Capítulo 01: Puta vida.
A estas alturas de la vida. Qiao Lian sabía dos cosas con certeza:
1. La vida es una perra desgraciada.
2. Su suerte es una mierda.
Y es que, estaba 100% seguro de que solo a él le ocurrirían esas cosas.
El solo quería terminar su último semestre en la universidad, recibir su título e irse al hospital de su familia para trabajar como todos sus hermanos.
No esperó que sus estúpidos compañeros se pusieran a pelear, que por accidente lo involucraran y que por un movimiento en falso terminase suspendido del 6to piso del edificio de medicina. Logró agarrarse de un tubo sobresaliente en la pared, sin embargo, sabía que no soportaría tanto, ya que de por sí al momento de frenar un poco su caída lo había torcido, sus manos estaban adoloridas, estás cosas no eran lo suyo.
No sabía si enojarse, reír, asustarse o llorar.
Observó hacia arriba, el sudor bajaba por su frente gracias al esfuerzo y porque no, también los nervios, sabía perfectamente que o bien se rompía el único soporte que evitaba que se hiciera puré de semi-médico o bien su fuerza fallaría pues era un vago que odiaba ejercitarse como solían hacer sus amigos. De una u otra forma, sabía que hasta aquí llegaba.
Escuchó el grito de su mejor amigo, logrando ver ligeramente su cuerpo suspendido en el octavo piso, lugar del cual cayó. Se preocupó de que por un descuido el también terminase resbalando, más reprimió el impulso de regañarlo, no era el momento, no quería que lo último que recordase de su parte fuesen gritos por lo descuidado que era al hacer eso.
— ¡Qiao, resiste! ¡Iré por algo o alguien que pueda ayudar! —
Sintió ligera ternura y también tristeza, sabía que no podría volver a verlo después de esto, de forma vaga escuchaba ruidos abajo, supuso ya se habían dado cuenta de su estado. El aire le acariciaba el cuerpo y lo relajaba un poco. No le temia a la muerte, era algo natural, algo que tarde o temprano siempre ocurría y como estudiante de Medicina sabia tendría que enfrentar de cara, aunque nunca pensó que su propia muerte seria la primera de su vacia lista. Sin embargo:
«Desearía por lo menos poder ver a mis hermanos una última vez.»
Realmente no supo cuánto tiempo estuvo colgado, sin embargo, sentía sus brazos adormecidos y las manos resbalosas por culpa del sudor, a lo lejos escuchaba el ruido de una alarma o ¿Sirena? No recordaba como se le llamaba, desde su lugar pudo ver el vehículo de los bomberos viniendo.
«Pidió ayuda.» pensó.
Y, antes de si quiera poder alegrarse por la vaga sensación de sentirse a salvo, sintió sus manos resbalar del tubo. Su cuerpo se tensó en el preciso momento en el que comenzó a ser presa de la gravedad de nuevo.
«¡Maldita suerte de mierda!» gruñó internamente, vio el tubo alejarse cada vez más, escuchó las voces más cerca al igual que el ruido.
Al final solo decidió cerrar los ojos, quería llorar a causa de la frustración y la realización de lo que estaba pasando y pasaría; No podría ayudar a su familia, no podría graduarse, no podría confesarse tampoco, ni mucho menos volvería a ver a su loca mejor amiga. Desde este momento, no volvería a hacer muchas cosas.
Al final, solo sintió su cuerpo impactar contra el suelo, escuchó sus propios huesos romperse y después:
No sintió absolutamente nada.
Está demás decir que cuando volvió a abrir los ojos fue de forma brusca. Pegó un salto en su cama, quejándose casi al instante pues sus articulaciones le dolían como el demonio. Siseando, volvió a acostarse, tenía los ojos firmemente cerrados.
¿Como es que seguía con vida? ¿Acaso había sido todo un sueño? ¿Que habia pasado exactamente?
Se sentía mareado.
Espero un buen rato, antes de volver a abrir los ojos, sintiéndose confundido al ver el techo, pasó a las paredes, los muebles, todo a su alrededor.
— ¿Qué? — preguntó por lo bajo.
¿Dónde estaba?
Comenzaba a dolerle la cabeza, sintió la necesidad de levantarse para investigar, pero al momento de querer hacerlo, la puerta se abrió, rápidamente dirigió su mirada a la niña que acababa de ingresar con lo que parecía una charola con algunas cosas.
— DaGe... Veo que ya despertaste — exclamó ella,confundiendolo mas.— ¿Como te sientes? ¿Te duele algo? — rápidamente se acercó, dejando la charola a un lado para comenzar a revisarlo.
En estos momentos no sabía que decir o como actuar. Solo se dejó hacer, revisando su cuerpo con sorprendente precisión para tratarse de una niña tan pequeña.
— Me duele un poco la cabeza y siento el cuerpo como si me hubiera aplastado un caballo repetidas veces — musitó, soltando un pequeño gemido adolorido.
Mientras su compañera estaba distraida, observó con más atención los rasgos y vestimentas de la muchacha. Era bonita, bastante bonita a decir verdad.
Su rostro era pequeño, su figura y atributos bien adecuados para su edad, su piel bastante cuidada, su ropa... Por otro lado...
¿Esas cosas no eran las túnicas que usaban los personajes de las novelas que solía leer
Chu
Sheng
? ¿Acaso le estaban jugando una broma?
— Es normal, caíste por ese barranco. Yo... —!se alarmó ligeramente al escuchar un ligero temblor en su voz — pensé que no despertarias... A-Ning se siente culpable y ha estado deprimido desde que quedaste inconsciente... DaGe... Yo...
No sabe si fue su instinto de hermano sobre protector o qué, pero no pudo verla tan desanimada, extendió los brazos para rodear su cuerpo, dando palmaditas suaves.
— Si planeas decir que es tu culpa me voy a enojar — susurró, medio divertido, medio confundido. — ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?
Sintió a la joven acurrucarse entre sus brazos, a lo mucho debía tener 13, máximo 14 años, aún era muy joven. Lucia cansada y algo estresada. No entendía que estaba pasando con exactitud, pero no podía simplemente verla tan deprimida.
— Casi 3 meses — se mordió la mejilla interna, suspirando — DaGe... Por un momento pensé que morirías... Yo... ¿Que iba a hacer si eso sucediera? — susurró.
— Estoy seguro que podrías haber salido adelante, mi pequeña meimei es muy fuerte e inteligente, ella sabría que hacer — consoló. Una especie de Dejá Vú hizo que se estremeciera. — por cierto ¿Que me pasó?
— Fuiste a una cacería con A-Ning, Wen Chao, Wen Xu y otros. Según lo que me contó A-Ning, tanto Wen Chao como Wen Xu intentaron usar de carnada a A-Ning y tú lo defendiste, se descuidaron y una bestia los atacó, fuiste el más herido de todos pues aparte de que te atacó, también caíste por un barranco protegiendo a nuestro Didi. Gracias a que fuiste el señuelo, pudieron matar a la bestia — contó, alejándose levemente.
— Ya veo... No recuerdo casi nada... — musitó por lo bajo, haciendo una mueca.
— ¿Perdiste la memoria? — comentó alarmada. Casi al instante, comenzó a revisarlo.
No sabía si reír o llorar.
Por otro lado, si mencionaron a Wen Chao y Wen Xu, entonces el A-Ning ¿Era Wen Ning? Eso quería decir que ¿La joven enfrente suyo era Wen Qing? Si ese era el caso...
Estaba en una novela BL.
¿Cómo diablos terminó en una novela BL? ¿Qué
era esto? ¿Un fanfic escrito por alguien sin vida para entretener a otros raritos? ¿Él que pinta aquí?
No. Ese no era el punto. El punto aquí es:
Si estaba donde creía estar, ¿Por qué era el hermano mayor de los hermanos Wen? En la novela nunca mencionaron un hermano mayor ¿Tal vez se suponía que muriese en esa casería? Pero él estaba aquí.
La cabeza le dolía. Y sentía que si seguía pensando en todo, el dolor no tendria fin y solo aumentaría, actualmente no estaba, ni mentalmente preparado para esto.
— DaGe ¿Que es lo último que recuerdas? — preguntó, haciéndole dar un salto.
— Solo me acuerdo de A-Ning, de ti, nuestros odiosos primos y del tío... Lo demás es confuso y me duele cada que intento recordar... — exclamó. No iba a decir que recuerda su muerte,capaz y le hacen un jodido exorcismo.
Notó la inquietud en los ojos de la adolescente, por lo que sonrió con suavidad.
— A-Qing, no te preocupes, tarde o temprano recuperaré la memoria y si en cualquier caso eso no pasa, tenemos bastante tiempo para hacer más recuerdos, no te aflijas — le picó la nariz de forma juguetona.
Solía hacer eso con su hermana menor, si ahora interpretaba el papel de un hermano mayor, podría hacerlo. Al menos eso quería creer.
Si estaba en la novela del Gran maestro de la cultivación demoníaca, su futuro no era tan prometedor. Por un momento agradeció a su mejor amiga por forzarlo a leer la novela, ver el Dorama, el Live action y todo lo relacionado a esto. Podría evitar sucesos desafortunados.
Era emocionante.
Tal vez debería estar preocupado, pero realmente era una persona que no tomaba importancia de esas cosas. Si cuando estaba a punto de morir no mostró temor u otra reacción, esto no era para tanto.
Sabía lo que pasaría, así que ¿Que podría salir mal?
Su cara de pocker era casi igual que la del propio Segundo Jade de GusuLan. Claro que el si hablaba. Agradecía tener habilidades y conocimientos médicos, podría ayudar sin lucir sospechoso.
Ahora que lo pensaba.
¿Que paso con sus amigos? ¿Que pasó con su antiguo cuerpo? ¿Cómo logro transmigrar?
Aquí no había sentido alguno, pero bueno, debía adaptarse.
Notas de la autora:
Aiyah, mi primer Fic de MDZS. No sé que salga de esto pero quería intentarlo. Solo diré una cosa, aquí abra OC. Musho OC.[?]
Espero que al menos les resulte entretenido.