El antes de todo

Summary

Un encuentro que cambio el rumbo de la historia. Que pasaría si existiera un evento que una a dos personas que no estaban destinadas a conocerse.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Encuentro destinado

Una simple interacción provocaría el cambio total de una ciudad que parecía no tener salvación.

Gotham agonizaba y Bruce no podía hacer nada más que observar cómo su ciudad caía en una intensa oscuridad que se filtraba a través de cada pedazo de ruina que amenazaba en desmoronarse.


-¡Alfred no puedo abandonarlos!- Gritó Bruce con impotencia y frustración, dirigiendo una mirada suplicante a su mentor, mientras se obligaba a mantener la compostura para no alterar a las demás personas que se arremolinaban en el barco que lo estaba sacando de la ciudad. -Por favor déjame regresar, necesito hacer algo- Podía escuchar como muchos de los pasajeros trataban de no moverse para evitar una estampida humana.

-Maestro Wayne, dudo mucho que en su estado actual, usted sea de alguna utilidad- Alfred intentó razonar con su protegido, empujándolo cerca de la orilla de la nave para protegerlo de las personas que intentaban aferrarse a cualquier cosa, notando también como Bruce parecía estar a punto de sufrir un colapso emocional por todo lo había ocurrido hasta el momento. -Entiendo la frustración que debe estar sintiendo, pero le prometí a sus padres que lo protegería de cualquier daño y eso incluye protegerlo de usted mismo-

Bruce abrió los ojos afectado por las palabras del mayor, sin embargo eso no lo detuvo de sentir una enorme presión en el pecho al mirar como poco a poco la oscuridad devoraba cualquier rastro de luz que aún se negaba a apagarse. Quería llorar, gritar, maldecir, sin embargo sus pensamientos fueron interrumpidos por un estruendo que sacudió la embarcación en la que iban.

-¿¡Pero que!?- Fue lo que Alfred intentó exclamar al repentino estallido que golpeó la embarcación, sosteniendo con fuerza al menor para evitar que fuera aplastado. Cubriendo los ojos del adolescente para que evitara ver como algunas personas habían salido disparadas por la fuerza con la que la embarcación los empujó hacia atrás. Notando la devastación que se creó con algunos de los navíos que estaban delante de ellos, ya que al intentar detenerse de forma abrupta. Solo tuvieron tiempo de sonar la alarma para que los demás barcos los rodearan, sin embargo esto no fue suficiente ya que varios colisionaron entre ellos por las repentinas acciones.

Las personas comenzaron a gritar por la desesperación y el miedo, pero entre todo el caos, se hizo resonar una voz en particular. Una voz que provocó un escalofrío en Bruce y que ocasionó que Alfred lo apretara en su agarre como si intentara ocultarlo de aquella persona.


-¡Lo siento pasajeros, pero no puedo dejar que se marchen…!- Desde el borde de uno de los puentes caídos se pudo divisar a Jeremiah hablando con un megáfono, mientras era acompañado por una grupo de personas con máscaras sonrientes. -¡Entre ustedes hay una persona que me pertenece y no puedo dejar que se vaya!- Canturreo con voz juguetona, moviendo su dedo. -Ahora… Quien de estos barcos se va a hundir…- Indicó ladeando su cabeza de manera pensativa, antes de mostrar una enorme sonrisa. -¡Bruce! ¡Acaso estás dispuesto a dejar morir a estas “inocentes personas″!- Explicó haciendo comillas con los dedos, mirando en todas las direcciones, pero al ver qué no había rastro del millonario, la furia transformó su sonrisa en una mueca que deformó su rostro. -¡BRUCE!- Repitió de nueva cuenta y al ver que las personas solo lloraban y gritaban por misericordia se hastío. -Entiendo… Como veo que no me estás tomando en serio, a la cuenta de tres voy a volar los barcos hasta que aparezcas…- Indicó enojado mientras alzaba sus dedos para iniciar el conteo. -Uno… Dos... T-…-

-¡Alto!- Bruce gritó apartándose de Alfred, sin embargo sus palabras fueron escuchadas muy tarde ya que Jeremiah oprimió el detonador explotando el barco que se encontraba delante de ellos.

-Ups…- Dijo tapándose la boca, al observar cómo la embarcación hundida golpeaba el lugar en donde estaba Bruce. Sumergiendo ambos navíos.




-¡Alfred!- El menor quiso sujetar a su tutor, lo cual le fue imposible ya que las olas que se generaron dañaron la cubierta y parte del casco haciendo que las personas quedarán bajo el agua. -¡Alfred!- Repitió con miedo en la voz, pero de nada le sirvió, porque el mar comenzó a succionarlos.

-… ¿Qué están esperando? ¡Vayan por él!- ordenó Jeremiah empujando a algunos de sus seguidores desde el puente. -En ocasiones debes hacer las cosas tú mismo ¿No?- Bromeó con los demás pasajeros quienes temblaban de miedo. ante la figura del joven que parecía indiferente ante los hechos. Por su parte Jeremiah decidió sentarse en la orilla del puente mirando con curiosidad cómo las personas poco a poco empezaban a flotar, algunas muertas y otras tantas pedían ser rescatadas con desesperación. Era un espectáculo tan cliché que solo bostezo aburrido del paisaje que se desarrollaba ante él.



Rápidamente algunos socorristas intentaron sacar a las máximas personas posibles de aquel desastre, siendo uno de ellos Alfred, quien estaba luchando contra las olas que los golpeaban con fuerza. -¡Maestro Wayne!, ¡Maestro Wayne!, ¡BRUCE!- Alfred intentó soltarse de las manos de los rescatistas, sin embargo la adrenalina pronto desgastó su cuerpo y provocó que el mayor cayera inconsciente en la balsa. -Bruce…-



Con Bruce la situación no parecía mejor, sus pulmones ardían, y no sabía cuánto más podría soportar la presión que el agua azotaba contra él, ya no tenía la fuerza para resistir no respirar. Es que acaso esa era la manera en la que moriría. Solo. No había podido proteger a nadie y ese era su castigo, aquel pensamiento lo hizo sentir un poco ¿Aliviado? O tal vez solo se debía a la falta de oxígeno, pero entonces porque se sentía tan feliz de saber que Alfred no estuviera a su lado en ese instante. Con este último pensamiento dejo de contener la respiración para dejar que el agua entrara por completo en sus pulmones sin resistirse, y aunque ya había aceptado este hecho tal parece que la vida tenía otros planes para él.



Uno de los auxiliares del barco que había explotado aún se encontraba abordó, buscando algún sobreviviente, mientras cubría una herida de su costado que fue perforado un trozo de metal, pero al no hallar a nadie se resignó a perecer o al menos esa fue su idea inicial, ya que se percató de cómo en el agua un joven aún intentaba llegar a la superficie, aunque este estaba siendo arrastrado por el peso del mar hacia abajo. Con rapidez se sumergió entre los restos del barco, hasta tomar una de las manos del menor para tirar con fuerza para salir a la superficie con dificultad ya que su sangre comenzó a manchar el agua por los movimientos bruscos que hizo, ya que el agua aún se movía con un poco de agresividad, logrando sacar al menor que tomo una bocanada profunda, escupiendo el agua que había tragado, con sus últimas fuerzas tomó una de las tantas maletas que flotaban por la cabina colocando al menor. Empujando la maleta para que el agua lo alejara lo más posible de Gotham.


Bruce apenas y era consciente de su entorno, su mirada estaba vidriosa y podía sentir un frío en el pecho que ardía hasta el punto de querer vomitar, sin embargo entre todo el caos que estaba viviendo pudo distinguir una voz que cada vez se oía más cerca -...Necesita asistencia médica estuvo mucho tiempo bajo el agua- Explicó un sujeto subiendo a Bruce en la balsa, cubriéndolo con una cobija que una chica ofreció sintiendo el leve pulso que tenía.

-Crees que su familia este…- Intentó decir la chica, sin embargo el hombre sólo se mantuvo en silencio antes de suspirar.

-No lo sé, pero por el momento debemos llegar a tierra…- Explicó con cansancio, observando la destrucción que dejaban atrás.



-Má ¿Por qué haces esto?- Cuestionó Clark hablando por teléfono, mientras colocaba algunas cajas de vegetales en la camioneta. Le habría encantado acompañar a su mamá a Metrópolis, sin embargo su papá tenía que llevar un encargo a una localidad cercana, y teniendo en cuenta de la reciente operación de su papá. No lo quería dejar solo con todo.

-Cariño ya te lo explique. Las personas necesitan ayuda y si puedo apoyar en algo, lo haré- Respondió con calma sosteniendo su teléfono mientras colocaba algunas porciones de comida en platos desechables. Viendo como varias personas corrían, llevando y trayendo algunas cosas.

-¿Estás segura de esto?, ya sabes lo que dice Chloe sobre las personas de Gotham…-

-Clark, será mejor que no termines esa oración-

-¿Pero…-

-Cariño, estaré bien, les prometí que llegaría a casa mañana…- Exclamó con tranquilidad, colocando los platos en una bandejas que rápidamente fueron llevadas por militares que trataban de poner orden, ya que desde la explosión que presenciaron hace poco, las cosas se habían mantenido tensas por miedo a algún tipo de ataque contra ellos.

-Má, por favor cuídate, ¿Si?- Martha podía oír la preocupación de su hijo, sin embargo antes de que pudiera contestar, escuchó el grito de una joven que cargaba a un adolescente inconsciente en sus brazos.

-Clark te llamó después- Sin esperar una respuesta colgó.

Martha notó como le indicaron a la joven que tratará de encontrar algún lugar, ya que estaban saturados. -Hola, mi nombre es Martha Kent- Saludo mientras se acercaba con rapidez a la joven que parecía alterada. -Puedes dejarlo aquí- Indicó llevando a la chica a un lugar cerca de los contenedores donde se habían colocado algunas colchonetas, viendo como una pequeña niña se mantenía aferrada a la sudadera de la chica.

-Podría cuidarlo, debemos buscar a nuestra familia- Pidió la chica, secando el sudor de su frente antes de tomar en sus brazos a la niña.

-Claro…- Exclamó inmediatamente, poniendo una de sus manos en la frente del joven para comprobar su temperatura, notando lo frío que estaba, por lo que sin pensarlo dos veces se quitó su suéter para tratar de abrigarlo un poco.

-Gracias- Con pasos rápidos la joven se alejó del lugar, hasta perderse entre el tumulto de personas que se habían aglomerado en los muelles.

Martha podía sentir como su corazón se encogía al ver las heridas que adornaban el rostro del chico, junto con un nudo en la garganta que se le formó al imaginar el infierno que tuvo que pasar.

-Esta bien, esta bien yo te protegeré- Prometió acariciando la cabeza del menor.

Next Chapter