Customize readability
Aa

Los Mensajes De WhatsApp [katsudeku]

Summary

Uraraka vive en un matrimonio feliz, hasta que encuentra un par de mensajes indecentes en el celular de su alfa.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

📩

Uraraka lleva cinco años de matrimonio, es una omega joven de veinticinco años y su esposo un alfa de su misma edad.


No fue una típica historia de amor, a ellos los comprometieron cuando tenían dieciocho, dos años después se casaron, a pesar de que al principio las cosas fueron difíciles, el tiempo pasó y todo fluyó por si solo, Katsuki era educado a pesar de su bocavulario de mierda, era responsable, buen marido, trabajador y bueno en la cama ¿Qué más podía pedir?


Tal vez cachorros. Aún no se han encargado y eso lastima el lado materno de la omega de Ochako, pero es que su alfa no quiere niños ahora.


En fin, esa tarde ella ya está bañada y perfumada, tal vez podría seducir al alfa otra vez para que la llenará por completo y anudara dentro de ella para poder por fin quedar embarazada.


Katsuki llegó a la misma hora, se quitó su saco y zapatos al entrar a su hogar, saludó a su esposa y en seguida entró a la habitación para ir a tomar una relajante ducha.


–Te estaré esperando en la cama– avisa la castaña en tono travieso mientras da toquesitos en la puerta del baño.


Llevaba una pijama sexi que cubría muy poco. Se dirigió a la cama y se acomodó en ella, pero en seguida escuchó el celular de su marido sonar. No quería ser entrometida ni curiosa, pero por primera vez en años, quiso saber con quién hablaba.


Tomó el teléfono del buró a un lado de la cama y bajo la bandeja de notificaciones, es un mensaje de WhatsApp de un número desconocido y varios mensajes de éste, siendo archivos multimedia.


"Son las fotos Kacchan 🥰"


Decía uno de los mensajes.


–¿Kacchan? ¿Se equivocaría de número? —se pregunta curiosa y entra al chat, dispuesta a preguntarle si es que se había equivocado, pero justo en ese momento llegó un video.


La miniatura era indecente, tal vez un porno casero, revisó lo demás que había mandado y se topó con un lindo chico de cabellos rizados color verde y ojos del mismo color, mejillas llenas de pecas y un cuerpo exquisito; sintió un poco de envidia.


Parecía ser que era un omega siendo traviesos con su alfa o algo parecido, pues ese tipo de contenido se imagina que solo se comparte con el cónyuge. El chico se ve tierno, tiene una expresión inocente pero sus acciones son todo lo contrario, esta casi desnudo en unas fotos y en otras se toquetea con descaro.


Ochako quiere abrir el video, pero le da miedo ser atrapada, pero aún así con duda, bajo el volumen del aparato y entró en el video.


La primera escena era de un pecoso sobre la cama, vestido con unos shorts demasiado cortos y sus piernas eran cubiertas por unas mallas de redecilla, en la parte de arriba, una playera que se ajustaba a su cuerpo, marcando su cintura y resaltando sus pesones.


El chico sonreía inocente y de vez en cuando se tocaba, pasando sus manos por su pecho o por sus piernas, mordía su labio en ocasiones tal vez por lo que le decía el acompañante. Entonces la castaña quedó atenta ante la vista, el chico en su pantalla se recostó en la cama y comenzó a quitarse la ropa lentamente, mientras acariciaba y abría sus piernas.


Primero la playera, se la retiró lentamente mientras le sonreía a la cámara, luego desabotonó los mini shorts y los bajó lentamente, dejando ver que no traía ropa interior bajo las mayas de redecilla. Entonces abrió las piernas y acarició lentamente su miembro, tocando desde su pequeño y goteante pene hasta llegar a su entrada, ahí comenzó a palpar e ingresar a su interior lentamente.


La castaña estaba embobada ante la vista, comenzando a sentirse mojada también, el chico en la pantalla movía los dedos en su interior con rapidez, los abría en forma de tijera al tiempo que se masturbaba y su cara de placer es inigualable; Uraraka sintió la verdadera envidia.


Después de unas cuantas embestidas más con sus dedos, los saco; totalmente empapados de sus fluidos y los llevó a su boca, lamiendo sus dedos y quitando el líquido viscoso con su lengua; vulgar, pensó Uraraka, pero también le pareció totalmente erotico, tal vez piense en intentar algunas cosas en la cama con su marido la próxima.


Entonces el chico de rizos cambió de posición, le dio la espalda a la cámara y se inclinó, dejando su culo al aire. Unas perfectas, enormes y gordas nalgas llenas de pecas estaban frente a la pantalla, hasta a ella que era omega le daban ganas de amasarlas, manosearlas y apretarlas. Entonces la mano del acompañante apareció en escena, cumpliendo el deseo de Ochako.


Esa mano apretó el voluptuoso trasero de ese omega, Dios, si pudiera subir el volumen y descubrir si le estaba diciendo palabras sucias al omega estaría casi llegando al orgasmo sin siquiera tocarse.


Sigue atenta a la pantalla cuando ve que esa mano se retira un poco de la piel, toma fuerza y se estampa contra el redondo culo pecoso ¡Dios, eso debió sonar delicioso! La mano quedó marcada en la piel blanca.


La omega regresa el video hasta antes de que la escena de la nalgada, le sube un poquito y se pone la bocina del celular en la oreja.


Entonces escucha la nalgada y suena tan exquisita como imaginó, acompañada del gemido del omega, un gemido tan tierno y caliente al mismo tiempo. Tiene una voz aterciopelada y sus gimoteos son gloria.


Esto puso mal a Ochako, apenas escuchó la nalgada y el gemido, apretó sus piernas y mordió su labio interior. Ese video estaba logrando calentarla y comenzaría a tocarse en cualquier momento, bueno, mejor esperar a su alfa ya bien preparada.


Volvió a bajar el sonido, sin embargo ese era el final del video. Se sintió un poco decepcionada y ni siquiera sabe por qué, pero está ansiosa y ya siente como su ropa interior está un poco húmeda. Entonces se muerde la uña de su pulgar algo dudosa en sí seguir husmeando entre la multimedia o dejar en claro la confusión; opta por lo primero, aun tenía algo de tiempo.


Ruega por que haya mandado otro video y eso es lo que busca entre los archivo, igual las fotos no están mal, se encontró unas bastante candentes; el pecoso abierto de piernas con una venda en los ojos, la boca abierta sacando ligeramente la lengua y un gran consolador metido en el culo ¿Sería mucho pedirle a su marido que empiece a jugar con ella de esa manera?


Por fin dio con otro video e igual que con el anterior, lo mantuvo en silencio mientras se reproducía. Ese condenado omega era único, nadie en su maldita vida podría verse tierno dando una mamada, pero ahí estaba él, viéndose de lo más lindo y erótico del mundo.


La escena había empezado con la cámara enfocando desde arriba, el pecoso incado frente a un ya erecto pene, que por cierto, le hizo salivar a Uraraka, se miraba apetecible; grande, ancho y la punta brillosa del presemen, y no era la única que veía apetecible ese trozo de carne, los ojos esmeralda estaban clavados en esa deliciosa polla, la acarició de arriba a abajo con cuidado y dio una lamida en el glande, sonrió travieso y chupó solo la punta mientras jugaba con los testículos de su acompañante.


Entonces poco a poco comenzó a meter más y más el jugoso miembro en su boca hasta que desapareció en la cavidad bucal del pequeño omega, parecía un experto el muy desgraciado, haciéndolo con rapidez y sin perder la ternura en sus ojos que miraban hacia arriba. De un momento a otro una mano se enredo en el cabello verde y la cámara se empezó a mover un poco, pues quien sostenía la cámara había comenzado a follar con rapidez la boquita del pecoso, las lágrimas comenzaban a asomarse en sus ojos ahora cerrados y Uraraka no podría estar más caliente que ahora.


Sube un poquito el volumen y escucha gruñir al que parece ser un acompañante alfa ¡Maldita sea, suena tan excitante! Los gimoteos ahogados del omega también le dan un escalofrío que se intensifica en su intimidad y la hace vibrar, sus pezones también resistieron aquello, logrando hacerle sentir un cosquilleo y ya no puede más, lleva su mano libre entre sus piernas y comienza a frotar sobre la ropa, mientras sostenía el aparato con la mano izquierda.


De forma circular acariciaba su clítoris mientras miraba hipnotizada la pantalla, casi llegando al orgasmo cuando el desconocido sacó su miembro de la boca del omega y se corrió en su cara. La mejor jodida vista; el omega con la boca abierta y sacando la lengua esperando recibirlo todo, respiraba con irregularidad y sus ojos entre abiertos aún lágrimeando por la falta de aire reciente, y que al final diera a la cámara una dulce sonrisa aún manchado de semen en su cara, era tan caliente.


Y fin.


¡Joder! ¿Por qué eran tan malditamente cortos? Desesperada buscó un video más, solo uno y ya, está segura que con ése terminaría, esta vez no se permitió disfrutar de la extensa cantidad de fotos eróticas por las que tuvo que pasar, solo deslizó su dedo hasta llegar a un video y ¡Dios, qué video!


La miniatura mostraba a un pecoso abierto de piernas totalmente desnuddo y con una polla enterrada en su culo. Ni siquiera lo pensó, su cuerpo actuó en automático y buscó en su cajón de al lado sus audífonos, los colocó y dio play.


–¡Ah! Kacchan... Más~ más, mmh~ resonó el gemido en sus oídos, deslizándose atrevido entre sus nervios.


La aterciopelada, excitada y agitada voz del pecoso es lo primero que escucha al reproducir el video y mirar que la pantalla enfoca la unión de dos cuerpos, es tan excitante que no pierde tiempo y adentra su mano entre su ropa interior para tantear activamente sus genitales mientras mira la pantalla, mordiéndose el labio inferior.


El omega gritaba de placer con la boca abierta, sus ojos casi en blanco delataban que el alfa hacía un buen trabajo y lo tenía tocando el cielo, se miraba por la forma tan frenética en la que jadeaba, el como se miraba tan perdido en el placer, su cara deformada en una expresión lasciva; de la comisura de su labio bajaba un delgado hilo de saliva, su cuerpo estaba perlado de sudor y tal vez semen de algunas rondas anteriores.


El vulgar choque de pieles sonaba a un ritmo constante y salvaje, dándole contraste a los gemidos del omega y gruñidos excitados también del alfa, eran roncos y guturales, la hacían vibrar con cada toque que se daba, su mano acariciaba su intimidad al ritmo de las embestidas y tenía ganas de gemir tan fuerte como el omega del video, sin embargo se contuvo, retorciéndose de placer en silencio, echando la cabeza para atrás mientras cerraba sus ojos y piernas aún acariciando con frenesí su intimidad.


–¡Ahí! Sí, sí, ¡Ah! —gemía, enloquecido de placer.


Y Ochako jura por Dios que se alcanza a ver un pequeño bulto en el vientre del omega, duda mucho que sea de embarazo, y es casi increíble que sea el miembro del alfa ¿Eso siquiera es posible? ¿No puede eso lastimarlo? Sin embargo, al omega parecía valerle un carajo, sonreía complacido mientras observaba ese bultito y lo tocaba sobre su vientre.


Y con esa vista Ochako deja el celular a un lado y se concentra en su propio placer, acaricia ese bultito que produce casi de inmediato espasmos por todo el cuerpo y le debilita las piernas, mientras que con su mano recientemente libre comienza a jugar con su entrada, en pocos segundos comienza a adentrar sus dedos medio y anular en ella. Escucha aún las embestidas y sus manos van al mismo ritmo también; desquiciado y frenético, escucha gritar al omega, anunciado que se había corrido. Un par de embestidas más con sus dedos casi doblados y su espalda encorvada sobre la cama intentando llegar aún más profundo para saciar esa hambruna sexual que ansiaba desesperada el anhelado orgasmo, Uraraka también logra llegar a la cúspide del placer, dejando que un silencioso gemido abandonase sus labios.


–Te amo Deku. —susurró la grave voz viril desde su teléfono.


Con la respiración agitada se endereza asustada porque está segura que escuchó la voz de su marido, pero al abrir los ojos y revisar su habitación, todavía se mira en soledad, entonces vuelve a escuchar la voz de Bakugou. Paranoica, toma el celular con rapidez y nota que ha terminado el video.


Aún insegura vuelve a darle play al video y adelanta hasta el minuto donde creyó escuchar a Katsuki, entonces la escena que miró la dejó helada; la cámara había pasado a las temblorosas manos del omega y ahora se enfocaban las estocadas desde arriba, se podía presenciar como su pequeño pene rebotaba gracias a las embestidas dadas por el alfa, enseguida el bien trabajado cuerpo del compañero sostiene la cadera del omega y deja las piernas de éste en sus hombros. Pero tal vista candente no es lo que la deja paralizada, no, lo que realmente la dejó en shock fue ver que el alfa que penetraba a ese omega era su propio esposo.


"Te amo Deku."


Y no puede evitar derramar amargas lágrimas y liberar su agrio aroma de tristeza. En ese momento escuchó la perilla del cuarto del baño y gira en seguida para apreciar la puerta abriéndose, dejando ver a un recién bañado Katsuki con solo una toalla cubriendo su desnudez.


Y lo que antes le provocaba a Ochako deseo ahora mismo le generaba repudio ¿Cuántas veces lo hizo con ese omega? ¿Cuántas veces le vio la cara de idiota? ¿Cuántas malditas camas de moteles ha ensuciado junto a ese pecoso? Llena de rabia se levanta de la cama y camina directo a Bakugo, le planta una furiosa cachetada que resuena por toda la habitación, le da con tal fuerza que sacó de quién sabe dónde que hace que la cara de Bakugō se voltee después del impacto y su mejilla quede roja, sin embargo, no dice nada, solo coloca su mano sobre la zona adolorida mientras mira a la omega temblar de coraje.


–¡Eres un idiota! Yo pensé que estábamos bien, que podríamos avanzar en la relación y aprender a querernos. Pensé que habíamos dado un paso más. –su voz sale con frustración en un grito que sentía desgarraba su garganta, la furia corría por sus venas más que nunca. Ella siempre puso todo de su parte para que aquello que había iniciado como un negocio se convirtiera en un hogar, pero al parecer solo fue ella quien puso su empeño en ello— ¿Desde Cuándo? –continuó– ¿Desde cuándo te estás rebolcando con ese omega?


Cuestiona con cólera la castaña y Katsuki abre los ojos con sorpresa, sin embargo no hace ni dice nada, solo se queda ahí, mirando a su esposa.


–¡Respóndeme, maldita sea!– grita con lágrimas en sus ojos. Quiere una explicación, quiere escuchar que fue un error, que la quiere a ella, que jamás volverá a pasar. Quiere ver que se arrodille y le suplique su perdón, pero eso no pasa.


–¿Para qué quieres saber? ¿No es suficiente con saber que lo follé? —responde neutro, entonces Uraraka estalla en llanto.


–Yo siempre hice todo lo que estuvo a mi alcance para hacer que esto funcionara, yo puse de mi parte para ser una buena omega. Quise formar un hogar para que este negocio frío no se fuera a la mierda.


Y era cierto, eso en su conciencia taladró día y noche, su esfuerzo nunca pasó desapercibido por el alfa, pero él no podía corresponderle, había encontrado a su destinado desde mucho antes de que los comprometieran, llevaban tiempo juntos y por más que quiso romper conexión con él, no pudo. Así fue como su relación a escondidas inició.


–En mi vida siempre ha sido él, eso no va a cambiar Ochako.


Entonces algo se rompe dentro de Uraraka, siente que su corazón se estruja y le falta el aire, su lobo interno se siente lastimado, rechazado, así que lo siguiente que hace Ochako es gritonearle a Bakugō que se largue, que no lo quiere ver más, que desaparezca de su vida, que él jamás existió para ella, que no es nadie. Así hasta que sin darse cuenta, ambos ya están parados en la puerta de la casa.


–¡No quiero volver a ver tu cara! ¡Nunca! —grita estampado el celular en su pecho y Bakugō lo sostiene antes de que caiga al suelo, al mismo tiempo que escucha el portazo.


Suspira con decepción, agradece que el tiempo sea cálido o ahora mismo estaría temblando de frío por solo llevar la toalla en su cintura, Uraraka no lo dejó ni vestirse cuando lo echó. En la casa puede percibirse el aroma amargo a café y es tan denso que marea. La tristeza y coraje se mezclan. El aroma le está dando nauceas.


Rápidamente comienza a teclear en su celular y se aleja dando pasos lentos en la acera con sus pies descalzos, escucha el tono antes de que conteste su llamada hasta que finalmente puede escuchar una voz.


–¿Hola? ¿Kacchan?


–Deku, Uraraka encontró los mensajes de WhatsApp.



_______________________________________

Let Kira_Hideki98 know what you thought about this chapter!
Love this

37

Love this

Funny

7

Funny

Spicy

16

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

1

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

2

Good Writing

Compelling Plot

7

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

5

Strong Dialog

author

me encantaaaa

2 years
author

vamos ochacko tal vez no te has dado cuenta pero el solo tiene ojos para zuzu ya que el es su destinado, fuiste tu quien se ilusiono con ello

2 years
2
author

mal por ella pero fue un negocio, nada fue real, desde el comienzo NADA fue real, y él lo encontró antes de todo, así que gracias que Izu no se fue🥺
ni modo ochako, no te tocaba
🧡💚🧡💚

ok, se quedaron juntos, el negocio se acabó y ambos pudieron ser felices juntos 🧡💚

a year

Further Recommendations

Unmated

enekeledo: Masterpiece. Sequels please

Read Now
One Night Stand With A Billionaire

Kristi Leger: Loved it!! The plot was wonderful

Read Now
Craving the Captains

ChRiStInE: I adore a reverse harem. There's nothing sexier than having hot guys working together to keep you. Great plot too, adventurous and thrilling. Def needs a proofread because some areas were a little off but overall a great read. 🩷

Read Now
The Boy Next Door Is All Grown Up

Victoria Phillips: It’s a perfect mix of love, sex and comedy. The plot is great and really wonderful characters. I’m going to miss them.

Read Now
How To Kidnap A Mafia Boss

Denna: Love this, love when the updates come, just wish the updates were more frequent. And I know you're a very busy writer, but this book is too good to delay updates..thank you again for your creativity and brilliant penmanship

Read Now
Unhinged

Brittney Curley: I love this book. Love how he waited for her for so long. Anne saved himself for her. So intense and romantic

Read Now
Filthy Virgin

Salau: I really enjoy reading this book. Well done.

Read Now