¿Puedo...?

Summary

Celos de hermano mayor y presunción por parte de Phineas Flynn. Drabble

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo Único

Isabella sin duda me matará.

Pero, ¿Quién podría culparme?

El despertador había decido descomponerse el día en el que tenía un compromiso con mi mejor amiga de la infancia y el que tenía integrado, al parecer había tomado unas vacaciones el día de hoy.

Mis padres se habían ido a trabajar y hermana se había quedado a dormir con su amiga Stacy.

Y para acabarla de amolar, Ferb se había levantado antes que yo porque había quedado con un amigo llamado Luis — quien quiera que sea —, sin siquiera hacer el esfuerzo de levantarme a mi.

Muy mal Ferb, muy mal.

Como sea, cuando vuelva ya me las veré con él.

Mientras voy a terminar de ducharme, ponerme mis bóxers y mi demás rop...

Un segundo.

¿Dónde está mi ropa?

Rayos, olvidé meterla al baño.

Voy a buscar en la habitación compartida entre mi hermano y yo con el único resultado de que no hay nada limpio.

Ahogó un gemido de frustración.

Genial, hoy sí que no es mi día; y decían que tener 16 era sencillo. Tendré que ir a buscar en el tendedero.

Durante el trayecto hacia el cuarto de ropa puedo oír que en la entrada principal se escucha un abrir de puerta junto con la voz de mi hermano y la de un desconocido.

[Risa diabólica]

Me las va a pagar muy caro.

Con pasos apresurados me dirigí a la entrada principal teniendo solos puestos los boxers y el resto de mi ropa en la mano.

—¡Ferb Fletcher! Eres un mal hermano mayor. Pudiste haberme levantado, ahora Isabella me va a matar, ¿Cómo piensas recompensar está mala acción de tu parte?

La imagen extraña con la que me encuentro es de un Ferb en shock junto con un chico alto de cabello azabache e iris oscuras que denotan sorpresa. Pero, lo más extraño fue cuando mi hermano tapo los ojos de su amigo como alma que lleva el diablo.

Sin darle importancia enfrento a mi hermano.

—Entonces, ¿Qué respondes en tu defensa, Fletcher?

Se queda un momento mudo y con voz casi audible, me responde.

—Lo lamento. — puedo notar que trata de evitar mi mirada con un pequeño tono rosado en las mejillas, ¿Qué le pasa? — Juro que lo remendare después, pero primero vete a poner algo de ropa.

Sin responder, con mucha extrañeza dirijo mis pasos a la escalera para volver a la habitación perdiéndolos de mi campo visión, sin entender el porque mi hermano cubre la vista de su amigo cuando los tres tenemos las mismas cosa...

—Oye Fletcher, ¿Puedo... cogérmelo?

Paro en seco.

¿Eh?

Lo siguiente que escuche fue un golpe y un pequeño quejido de dolor.

Sin poder creer lo que escuche, sigo subiendo y regreso a mi cuarto.

Cierro la puerta, niego con la cabeza y una risa se me escapa.

¿Quién lo diría?

Inclusive con mi propio género, sigo teniendo encanto.

Con este último pensamiento, prosigo en cambiarme.