Douma,enamora al príncipe || Kny

Summary

Akaza quien había perdido a su padre estaba destinado a hacer rey de su legítimo reino, quedaban 6 meses para que cumpla sus 18 años y así poder ser rey de una vez, aunque en esos meses algunas personas llegarán al palacio con objetivos maliciosos. Douma quién trabajaba para Muzan un criminal reconocido, tenía una simple misión, misión que concreto al revés, él había caído antes que el príncipe. Au Alternativo al canon.

Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1

Akaza, el príncipe de uno de los reinos más poderosos había perdido a su querido padre, quien claramente era el rey, ahora quedaría a cuidado de sus sirvientas y guardias más leales, todos estuvieron de acuerdo a esperar al cumpleaños de Akaza para luego hacerlo rey, aún tenía 6 meses para poder disfrutar de su vida con más libertad ya que luego tendría más ocupaciones, también tendría que pensar en conseguir pareja cosa casi imposible para él pero debía hacerlo, debía dejar herederos al trono ¿verdad?.


Esas semanas habían llegado nuevo personal al castillo, entre ellos estaban kokushibo, Douma y Muzan, quienes eran unos criminales encubiertos, querían las riquezas del lugar, bueno Muzan no pensaba compartir pero necesitaba ayuda, egoísta pero que se le iba a hacer, llegaron al castillo con identidades nuevas, su principal misión era la más difícil y no era precisamente robar el dinero o la riqueza, era ejecutar el plan.


─¿Por qué yo debo enamorar al príncipe?


─Yo tengo casi 50 años.... Y este ─ Dice señalando a kokushibo ─ Este la única muestra de amor que tuvo fue de su familia


Un silencio incómodo se formó en su habitación, ahora como eran empleados del castillo tenían una habitación para ellos tres, kokushibo solo miró para otro lado y Muzan suspiro.


─Bueno, vos hace que si lo quisieron en su familia


─¿como se supone que voy a enamorar a un príncipe?, yo sabía que debían traer a Daki aquí...


─Ni la menciones, me cae mal esa niña...


─Douma, ¿quieres el dinero si o no?


─Claro que si kokushibo


─Entonces busca la manera para enamorar al príncipe y que te de el dinero de una forma amable


Douma solo asintió con su cabeza, luego salió de la habitación y fue en busca del príncipe para su gran suerte tenía que ser su sirviente personal, al verlo trató de sacarle algo de conversión mientras limpiaba la habitación de Akaza.


─Deja de hablar y sigue con tu trabajo, cuando quiero que hables te diré


─Si majestad...


Douma solo volteo sus ojos mientras seguía limpiando, él sabía que tenían que haber llevado a Daki o bueno, Ume su verdadero nombre, ¿como iba a enamorar a un rey? Literalmente no sabía nada de eso, además de que jamás sintió amor por alguien o algo, eso empeoraba todo y sin contar que era hombre, más difícil aún, ¿una relación así estaba bien? No lo sabía a ciencia cierta.


En todo el día no logro nada, Akaza se mantenía alejado y frío, aunque era lógico hace nada había perdido a su padre, la única familia que le quedaba, supuso que debía esperar a otro momento para intentar conquistar su corazón, ahora necesitaba procesar todo.



Unas semanas después Douma empezó a hablar un poco más con el príncipe, había estado recibiendo ayuda de kokushibo a la hora de sacar sus encantos con el príncipe Akaza, aunque este seguía con su tono frío y distante supuso que sería así el chico.


─Majestad....¿Desea algo?


─Si, que te calles un rato Douma...


Ambos chicos empezaron a caminar en silencio en los enormes pasillos del lugar, Douma quería hablar, necesitaba cumplir ese objetivo rápido o mínimo lograr algo pero si seguían así no iban a avanzar ni para atrás ni para adelante, el rubio suspiro mientras seguía al futuro rey por el lugar.


─Bien douma... Luego necesito tu ayuda, ahora que eres mi sirviente personal deberás hacer lo que diga


─Claro que si majestad...


─Esta noche me ayudaras a escapar del castillo


Si, el príncipe estaba loco y muy sacado de onda, Douma solo lo miró con cara de estúpido claramente no entendió porque tal petición.


─Quiero ir a una fiesta que hará el pueblo esta noche, pero si pido permiso no me dejaran... Asique pienso ir solo, bueno, contigo


Douma solo acepto, no tenia más ocupaciones realmente solo sonrió, tenia una oportunidad perfecta para empezar a acercarse al chico, eso era bueno demasiado bueno, solo necesitaba que ningún guardia o lo que sea descubran el plan, sino todo se iría a la mierda.



En la noche Douma e Akaza bajaron por el balcón de la habitación de Akaza, luego evitando a los guardias con bastante dificultad llegaron al pueblo, una fiesta con música y bastantes colores se hizo presente ante sus ojos, Akaza sonrió ante todo aquello, empezó a comprar cosas que claro iba a llevar Douma, aunque esté no se quejaba después de todo era su trabajo. Douma se empezaba a aburrir, después de todo había nacido en esos barrios y eso lo vivía año con año, aunque al ver a Akaza tan alegre supuso que jamás había vivido algo así, sólo decidió quedar callado ante toda situación, hablaba si Akaza le hablaba o para cosas importantes; necesitaba sacar algún tema para hablar, pero el joven rubio no sabía de qué hablarle ya que el menor ignoraba sus palabras u contestaba de manera fría, decidió darse por rendido, diría que cambien de personal para dicha misión, las cosas con Akaza eran difíciles, demasiado.


A la media noche empezaron los fuegos artificiales, Douma llevó a Akaza al techo de un casa bastante alta para que pudiera ver todo mejor, el rubio disfrutaba del espectáculo era algo que cambiaba según los años, sus colores, formas y incluso sonidos.


Por otro lado estaba Akaza, quien miraba el cielo con atención, el espectáculo le parecía hermoso además de eso le traía recuerdos, hermosos y tristes a su vez, solo dio una sonría al cielo para que luego unas pequeñas lágrimas salieron de sus ojos color amarillo, Douma se dio cuenta de esto y le ofreció un pañuelo, siempre con respeto después de todo era un príncipe.


Akaza tomó el pañuelo y se secó las lágrimas, luego escucho una pregunta típica pregunta "¿Por qué lloras?", fueron las palabras de Douma hacia Akaza, éste sólo suspiro para luego empezar a contar su historia de amor adolescente. Cuando tenía 14 años conoció a un chica hermosa, a la cual siempre llevaba a ver los fuegos artificiales a la azotea del castillo, ya que le gustaban mucho, Akaza comentó que planeaba casarse con ella al ser ambos mayores pero algo pasó, una desgracia pasó.


En el reino de dicha chica hicieron una matanza para poder tomar parte del territorio de dicho reino, unos hombres encontraron a la pequeña chica y la mataron sin piedad alguna, desde ese día empezó a hacer más frío, solo le quedaba su madre ya que su padre no solía tener tiempo; vaya sorpresa se lavo Akaza al saber que su madre murió de un infarto al corazón, todo le salió mal pero los fuegos artificiales lo hacían sentir un poco mejor.


Douma solo intentó ayudar con su gran pesar, al ver que el chico volteo sonrió levemente, su plan parece que empezaba a funcionar, ya empezó a contarle cosas de su pasado si seguía así podría llegar a algo más, después de todo parece que seguiría con su trabajo de enamorar al joven, suena egoísta aprovecharse de tal debilidad del muchacho, pero así era su trabajo, así era su misión, además de que él quería el dinero no el amor del futuro rey ¿verdad?.


─Douma debes apurar los trámites con Akaza...ya van a ser 3 semanas qué estamos aquí, no has avanzado nada con enamorar al príncipe


Muzan nuevamente se estaba quejando, Douma solo escuchaba, sentía bastante precisión en él al tener una misión tan importante ¿pero que podía hacer?, Akaza era re difícil de conquistar, solo se quedó escuchando la conversación que Kokushibo había iniciado con Muzan.


─No presiones a Douma...es difícil enamorar a alguien y más en esas condiciones, ambos son hombres y no hablamos de cualquier hombre... Habanos del futuro rey, que es peor todavía, a eso sumale que perdió al amor de su vida anteriormente...


─Si tan difícil es entonces intenta enamorar a Akaza también... Así nos iremos rápido de aquí, No quiero seguir aguantando ordenes de nadie y menos limpiar


─¿Y tú crees que nosotros queremos eso también?, estamos aquí con el mismo objetivo... Deberías poner más de tu parte


Mientras ambos adultos empezaban s discutir Douma escucho la puerta de la habitación, fue a abrir y era uno de los guardias del lugar, Akaza quería la presencia de Douma en sus aposentos reales. Kokushibo y Muzan se miraron extrañados, eso solamente pasaba con mujeres claramente y cuando iban a tener un encuentro, y no amistoso precisamente.


─Douma tu ve tranquilo, yo haré parte de tu trabajo


Kokushibo miro a Muzan para luego suspirar, Douma solo salió de la habitación para dirigirse a los aposentos ya mencionados, al llegar le abrieron la puerta, el rubio solo entró e hizo una reverencia ante el futuro rey, quien lo miró con una leve sonrisa.


─Douma, necesito un favor tuyo


─Dígame Majestad, ¿en qué puedo ayudarle?


─Me entere que un grupo de hombres quiere entrar al castillo para robar el dinero del palacio...


─Uh...¿Y en que puedo ayudarte?, no comprendo majestad, no soy guardia ni nada de eso solamente soy sirviente


─Lo sé, pero hasta ahora eres con el que más confianza he tomado, asique quiero que seas mi acompañante las 24 horas del día


─¿Disculpe?


─Así es, vas a estar conmigo las 24 horas del día y si sabes algo sobre los demás sirvientes me dices, ¿bien?


─Claro que si... Majestad


Muzan al saber dicha noticia se puso feliz, aunque debía tener más cuidado, no sabían cómo supieron sus planes pero ya estaban más cerca de lograrlo. Douma pasó de usar ropa simple a rompa más elegante, sus ropas nuevas ahora combinaban con las de Akaza al ser su sirviente personal ahora.



Paso un mes desde que Douma empezó a tratar con Akaza más seguido, ambos empezaron a tener una relación mucho más cercana y eso le servía a Muzan, a Kokushibo y obviamente a Douma mismo, Akaza solía tener bastante estrés con el tema del ser el futuro rey, había muchas cosas las cuales aprender y mucho para una sola persona todo era nuevo para él, nunca imagino tener dicho cargo tan temprano, las cosas se las había imaginado diferente.


Luego de un día bastante largo Akaza fue hacia sus aposentos allí lo esperaba Douma, con comida, un baño preparado para él y demás cosas para su comodidad total, ahora tenía más trabajo que antes y era demasiado obvio,ese puesto no era para cualquiera. Akaza se quito la ropa superior y se acostó en su cama, Douma solo miraba en silencio hasta que el príncipe habló sin más.


─Douma, hazme un masaje, me duele bastante la espalda


Douma no dijo nada, aunque habían especializados en eso solo tomo algunas cremas indicadas por el mismo Akaza y empezó a hacer los masajes, con mucho cuidado y dando lo mejor de sí mismo para complacer al futuro rey.


─Majestad...¿No quiere que llame a un especialista?, no creo ser bueno en esto


─No te preocupes por eso Douma, no quiero ver a nadie hoy... Solo puedo soportar tu presencia, asique continúa lo haces bien


Douma sonrió levemente al escuchar sus palabras, ni siquiera su jefe lo soporta, entonces eso era bueno ¿verdad?, solo siguió con lo suyo, poco a poco iba avanzando aunque no sabía cómo enamorarlo, necesitaba ayuda más "especializada, en esa área y sabía a quien llamar, aún le quedaban bastante meses para conseguir el dinero, sólo necesitaba planear todo correctamente y todo saldría bien o eso quería creer él, no quería hacer enojar a Muzan, nadie quería verlo enojado y era demasiado obvias las razones de aquello.


─Esta noche te quedaras aquí, Douma


─¿Disculpe?


─Como oíste, como eres mi sirviente personal no puedo dejar que andes mezclado con los demás siempre...ademas esta noche necesito tu ayuda


Douma se sonrojo levemente, varios pensamientos llegaron a su mente y no pensamientos puros exactamente, rápidamente borro esos pensamientos de su estúpida mente y sonrió nervioso.


─C-Claro majestad, todo lo que usted guste...


Douma tenía sus pensamientos más impuros en esos momentos, ¿para que quiere su ayuda y más en la noche?, sólo intento relajarse pero ver a Akaza con poca ropa no ayudaba para nada, solo intento enfocarse en como enamorarlo y conseguir esa fortuna rápido.


Ya había pasado un mes, un mes donde Douma y Akaza se hicieron más cercanos que antes, Douma siendo la mano derecha de Akaza y el más leal sirviente se ganó rápidamente la confianza del próximo rey. Muzan estaba contento con el resultado, aunque faltaba para llegar al verdadero objetivo, las riquezas de Akaza y así irse de aquel lugar lo más rápido posible.


Douma conocía todo lo de Akaza y tenía voz y voto ante los demás sirvientes, Akaza le había dado poder de más y eso era útil para Muzan, aunque no sabía cómo Douma logró tanto estaba feliz con el resultado que se logró, hasta ahora todos los sirvientes del lugar odiaban al rubio por su sentir de superioridad, aunque claramente era superior a ellos en poder, eso no le quita el hecho de que sea un simple sirviente del futuro rey.


─Majestad ─ Dice Douma mientras hacía una reverencia.


─Dime Douma, debo hacer algunas cosas


─Majestad...debo decirle algo muy importante ─dice el chico con un tono de tristeza, aunque sin exagerar, recordaba que era hombre.


─¿Qué pasó?


─Una de sus criadas intentó matarme, quiso arrebatar mi vida por meros celos


─¿Celos? ─ Dijo dudoso el príncipe.


─Así es majestad, sus criadas y criados me tienen celos porque usted me eligió como su mano derecha, majestad, enserio tengo miedo...intentaron matarme, ¿que podrían hacerle a usted?


─¿Yo que tengo que ver?


─Usted me eligió, es claro que van a estar enojados con usted también... Yo no quiero que le pase nada majestad


Akaza solo suspiro, hizo una seña a Douma para que lo siguiera y así ir con la culpable, al encontrarla Akaza llamó a unos guardias para que la maten sin piedad alguna y sin derecho a explicarse. Lo que realmente había sucedido era que aquella chica de apenas 16 años de edad, había escuchado el plan de Douma y los demás, Muzan pidió que se encarguen de ella y el rubio tuvo que ponerse en marcha antes de que aquella chica hiciera algo.


Muchas personas del lugar empezaron a sospechar sobre una relación entre Akaza y Douma, después de todo, Akaza movía cielo y mar por aquel chico, algo demasiado extraño si fuera una chica seria algo aceptable, pero estaban hablando de un hombre. Akaza realmente se sentía confundido, creía que era la compañía del chico que le afectaba ya que estaban 24/7 juntos y compartían momentos demasiados íntimos, Douma vio y ayudaba a dormir al futuro rey, cosa que no cualquiera haría o tendría el honor de hacer, al igual que verlo llorar, nadie, jamás podría ver a un príncipe llorar, pero Douma lo hizo y logró ayudarle en todo momento, Akaza creía que aquello era amor, aunque fuera errado dicho sentimiento.


Por otro lado estaba Douma, quien hacía todo para enamorar al futuro rey o mínimo confundirlo con sus propios sentimientos, regalando flores, chocolates y momentos divertidos era como empezaba la cosa, luego cuando debía hacerle masajes a Akaza hacia movimientos o toques que tenían una doble sensación en Akaza, algo que hacía desear más de Douma, pero debía comportarse. Todo parecía ir normal, hasta que una noche Akaza le pidió a Douma un baile, un baile privado y eso solamente se le pedía a chicas del harem del lugar, Douma se sentía extraño, pero debía completar la misión a cualquier costo.


Al llegar la noche Muzan he kokushibo consiguieron un traje bastante revelador para Douma, el rubio se lo puso, se coloco algo por arriba y se dirigió hasta los aposentos de Akaza. Al llegar Akaza solo lo recibió y le ordenó bailar, de una buena vez, Douma sólo se quito lo que cubría su traje y cuerpo, dejando a un Akaza con mejillas sonrojadas. Douma empezó a bailar lo mejor que podía, ¿como sabía bailar?, pues, él le enseñó a la pequeña Ume a bailar para lograr algunas cosas, asique tenía experiencia de más.


El baile de Douma llamaba la atención de Akaza en todos los sentidos, la cintura del chico, su cuerpo bastante marcado y trabajado, era algo que volvía loco al príncipe, aunque Douma no sólo logró cautivarlo con su casi perfecto cuerpo, sino que también con su mirada, aquella mirada que atrapan a cualquier persona y más con aquellos colores llamativos, color arcoíris.


Al terminar el baile Akaza pidió a Douma que se acerque, el chico claramente hizo caso al estar al lado del príncipe, este se puso a la altura del rubio para darle un beso en los labios, Douma no entendía porque todo pasaba así de rápido, pero al separarse del beso recibió una disculpa de Akaza. Douma, tomo sus cosas se tapó nuevamente y salió de los aposentos, Akaza solo suspiro, aquel beso se sintió bien, se sintió diferente, se sintió genial, para él, la perfecta definición de amor era lo que estaba sintiendo en esos momentos, o tal vez solo quería llenar ese vacío dentro suyo con él, el único que hasta ahora conocía todo de el mismo.


Akaza sólo se acostó mientras pensaba en que hacer con ese sentimiento, porque claramente no iba a hacer aceptado por nadie, pero un dolor lo sacó de sus pensamientos, un pequeño problema hormonal empezaba a notarse, asique decidió hacer algo con ello. Mientras tanto Douma estaba con Muzan y kokushibo dando vueltas de arriba para abajo.


─Eso fue demasiado rápido


─¿Estas seguro de lo que pasó, Douma? ─ dice kokushibo algo sorprendido.


─¿Por qué te saliste idiota? ─ exclamó Muzan molesto.


─Yo, yo no supe que hacer... Nunca me imagine un beso, al menos no tan así, no ahora... Yo me sentí avergonzado de eso


─Bueno...mínimo es un avance, mientras más rápido mejor, no queremos correr más riesgos ─ dice kokushibo algo cansado de todo aquello.


─Para la próxima intenta hacer algo más Douma, ese dinero debe ser nuestro, sino seremos unos fracasados y pobre, y yo no pienso ser eso por culpa suya...


─Si...muzan


─Yo no siquiera tengo que enamorar a Akaza


Muzan solo dio un suspiro para luego acostarse, ya no quería hablar con ellos, kokushibo hizo lo mismo quedándose dormido rápidamente, Douma solo salió al balcón del lugar para pensar un poco y tomar aire fresco.


─¿Todo esto está bien?...


Dijo para si mismo el rubio mientras miraba la luna con confusión, ¿se estaba enamorando?, ¿o simplemente era una confusión por todo lo que hacía últimamente?, no lo sabía a ciencia cierta, pero debía terminar con aquello de una buena vez, ya no quería sentirse así.


El tiempo pasaba más rápido de lo que se pudieron imaginar nuestros villanos, Douma, no había conseguido nada todavía, necesitaba crear un plan rápido para quitarle todo a Akaza y ya sabía cómo lo iba a hacer.


Esa noche en el castillo había una fiesta y como siempre Douma iba a estar presente al lado de Akaza, solo que esta vez pondría algo en la bebida del futuro rey, kokushibo había conseguido una sustancia que haría que el príncipe se duerma profundamente, esa noche Douma tendría que robar lo necesario para conseguir su objetivo principal.


El plan de enamorar a Akaza no estaba saliendo del todo bien y necesitaban actuar rápido, aunque ellos pensaban que Akaza no sentía nada la verdad era completamente diferente, Akaza empezó a sentir algo por Douma solamente estaba confundido y por eso trataba de mantener su sentir en privado.


Llegó la hora de ir a la fiesta, Douma ayudaba a Akaza a prepararse para la noche, aunque antes de salir de los aposentos reales Akaza le dio algo a Douma, algo que cambiaba todos sus planes.


─Douma... Esta noche seguramente tomé bastante alcohol, asique quiero dejarte algo a tu cuidado


─¿Que es majestad?


Akaza saco unas llaves de una mesa y se las dio a Douma, luego sonrió levemente, Douma ya se imaginaba que era pero en cierta parte no quería creer que era aquello, ¿realmente quería robarle?.


─Quiero que cuides esta llave por mi, la cual abre el lugar donde se guarda la gran fortuna de la familia real... ¿Puedo confiar en ti?


─Claro... Majestad, puede confiar ciegamente en mi


Llegó el momento de la fiesta, todos estaban pasándola bien, excepto Douma aunque ya tenía la llave kokushibo le dijo que igual pusiera droga en la bebida del futuro rey, así ya podrían asegurarse de que nada saliera mal y así fue; Douma coloco aquella droga, haciendo que el futuro rey cayera dormido y como su leal asistente lo llevó a su habitación, allí entró kokushibo y empezó a tomar algunas cosas de los aposentos de Akaza, luego ambos villanos se fueron a reunir con Muzan.


Allí abrieron las bodegas rápidamente, estaba lleno de dinero y de cosas de oro puro, era el paraíso mismo para ellos, no demoraron mucho y empezaron a empacar rápido todo lo que allí había y todo lo que podían, pero algo salió mal, los guardias empezaron a notar lo que pasaba y claramente empezaron a llegar al lugar, era tiempo de irse.


─Ustedes váyanse por ahí, yo haré algo antes ─ Anunció el rubio.


─No hagas una estupidez


Esas fueron las palabras de Muzan para empezar a correr hacia otro lado, lado contrario de para donde iba Douma. El joven rubio llegó a los aposentos de Akaza, cerró con seguro y se acercó a la cama del príncipe, allí solo sonrió levemente mientras una pequeña lagrima salía de sus ojos.


─Perdoname...


Luego de decir esa frase, Douma se acercó a Akaza y lo beso levemente, sus sentimientos eran verdaderos, todo del príncipe le encantaba pero lastimosamente no podía hacer nada, solo tomó algunas cosas y salto por una de las ventanas de dicha habitación luego se reunió con Muzan y kokushibo, para posteriormente irse de aquel lugar, al fin tenían el dinero.


─Al fin tenemos el dinero, no fue tan difícil después de todo


─Exacto, todo se pudo al final...¿Todo bien Douma? ─ preguntó kokushibo.


─Si. ─ respondió sin más el rubio, ahora debían esperar, el viaje sería largo.


Al día siguiente en el palacio se escucho un grito desgarrador, cualquiera que lo escuchaba terminaba con la piel de gallina, las sirvientas de Akaza trataban de calmarlo, la traición de Douma fue como una apuñalada a quemarropa a su corazón sin piedad, estaba devastado.


─Quiero que busquen a esos malditos y que les corten la cabeza, háganlo antes de que se escapen


Aquellas fueron las frases de Akaza luego de controlar su llanto, quería que Douma pagará por lo que hizo, necesitaba verlo sufrir.


─Excepto por el rubio a ese lo quiero con vida, necesito encargarme de él por mi mismo...