LOVE ME AGAIN [ITAFUSHI]

Summary

Ni siquiera megumi o yuji sabían lo que pasaba al estar cerca , la conexión de conocerse en el pasado permanecía allí, no importaba si no se vieran, sus mentes siempre pensaban en eso. Nadie sabe que era un reencuentro, un reencuentro de algo que eran pero ninguno de los dos recuerda. -es mi primer fic itafushi y estoy nerviosa -no adaptaciones sin mi permiso -esto es un veterinario x bombero -accidentes

Genre
Romance
Author
MOLY
Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

01

—¿deberíamos llamar a los bomberos ?


El nombre de su oficio picó en sus orejas tan solo oírlo. Casi como si le hablarán a un perro se acercó al par de ancianas que estaban enfrente de un árbol alto mientras miraban hacía arriba.


—¿Está todo en orden?- les pregunto meticuloso al llegar frente a ellas.


Las mayores le miraron sorprendidas y un poco debatientes al mirarlo, la poca confianza era evidente así que uso su poder.

Les sonrió lentamente hasta enseñar sus encías.

yo soy bombero, oí que necesitaban ayuda, ¿Le puedo ayudar?


Todas parecieron relajarse y una sonrisa amigable se reflejo en sus rostros.

hay un gato arriba- le dijo una de ellas mientras apuntaba a una de las ramas gruesas del árbol.


Fijo su mirada en el gato pequeño que estaba tembloroso en la rama.


—!Oh! Sí, puedo hacerlo bajar no se preocupen.


Yuji se quitó su sudadera y la amarró a su cintura.

Su playera ajustada dejaba ver parte de su gran trabajado cuerpo por lo cual podía oír a las mayores elogiarlo.


Sin perder más el tiempo se dispuso a trepar el árbol por lo que muchas personas en el parque abierto se acercaron a verlo.


Las manos de itadori comenzaron a sudar, estaba acostumbrado a que la gente lo mirara en sus rescates pero lo que provocaba su nerviosismo era la gran variedad de olores mezclados que se juntaban.


Todos olores artificiales, perfumes agrios y sin olor rico, pudo identificar entre todos al olor de galletas de una de las señoras que pidió ayuda. Eso estaba empalagando a su nariz.

Siempre se preguntó porque podía identificar los olores pero era algo que desde muy pequeño podía hacerlo así que para él era muy agradable encontrar con alguien que tuviera una escencia deliciosa.


Cuando llegó a la rama gruesa dónde estaba el gato comenzó a estirar su mano para que el pequeño lo oliera y se diera cuenta que no tenía malas intenciones, lo que duró un gran par de segundos dónde el gatito solo lo olía.

Supo que era su momento de rescaté cuando el gato le chupo uno de sus dedos e inclino más su cabeza a su grande mano.


—¡te tengo!— tomó a la bola de pelos entre sus dos manos tan repentinamente que casi hace que se cayera del árbol a lo que la gente grito espantada, pero eso era algo normal para un bombero por lo que retomó su compostura.- te bajare de aquí pequeño...


Sin querer perder el tiempo para que el animal se pusiera nervioso, alzó la parte final de su playera y la colocó en su boca para crear una hamaca con su ropa y fuera más fácil bajar.

Su abdomen bien trabajado estaba a la vista y muchas mujeres murmuraban y eso solo llenaba su orgullo vergonzoso.


Cuando pudo colocar sus pies de nuevo en el césped recibió gritos de alegría de varios niños y muchos aplausos de la gente que poco a poco se retiraban.


—¿Cree que este bien?- le pregunto una mayor mientras miraba al gato en los brazos de yuji.


creo que sí... lo mejor sería que regresará con su madre—dijo para volver a poner al gato en el suelo esperando a que se fuera como normalmente lo haría un gato, pero, en cambió el pequeño gato tropezó y cayó al suelo, comenzando a maullar.-—¿Estás lastimado amiguito?— le pregunto sin esperar alguna respuesta.


Volvió a poner al gato en sus brazos para calmarlo lo cual funcionó por poco pero se fijó que su pelaje tenía un poco de sangre.


Oh no, el gatito estaba lastimado.


Iba a comenzar a gritar por ayuda pero de pronto un aroma dulce y neutral apareció en sus fosas nasales.


De una forma era nostálgico.


Un chico palido, cabello alborotado, ojeras suavemente rojas acompañado de unas pestañas extremadamente largas, uno de sus ojos era blanco y el otro de una mezcla de azul con verde, estaba vistiendo una bata blanca lo cual lo dejó completamente perplejo.


—no se ve bien...— le dijo mientras miraba de cerca al pequeño gato y lo acariciaba , pero a yuji no le importaba.


Pum...pum...¡¡PUM!!


Su corazón comenzó a latir rápidamente ante la rica fragancia que nunca había olido antes. Sus mejillas se pintaron rosas ante el deleite visual que estaba presenciando.


¿Acaso murió y estaba viendo un ángel?


delicioso...


Dijo sin siquiera enfocarse en lo que decía.

—¿D-disculpa?— le pregunto el chico mientras lo miraba como a un bicho raro.


¡Ah nada! ¡P-perdon! Estaba pensando en mí cena...


oh... okay—el chico volvió a enfocar su mirada en el gato— creó que está muy lastimado de una de sus patitas, se ve muy jóven...oh bueno... ella es jóven —se corrigió al ver que la ahora gatita no tenía una parte íntima masculina — puede que tenga un mes y medio


"¡Oh dios mío es hermoso! Sabe de animales y huele delicioso, creo que e tocado el cielo"


¿Disculpé señor bombero? ¿Me está escuchando?


Yuji salió de su trance y miro al ángel frente a él.

—¡Ah perdón! Me distraigo fácilmente...


no, disculpa a mí, no hablo muy fuerte... le estaba diciendo que si quiere yo puedo checar a la gatita


¿Disculpe usted quien es?— preguntó la anciana que realmente itadori había olvidado que era gracias a ellas que estaba allí.


—perdóneme señora, soy un veterinario, fushiguro megumi, un gusto...


"asi que los angeles tienen nombre..."


—¿Entonces ambos se pueden encargar de la gata? Tenemos cosas que hacer...


—¡Oh! Si no se preocupen —itadori por fin había salido de su trance completamente y mientras se despedía de las señoras solo pudo tratar de ocultar sus sonrojos ante los múltiples halagos y gratitud.


-fue muy valiente de tu parte subirte a ese árbol - le dijo megumi una vez que se habían ido.


no es nada, después de todo es mi trabajó


okay... si tiene tiempo podríamos ir a mí trabajó, dirijo un veterinario así que puedo checarla...


¡Oh! ¿enserio? Si claro me encantaría


Ambos partieron hacia el lugar al que el joven veterinario había indicado.


El aroma de megumi inundaba por toda su nariz e incluso se había acercado un poco a él para poder olerlo un poco más.

Era como una mezcla de arándano, menta, plátano y a agua purificada y limpia.


Sí, yuji sabía el olor del agua y era refrescante como el aire limpió que caía en el campo de té que su abuelo dirigía.


Era casi un olor nostálgico, tal vez por esa razón amaba el olor de megumi.


—llegamos...- megumi abrió la puerta del consultorio invitándolo a entrar por lo que no perdió tiempo para entrar.


El lugar olía a limpió, detergentes de limpieza, agua, perfume, romero y a perro mojado en exceso.

—¿ acaso tambien hacen estética canina?


oh... sí... ¿Cómo sabe éso?


oh, lo adivine, mi nariz es muy buena con los olores, los perros tienen un olor en específico así que por eso lo adivine


Megumi asintió serio sin decir nada- ¿Le molesta?


¡Oh no para nada! Amo a los perros así que es de los pocos olores que no odió...


Los ojos de megumi parecieron brillar por un instante antes de comenzar a caminar hacia una habitación.


puede entrar aquí - y como un perro entrenado, itadori hizo casó.


Era como un consultorio, por eso cuando megumi comenzó a checar a la gata solo se quedó sentado observando al pelinegro.


Incluso la sala olía a él.


okay, parece que una de sus almohadas está lastimada y la misma patita está fracturada, va a necesitar un yeso pequeño ya que aún es pequeña, como sospechaba aún es una bebé y está algo desnutrida - yuji hizo un puchero al oír eso — va a necesitar mucho alimento adecuado para ella y tambien le daré un pequeño baño antes de el yeso


oh gracias...


disculpe— megumi miro a yuji directamente a los ojos —¿Se va a quedar a la gata?


oh...— ciertamente no había pensado en eso pero al voltear a verla y sus pequeños ojos le era imposible negarlo, ella quería su ayuda— claro... ¿Que clase de humano no ayudaría a un animal lastimado?


Las mejillas de megumi se tornaron rojas al igual que sus orejas pero esto era algo que yuji no notó solo por estar viendo a la gata.


—¡Megumi, mamá te manda estos pane-


La mujer que acababa de llegar dejo de hablar al ver que megumi estaba en un tono nervioso junto a un hombre musculoso.

Yuji y megumi la miraron a la vez. El pelinegro estaba nervioso.


—¡Ah! ¡Ella es mi hermana!— su voz sonó más fuerte de lo normal y eso provocó que sus mejillas se hicieran más rojas.


o-oh... okay... mucho gusto hermana de él...


"¡¿Que pasa con el ambiente?!"


Yujii solo veía a la mujer quedarse callada y sorprendida pero pronto una sonrisa linda apareció en su rostro.

—¡Mucho gusto soy tsukimi fushiguro!


—soy kento yuji, un gusto... su hermano está ayudando a mi gata— sabía que no debía explicaciones pero el ambiente lo estaba poniendo nervioso.


Agradecía que la mujer no oliera artificial.


El teléfono de yuji pareció salvarlo ya que comenzó a sonar.

—¿Aquí kento?— respondió la llamada sin ver cómo megumi le hacía movimientos desesperados a su hermana —¿Emergencia?... oh claro, iré de inmediato...


Yuji miro directamente al veterinario que trataba de verse lo más neutral pero le era imposible. Porsupuesto el joven bombero no se daba cuenta de eso.


—disculpe... ocurrió una emergencia en mi trabajo, ¿te molesta si la dejo aquí hasta la tarde?


—oh no, para nada, podria trabajar en ella en lo que usted la recoje...


—okay, gracias... entonces... nos vemos— el bombero prácticamente corrió no sin antes despedirme de la mujer.


—que raro... jamás haces esos favores...— le dijo la mujer a su hermano.


callate...


—no sabía que caías muy rápido hermanito


—¡Cállate!— megumi le aventó un perro de peluche que tenía en su escritorio pero su hermana lo evitó a toda costa.


—¡Le diré a papá y mamá!


—¡No!


Cuando tsumiki salió corriendo, él se quedó tratando de analizar lo que había pasado.


Recapitulando había visto a un bombero atractivo subir un árbol de grande altura para conseguir a una gatita que ahora era su paciente, vería al hombre en horas de nuevo, su hermana se burló al notar su nerviosismo y ahora su corazón latía como loco.


Todo por un tonto héroe que salvaba gatos y tenía olfato de perro.


Solo esperaba que no oliera mal todo ese tiempo.



















Voy a empezar a publicar este primero y luego los satosugu, solo quiero ver como funciona todo esto 🤨🤨🤨🤨

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