siquiera esperar que una noticia pudiera amargarle el día e incluso su vida.


~


Izuku sintió vibrar su celular, lo tomó en sus manos y notó mensajes de Katsuki. Abrió el chat y leyó con un enorme sonrojo en su rostro, a punto de contestar, logró escuchar las preguntas de los reporteros, esto bajó por completo las emociones que revoloteaban por su pecho.


— ¡Héroe Deku! ¿Es cierto lo de su compromiso? —


— ¿La heroína Uravity y usted esperan un hijo?


—  ¿Qué nos puede decir de Dynamight? ¿Realmente son solo rivales?


Esas y más preguntas acorralaron a Izuku. Rápidamente desvió su mirada a su celular para encontrar un mensaje nuevo.


💥 Kacchan: ¿Un hijo? ¿Es cierto?


Tenía que hablar con él. Contestó algunas preguntas fuera de sus temas personales y se marchó. Dejando dudas en más de uno. Pues sabían que en sus últimos años de preparatoria, Izuku y Katsuki nunca pudieron hacer oficial su relación por miedo a las críticas homofóbicas, más por parte del peliverde que del rubio. Y aunque lo sabían, nadie dijo nada. Pues no era su problema.


Izuku aceptó la declaración de Uraraka dos años despues de graduarse solo para disipar los rumores sobre su homosexualidad. Pero aun así, eso no fue suficiente para ninguno de los dos, pues siguieron teniendo sus encuentros a escondidas de los demás.


Siendo Izuku el que mantenía una relación amorosa con Uraraka y una vida normal dentro de lo que cabe siendo un héroe. Y Katsuki lloraba en silencio por tener la oportunidad de estar en el lugar de la castaña mientras él era observado por unos ojos rojos que lo anhelaban.


~


Katsuki consideró lo que Kirishima le llegó a decir: Déjalo ir.


Y él en un inicio dijo que no, no dejaría ir a la persona que ama. Pero ahora, con los rumores de que esa persona a la que ama está por casarse y tener un hijo lo hizo recapacitar y pensar mejor las cosas.


Él, en un principio estuvo en contra de mantener su relación de amantes. No quería ser el otro, pero podía entender un poco que Izuku tuviera miedo. Y aceptó, solo por él. Pero no podía seguir siéndolo si el otro estaba por formar una familia.


En cuanto lo tuvo de frente habló fuerte y claro. Le dolía, claro que le dolía. Pero sabía que era lo mejor. Si Izuku no tuvo el valor para mostrarse tal cual es, ¿Por qué debería reprimirse él?


Lo amaba sí, pero también se amaba él, y no podía seguir siendo el plato de segunda mesa. Ya no más.


— Kacchan, espera… Uraraka-san no está embarazada, ella no me ha dicho nada. Y sobre el matrimonio, yo...


— Deku, déjalo ya. — dijo sobando el puente de su nariz — Si la cara redonda está embarazada o no, no es mi problema. Solo espero que no me mandes invitación para la boda. Aunque la mandes no voy a ir.


— Pero Kacchan, de que...


— Te dejaré ir. Debí haberlo hecho hace mucho tiempo, sabes. Kirishima siempre lo supo enuntento ayudarme pero ko lo escuché. Realmente te amaba, creí que no tardarias en mandar a la verga a esa gorda y aceptar que te gusta que te la metan, que te gusta morder la almohada. Pero no. No eres más que un puto cobarde.


Izuku estaba lagrimeando intentando hablar, quería negarlo pero no podía, porque sabe que es absolutamente cierto. A pesar de todo, Katsuki fue tan paciente como se le podía permitir pero esa paciencia se acabó.


— Felicidades por tu matrimonio.


Katsuki dio media vuelta y se perdió en la vista nublada del pecoso.


Lo perdió. Perdió al hombre que amó desde corta edad solo por miedo a no ser aceptado.


Y tal parece que le dejó el camino a su corazón a otro. A aquel que siempre estuvo para él. Todo por su debilidad.


~


Uraraka si estaba embarazada, pero el padre no era Izuku. Ella siempre fue consciente de que el peliverde la usaba para guardar las apariencias y aunque al principio dolía, dejó de hacerlo. Se dio cuenta que no valía la pena. Pensó que él dejaría de ir a sus encuentros con Bakugo, que un día volvería y no se iría de sus brazos. Pero no pasó.


Una noche, en su patrulla, lo siguió y su camino no indicaba la dirección del rubio. Pero si eso antes la calmaba ahora solo era la intriga.


Al ver qué llegó a su destino se dio cuenta que era un complejo de departamentos pequeños. Lo vio entrar y minutos después entró el rubio, parecía que no saldrían de ahí en un largo tiempo.


De regreso a la agencia, se encontró con Todoroki. Ambos empezaron a hablar evitando el tema de su noviazgo con Izuku. La charla salió tan natural y se sentían tan cómodos que decidieron verse más seguido. Y así fue, los días libres los pasaban juntos platicando. Y aunque Izuku preguntaba cuándo es que se volvieron tan cercanos, y la respuesta no lograba mover algo dentro de él.


Una noche, Uraraka estaba harta de la indiferencia del peliverde que solo se fue sin rumbo fijo, caminó y caminó hasta que el lugar se le hizo conocido. El lugar era lujoso, los edificios bien cuidados y las calles limpias. Llegó a los departamentos donde vivía Todoroki.


Lo medito y entró, subiendo en el elevador y bajando en el piso que recordó. Una vez frente a la puerta estaba a punto de tocar cuando está fue abierta por una chica.


— Hola, ¿buscas a Todoroki?


Al encontrarse a una chica linda y no al heterocromático le revolvió algo en el pecho. No sabía que era pero no le gustaba. Así que lo mejor que se le ocurrió fue irse.


— Oh, perdón. Creo que me equivoqué de departamento. lo siento. — dio una reverencia y caminó directo al elevador. Pero antes de llegar la voz calmada de Todoroki la detuvo.


— ¿Uraraka? ¿Eres tú?


Al voltear lo encontró con su traje de héroe, se veía cansado pero caminó directo a ella. Ninguno de los dos escuchó cuando la chica se despedía y se alejaba.


— Perdón por interrumpir. No sabía que estaba tu novia y no quería causar…


— Melisa no es mi novia. Es amiga de Izuku y me recomendó hablar con ella para el equipamiento en la agencia.


— Oh… Por eso se me hizo conocida. De todas formas me voy. Te ves cansado y será mejor que duermas.


— Quédate. ¿Si?


Tal vez fue imaginación suya pero el tono en qué lo dijo hizo saltar su corazón. Y así empezaron a convivir, el departamento de Todoroki era testigo de aquellos sentimientos que se iban formando.


No supo cuando pero los días en los que despertaba en la misma cama juntos, siendo abrazada por aquel hombre se volvió costumbre.


Ninguno sentía culpa pues sabían que Izuku no tenía interés en ellos y la cercanía entre ellos dos había bajado enormemente.


Los meses pasaron y un día ella salió temprano del trabajo por náuseas. Le dijeron que fuera a casa, y así lo hizo, llegó al departamento de Shoto y él la atendió con cariño y cuidado.


Le preparo de comer pero el simple olor de la comida le daba arcadas. Aunque fueran sus dulces favoritos, al olerlos o tenerlos de cerca le daba ganas de vomitar. Poco después volvió Shoto con soba, cosa que hizo gruñir el estómago de la chica y devorar el plato por completo. Ella se dio cuenta y empezó a chillar.


Habló con él y pensó que al decirle que la posibilidad de estar embarazada, él la dejaría. Grande fue su sorpresa cuando lo vio regresar por aquella puerta con más soba y una prueba de embarazo.


Ella lloró de felicidad, se sentía a gusto el estar junto a ese hombre. Los minutos pasaron y la prueba reveló el resultado. Tres semanas.


El bebé definitivamente era de Shoto. Él saltó feliz, la cargó en sus brazos prometiendo ser el mejor padre.


— No dejaré que mi pasado afecte a este bebé.


No sabían cómo decirle a Izuku la situación. Pero con los rumores por la calle, sería cuestión de tiempo de hablarlo cara a cara.


~


El mismo día en que Katsuki se fue, Uraraka habló con él sobre los últimos meses. Sobre Todoroki, sus salidas y el embarazo. Y él no se enojó, al contrario, se sintió feliz por ver qué Uraraka también salió adelante y que estaba por formar una familia con alguien a quien ama y la aprecia. Les deseo lo mejor y aclaró la situación a los medios para no perjudicar a ninguno de sus amigos.


Pasaron tres meses. Seguía viendo a Todoroki y a Uraraka, a veces la cuidaba los días en los que Shoto tenía misión fuera. A pesar de la relación fallida entre ellos, eso no hizo que la amistad que generaron en la UA se fuera.


Aún le dolía la lejanía del rubio, no ha sabido nada de él más que lo dicho en las noticias, no lo ha contactado para no molestarlo, no salió corriendo tras él porque sabía que el otro debía sanar y él debía aprender.


Andaba viendo su celular y notó alboroto sobre dos héroes en particular. De inmediato vió las noticias en Twitter, y fue directamente a sus perfiles donde vio las fotografías de ellos dos juntos. El pecho le dolía y el arrepentimiento de no haber corrido tras él aquel día le agitaba la cabeza.


Llegó a pensar que estaba loco cuando veía a Kirishima junto a Katsuki, el apego que tenía con el otro llegaba a generarle celos pero los descartó cuando lo vió besarse con Mina.


Verlos ahora siendo pareja le enojaba porque aunque Kirishima y Mina no tenían una relación, aquel beso le hizo creer que el pelirrojo no estaba interesado en Katsuki. Pero fue tan ciego. Claro que alguien estaría interesado en él y más si él negaba rotundamente su amor por el rubio frente al público.


Una parte de Izuku estaba feliz por ver qué Katsuki no tenía miedo a mostrar quien es realmente. Pero quería estar a su lado. Quería quitar al pelirrojo de su camino y ser él quien haga feliz al rubio con una relación formal.


Pero era tarde. Katsuki lo superó y se veía feliz. Katsuki hizo lo que él siempre temió. Y ahora no le quedaba más que ver desde lejos. Ver cómo la persona que ama era feliz con alguien más.


~


Mentiría si dijera que no lo extrañó. Pero debía ser fuerte. Lo amó con locura pero no fue suficiente como para que él corriera riesgos. Los días eran cansados y pesados. No quería a nadie cerca pero alguien no escuchaba o más bien prefería ignorar esa petición. Kirishima Eijiro se metió en cada rincón de su vida mientras pasaban los días. Lo esperaba al salir de la agencia, le llevaba comida picante después de un día agotador. Lo distraía con partidas de carreras en los videojuegos. He incluso le daba pelea en los entrenamientos.


Y sin darse cuenta, sus días no estaban completos sin aquella sonrisa afilada. Sintiendo que el amor que llegó a tener por Izuku no era más que un recuerdo que no olvidaría pero que si lo llegaría a sobrellevar como un amor pasado.


Tres meses pasaron y decidió dar el paso. Hacer pública su relación. Llevaban tres semanas juntos, sin contar el tiempo en el que se dio cuenta del amor que empezó a tener por Eijiro. Y la decisión de hacerlo público les emocionaba, decidieron empezar con algo normal pero llamativo. Una foto.


Subieron una foto juntos con una inscripción que confirma su relación. Dejando a los medios impactados y con ganas de una entrevista hacia ellos.


Katsuki estaba realmente feliz por ser libre tal cual es junto a la persona que ama. Tuvo tropiezos y sufrió en la oscuridad, pero si el resultado era esa libertad que ahora sentía, no cambiaría nada.


~


Los meses pasaron y llegó el día del parto. Izuku esperaba junto a Shoto intentando calmarlo y que pronto vería a sus chicas. Se escucharon pasos apresurados y vieron a un rubio agitado llegar.


— ¿Cuánto tiempo lleva?


— Unas cinco horas.— contesto calmado el bicolor


— Aahh… Al menos llegué antes de que naciera jeje~


— Den…Siéntate, esto será largo…


Kaminari Denki se sentó a un lado de Izuku mientras le tendía el celular. Vieron la noticia donde se mostraba una foto de ellos dos con su espacio personal casi inexistente. Eso puso el rostro de Izuku a mil colores y solo bajó la mirada murmurando un sin fin de posibilidades.


— Intentaré… — Denki pasó su mano por su nuca mientras hablaba — Que no empiecen a formar rumores y eso… así que puedes…


— ¡No! — Gritó el peliverde logrando asustar a Todoroki que solo saltó en su lugar. — No hay nada que ocultar ¿o si?


Hace dos meses empezó a convivir con Denki y se volvieron cercanos, y aunque ambos eran tímidos, eso no evitó que la cercanía entre ellos fuera más y más estrecha. Llegando al punto de coqueteos y pequeños pero ardientes roses. Y aunque Izuku tenía miedo decidió no dejarse vencer. Perdió a alguien que amó, y aunque le sorprende tan solo pensarlo, ya no sentía ese dolor en el pecho al ver a Katsuki con alguien más. Ahora que lo superó y tenía la oportunidad de entablar algo lindo con alguien, no lo desperdiciaria.


Cuando Todoroki fue por algo de comer y Denki se quedó dormido en su hombro, decidió enfrentarse a su miedo. Lo haría poco a poco pero con la mayor seguridad del mundo. Si los medios empezaban a especular de ellos. ¿Por qué no darles un poco más de material?


Publicó una foto y se acomodo para poner la cabeza de Denki en sus piernas.


Algún día se encontraría con Katsuki y volverían a hablar con normalidad sin ningún sentimiento más que el cariño que se tenían desde la infancia. Y tal vez, verlo feliz en el altar con el chico que lo ama.

Next Chapter