Curiosidades maravillosas
Soleado...
¡Jeon Jungkook deja de ser tan dramático y no coquetees con nadie! —un pequeño rubio de labios grandes y mejillas rosadas iba gritándole a su amigo mientras él otro escuchaba y tarareaba una canción sin tomarle mucha importancia.
Jungkook volteo sonriendole de lado, haciendo que él otro frenará su paso.
Deja de ser tan dramático, yo solo te veo a ti —le hablo con voz sensual mientras le acomodaba un mechon de cabello detrás de la oreja
Ush, siempre coqueteando, me quejaré con Tae —refunfuño haciendo que sus mejillas se inflaran y se vieran aún más tierno— Y apresurate que llegaremos tarde con los chicos!
Jungkook sonrió mientras andaba detrás de él, en realidad él rubio tenía la mania de dar pequeños pasos mientras saltaba, y el pelinegro podía fácilmente seguirlo con solo dar pasos normales.
Al cabo de unos minutos llegaron al café en el que ellos y sus amigos de encontraban cada semana sin falta, era su pequeña reunión en la que se ponían al día de todos los acontecimientos de su semana, ambos sonrieron para empujar la puerta provocando que la suave campañilla tintineara anunciando su llegada.
Jimin! —alzo la mano una chica de sonrisa bonita y cabello corto— aquí estamos chicos
Jimin sonrió mientras dando brincos más pronunciados se acercaba al grupo ya sentado en una mesa larga al fondo de la cafetería.
Pequeño —saludo, un chico de sonrisa cuadrada y deslumbrante.
Jungkook solo se acercó tranquilamente notando entre Momo y Tae a un nuevo chico ahí, de tez pálida y ojos finos, casi iguales a los de un gato, era más bajo que Tae pero mucho más alto que Momo, a su vista se veía joven y hasta se podría decir que apenas cumplía los 16 años. Así que con algo de curiosidad alzó la voz interrumpiendo la charla que se había formado entre Tae, Momo y Jimin que aún no había notado al intruso.
¿Quien es él? —alzo la voz llamando la atención de todos, incluyendo la de Jimin, quien lo miro con ojos expectantes esperando a que se explicará— ¿Quien es él? -señalo está vez al chico de tez pálida.
Automáticamente los ojos de Jimin viajaron a la dirección en la que su amigo señalaba, y se encontró con un par de ojos rasgados y muy bonitos a su parecer, una pequeña sonrisa surgió de sus labios mientras se preparaba para hablar.
Holaa, soy Jimin, ¿cuál es tu nombre? —pregunto con curiosidad palpable, aunque sus ojos se desviaron a la curiosa cabellera del chico pálido, era roja, como una cerezo, a él le gustaban los cerezos, era bonito, él chico era muy bonito.
Soy Yoongi, Min Yoongi, amigo de Momo y me invitó a su salida ya que soy nuevo en la ciudad y no conozco a nadie, espero no incomodar —hablo apresuradamente mientras seguía mirando al rubio frente a él que no dejaba de mirar su cabello.
Un rato después Jungkook se presentó, al igual que los demás lo habían hecho antes de que llegaran, la charla volvió a animarse y seguían hablando de cosas triviales de lo que paso en su semana. Jimin era él que más hablaba contando todo a lujo de detalles de lo que le pasó de lunes a viernes, era realmente muy dulce como contaba todo con mucha emoción sonriendo cada tanto.
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Una par de horas después el grupo de amigos inicio a salir del local mientras soltaban risas, cómo se suponía Jimin iba al lado de Jungkook mientras reía cuando este soltaba ocurrencias. Momo iba al lado de Yoongi sonriendole transmitiendole tranquilidad, Tae iba en medio de todos siendo el alma de la reunión mientras contaba chistes sin sentido. Jay y Sunoo iban justo detrás de él tomados de la mano, eran la única pareja del grupo y eran muy demostrativos con su amor, eso a Jimin le causaba algo de tristeza ya que sentía que quería sentirse amado también.
Chicos, fue una gran tarde, pero ya debo llevar a Jimin a su casa —Jungkook levanto la voz para que los escucharán, mientras tomaba la mano de Jimin entre las suyas.
Jimin levanto su cabeza mientras lo miraba con confusión, era aún muy temprano para irse, y él quería hablar un poco con el pelirrojo que le causaba tanta curiosidad, así que sin quedarse callado como siempre se pronuncio.
Es temprano aún, si quieres puedes adelantarte, regresaré solo, Guks —utlizo el apodo que siempre usaba cuando quería convencer a su amigo, por alguna razón este siempre lo sobreprotegia limitándole a vivir experiencias enriquecedoras pero ahora de verdad quería quedarse.
Jungkook lo miro con una ceja alzada, negando lentamente, mientras tomaba con más fuerza de sus manos.
Nos vamos, Jimin —su voz salió seca como cuando se enojaba y eso alertó las alarmas en la cabeza del rubio mientras parpadeaba sin saber que hacer, era obvio que no iba a poder quedarse así que solo se limito a asentir.
Mejor me voy con Jungkookie, nos vemos la próxima semana chicos, y fue un gusto conocerte Yoon —le dedico una sonrisa amplia provocando que sus ojos se cerrarán y dándole una vista muy tierna al pelirrojo que solo asintió.
Jimin había notado que Yoongi era un poco reservado, más tranquilo y calmado que todos, solo había podido enterarse de su edad, que estaba en la universidad estudiando medicina y que no era de la ciudad y eso fue todo, se quedó con una gran curiosidad sin saciar y eso le provocaba cierta incomodidad ya que Park Jimin tenía la curiosidad más grande que cualquiera y ahora ese chico pelirrojo le había causado mucha curiosidad.
“Porque somos curiosos, la curiosidad nos guía por nuevos caminos”.