ONLY YOU [kookmin]

Summary

Jimin ha escuchado ciertos rumores en la universidad acerca de su relación con Jungkook, así que para su tercer aniversario intenta crear una sorpresa con la que claramente no se siente cómodo. — Kookmin. One-shot. No copiar ni adaptar. 04. 08. 21

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
13+

ONLY YOU

Ansioso, mira por tercera vez hacia la carretera logrando percibir únicamente autos de diferentes colores y unas cuantas camionetas; no hay nada de autobuses. Jungkook no suele ser una persona impaciente, en estos momentos estaría tranquilo sentado al lado de la señal de parada escuchando música y puede que probando alguno de los bocadillos más famosos de la cafetería, aquellos rellenos de una cajeta cremosa que tanto mencionan sus amigos. El problema es la linda chica que yace a su lado, quien no ha dejado de mirarlo de reojo totalmente apenada, incluso se formó un notorio sonrojo en su rostro que crece cada vez más. No diría que está molesto por ello, pero sí que es algo incómodo ser observado cada cinco minutos.

Lleva consigo una linda caja con seis cupcakes que él mismo preparó durante la noche en la casa de Taehyung bajo la supervisión de la señora Kim, y bueno, es un poco difícil cuidar de ellos durante el día, por lo que tuvo que guardarlos en los refrigeradores de la cafetería a cambio de algo de dinero. Pero no importa, es su tercer aniversario con Jimin, su lindo y perfecto novio por quien sin duda haría hasta lo imposible.

Lo conoció semas después de entrar a la escuela, Jungkook tuvo que mudarse a Seúl para tener una carrera universitaria y afortunadamente fue a dar a ese colegio con dormitorios y comida gratis, algo costoso por dichas características, pero la mejor oferta que pudo encontrar. Se trató de un completo desconocido durante un largo tiempo hasta que visitó un pequeño restaurante fuera de la escuela, y de pronto apareció el adorable mesero rubio con algunos chistes malos que se hicieron parte de su rutina, además de sus amigables palabras y su tan escandalosa risa que llegó a cautivarlo. Después de enterarse que estudiaban en el mismo campus, sin darse cuenta, Jimin se convirtió en su mejor amigo y posteriormente en el mejor amor que ha tenido.

Fue algo difícil percatarse de sus nuevas emociones, siempre creyó que terminaría con una hermosa mujer de cabello largo y cuerpo frágil, justo como la chica tímida que tiene al lado, ahora lo piensa y le parece ridículo recordar aquellas metas, sabiendo que en realidad solo podía pensar en el chico rubio y en la hermosa sensación que se alberga en su cuerpo una vez lo imaginaba.  Así que sí, Jungkook terminó cayendo totalmente por Jimin, y ese tercer aniversario hace que su piel se erice y que su corazón palpite cien veces más rápido de lo normal. Desea llegar a la casa de su mayor, probar los cupcakes de vainilla y glaseado lila mientras ven la televisión y esperan a que la pizza favorita de Jimin llegue.

El pelinegro presta atención al tablero que está detrás suyo para verificar la hora de llegada del vehículo, se suponía que estaría en la parada hace 15 minutos, tal vez él llegó tarde y el autobús lo dejó, aunque jura que no es así pues la emoción suele ayudarlo a ser veloz y a adelantarse a sus planes, tal como un niño pequeño.

—Uh... —emite la chica, dando pasos hacia delante y entrecerrando los ojos, llamando la atención de Jungkook quien rápidamente gira su cabeza hacia la carretera y en automático una sonrisa se dibuja en su rostro al ver que por fin el autobús llega a su parada. En cambio, la contraria regresa a su sitio una vez nota que no es su autobús. Jungkook lo agradece, no quisiera seguir bajo su mirada por media hora más.

Sube al vehículo y paga su pasaje antes de tomar asiento en la parte intermedia, justo del lado de la ventana. Ha recorrido ese camino cientos de veces y aun así le parece entretenido concentrarse en las casas y emprendimientos ya conocidos a simple vista. No tiene nada que hacer durante el viaje, así que lo mejor es observar la carretera mientras tanto.

Jungkook es un chico atractivo en todos los aspectos, demasiado, a decir verdad, tanto que terminó obteniendo un grado de popularidad en el campus universitario y por obvias razones. Hablando de su apariencia, todas las chicas y algunos chicos comentan que su aspecto es de alguien rudo, el típico chico que seguro te romperá el corazón después de enamorarte sin intentarlo; su cabello negro es largo y utiliza un par de piercings en el rostro... una imagen que para nada coordina con su personalidad.

Mientras que su rostro es rudo, su corazón es extremadamente blando, puede que no haya un chico tan educado y atento como él, es bueno para los estudios, en especial para ciencias y es la persona más asustadiza del mundo entero. Y por supuesto, hay una parte suya demasiado melosa, pero que nadie mas que Park Jimin conoce, sin contar a sus amigos que lo ven actuar cursi de manera frecuente por lo que suelen bromear hasta que son callados por el rubio y su mirada amenazadora, que claro solo sucede cuando él se encuentra presente. A Jungkook no le molesta, sabe que son sus amigos y que solo lo hacen para pasar el tiempo, no es como que lo insultasen por ello, son solo bromas tranquilas que lo alegran.

Y sí, es por ello que en la mayor parte del tiempo suele haber miradas sobre él, cautivó a muchas personas sin intención alguna y ahora ellas tienen un alto amor platónico en él. El asunto llega a ser demasiado molesto, en especial cuando aparecen las chicas atrevidas que coquetean sin vergüenza frente a Jimin. En esas ocasiones el rubio guarda silencio y se aferra con fuerza a la mano del más alto, siendo temeroso ante las acciones de las desconocidas y por lo que Jungkook siempre termina dirigiéndolo a otro lugar, a veces comprándole dulces para consentirlo y hacerle olvidar las situaciones pasadas, lo que funciona con frecuencia.

El chico trata de cuidar a su pareja todo lo posible, no miente o exagera al decir que Jimin es su pequeño tesoro, tan importante que le dolería perderlo o ver que le pasara algo. Consentirlo y demostrarle cuanto lo ama es una de sus prioridades y de lo que más disfruta en la vida, él nunca sería una carga.

Cuando el recorrido tedioso acaba, Jungkook pide la parada amablemente y agradece al conductor. Empieza a caminar con algo de velocidad entre las calles de la colonia, ansioso de encontrar la casa blanca con detalles marrones y de dos pisos. Siempre ha pensado que la estructura es exageradamente grande para una sola persona, estaba enterado del sentimiento de soledad que provocaba en su pequeño rubio, pero según sabe fue la única opción que se le presentó cuando llegó a la ciudad y el contrato de renta aún no había acabado.

Una vez llega a la casa, toca el timbre de esta, tres veces para que Jimin sepa que se trata de él, y por último espera con una radiante sonrisa, sosteniendo la caja de panecillos.

Por dentro son audibles las pisadas rápidas del contrario, quien no demora en abrir apenas unos centímetros la entrada, solo lo suficiente para que el pelinegro pueda ver la mitad de su cara.

Jungkook no tarda en sentirse nervioso, no por el encuentro con su pareja, sino porque siente que algo no está yendo del todo bien, ¿por qué de pronto Jimin es tan tímido? Normalmente lo recibe con euforia, abrazándolo y repartiendo besos en todo su rostro, en cambio esta vez, sólo le permite ver una parte suya y permanece con la mirada baja, su semblante luce demasiado rojo y choca contra la puerta sus pequeños dedos con rapidez.

—¿Jimin...? —pregunta tratando que la preocupación en su voz no sea tan clara, sabe que si lo demuestra, el mencionado cambiará su postura y no le dirá lo que sucede —Perdón por tardar, yo... el autobús pasó después de la hora.

Jimin no responde, continúa observando el suelo, cosa que hace que el menor se cuestione en si debería sólo entrar y descubrir que sucede o respetar su tiempo y espacio.

—Oh, también traje unos cupcakes —dice fingiendo una casta risa —. Siendo honesto, no estoy seguro de que tan bueno sea su sabor, pero los hice de vainilla. Sé que odias el chocolate en el pan y... bueno, la mamá de Taehyung me ayudó un poco, ella cocina bastante bien por lo que tengo esperanza de que te agraden.

—Gracias, estoy seguro de que sabrán deliciosos —habla por primera vez, sonando dudoso y provocando que Jungkook suspire.

—Oye, ¿te encuentras bien? Es nuestro aniversario, deberías estar feliz o al menos tranquilo... —se detiene esperando una respuesta, más nunca llega —Escucha si te sientes mal o no crees estar de buen humor puedo irme, lo entenderé y...

—¡No! ¡En serio no es nada de eso! Amo que estés aquí y en serio quiero probar los pastelillos —levanta la mirada, sus ojos se encuentran vidriosos y parecen lucir desesperados.

—¿Entonces qué pasa? Confía en mí, ¿quieres?

—No ocurre nada, solo estoy nervioso. Mi sorpresa... e-el regalo que tengo... me pone de nervios.

Jungkook ladea un poco la cabeza, bastante confundido y preguntándose qué clase de regalo podría poner en ese estado a su pequeño novio.

—No estoy entendiendo, perdón.

—Solo no te rías, ¿de acuerdo?

El menor asiente preocupado antes de que la puerta se abra un poco más, casi por completo, dejando ver a su pareja con una de sus playeras olvidadas de las veces que pasó ahí la noche, le queda algo grande, lo suficiente como para cubrirlo hasta cierta parte de sus muslos. Y como si un balde de agua fría le cayera encima, Jungkook reacciona y entra con rapidez a la casa, al mismo tiempo en que envuelve el cuerpo contrario para cubrirlo, olvidando por completo el glaseado de los cupcakes que tanto se esmeró en cuidar. No quería que nadie más viera que Jimin solo llevaba aquella camiseta y ropa interior.

—¿Qué se supone que haces? —pronunció sonrojado, cerrando la puerta y recordando la hermosa imagen de su novio —Bueno, yo... no te estoy prohibiendo nada, verdad... pero no, no quiero que otros te vean así, Jimin... Yo solo...

Tartamudea nervioso con su corazón acelerado y tratando de no pensar demasiado en la imagen ajena por miedo a cometer una estupidez.

—Es... es el regalo —un sonrojo potente se posa en sus mejillas mientras trata de esconderlo enterrando su cabeza en el cuello del pelinegro, regalando unos castos besos en el mismo y rodeando su cintura con fuerza.

Un escalofrío recorre el cuerpo de Jungkook, siempre deseó tener esa clase de encuentros con su pareja, pero conoce a Jimin y su idea al respecto; no es algo que él quiera, siempre dejó en claro que las relaciones sexuales no eran para nada de su agrado, y Jungkook lo respeta, sabe que el sexo no lo es todo y por supuesto que no dejaría a su chico por tal detalle.

¿Y entonces por eso su novio estaba tan preocupado? Por favor, no debía hacer algo que no quisiese, el pelinegro insistió desde un principio, que aquel tema no le importaba siempre y cuando Jimin le permitiera amarlo.

—Estás incómodo—lo abraza con más fuerza, dejando un rápido beso en su frente —, así que no entiendo porque lo haces. Sabes bien que no es necesario, estoy satisfecho con nuestra relación y no deberías obligarte a nada. ¿Qué te hizo pensar en esto?

—La gente siempre dice que el sexo es importante, y que terminarás dejándome si no hago esto por ti... Le gustas a muchas personas y me da miedo que te alejes, así que pensé que... esto ayudaría, que te gustaría.

Sus ojos arden con fuerza y sus manos tiemblan, Jungkook lo nota.

Ciertamente, Jimin escuchó a varias chicas hablando de eso en el comedor de la escuela; "¡Ja! Jeon Jungkook terminará cansándose. Todos los chicos piensan en sexo, a excepción de su extraño novio, claro está, y bueno, si esa parte no se satisface lo más seguro es que lo deje". El chico trató de no prestar atención a dichos comentarios, pero estos no dejaban de hacerse, no supo cómo, pero terminó volviéndose famoso de una pésima manera que le causó inseguridades. Recuerda que Jungkook es bastante conocido entre las chicas; puede que alguna de ellas termine atrayéndolo.

El menor suspira y niega varias veces mientras acaricia la espalda de su amado.

—No me importa, es decir... Bien, no mentiré, el sexo contigo es algo que en serio me gustaría pero no así, no haciéndote sentir incómodo o poniéndote nervioso por pensar en lo mucho que te desagrada, en lugar de estar nervioso por ser nuestra primera vez... Así que por ese lado no quiero nada, estoy bien con que me dejes abrazarte y llenarte de besos, te lo dije. No es necesario que pasemos a ese nivel.

Jimin guardó silencio una vez más, tratando de soportar las lágrimas y asegurándose de sentir más cerca el cuerpo de Jungkook para reconfortarse.

—Soy estresante, ¿cierto?

—No lo eres, en lo absoluto. Te amo mucho, lo juro. No deberías estar pensando en que puedo cambiarte por alguien, nadie se te compara Jimin, eres mi única persona.

Dichas las palabras, Jungkook lo separa de su cuerpo y besa sus labios con calma, acariciando su rostro con ambas manos tratando de secar esas cuantas lágrimas que Jimin no pudo contener.

—Lo siento, lamento ser así, de verdad —pronunció el rubio sobre los labios del contrario, cerrando sus ojos con fuerza —. Prometo que haré algo al respecto, solo tenme paciencia.

—No necesitas hacer nada Jimin, te entiendo.

Jungkook dejó beso tras beso en su rostro, desesperado por hacerlo sentir bien, despojarlo de cualquier cosa que le preocupara.

—Te quiero... —sonrió y depositó otro beso —Te quiero muchísimo —siguió con el patrón —. Déjame amarte siempre, ¿si?

Ambos se miraron, Jimin asintió y con esa respuesta tan pequeña, pero a la vez tan linda, sacó una sonrisa de Jungkook, quien continuó besándolo y jurando su amor eterno.