One
—Kacchan ellos no son nuestros cachorros. Debemos devolverselos a su padre—. Dijo Izuku intentando calmar a su omega que se había vuelto salvaje.
—¡Grrr!—.
Después de la pelea con Nine, Izuku y Katsuki fueron curados completamente gracias a Recovery girl para que pudieran ayudar en la reconstrucción de la isla, todo esto con Katsuma y Mahoro siguiéndoles los talones en todo momento.
A ninguno de los dos les molestaba eso, los niños eran tranquilos y los ayudaban en la reconstrucción, y como en ese momento estaban solos, nadie le dio mucha importancia a que pasaran tiempo los cuatro después de la fuerte situación por la que tuvieron que pasar. Todos veían como normal el acercamiento de los estudiantes con los niños.
Por lo mismo nadie notó cuando días después, al subir al barco que llevaría tanto a los estudiantes como a los profesores de la UA de vuelta a su hogar, que un par de niños se había colado dentro del lugar.
Y no fue hasta que los héroes que quedaron a cargo de la Isla avisaron que Katsuma y Mahoro habían desaparecido que los comenzaron a buscar dentro del barco.
Finalmente dieron con ellos en la habitación que era de Katsuki y cuando Aizawa y Recovery girl intentaron quitárselos para enviarlos de vuelta a la isla fue que se desató el infierno y el omega se volvió salvaje porque unos “desconocidos” le querían quitar a sus cachorros.
Y es que el omega dentro de Katsuki durante todo el tiempo en que estuvieron juntos además de haberlos protegido junto a su alfa, hasta casi la muerte a los pequeños niños, que empezó a verlos como suyos. Las emociones que había sentido su omega en aquella batalla protegiendolos habían sido demasiadas, él había cuidado de esos cachorros como si fueran suyos y ahora se los querían quitar.
Y eso no lo iba a permitir.
—Kacchan por favor necesito que te calmes—. Izuku liberaba feromonas calmantes para poner las cosas bajo control, no quería que su omega atacara a nadie en su estado.
—Grr…míos ¡mis cachorros!—. Gritó el rubio.
—Deku-niichan—. Dijo Katsuma entre risas.
Era un alivio que ninguno de los niños estuvieran asustados en esa situación, lamentablemente ni Izuku ni los profesores creían que la cosa se podría solucionar y con todos encerrados sobre un barco… si Katsuki decidía atacar con su don para “defender a sus cachorros” podría ser muy peligroso para todos.
—Midoriya—. Llamó Aizawa desde un costado y el pecoso lo miró. —Déjalo que se quede con los niños Shimano, que se calme y cuando toquemos puerto hablaremos de nuevo con él—.
Izuku asintió sintiendo como se relajaba un poco al no tener que seguir discutiendo con su omega. Aizawa y Recovery girl los dejaron solos para que Izuku pudiera calmar al rubio.
—Está bien Kacchan son tuyos, nadie te los quitara—. Susurró tranquilo el pecoso.
—No extraños—. Gruñó el omega.
—No, no amor, no hay nadie más—.
El alfa terminó de acercarse a su omega y a los cachorros y los abrazó a los 3 liberando sus feromonas tranquilas para calmarlos y enseguida pudo sentir como los hombros de Katsuki caían relajándose.
—Nuestros cachorros—. Susurró el omega cuando ya se encontraba más tranquilo.
—Si cariño, son nuestros—. Respondió el pecoso.
A pesar de su mentirosa respuesta en el fondo el alfa dentro de Izuku también los sentía como suyos y la realidad era que tampoco los quería devolver, entonces no estaba muy seguro de que pasaría cuando llegaran a puerto y tuvieran que entregarlos.
Solo esperaba que ni él ni Katsuki se volvieran salvajes esta vez.