Bad Feeling

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Summary

En una época como esta, la medieval, era difícil sobrevivir día tras día sobre todo siendo mujeres como ellas. Una, una bruja prófuga acusada de herejía y hechicería pero que hasta la fecha, nadie la había vuelto a ver ni oir de ella. La otra chica, por su parte, huérfana y sin pasado, siendo una máquina de matar ¿qué podrían tener en común dos personas completamente distintas? Pues, la respuesta era más que simple, las dos estaban dispuestas a todo para no morir en la hoguera, no importaba lo que tuvieran que hacer con tal de lograrlo, ni derramar sangre ni matar a la mujer a la que más amaban.

Genre
Fantasy/Romance
Author
Nyu
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo cero + presentación.

Lea Azose








No hay que separarnos ¿me lo prometes?” la chica de cabello rubio degradado se giro y sonrió. “Descuida, no me iré a Ningún lado ******”


Abrí los ojos de inmediato, de nuevo el mismo sueño de siempre pero... ¿Por qué se me hace tan conocido ese rostro? No lo recordaba.


“Oye, Ariel, vistete. Recuerda que es ese día.” mire de reojo el calendario clavado en la puerta, solo suspire con cierto fastidio antes de levantarme y caminar hasta la puerta.


“Me llamó Lea y créeme, lo sé Rosetta.”


Me tuve que dar una ducha algo rápida antes de vestirme, tomar mi guadaña y bajar por la larga e infinita escalera de caracol que con cada paso me sentía más irritada.


“¿Dormiste bien, Ariel?” se escuchó una voz masculina que de inmediato me puso más molesta de lo habitual.


“Dereck, no tienes que hacerte el bueno solo porqué nos obligan a hacer esto. Tú has tu parte y yo haré la mía y cuanto antes acabemos esto, mucho mejor.” respondí con frialdad al castaño de ojos carmesí que parecía sentirse incómodo ante mi actitud.


Esto solo era una órden, una órden que debíamos seguir al pie de la letra si queríamos sobrevivir a la hoguera al menos por un día más.


“¿Dónde quieres ir? Debe ser un lugar donde merode varia gente.” no pude evitar poner los ojos en blanco por un momento antes de tener que apoyarme en mi guadaña, no otra vez.


“¡Bruja, bruja!” una plaza repleta de gente apuntaba a una joven chica que solo se cubría la cara, parecía ser una ratera. “¡Quemenla, es una hereje!” se oían los gritos de fondo cuando una voz vocifero y se posicionó por sobre todas las otras voces. “¡¿Y quiénes sois vosotros para juzgarla?! ¡El que este libre de pecado lance la primera piedra pero aquí no veo al que deba de tirarla, todos sois pecadores y no por un error os han quemado en la hoguera! ¡Ella esta bajo mi responsabilidad y el qué tenga algo que decid, pues, que de un paso en frente y me lo diga a la cara!”


“¡Lea, Lea reacciona!” apenas pude reaccionar cuando me di cuenta que yacía en el suelo con mi guadaña tirada a un lado y siendo sujetada por Dereck quien se mostraba serio. “¿Qué viste? Habla.” lo dude por un minuto antes de levantarme como pude y sin inmutarme pronuncié.


“Creo que la plaza es una buena zona para hacer esto.” tomé mi guadaña y salí lo más pronto posible de esa torre donde llevaba ya veinte años viviendo a cambio de mi cuerpo y mis servicios.


“¡No deberías usar eso solo para estupideces como esta! ¡Usalo para cosas serías, Azose!” no pude evitar alzar mi guadaña contra su garganta en pleno campo de entrenamiento de la Academia y presionar levemente su cuello con la misma.


“Nunca te dije que vi así que no hables sin saber, tampoco seas hipócrita porqué tu lo usas cada que se te antoja y para finalizar esto, al menos por hoy nos deberíamos de tolerar si quieres que el plan de aparentar ser la 'parejita perfecta de la Academia' resulte y ninguno de los dos acabe ardiendo en la hoguera ¿entiendes o te debo deletrear como si fueras un pueblerino analfabeto de cuarta?” dije en tono mordaz que pareció molestarlo pero, en el fondo, ambos sabíamos que yo tenía la razón y que este no podría decir nada en contra de eso.


Ambos caminamos con un notorio aire de molestia hasta la entrada de la Academia donde, tras dar nuestros números y nuestra credencial, nos dieron el permiso con dinero para poder fingir bien este estúpido plan.


“¿Por qué me dan dinero solo a mi y no a tí?” dijo con molestía Dereck antes de guardar las monedas de oro y plata en su bolsillo.


“Se vería más real que tu me invites a comer o compres cosas a que paguemos por separado, da una imagen más idealista de nuestra relación y a su vez da una imagen realista para los pueblerinos.” respondí con simpleza hasta que llegamos a la plaza central del pueblo que fue donde realmente empezamos nuestra actuación.


Tuve que aguantar el hacer y recibir comentarios melosos y sentir sus manos sobre mi brazo o cadera hasta que ví una caravana que llamó mi atención aunque no entendía porqué me interesaba tanto.


“¿Nunca habías visto un espectáculo de trovadores, Querida Lea?” notaba el tono de molestia en su voz, por muy oculta que estuviera.


“Pues...” no pude terminar cuando, mi visión se cumplió.


La rubia que había visto yacía en el suelo siendo golpeada y le gritaban improperios a lengua suelta, pude notar como le salía algo de sangre de sus heridas y a su vez que ella tenía un monedero de cuero apegado al pecho evitando como podía que el hombre gordo y calvo se lo quitará.


“¡¿Y quiénes sois vosotros para juzgarla?! ¡El que este libre de pecado lance la primera piedra pero aquí no veo al que deba de tirarla, todos sois pecadores y no por un error os han quemado en la hoguera. Ella esta bajo mi responsabilidad y el qué tenga algo que decid, pues, que de un paso en frente y me lo diga a la cara!” de manera inmediata, mire a la caravana donde una albina de ojos Rubí proclamaba las palabras y se acercaba a la niña. “¡Ella viene con nosotros, le habíamos enviado a comprar unas cosas para los trovadores y usted, señor, no tenía derecho a tratar de robarle ¿o es que carece de dignidad humana?! Pobre de la mujer que deba aguantar a tal bestia en cuerpo de humano, por mi, el brujo es otro pero en alma. Emy, vuelve a la caravana, yo me haré cargo de las compras ¿si, pequeña?” dijo con una aire tan natural y maternal que, una vez mire de reojo a Dereck, no pudimos evitar soltar un suspiro y acercarnos a la albina. La cita había acabado y ahora, debíamos empezar una investigación con interrogatorio incluido.








𝙽𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎: 𝙻𝚎𝚊 𝙰𝚛𝚒𝚎𝚕 𝙰𝚣𝚘𝚜𝚎

𝙴𝚍𝚊𝚍: 𝟸𝟻 𝙰𝚗̃𝚘𝚜

𝙿𝚎𝚜𝚘: 𝟼0 𝚔𝚒𝚕𝚘𝚜

𝙰𝚕𝚝𝚞𝚛𝚊: 𝟷,𝟼𝟸

𝙾𝚏𝚒𝚌𝚒𝚘́: 𝙲𝚊𝚣𝚊𝚍𝚘𝚛𝚊 𝚍𝚎 𝙱𝚛𝚞𝚓𝚊𝚜

𝙰𝚕𝚒́𝚊𝚜: 𝙽° 𝟶𝟶𝟷

𝙵𝚎𝚌𝚑𝚊 𝚍𝚎 𝚌𝚞𝚖𝚙𝚕𝚎𝚊𝚗̃𝚘𝚜: 𝟷𝟹 𝚍𝚎 𝙹𝚞𝚕𝚒𝚘








Tea Ángel








“Entonces ¿cúal es el plan?” dije con entusiasmo viendo a el pequeño grupo del que iba acompañada en la caravana.


“Mi señora, ¿cómo puede estar tan... Tranquila? ¡Esto es un trabajo suicida, usted ni siquiera debería estar aquí!” mire de reojo a Emy, era una aprendiz de sacerdotisa prodigio pero...


“... Te falta valentía, coraje, piensalo así pequeña Emy. Nosotros llegando al aquelarre con todos los brujos y brujas atrapados en el calabozo con una cita programada con la hoguera y ¡por si fuese poco, la cabeza de ese demonio de cuarta y de la perra traidora en nuestras manos!” apenas pronuncié eso, sentí parte de mi sangre estremecerse pero no le dí importancia. El cuerpo era mío al fin y al cabo y ella lo sabía perfectamente.


“¿Sabe que podría mejorar eso, majestad?” dijo con tono mordaz el que se suponía era mi ayudante hasta que el árbol eligiese a uno permanente. “Ejecutar a los traidores de la sangre que hay en esta tierra.” soltó sin más.


“Sabéis muy bien que no tenéis permitido hacerlo, si osan a desobedeced, yo misma los mataré a ustedes ¿os a quedado claro?” dije con un tono más frío y cortante, el mismo tono que ella usaba cuando, en su momento, gobernó a mi pueblo tal cual lo hacía yo ahora.


Un rayo de luz cian golpeo mi frente y una voz, varonil pero aguda, se escuchó en mi cabeza con total claridad. ‘Si me permite, su majestad, la pequeña Emy tiene razón. Es un plan suicida tomando en cuenta donde planeamos infiltrarnos.' solo pude suspirar y subirme sobre la pequeña mesa que yacía en el centro de aquel cuarto donde habíamos seis personas discutiendo.


“Os recuerdo que yo soy la matriarca del aquelarre Gwyar, soy la gobernante del sur de este país, he doblegado a mis enemigos con solo mi presencia, soy la sucesora elegida por el árbol de Gwyar para seguir con lo que la sangrienta Lara dejó tras su derrota, soy la bruja más fuerte y poderosa de los últimos cuarenta años, varios aquelarres poderosos han venido a pedirme ayuda o cobijó de los cazadores y soy la única bruja en siglos que a logrado someter a criaturas como los elementales para tenerlos a mi merced. Con todo esto ya dicho, decidme, ¿en serio creéis que un par de mocosos cazadores sean rivales para mi, la líder de Gwyar, la condesa sangrienta o, más conocida como, el Ángel de la muerte?” se hizó un silencio sepulcral en el cuarto cuando terminé de hablar y, la pequeña Emy que ocuparía el puesto de Chimiko dentro del aquelarre soltó una exclamación de sorpresa ante toda mi declaración. “Eso pensé, en vista de que ustedes no tienen ni la confianza ni ideas, les diré mi plan. Dos de nosotros tendrán que seducir a dos cazadores para poder entrar a su base y...”


“...Y traer al traidor de la sangre.”


“No te permito que hables así de mi hermano, Abraham, pero sí, ese será nuestro último paso primero debemos identificar a todos los brujos de este pueblo y de eso, también se harán cargo dos con la ayuda de nuestro traidor favorito.”


“¿Quién, mi señora? Si solo somos seis.” todos la miramos con ternura antes de que yo sacará entre los baúles un libro de portada muy particular que hizo a todos estremecer.


“Con la ayuda de nuestro gran traidor, Heinrich Kramer en 'El martillo de las brujas' y tomaremos solo lo que él dijo, después de todo, él también creció en uno de los aquelarres más prestigiosos de la época antes de llevarlos a la extinción.”


Puse suavemente el manuscrito sobre la mesa para que lo evaluaran mientras yo preparaba la excusa perfecta para evaluarlos.


“Mi señora, si me permite ¿quiénes serán los encargados de tal trabajo?”


“Pues, Abraham y Andy se encargaran de los cazadores. Tú y Elisa se encargarán de descubrir a los brujos y por último, Marcus y yo nos encargaremos del demonio.” concrete mi decreto y se formó un silencio en todo el cuarto.


“P-pero, m-mi señora ¿yo cómo podría hacer eso? S-solo soy una aprendiz de Chimiko. Elisa y los demás estan más capacitados que yo...” dijo con claro pesar.


“Te subestimas tú misma Emy.” proclamó Elisa en tono de aprobación al enterarse de quien iba a ser su compañera. “No cualquier brujo es elegido como Chimiko y menos a tu edad, me arriesgaría a decir y en presencia vuestra, majestad, que eres igual de talentosa que vuestra matriarca.”


“De momento, irás a comprar cosas como pinturas o antifaces y ante la más mínima sospecha o detalle que consideres importante, nos dices ¿si?” le dí una bolsita de cuero con algunas monedas de oro y la hice salir pero sin quitarle la vista de encima “Debemos tener cuidado, los cazadores también se guían por ese libro.”


Apenas oí los abucheos, salí y deje que ella tomará el control de mis palabras, la ira se apodero de mi ser y apenas pude darme cuenta del error de dejarme llevar, solo me percaté del mismo error cuando los oí y sentí esa ola de poder demoníaco que sentí repentinamente a mis espaldas.


“Disculpe, señorita, tenemos que hacerle algunas preguntas.” dijo el castaño mientras la de cabello púrpura oscuro alzaba la guadaña frente a mi rostro.








𝙽𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎: 𝚃𝚎𝚊 𝙽𝚎́𝚕𝚒𝚍𝚊 𝙰́𝚗𝚐𝚎𝚕 𝙰𝚍𝚊𝚝𝚝𝚘

𝙴𝚍𝚊𝚍: 𝟸𝟻 𝙰𝚗̃𝚘𝚜

𝙿𝚎𝚜𝚘: 𝟼𝟸 𝚔𝚒𝚕𝚘𝚜

𝙰𝚕𝚝𝚞𝚛𝚊: 𝟷,𝟻𝟾

𝙾𝚏𝚒𝚌𝚒𝚘́: 𝙻𝚒́𝚍𝚎𝚛 𝚍𝚎𝚕 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚊𝚛𝚛𝚎 𝙶𝚠𝚢𝚊𝚛

𝙰𝚕𝚒́𝚊𝚜: 𝙻𝚊 𝙲𝚘𝚗𝚍𝚎𝚜𝚊 𝚂𝚊𝚗𝚐𝚛𝚒𝚎𝚗𝚝𝚊/ 𝙰́𝚗𝚐𝚎𝚕 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚎𝚛𝚝𝚎.

𝙵𝚎𝚌𝚑𝚊 𝚍𝚎 𝚌𝚞𝚖𝚙𝚕𝚎𝚊𝚗̃𝚘𝚜: 𝟸𝟻 𝚍𝚎 𝚂𝚎𝚙𝚝𝚒𝚎𝚖𝚋𝚛𝚎








𝙽𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎: 𝙳𝚎𝚛𝚎𝚌𝚔 𝙿𝚊𝚝𝚛𝚒𝚌𝚔 𝙿𝚎𝚖𝚋𝚎𝚛𝚝𝚘𝚗

𝙴𝚍𝚊𝚍: 𝟹𝟶 𝙰𝚗̃𝚘𝚜

𝙿𝚎𝚜𝚘: 𝟾0 𝚔𝚒𝚕𝚘𝚜

𝙰𝚕𝚝𝚞𝚛𝚊: 𝟷,𝟿𝟺

𝙾𝚏𝚒𝚌𝚒𝚘́: 𝙲𝚊𝚣𝚊𝚍𝚘𝚛 𝚍𝚎 𝙱𝚛𝚞𝚓𝚊𝚜

𝙰𝚕𝚒́𝚊𝚜: 𝙽° 𝟶𝟺𝟾

𝙵𝚎𝚌𝚑𝚊 𝚍𝚎 𝚌𝚞𝚖𝚙𝚕𝚎𝚊𝚗̃𝚘𝚜: 𝟷𝟾 𝚍𝚎 𝙽𝚘𝚟𝚒𝚎𝚖𝚋𝚛𝚎