Dulces sueños hermanito (Mario x Luigi)

Summary

Esta es mi primera historia del ship Maruigi (Mario x Luigi) Inspirado en el comic fontcest "Sleepless" del usuario 13thcatolthegate. Los personajes que apareceran no me pertenecen. Son propiedad de Nintendo. Espero que os guste.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAPÍTULO ÚNICO


Eran las dos de la mañana en la casa de los héroes del Reino Champiñón. Mario se levantó para ir a beber un vaso de agua al cuarto de baño. Cuando salió del lavabo escuchó como unos leves gemidos de tristeza viniendo del cuarto de Luigi. Se dirigió a la puerta de la habitación de su hermano y golpeó la puerta.


M: “¿Luigi?, ¿estás bien?”


L: “Oh Mario, no te preocupes por mí. Estoy bien.”


M: “Voy a entrar.” Cuando abrió la puerta vio a Luigi tumbado en la cama en posición fetal cubierto por sus sábanas, y de sus ojos salían dos regueros de lágrimas. “¡Bro tranquilo, no llores ya estoy aquí!” Fue corriendo a abrazar a su hermano él cual temblaba de miedo. “¿Otra vez has soñado con el Rey Boo?”


L: Se retiró las lágrimas de sus ojos. “Si. Lo siento Mario, no puedo dejar de imaginarme que ese maldito loco volverá y te usará en mi contra, y…”


M: “Hey, sh sh. Tranquilo, lo entiendo: estabas preocupado por mí, ¿verdad?” Luigi afirmó con la cabeza. “¿Hace cuánto que estás despierto?”


L: “Yo diría que una hora.”


M: “¿¡Y por qué no me has despertado!? Sabes de sobra que no me molesta que me despiertes si tienes una pesadilla.”


L: “L-lo siento Mario.”


M: Se subió en la cama de Luigi y se tumbó al lado suyo. “Pues esta noche me quedo a dormir contigo. Así si vuelves a tener otra pesadilla estaré ahí para tranquilizarte, además cuando despiertes verás que estoy contigo.”


L: “He, no puedo discutir eso. Gracias bro.”



Ambos hermanos se quedaron dormidos al instante. Sin embargo no pasaron ni tres horas cuando Luigi despertó a Mario mientras hablaba en su sueño.



M: “¿Luigi?”


L: “¡No por favor Rey Boo, no le hagas daño a mi hermano! ¡Mario aguanta, no importa lo que tenga preparado para mí, te rescataré!”


M: “*Pobre Luigi. Tengo que despertarle ahora.*”


L: “¡Tienes que resistir, porque yo…. estoy enamorado de ti!”


M: Mario se sonrojó ante aquella confesión. “Luigi, Luigi despierta.”


L: “¿Ah? M-mario.”


M: “Hablas en sueños.” Luigi se sonrojó de vergüenza al recordar que su hermano se había quedado a dormir con él y de paso le había escuchado. “¿Lo qué has dicho en tu sueño es verdad? Lo de que estás enamorado de mí.”


L: “*¡Mierda!* ¡Lo siento mucho Mario, por favor no me odies!” Fue cuando Mario le besó en los labios y Luigi le correspondió. “¿B-bro?”


M: “Creo que ahora sé por qué has teniendo esas pesadillas.” Le desbrochó a Luigi la camisa de su pijama mostrándole su pecho al descubierto.


L: Luigi estaba más rojo que un tomate debido a la vergüenza. “M-mario, ¿pero q-qué…?” Fue silenciado por Mario.


M: “Voy a hacer que esta noche tengas unos sueños tan hermosos como tú.” Se acercó al cuello de su hermano y empezó a lamerlo y a mordisquearlo tan placenteramente que a Luigi se le originó una erección.


L: “E-espera.” Separó a Mario y le retiró su camiseta exponiendo su desnudo pecho también. “Así mejor. No quería ser yo el único desnudo.”


M: Soltó una risita y puso su mano en la mejilla de Luigi. “No te preocupes bro, ahora verás más de mí y yo veré más de ti.” 


Mario bajó su mirada a la entrepierna de su hermano observando como la tela de su pantalón mostrada su rígido pene.  Metió su mano por el pantalón y la ropa interior de Luigi liberando su pene y dejándolo al descubierto, y obviamente a Luigi le dio mucha vergüenza que su hermano mayor lo viese, así que Mario también dejó su pene al descubierto. Mario tumbó a Luigi en la cama y empezó a masturbarle, mientras Luigi gemía como una chica por el trabajo manual por parte de su hermano.


L: “¡Ah Mario, no puedo aguantarlo más!”

M: “Está bien. Prepárate entonces.”


Ambos hermanos se quitaron los pantalones y su ropa interior quedándose completamente desnudos el uno ante el otro. Aprovechando que Luigi no miraba Mario le rodeó por el cuello con sus brazos posicionado su pene cerca de la entrada de Luigi. Podía sentir la suave y blanda piel de su hermano en su espada.

M: “Procuraré no hacerte daño. Solo relájate y disfruta bro.”


L: “No te preocupes, confío en ti bro.”


Mientras Mario besaba a Luigi introdujo su pene en la entrada de Luigi ni muy lento ni muy rápido, no quería que su angelito sintiese dolor y quedase traumatizado por aquella experiencia. Pero a Luigi apenas le dolió, simplemente gimió un poco y apretó sus ojos. Dejó que Luigi se acostumbrase y comenzó a moverse, y de paso cogió el pene de su hermano y lo empezó a masturbar. No pasaron ni cinco minutos y a Mario se empezó a cansar, pero solo era por la postura en la que se encontraban: Mario sentado y Luigi encima de él. 


M: “Luigi, ponte en cuatro patas en la cama.” Luigi solo obedeció a Mario. “Ah, mucho mejor.”


Fue una buena idea por su parte. Mientras Luigi abrazaba su almohada Mario entraba y salía de Luigi en un vaivén con el sonido de sus testículos golpeando las nalgas de su hermano. Para Luigi era una experiencia bastante placentera, sin dolor alguno y más importante aún, con la persona a la que más amaba y admiraba.


L: “M-mario…. ¡voy a correrme!”


M: “¡Yo también Luigi! ¡Corrámonos juntos!” Y así hicieron: Luigi se corrió en la funda de su cama y Mario dentro de Luigi. Aquél acto de amor fue demasiado para Luigi que se quedó dormido por el agotamiento. “¿Luigi?” La respiración de Luigi era agitada, pero fue calmándose a los pocos segundos. Mario salió de su hermano, se tumbó al lado suyo y se cubrió a él y a Luigi con la sábana. “Dulces sueños hermanito.” Y se durmió abrazándolo.


Al día siguiente Luigi se encontraba de muy buen humor.


L: “He dormido genial. Y todo gracias a ti bro.”


M: “Qué bien hermanito.” Mario estaba muy feliz por Luigi.


L: “Mario, ¿podrías dormir esta noche conmigo?”

M: “Por supuesto que sí Luigi. Todas las noches que quieras.”






Y aquí termina mi primera historia.



Espero que la hayáis disfrutado mucho.



Nos vemos