El inicio de un secreto
Las vacaciones de verano al fin habĆan llegado, cuando eran los Ćŗltimos dĆas de clases de alguna forma la escuela se volvĆa mucho mĆ”s difĆcil, las tareas mĆ”s pesadas, y el despertarse cada maƱana parecĆa imposible, pero afortunadamente al fin podĆan descansar de ello.
Ese dĆa, Jisung habĆa quedado con Hyunjin de ir a casa de Jeongin para jugar video-juegos y despuĆ©s irĆan a la plaza a comer, sin embargo, cuando ya se encontraba a unas cuantas calles de la casa del menor, Hyunjin le marcó para avisarle que ambos habĆan salido a buscar a Seungmin hasta su casa.
No le habrĆa importado de no ser porque Seungmin vivĆa a aproximadamente una hora de casa de Jeongin, y eso querĆa decir que tendrĆa que esperarlos por dos horas, y si se atoraban en el trĆ”fico tendrĆa que esperarlos por tres horas o hasta cuatro.
Malditos.
āMe pudieron avisar con tiempo...ā Se quejó Han.
āLo siento amigo, pero no te preocupes, el papĆ” de Jeongin estĆ” en su casa, puedes esperarnos ahĆ...ā Dijo Hyunjin al otro lado del telĆ©fono.
Jisung emitió un pesado suspiro para luego responder un desanimado "estÔ bien" y colgar.
No tenĆa nada en contra del hombre, es solo que la primera vez que lo conoció le pareció un hombre extremadamente guapo y buenĆsimo, y algunas veces solĆa tocarse pensando en Ć©l, verlo y estar mucho tiempo solo con Ć©l lo harĆa ponerse demasiado nervioso.
En realidad todo Ć©l lo hacĆa ponerse nervioso, era demasiado guapo, tan atractivo, lucĆa muy joven para su edad, le era imposible no verlo de mĆ”s, era el protagonista de sus mĆ”s grandes fantasĆas, a menudo se imaginaba siendo tocado por las grandes manos del mayor.
Se imaginaba gimiendo su nombre "Minho" a todo pulmón mientras que este se adentraba cada vez mÔs profundo en él.
Luego recordaba que era el padre de uno de sus mejores amigos y se sentĆa un poco mal, pero solo un poco.
Sin mÔs, llegó hasta la casa de Jeongin, se colocó frente a la puerta y volvió a suspirar tratando de controlar sus nervios para al fin poder tocar el timbre.
Espero pacientemente a que le abrieran mientras trataba de pensar en algo en lo cual perder su tiempo en lo que sus amigos llegaban.
La puerta fue abierta y su corazón inmediatamente comenzó a latir tan veloz que parecĆa a punto de explotar.
Y fue peor cuando frente a él apareció aquel hombre mirÔndolo fijamente para después emitir una muy pequeña sonrisa de lado.
āJisung...ā Habló el hombre.
Su nombre se escuchaba tan bien saliendo de su boca, pasando por esos delineados y bellos labios rosas.
āSeƱor Lee...ā Ofreció una reverencia. āLamento molestarlo, los chicos y yo quedamos de vernos aquĆ pero parece que han salido a buscar a Seungmin y llegarĆ”n despuĆ©s... Dijeron que podĆa esperarlos aquĆ... Si usted no tiene problema con ello...ā Explicó jugando con sus manos con nerviosismo.
El señor Lee le sonrió un poco mÔs y Jisung de verdad que estaba a punto de un colapso mental.
āClaro que no tengo ningĆŗn problema, adelante por favorā Respondió haciĆ©ndose a un lado para que el menor pasara.
Jisung entró a la casa luego de volver a ofrecerle otra reverencia al hombre mayor, mientras él buscaba lugar en algún sillón de la sala el padre de Jeongin cerraba su puerta.
El menor pensó en distraerse en sus redes sociales en lo que sus amigos llegaban, pero su acción fue interrumpida cuando el mayor tomó asiento frente a él clavando su mirada en la suya, poniéndolo muy nervioso.
Pasó saliva y dejó su teléfono a un lado para colocar sus manos sobre sus muslos e intentar controlar sus nervios.
āTenĆas tiempo sin venir a la casa, Jisung... ĀæSucedió algo?ā Habló el hombre mientras se recargaba bien en su sillón, cruzaba sus piernas y recargaba su cabeza sobre la palma de su mano, siendo plenamente consciente de que el joven frente a Ć©l estaba nervioso.
Jisung se sorprendió un poco, jamĆ”s pensó que se darĆa cuenta de su repentina desaparición cuando era de los que mĆ”s frecuentaba la casa de Jeongin.
Pero la verdad era que lo hacĆa a propósito, sabĆa que desear de esa forma al padre de su mejor amigo no era normal, y cada que iba lo veĆa y no podĆa concentrarse en algo que no fuera Ć©l.
āN-Nada en particular seƱor, solo hemos tenido mucha tarea, ademĆ”s tengo mis lecciones de piano y termino muy cansado, prefiero quedarme a descansar en casa...ā Respondió.
Minho solo asintió mientras tomaba un cigarro y lo prendĆa para despuĆ©s soltar el humo.
Y Jisung veĆa ensimismado aquella escena, se veĆa tan jodidamente sexy, de verdad que si sus amigos no llegaban pronto se iba a volver loco.
La manera en la que el seƱor Lee lo analizaba lo hacĆa sentirse peor, no sabĆa lo que pasaba por su cabeza, aquellos ojos marrones enterrandose en los suyos eran muy difĆcil de aguantar, asĆ que inevitablemente bajó la mirada hacia sus manos en sus muslos.
Por supuesto que Jisung al hacer esto no se dio cuenta de la sonrisa que provocó en el mayor.
āMe habĆa preocupado...ā Dijo Minho de repente.
Jisung volvió su mirada hacia el hombre mostrando su sorpresa al escuchar ese comentario.
DebĆa admitir que una parte de Ć©l se emocionó por eso.
āCreĆ que habĆas enfermado, o que simplemente ya no querĆas venir...ā Se inclinó hacia adelante.
āĀ”No!, Āæpor quĆ© no habrĆa de querer?... Disfruto mucho de venir aquĆ...ā Soltó Jisung de inmediato.
Minho rió un poco al ver la reacción de Jisung, y este se sintió un poco avergonzado.
āSupe que la semana pasada fue su cumpleaƱos...ā Dijo ahora Han.
āAsĆ es, cumplĆ treinta y tres...ā Respondió.āEsperaba a que vinieras pero... Nunca llegaste...ā Mencionó dĆ”ndole una calada a su cigarro.
āAh... E-Es que... No pude venir seƱor... Lo siento...ā Respondió cabizbajo.
Se acomodó en el sillón mientras frotaba un poco sus muslos al ya no saber qué mÔs hacer para lidiar con los nervios.
āDijiste que tomas lecciones de piano, Āæcómo vas con eso?...ā Preguntó el mayor dĆ”ndole otra calada a su cigarro.
āAh... Pues muy bien, la verdad es que disfruto mucho de tocar el piano, es mi instrumento favorito y me siento muy bien cuando lo hago... Pronto tendrĆ© un recital...ā Contó con una sonrisa de orgullo.
Minho sonrió también solo por eso.
āMe gustarĆa verte tocar...ā Dijo Minho y Jisung parpadeó sorprendido.
āA-Ah... Bueno... Cuando usted guste, seƱor...ā
āĀæCuĆ”ndo yo guste?ā Interrumpió.
Jisung lo miró entre sorprendido, confundido y mÔs nervioso, la mirada que el señor Lee le estaba dando era mÔs intensa y aquella sonrisa en su rostro no ayudaba mucho.
āE-Es decir, yo...ā
āLa verdad me gustarĆa escucharte ahora mismoā Apagó su cigarrillo.
āĀæEh?ā
āSĆ, tĆŗ dijiste que cuando yo guste... Y gusto ahora mismo, tengo un piano en mi oficinaā Se puso de pie y Jisung se sorprendió aĆŗn mĆ”s.āĀæVamos?ā Dijo.
Jisung se puso de pie lentamente demasiado dudoso, no tenĆa idea de lo que estaba pasando pero el mayor no parecĆa estar jugando.
Minho comenzó a caminar en dirección a las escaleras y Jisung solo se quedó de pie mirĆ”ndolo, aĆŗn dudando en si debĆa seguirlo, no fue hasta que Minho se detuvo y se volteó hacia Ć©l dĆ”ndole a entender que efectivamente debĆa seguirlo.
El menor de inmediato obedeció y comenzó a seguirlo, mientras subĆan las escaleras Jisung intentaba regular su respiración y sus nervios que estaban peor que hace unos minutos, es decir, estar solo con Ć©l en la sala no sonaba tan mal comparado a estar solo con Ć©l en su oficina, un lugar se supone es privado.
Si el seƱor Lee se enterara de todos los escenarios imaginarios en los que lo habĆa colocado el menor muy seguramente lo echarĆa de su casa y le pondrĆa una orden de alejamiento.
Al llegar a la oficina del mayor, Jisung quedó asombrado con lo grande que esta era y lo bonita que se veĆa, estaba decorada de una forma tan meticulosa que era tan satisfactoria visualmente.
En una esquina pudo ver aquel piano que habĆa mencionado el seƱor Lee, era grande y hermoso, un bello piano color blanco que contrastaba perfecto con el lugar.
A su mente llegó la imagen del hombre tocando con sus largos dedos las teclas de ese piano, serĆa tan agradable de ver, de eso no habĆa duda.
Sin mĆ”s, se dirigió hacia el piano y al llegar lo primero que hizo fue acariciarlo suavemente, admirando la belleza de este, sin darse cuenta que el seƱor Lee lo veĆa atentamente.
āĀæTe gusta?ā Preguntó Minho.
āEs muy hermoso...ā Respondió con una sonrisa.āNo sabĆa que usted igual tocaba el piano...ā Volteó hacia Ć©l.
Minho solo se alzó de hombros como restandole importancia.
Jisung tomó asiento frente al instrumento, luego de quitar la tapa y emitir un pesado suspiro de satisfacción, empezó a tocar algunas notas, a pesar de que las manos le estaban temblando al tener al señor Lee recargado en el piano mirÔndolo con suma atención, Jisung pudo tocar con éxito.
Cuando terminó de tocar, Minho aplaudió haciendo que el menor se pusiera tĆmido, debĆa admitir que se sentĆa especial por aquella acción del hombre.
De pronto, Lee tomó asiento a un lado de Jisung quien sintió sus pulmones contraerse al estar sumamente cerca y pegado del mayor, el asiento era muy pequeño por lo que literalmente estaban pegados.
āTienes manos muy Ć”giles...ā SeƱaló Lee tomando una de las manos de Jisung.
Las mejillas del menor se tornaron de color rojo ante el tacto del mayor quien con sus manos sostenĆa la suya y parecĆa admirarlo.
AĆŗn cuando lo soltó la sensación permanecĆa en su piel, y no podĆa mirar a otro lado que no fueran la tapa del piano ya que debido a la cercanĆa sabĆa que si volteaba hacia el hombre, quien sĆ lo miraba a Ć©l, sus rostros quedarĆan demasiado cerca, y no podrĆa soportarlo.
āĀæDebo sentirme humillado porque un niƱo es mĆ”s talentoso que yo?ā Preguntó Minho bromeando mientras colocaba la tapa de las teclas del piano.
Pero hubo una palabra que a Jisung le resonó demasiado fuerte en su cabeza, le causó un disgusto enorme en su interior y su rostro lo reflejó de inmediato.
āNo soy un niƱo...ā Dijo seco.
Minho alzó sus cejas mirando con sorpresa a Jisung, la verdad era que la idea de que el señor Lee lo viera como un niño no le gustaba.
No sabĆa exactamente por quĆ©, pero no querĆa que ese hombre lo viera de esa forma, como un niƱo.
āĀæAh no?ā Cuestionó Lee con una sonrisa y recargandose en el piano.
āNo seƱor, tengo dieciocho aƱos... Hace mucho que dejĆ© de ser un niƱo...ā Respondió.
Minho no pudo evitar soltar una pequeƱa risita que sin querer hizo sentir mƔs avergonzado a Jisung.
Este de inmediato se puso de pie sorprendiendo al mayor quien tambiĆ©n hizo lo mismo, se dio cuenta entonces que Jisung se habĆa molestado un poco, quizĆ” pensó que se burlaba de Ć©l, pero de verdad que no era asĆ.
āEspera Jisung...ā Lo tomó del brazo para detener su paso.
Han se detuvo y miró al mayor que aĆŗn lo tomaba de su brazo, nuevamente el tacto lo hacĆa sentirse descolocado.
āMe disculpo, no querĆa molestarte...ā Dijo con una sonrisa.
āSeƱor Lee, soy dos aƱos mayor que Jeongin, yo lo cuido siempre, y yo veo por mi mismo en casa, no me vea como un niƱo, por favorā Recalcó de nuevo.
De verdad que Jisung parecĆa desesperado por hacerle ver a Minho que no era un niƱo.
Minho se acercó un poco mÔs a él aún sin soltarlo, notó de inmediato el cómo Han se puso nervioso de nuevo, sus mejillas se tornaron de rojo y bajó la mirada.
āĀæEntonces cómo quieres que te vea?ā Preguntó el mayor.
Jisung alzó la mirada al fin, el seƱor Lee estaba cerca de Ć©l, podĆa sentir aquel embriagante y deleitante aroma de su perfume invadir sus fosas nasales.
Se acercó un poco mĆ”s a Ć©l, Minho no se movió, tan solo lo seguĆa mirando directamente a los ojos.
La tensión que habĆa en el lugar era demasiada que Jisung sentĆa que el aire le faltaba, pero querĆa hacerle ver al hombre frente a Ć©l que no era un niƱo, que tenĆa la edad suficiente para todo lo que Ć©l quisiera hacerle.
āJisung, puedo ver en tus ojos absolutamente todo lo que deseas ahora...ā Habló Lee acercĆ”ndose otro poco. āĀæPor quĆ© yo?ā Preguntó.
Jisung, aĆŗn sintiendo su corazón a punto de explotar, se acercó aĆŗn mĆ”s quedando a una muy corta distancia de Lee, sus mejillas estaban rojas, su respiración era entrecortada y sentĆa su estómago contraerse.
SabĆa que se estaba arriesgando demasiado, pero si la oportunidad se le estaba presentando, la aprovecharĆa al mĆ”ximo.
āĀæY por quĆ© no?ā Fue su respuesta mirando hacia los labios del mayor.
Minho subió una de sus manos hacia la mejilla del menor para tomarlo suavemente y con su dedo pulgar acariciar los labios ajenos.
āHaz estado deseando esto por mucho, Āæverdad?ā Habló el mayor.
Jisung ya ni siquiera podĆa hablar, asĆ que se limitó a responder asintiendo con su cabeza.
La mano ajena sobre su mejilla y delineando sus labios se sentĆa tan bien, la forma en la que el mayor lo miraba, lo cerca que lo tenĆa.
āPĆdelo...ā Dijo Lee.
Jisung lo miró entre confundido y dudoso, de verdad que querĆa, querĆa sentir a ese hombre sobre Ć©l y tenerlo, pero una pequeƱa parte de su cabeza le decĆa que no, que debĆa controlarse.
ĀæDe verdad debĆa?.
āPĆdeme que te tome...ā Repitió Minho acercando mĆ”s su rostro al de Jisung.
El mejor podĆa sentir la respiración de Minho sobre Ć©l, lo tenĆa aĆŗn mĆ”s cerca, sus ojos lo veĆan fijamente y despuĆ©s a sus labios haciendo que su estómago revoloteara.
āTomeme...ā Pidió.
āDi "por favor"ā Dijo Minho con una sonrisa.
āPor favor...ā
Entonces Minho capturó los labios de Jisung con los suyos en un beso que el menor correspondió de inmediato, los labios de Minho eran tan suaves y dulces que estaba seguro que se volverĆan en su adicción mĆ”s grande.
Se besaban de una forma en la que podĆa percibirse que ambos habĆan estando esperando por eso durante mucho tiempo, las manos de Lee tomaban a Jisung del rostro mientras que el menor apretaba con ambas manos la camisa del mayor.
La manera en la que la lengua de Minho jugaba con la suya lo hacĆa sentirse aĆŗn mĆ”s descolocado, se podĆa escuchar sus respiraciones agitadas por toda la oficina.
Aún en aquel beso, Minho guió a Jisung hasta el piano donde al llegar lo tomó de los muslos para cargarlo y sentarlo sobre el instrumento.
Jisung tuvo que abrir las piernas para que Minho se colocara entre ellas y poder continuar el beso, lo abrazó del cuello y lo rodeó con sus piernas sobre la cintura, mientras que Lee acariciaba los muslos del menor.
Los labios de Minho comenzaron a descender hasta su cuello donde se permitió besar y dar pequeƱas mordidas mientras que Jisung hacĆa su cabeza hacia atrĆ”s para darle mĆ”s paso a Lee, estaba extasiado gracias a las sensaciones que Minho estaba provocando en Ć©l.
ParecĆa un sueƱo hecho realidad.
Minho tomó a Jisung para cargarlo sin dejar de consentir su cuello, salieron de aquella oficina y se dirigieron hasta la habitación del mayor, donde Lee entonces colocó a Jisung sobre su cama, se deshizo de sus zapatos y Jisung también.
El menor estaba respirando demasiado agitado, comenzaba a sentirse mĆ”s caliente y mĆ”s deseoso, y eso solo empeoró cuando Minho se colocó sobre Ć©l y comenzó a quitarse la camisa dejando al descubierto su torso, fue inevitable quedarse hipnotizado ante la figura que veĆa, un abdomen marcado y una cintura delgada, las clavĆculas bien definidas, era simplemente mejor que lo que su imaginación habĆa creado.
Lee volvió hasta Jisung para volver a besarle mientras que sus manos tomaban la camisa contraria para irla subiendo de a poco, Jisung se dejaba hacer mientras que sus manos rozaban la suave piel del mayor.
Jisung fue quien de pronto hizo que Minho quedara acostado sobre la cama para entonces poder deshacerse al fin de su camisa, y los ojos de Lee brillaron al ver al fin el torso desnudo de Jisung, sus manos inquietas fueron hasta su pequeƱa cintura para apretujar mientras se levantaba quedando sentado con Jisung sobre Ʃl volviendo a besarlo.
Jisung jugaba con el cabello del mayor, soltaba pequeƱos jadeos ante los apretones que Minho le daba en su cintura, y algunos gemidos se escapaban de su boca cuando el mayor empezó a bajar regando besos por su cuello, lamiendo un poco haciendo que su piel se erizara, besaba sus clavĆculas bajando por su pecho, mordiendo un poco su delicada piel.
āĀ”Agh!ā Gimió mĆ”s fuerte cuando sintió la lengua hĆŗmeda de Lee sobre su pezon.
Eso solo logró que Minho se excitara mÔs, con su lengua jugaba con el botón del menor, escucharlo gemir y verlo tirar su cabeza hacia atrÔs con sus gestos de placer solo lo estaba poniendo mÔs y mÔs duro, se pasó hacia el otro pezon y Jisung volvió a gemir.
Sin dejar de lamer su pezon, lo tomó para volver a acostarlo sobre la cama quedando entre sus piernas, regando un camino de besos sobre el abdomen del menor mientras iba bajando, Jisung apretaba las sĆ”banas y mordĆa sus labios, su pecho subĆa y bajaba rĆ”pido, podĆa sentir su entrepierna punzar ante la sensación, al dejar de sentir los labios de Minho sobre su piel, bajó su mirada y se encontró con la de Lee mirĆ”ndolo fijamente.
El mayor comenzó a desabrochar el pantalón de Han, estaba tan ansioso por ya tenerlo completamente desnudo para Ć©l, bajó el pantalón para al fin deshacerse de este, dejando a Jisung en ropa interior, sintió su boca salivar al ver el bulto de Jisung que indicaba que ya estaba duro, su propia entrepierna ya se sentĆa mĆ”s caliente, sus manos comenzaron a acariciar sus muslos desnudos, apretando de vez en cuando, sin dejar de mirarlo dejó un pequeƱo beso sobre el miembro de Jisung, y aunque fue sobre la tela fue imposible para Jisung no gemir y sentirse cada vez mĆ”s deseoso.
Colocó sus manos sobre el borde de su ropa interior para comenzar a bajarla lentamente, el roce de las manos de Minho sobre su piel lo estaba haciendo sentirse mĆ”s ansioso, el mayor lo estaba haciendo a propósito, hacĆa las cosas lentas para hacerlo desearlo aĆŗn mĆ”s, y de verdad que le estaba funcionando, Jisung se sentĆa mĆ”s y mĆ”s inquieto.
Una vez que se deshizo de los boxers ajenos, su boca se hizo agua al ver el miembro erecto del menor quien pedĆa por atención, y Minho estaba preparado para complacerlo, ese chico habĆa esperado por ese momento desde hace mucho tiempo, y por supuesto que Lee siempre fue consciente de ello.
Comenzó a besar sus muslos subiendo lentamente, Jisung sentĆa la respiración caliente de Lee sobre su piel, flexionó las piernas para hacerlo subir mĆ”s rĆ”pido, soltó un respiro pesado cuando sintió la respiración del mayor sobre su miembro, y apretó sus ojos y soltó un grito de placer cuando la lengua de Minho pasó de sus testĆculos hasta la punta.
Se iba a volver loco de placer, eso era mÔs que seguro, y lo confirmo cuando toda su longitud fue envuelta por la húmeda boca del mayor.
āAHH.... S-SeƱor Lee...ā GemĆa de extremo placer.
Su cabeza estaba hacia atrĆ”s y arqueaba su espalda, Minho subĆa y bajaba apoyĆ”ndose de sus manos, sentĆa su pene apretado entre sus pantalones, definitivamente tener a Jisung asĆ tambiĆ©n era un sueƱo hecho realidad.
Escucharlo gemir, ver como se retuerce de placer, era tan deleitante tenerlo de esa forma.
Minho se detuvo entonces, estaba tan excitado que ya no podĆa aguantar mĆ”s, asĆ que comenzó a deshacerse de su propio pantalón, Jisung lo miraba con suma atención, si habĆa algo que le gustaba de ese hombre eran sus muslos, aĆŗn con aquellos pantalones de vestir que siempre usaba se le veĆan tan tonificados y grandes, y lo confirmó cuando al fin lo vio sin pantalón, y sus ojos brillaron cuando entonces el mayor se quitó su bóxer quedando completamente desnudo al igual que Ć©l.
Minho se inclinó hasta su oreja para darle una pequeña mordida que lo hizo erizarse.
āDate la vuelta...ā Le susurró en su oĆdo.
No se lo tuvieron que pedir dos veces, Jisung de inmediato acató la orden recibida.
āSobre tus rodillasā Ordenó Lee y Jisung obedeció.
Jisung se recargó sobre sus codos intentando estabilizar su respiración, cosa que le resultó imposible al sentir las manos de Minho acariciar su espalda y sus glĆŗteos, los apretaba de vez en cuando, el roce en su piel se sentĆa caliente, se sentĆa bien.
Lee se estiró un poco para alcanzar el cajón de su mesa de noche que estaba ahà cerca, al abrirla sacó entonces un pequeño bote de lubricante.
Un leve grito salió de la boca de Jisung cuando Minho estampó fuertemente una de sus manos sobre su trasero, y luego hizo lo mismo otra vez, Jisung sentĆa el ardor en su piel por cada nalgada, pero se sentĆa tan bien que solo atinaba a apretar las sĆ”banas.
Una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de Minho al ver los glúteos de Jisung tornados de color rojo, comenzó a masajearlos y dejar pequeños besos sobre ellos.
Jisung se sobresaltó un poco al sentir su entrada ser tocada por uno de los dedos del mayor, su respiración se hizo mÔs agitada y los nervios incrementaron.
āShh... Solo relĆ”jate...ā Le decĆa Minho acariciando su espalda.
Abrió el pequeño bote para llenar dos de sus dedos del producto, lo dejó a un lado y empezó a tantear la entrada de Jisung para humedecerla bien antes de invadirla.
Jisung respiraba lentamente intentando anticipar cualquier cosa, estaba entre el placer y los nervios, pero disfrutaba del toque del mayor, era tan delicado y cuidadoso que lo hacĆa sentir bien.
āSi quieres que pare, dĆmelo...ā Le dijo Minho.
Jisung solo asintió emitiendo un gran suspiro, el cual se convirtió en gemido al sentir un dedo entrar en él, mordió sus labios y arqueo mÔs su espalda.
Minho se quedó unos momentos ahĆ para despuĆ©s comenzar a entrar y salir, de su boca salĆan pequeƱos gruƱidos y sentĆa su miembro endurecerse aĆŗn mĆ”s.
Agregó un segundo dedo y Jisung gimió mĆ”s fuerte, Lee empezó a mover su mano lentamente, abrĆa y cerraba sus dedos dentro del menor para prepararlo bien.
Ya estaba deseoso por introducir su pene y hacerlo gritar aĆŗn mĆ”s de placer, necesitaba oĆrlo pedir y suplicar mĆ”s, y enterrarse tan profundo dentro de Ć©l.
āAH... S-SeƱor...ā Apenas y podĆa hablar.
Minho siguió moviĆ©ndose mĆ”s rĆ”pido y lo mĆ”s profundo que podĆa.
āĀæDebo parar?ā Preguntó.
āĀ”N-No!ā Casi gritó.
Jisung ya necesitaba que el seƱor Lee lo follara, necesitaba ya sentirlo dentro de Ć©l, que le diera tan duro como pudiera porque si no lo hacĆa ahora se iba a volver loco.
Afortunadamente Minho entendió el mensaje, sacó sus dedos entonces, tomó el bote de lubricante nuevamente y chorreo un poco en toda su extremidad, él también ya estaba demasiado deseoso por entrar en el menor.
Se colocó en la entrada de Jisung, quien comenzó a respirar mÔs agitado al sentir la punta tocarlo, Minho solo lo rozaba para provocarlo mÔs, y en efecto, Jisung se estaba desesperando.
āĀ”Por favor... Metala ya!ā Casi suplicó.
Minho rió un poco, y sin mÔs, empezó a introducir su pene en Jisung, quien gimió mÔs fuerte al sentir la intromisión lenta en él.
Mordió sus labios mientras hundĆa su rostro entre las sĆ”banas, podĆa sentir el pene del mayor deslizarse dentro de Ć©l poco a poco.
El grosor era increĆble, la sensación inexplicable y el placer era deleitante.
Minho lanzó su cabeza hacia atrÔs al sentir lo estrecho que Han era, su pene apretado entre las paredes del menor, se hundió lo mÔs que pudo siendo cuidadoso de no lastimarlo.
Se quedó unos momentos quieto dejando que Jisung se acostumbrara al tamaño, mientras que con sus manos acariciaba los glúteos del menor.
āPor favor... MuĆ©vase...ā Pidió Jisung.
El mayor comenzó a moverse lentamente primero, entraba y salĆa de Ć©l tomĆ”ndolo de la cadera apretandolo un poco.
PodĆa sentir el sudor bajar por su rostro, el calor incrementaba aĆŗn mĆ”s en la habitación, y el placer ni que se diga.
āM-MĆ”s rĆ”pido...ā Pidió nuevamente el menor.
Minho obedeció empujĆ”ndose dentro de Jisung un poco mĆ”s rĆ”pido, lo podĆa escuchar gemir, ya no se estaba controlando, simplemente se permitĆa disfrutar de lo que sentĆa.
Comenzó a incrementar la velocidad un poco mĆ”s, Jisung arqueaba la espalda en busca de mĆ”s, Minho se empujaba mĆ”s rĆ”pido y mĆ”s profundo, pero parecĆa no ser suficiente para el menor.
āMĆ”s fuerte p-por favorā Pidió entre gemidos.
āDime exactamente lo que quieresā Le dijo Minho.
āFolleme tan fuerte como puedaā Pidió entonces.
Esas simples palabras fueron el punto débil del mayor, sin mÔs empezó a empujarse mÔs fuerte dentro de Jisung.
El menor no podĆa ni cerrar la boca, estaba casi que gritaba de placer, Minho no era la excepción, Ć©l tambiĆ©n estaba gimiendo y el sonido de sus testĆculos chocando contra los glĆŗteos de Jisung resonaba por la habitación.
Se empujó tan fuerte que Jisung gritó fuerte, fue entonces que se dio cuenta que habĆa alcanzado el punto dulce de Han, continuó con ese ritmo haciĆ©ndolo gritar mĆ”s.
āĀ”S-SEĆOR...!ā
āDi mi nombreā Le susurró a su oĆdo empujĆ”ndose mĆ”s adentro.
Jisung sentĆa que estaba punto de venirse, estaba retorciĆ©ndose de placer.
āĀ”AH...!ā Volvió a gemir.
āDi mi puto nombreā Ordenó metiendo su pene aĆŗn mĆ”s profundo, tocando el punto de Han.
āĀ”MINHO!ā Gimió al fin el menor.
Minho salió de Jisung solamente para voltearlo haciendo que quedase de espaldas contra el colchón, le abrió las piernas y volvió a introducir su pene aún mÔs fuerte haciéndolo gritar de nuevo.
No fue suave esta vez, se lo estaba follando tan duro de forma en la que se pudiera segurar que Jisung jamĆ”s olvidarĆa ese momento.
Con sus manos jugaba con los pezones erectos del menor que estaba hecho un manojo de gemidos.
Mientras se enterraba mĆ”s y mĆ”s dentro de Jisung, fue hasta su boca para comenzar a besarlo, Jisung lo aprisionó con sus piernas enredadas en su cintura y dejó sus manos sobre su espalda, ante el enorme placer que estaba sintiendo iba enterrando sus uƱas sobre la espalda de Minho, quien sólo gemĆa de placer ante la sensación.
āV-Voy a acabar...ā Avisó Jisung.
Minho comenzó a embestirlo mÔs fuerte entonces, y Jisung ya no pudo aguantar mÔs y se vino sobre su abdomen, Minho comenzó a masturbarlo para ayudarlo.
Minutos despuĆ©s tuvo que salir de Jisung pues tambiĆ©n habĆa acabado, mientras con su mano se ayudaba.
Una vez terminando, Minho se dejó caer a un lado de Jisung, ambos estaban sumamente cansados y extasiados de placer, habĆa sido maravilloso sin duda alguna.
Luego de un rato, Minho se puso de pie y fue hasta el baƱo, Jisung solo lo veĆa mientras intentaba regular su respiración, sentĆa sus piernas temblar aĆŗn.
Minho regresó con un trapo y comenzó a limpiar el abdomen de Jisung que estaba lleno de semen.
Cuando terminó dejó el trapo a un lado y volvió a un lado de Jisung, se acomodó de lado y se recargó sobre su mano para mirarlo mejor.
āĀæEstĆ”s bien?ā Preguntó Minho.
āEstoy mĆ”s que bienā Respondió el menor.
Ambos rieron, Minho se acercó un poco mÔs a Jisung para volver a besarlo, y por supuesto que el menor lo recibió gustoso.
Descubrió lo mucho que le gustaban los labios del mayor y no pensaba soltarlo.
āTodavĆa me siento caliente...ā Dijo Minho entre besos.
Jisung se separó de él para colocarse a horcajadas encima, Minho se permitió mirarlo mientras que con sus manos acariciaba sus piernas.
Rozó su pene contra el de Minho haciendo que el mayor comenzara a excitarse mÔs.
Se inclinó hacia el miembro del mayor para tomarlo con su mano y empezar a masturbarlo, Minho cerraba sus ojos dejÔndose llevar.
De su boca salió un ronco gemido cuando Jisung pasó su lengua por toda la longitud, viajó desde sus testĆculos hasta la punta quedĆ”ndose ahĆ para entonces comenzar a introducir todo el pene en su boca.
Minho tiraba la cabeza hacia atrÔs gruñendo ante el placer de sentir la boca húmeda de Han.
Jisung jugaba con su lengua en el glande del mayor, chupaba todo el pene metiendolo todo a su boca, como si de un dulce se tratara, mientras subĆa y bajaba se apoyaba con su mano para masturbarlo y darle mĆ”s placer, y lo estaba logrando.
Minho estaba casi tocando las nubes, Jisung era demasiado bueno con su boca, lo estaba haciendo sentirse sumamente satisfecho y lleno de placer, un placer que no habĆa experimentado jamĆ”s.
Jisung empezó a masturbarse tambiĆ©n al sentirse excitado igual, los gemidos roncos de Minho sonaban tan bien que lo hacĆan ponerse mĆ”s duro.
La boca de Jisung era un verdadero elixir, estaba seguro de lo mucho que soƱarĆa con ella a partir de ese momento en adelante.
āA-Ah... Jisung... Voy a venirme...ā Avisó.
El menor no se detuvo, continuó con su tarea, fue entonces que Minho ya no pudo aguantar mÔs y terminó dentro de la boca de Jisung, quien segundos después se vino también manchando las sÔbanas.
Minho miró a Jisung quien tenĆa las mejillas llenas, y lo vio tragar sin ningĆŗn problema su semen.
Tomó asiento entonces quedando de frente a Jisung quien nuevamente se habĆa subido a horcajadas sobre Ć©l y con su pulgar limpio las comisuras de la boca del menor.
āĀæEstĆ”s bien?ā Le preguntó nuevamente acariciando su mejilla.
Jisung asintió sonriendo, estaba demasiado bien, mejor que nunca en realidad.
Se acercó hasta el mayor para volver a besarlo, le gustó que mientras se besaban Minho consentĆa su mejilla con su pulgar, le gustaba la forma en la que lo besaba, suave, delicado, permitiĆ©ndole sentir a detalle sus labios, jugar con sus lenguas.
El sonido de un teléfono celular los hizo separarse, Minho apartó cuidadosamente a Jisung quien se quedó sentado en la cama mientras que el mayor iba a ver cuÔl teléfono sonaba.
Al encontrarlo y ver qué no era el suyo se lo pasó de inmediato a Han, quien contestó de prisa.
āĀæSĆ?ā
āAmigo, ya estamos en camino, llegamos en treinta minutosā Escuchó la voz de Jeongin al otro lado del telĆ©fono.
Jisung miró a Minho quien sólo lo miraba tambiĆ©n mientras se ponĆa su ropa interior y su pantalón.
āD-De acuerdo, aquĆ los espero...ā
āEspero que mi papĆ” no estĆ© aburriendote con sus historias del trabajoā Rió el menor.
āA-Ah no... Para nada...ā Mordió sus uƱas.
Minho tomó asiento en la orilla de la cama viendo atentamente a Jisung.
āĀ”Bien, nos vemos en un rato!ā
āAdiós...ā Colgó el telĆ©fono.
El mayor notó de inmediato que Jisung ahora se veĆa un poco preocupado.
āAmm... Jeongin dijo que ya vienen en camino, deberĆa vestirme...ā Le dijo al mayor.
Lee se puso de pie y le pasó a Jisung su ropa, el menor comenzó a vestirse en silencio y un poco lento pues estaba algo adolorido de las piernas y del trasero.
Una vez que ambos ya estaba vestidos y habĆan vuelto a la normalidad, decidieron bajar a la sala.
Sin embargo, en las escaleras, antes de llegar a la sala, Jisung tomó a Minho del brazo para detenerlo, el menor se sorprendió ante la acción.
āSeƱor Lee... Jeongin no se va a enterar de nada...ā Dijo.
Minho parpadeó un poco confundido, soltó una pequeƱa risita porque ahora podĆa ver que Jisung estaba un poco apenado.
Se acercó a él haciendo que su espalda se pegara al barandal, colocando sus manos sobre este aprisionando a Jisung entre ellas.
Lo miraba fijamente a los ojos, tan cerca de su rostro, el cual estaba rojo por la pena.
āNo hay nada de que avergonzarse Jisung... Lo deseabas tanto como yo y simplemente sucedióā Comenzó a decirle. āPor Jeongin no te preocupes, Ć©l no tiene por quĆ© saberloā Aseguró.
āRealmente disfrute cada momento...ā Confesó Jisung.
Minho lo tomó del mentón para entonces besarlo suavemente, y Jisung se dejó hacer.
āYo tambiĆ©nā Dijo ahora Minho separĆ”ndose un poco del beso.
Ambos se sonrieron entonces y continuaron su camino hacia la sala donde tomaron asiento en los sillones donde se encontraban en un principio.
El seƱor Lee habĆa sacado un tablero de Go para jugar con Jisung en lo que sus amigos llegaban.
Luego de varios minutos y varias rondas de juego, la puerta de la casa fue abierta dejando ver a los tres amigos de Jisung que al fin habĆan llegado.
āĀ”Jisung-ah!ā Exclamó Jeongin al entrar a su casa.
Minho y Jisung detuvieron su juego para ponerse de pie, Jeongin saludó primero a su amigo y luego a su padre con un muy fuerte abrazo.
DetrĆ”s del menor venĆa Hyunjin y Seungmin quienes tambiĆ©n lo saludaron y le ofrecieron una reverencia al mayor.
āĀæTe aburriste?ā Preguntó Jeongin a Han.
āClaro que no, la pasamos muy bien, Āæverdad?ā Respondió el seƱor Lee.
āA-Ah sĆ, jugamos muchoā Dijo Jisung sonriendo.
Jeongin le sonrió a su padre en señal de agradecimiento.
āBien, es hora de irnos entonces, llegaremos tarde a la pelĆculaā Dijo Hyunjin.
āSĆ, esperenme en el auto, irĆ© por mi mochilaā Avisó Jeongin.
Hyunjin y Seungmin se despidieron del mayor para salir de la casa hacia el auto, mientras que Jeongin subió de prisa a su habitación.
Jisung recogió sus cosas y estaba por salir pero Minho lo detuvo de pronto.
āEsto no fue una experiencia para matar la curiosidad, lo sabes, Āæno?ā Le preguntó en voz baja.
Jisung parpadeó confundido, realmente Ć©l pensaba que despuĆ©s de ese dĆa no volverĆa a ver al seƱor Lee por lo incómodo que podrĆa resultar para ambos, ademĆ”s de que no podrĆan tenerse como quisieran.
AĆŗn asĆ, asintió como respuesta porque de su parte fue mĆ”s que eso.
āMe deseas...ā Jisung volvió a asentir. āTanto como yo a ti...ā Se acercó un poco mĆ”s.
Jisung podĆa sentir la adrenalina de saber que Jeongin podrĆa bajar en cualquier momento, y si hacĆan algo que no debĆan podrĆan ser descubiertos, pero aĆŗn asĆ no se alejaba, porque la simple cercanĆa de ese hombre era demasiado para Ć©l.
Minho le extendió una hoja de papel que estaba doblada, Jisung la tomó entonces.
āSi sabes guardar bien un secreto podemos tenernos las veces que quieras...ā Le susurró en su oĆdo. āCuando me necesites ahĆ estarĆ©...ā Dijo.
Jisung lo miró entonces y Minho lo volvió a besar rÔpidamente, un beso fugaz que lo dejó con ganas de mÔs.
āSolo tienes que pedirloā Finalizó Minho para despegarse de Ć©l.
Segundos después Jeongin bajó corriendo de las escaleras con su mochila en mano.
āCreĆ que estabas en el autoā Le dijo a Jisung.
āTe estaba esperandoā Dijo Jisung.
āSi tĆŗ lo dices...ā Dijo el menor para ir hasta su padre y volver a abrazarlo. āLlego en la tarde papĆ”ā Le decĆa.
Jeongin se despidió de su padre y Jisung también lo hizo con una reverencia, para entonces ambos menores salir de la casa hacia el auto mientras que Minho los miraba irse desde la puerta.
Jisung, ya en el auto y mientras que se preparaban para irse, veĆa a lo lejos la figura del hombre aĆŗn en la puerta, una pequeƱa sonrisa se dibujó en su rostro al recordar cada toque, cada beso, cada momento vivido en aquella habitación.
āĀ”Listo, vamonos!ā Anunció Hyunjin encendiendo el auto.
Sin mƔs, comenzaron a avanzar y a alejarse de la casa de Jeongin.
Mientras que sus amigos jugaban, platicaban y cantaban, Jisung solo los escuchaba sin poder dejar de pensar en el seƱor Lee.
De verdad que sentĆa un poco de pena porque se trataba del papĆ” de Jeongin, pero en serio no entenderĆan lo mucho que deseaba a ese hombre.
Definitivamente querĆa verlo cuantas veces fueran posibles, no le importaba si tenĆa que esconderse o si todo era secreto, solo querĆa tenerlo.
AsegurĆ”ndose que sus amigos no lo vieran, sacó la nota que el seƱor Lee le habĆa dado antes de irse, la abrió poco a poco y entonces la leyó.
En ella venĆa un nĆŗmero telefónico el cual supuso de inmediato que era el de Ć©l, tambiĆ©n habĆa una dirección escrita donde suponĆa serĆa su lugar de encuentro, y al final venĆa escrito "solo tienes que pedirlo".
Con una sonrisa en su rostro dobló nuevamente aquella hoja y la guardó en su bolsillo.
SĆ, por supuesto que lo pedirĆa una y otra vez.
Todo en secreto.