Empezar a vivir
¿Te has preguntado como se siente vivir? No lo creo, muchos ni siquiera se dan 5 segundos para hacerlo, no le toman la importancia que deberían, pero para una persona la cual nunca ha sentido los placeres del mundo ¿qué se sentira estar vivo?
Pues no hay que ir muy lejos para saberlo, en el mundo hay gente la cual no siente que vive, pero centremonos en alguien que no puede saber si vive o muere, y su nombre es “Izuku Midoriya”. Como se imaginaran, el nunca sintio que es estar vivo. Nacio con mal formaciones geneticas devido a que su madre en su embarazo fumaba y bebia, además de haber tenido relaciones con un familiar desconocido, lo cual propicio a que el mismo pudiera sufrir complicaciones durante, y después del embarazo.
Al nacer casi muere devido a que sus fosas nasales no se habían formado correctamente por lo cual no podía respirar bien, además de que nacio ciego devido a que no llegaba la suficiente sangre a los ojos dejandolos inutiles y casi perdiendolos. Y no termino ahí, pues las cosas empeoraron a medida que avanzaba el tiempo. A los 3 años se le detecto problemas alimenticios, pues algunas de las comidas le provocaban alergia, además de que sufriaun problema del estomago el cual lo llevo a tener problemas intestinales. A los 4 años debido a un problema al comer una fruta a la cual era alergico termino perdiendo la voz devido a que su inflamación en su garganta rompio sus cuerdas bucales devido a que sus musculos apretaron tanto sus cuerdas que no lo aguantaron. A los 9 años se cayo de las escaleras de su escuela y se rompio la columna vertebral quitandole la capacidad de moverse de la cintura para abajo, apenas y podiendo usar sus brazos. Durante todo este tiempo fue maltratado verbalmente por sus compañeros hasta más no poder, además de que su supuesto mejor amigo hizo su vida una pesadilla devido a que lo lastimaba día con día quemando sus brazos, haciendo que perdiera mucha sensibilidad en eso, además de que se infectaban sus heridas con regularidad. Ya a los 11 perdió el gusto del paladar devido a que una vez le dieron de tomar cloro por parte de uno de sus compañeros que le quería gastar una bromas; lo cual lo llevo al hospital y lo tubieron 10 días de internado con un dolor intenso, perdiendo en el proceso sus papilas gustativas, además de quedar con quemaduras de primer grado en su garganta, además devido a los constantes insultos y gritos que recibía, sus oidos empezaron a fallarle llegando a oir muy poco si no estabas cerca de él.
Si, la vida para Izuku Midoriya nunca ha sido buena, y menos ahora. Pues ahora se estaba movilizando en su silla de ruedas porlas calles de la ciudad. Si se preguntan ¿por qué no hizo nada contra nadie o era tratado de manera justa devido a su discapazidades? Facil, no puede, no tiene forma de defenderse, mucho menos de hablar, de comunicarse y demás cosas, de hecho, le cuesta tanto comer que no ha podido disfrutar de una comida en mucho tiempo.
"El día esta bastante tranquilo" penso para sus adentros mientras se movía por las calles de la ciudad.
El día de hoy era un viernes por la tarde, no importa de que dia, el punto es que por unas de las pocas veces en su vida se sentía totalmente tranquilo, no lo molestaban ni nada, estaba solo, nadie le decía nada. Un sueño para él.
Siguió moviendoce en su silla durante un rato hasta que se detuvo devido a que debía cruzar la calle. Él lo sabía devido a él sonido, entonces él decidió esperar a que dejaran de sonar los ruidosos motores de los carros y entonces cruzó.
Mientras cruzaba la calle algo repentino paso. Una bajada muy empinada lo hizo moverse a toda velocidad volcandolo cuando su silla golpeo el suelo lanzandolo fuera de su silla.
Arrastrandoce por el dolor intento llegar hasta su silla, pero su cuerpo le impedía avanzar con la rapidez que quisiera. Además de eso, justo en ese momento al lado de su accidente, unos extraños acababan de cometer un asesinato a puñetazos. En ese momento ellos se dieron cuenta de que la defecaron.
Uno de ellos se acerco a Izuku y lo pateo. Izuku sin entender que pasaba sintió como recibía una patada en el estomago y escupía saliba, luego sintió otra, otra, y otra más. Pronto sus golpes empezaron a quedarse en su piel de un color morado preocupante. Luego de repente un golpe contundente en la espina dorsal fue recibido por Izuku, queriendo gritar lo poco que pudo sonar fue un quejido bastante seco.
El otro asesino lo estaba golpeando con un tubo en el cuerpo tan fuerte que empezo a escuchar los huesos de Izuku romperse. Mientras un gran patadazo fue llevado a la entrepierna de Izuku haciendolo llorar y ponerse en posición fetal a duras penas, incluso ni siquiera podía encorbarse bién. Sin hacer falta más el asesino con el tubo golpeo la cabeza de su victima habriendola haciendo que empezara a sangrar y que no se pudiera mover más. Izuku a duras penas podía mover sus dedos, pero aun así no fue suficiente. Los asesinos tomaros a Izuku y lo estrellaban contra la pared varias veces hasta que perdió la conciencia, pero no fue suficiente. En un arrebato de odio indiscriminado golpeo en los genitales a Izuku hasta deztrosarlos y hacerlos estallar.
Su compañero lo detuvo por que le pareció demasiado asqueroso lo que hizo. Simplemente no podía seguir viendo. Ambos dejaron el cuerpo casi sin vida de Izuku tirado en el suelo para pudrirse en soledad.
Pronto lo que Izuku conocía como una vida, fue arrebatada sin ninguna razón aparente, no había hecho nada para merecer esto, pero no podía hacer nada. Tal vez al final esto era lo que le esperaba, lo que siempre mereció, lo que siempre creyó merecer.
Pronto su vida se apago y nunca más abrió los ojos... por cuenta propia...
Los ojos de Izuku eran habiertos de manera no voluntaria. Miró al abismo y él le devolvió la mirada. Sus ojos miraban el vacio interminable de un color inexistente. Queriendo hirse de este mundo quiso avanzar, pero mientras avanzaba no podía evitar ver esa luz tan atrayente al final, pero... el nunca había visto la luz.
Al recuperar la conciencia sintió el frio suelo, este era como lo recordaba, o pensaba que recordaba. Intento mover sus brazos, pero se sentían raros, se sentían más ligeros de lo normal. usando sus brazos intento buscar su silla de ruedas, pero nunca pudo econtrarla, renegado a morir alli se quedo quieto, pero algo en su cabeza le decía que siguiera intentando. Probo varias veces intentar moverse y buscar su silla, pero no pudo. Calculo que pasaron unas 4 horas intentando buscar su silla en soledad. Sin embargo ya rendido habrió los ojos, algo que no hacía desde hace mucho, y al hacerlo pudo ver su silla de ruedas enfrente de él.
Aterrado parpadeo varias veces pensando que estaba soñando con lo que significaba "ver", pero no, estaba viendo y sintiendo. Toco su silla y pudo sentir la textura de manera más precisa, liza, chirriante y metalica. Usando la fuerza de sus brazos recoloco su silla en pie aun medio doblada y se subió encima de ella. Sentado aun seguía sin creer poder ver por primera vez, miro su cabeza y estaba ensangretada, además olia mucho a oxido. Luego miro hacía abajo y olía horrible... decidió no mirar y avanzar.
A medida que se movía por la ciudad miro con asombro cada cosa, siempre se pregunto como se verían, y ahora puede saber como eran, y eran... extrañamente decepcionantes. Con el tacto pudo ver como eran y sentían, puede que no al completo, pero se podía hacer una idea. Sinceramente perdió el interes por los objetos cotidianos, pero al ver hacía el atardecer... no pudo describir que tan increible fue, un color inexplicable ante sus ojos se presento, brillaba como nunca pudo pensar, y lo que él no entendía era como el sol se veía tan bien, pero en pocos segundos desaparecio dejando una estela de colores inexplicables para él.
"Que bello" penso mientras movía su silla de regreso a casa.
A medida que avnzaba se empezo a maravillar con las luces de as lamparas las cuales se encendían a medida que cruzaba cerca de cada una de ellas. La misma voz que sono cuando buscaba su silla rezono en su mente.
"¿Te parece lindo todo esto?" Le pregunto la voz a Izuku.
Izuku escucho la voz, pero no supo que decir, supuso que era como algo inconsiente de dentro suyo, realmente no sabía, mucho menos tenía idea, sabía una que otra cosa, pero esto no era algo que pudiera entender de una forma clara y consisa.
"Esto es maravilloso. Nunca he visto colores" Penso mirando una cartelera de una pelicula.
"Adivino que no sabes ni de que color son cada cosa en la cartelera" Dijó la voz rezonante en su cabeza.
"No. No lo se" Le respondió a la voz.
No obtuvo una respuesta despues de eso, tan solo un silencio vacio ocacionalmente ocupado por el ruido de los carros atras de él pasando a gran velocidad.
La noche acababa de llegar mientras se dirigía a su hogar. Durante todo el trayecto de regreso a su casa no escucho ni una sola vez más esa extraña voz. Cuando llego a su casa se dió cuenta de que estaba abierta, cuando lo habrió miro a su madre bebiendo unas cuantas cervezas mientras miraba televisión y a su lado su padrastro totalmente desmayado de tanto trabajo.
"Se ven tan... cansados" Penso trizte mirando a su madre con ojos debastados.
"¡Hey! Estupido, entra ya, has estado mucho tiempo fuera, ya casi es el toque de queda, entra antes de que te lanze una botella" le grito su madre con claras notas de disgusto al ver a su hijo.
Izuku no dijo nada y se metió dentro de su hogar cerrando la puerta. Cuando regresaba a su habitación fue recivido por un folpe en la cabeza por una botella de ceveza de su madre. La botella de partio en su cabeza haciendo que Izuku emitiera una clase de quejido al mismo instante que sangre brotaba de su cabeza.
"Traime una nueva bastardo" Le dijó mientras miraba la tele con aburrimiento.
Izuku tan solo asintió con la cabeza mientras se dirigía a la nevera y la abría sacando una cerveza. Su color era tan atrayente, se veía bastante curioso ese color. Entonces decidió sacar dos botellas. Una de ellas la guardo debajo de su playera. Cuando paso al lado de su madre la misma le tomo de la oreja.
"La proxima que regreses tarde me asegurare de dejarte grabado la hora en esos ojos que tienes por basura" Le siseo su madre en el oido soltandolo y reciviendo su cerveza.
Izuku la dejo ir y entro en su habitación, alli le esperaba su hermana menor. Oh, si. Izuku tenía una hermana 11 meses y unos días menor que él, su nombre era Nori Midoriya. Ella tampoco estaba fuera de lo que eran maltratos, era una depresiva con cambios de humor, sufría de esquizofrenia y personalidad multiple, además de que se acostumbro a estar actuando de forma violenta teniendo un mal temperamento con casi todos, excepto su hermano, el cual, no quería mucho , pero no le caía mal, pues era su unica compañia.
"Agh... tienes... la cabeza abierta" Le Nori dijo algo asqueada de la sangre que brotaba de su cabeza.
Casi por instinto, Nori se paro de su cama y busco debajo de la misma una botella del alcohol, pinzas y unas vendas, junto a eso una aguja y hilo. Se acerco lentamente a su hermano y tomando su cabeza empezo a quitar el resto de los cristalez que quedaron en su cabeza, se veía horrible, su piel estaba separada por los cristalez. Usando las pinzas removio los cristales, se asqueo mientras la sangre caía de la cabeza. Luego puso un poco de alcohol en su cuero cabelludo, el quejido de Izuku fue rapido mientras lo secaba con su propia ropa. Luego usando la aguja y el hilo cocio la cabeza de su hermano hasta que la cerro por completo.
"Esquiva la proxima la botella, lo escuche desde afuera" Le dijó a Izuku "Veo que no has tenido un buen día" miró a sus pantalones mientras lo decía "Acuestate y descansa un poco"
Nori volvió a su cama y se sento mirando a su hermano, por primera vez desde mucho tiempo lo veía con los ojos abiertos durante mucho tiempo, esto le resulto incomodo en cierta forma, pero no quiso darle más embrollo.
Izuku agradecio con un ademan a su hermana, Luego de eso con cuidado de no se le caiga la botella la saco de su andrajosa ropa. Una botella de cervesa deliciosa. Al mirar la botella Nori se alarmo, rapidamente se paro de su cama y fue con su hermano y le ordeno que le diera la botella.
"Dame la botella en este instante" Con ojos firmes miro a su hermano esperando que le diera la botella, pero ella se sorprendio más al ver como se nego resguardando la botella entre su ropa.
Izuku con mirada suplicante miro a su hermana esperando a que entendiera lo que quería decir con sus ojos, entonces en ese momento Nori ya supo que es lo que quería. Con expresión molesta busco debajo de su cama un destapador y agarro la botella abriendocela.
"Solo lo hago por que te vex muy mal hoy" Le pronunció dandole un golpe en la cara para luego largandoce a su cama y tapandoce con una andrajosa sabana que tenía.
Izuku sin saber que hacer exactamente con la botella solo lo acerco a su boca para probarlo, el olor era muy amargo, era verdaderamente disgustante, pero su curiosidad fue más que su negación por el olor, le dió un pequeño sorbo y le supo horrible, el sabor tan fuerte de la cerveza quemo la garganta de Izuku dandole un dolor agudo, pero incluso con ello, no se disgusto mucho ante la idea de tomar de nuevo.
"No creo que sea una buena idea pequeño" le dijó la extraña voz una vez más.
"Me has estado hablando, ¿Quién eres?" Cuestiono con duda ante la intervención de aquella voz de curiosa indole.
"Tal vez luego te cuente..." fueron sus ultimas palabras del día antes de desaparecer definitivamente.
Izuku desinteresado tomo otro gran sorbo, este le dió un golpe y le hizo sentir mareado, mucho para su gusto, sus manos temblaron y casi suelta su cerveza, paro unos segundos antes de volver a tomar de tragado toda la cerveza. Nori viendo aquella desgradable escena decidió acercarse, le quito su alcohol, y con curiosidad lo olfateo. Olía horrible, pero... ¿Qué más da? Le dió una probada y se rintió asqueada... pero como hija de una alcoholica decidió beber a fondo hasta que surtió efecto y cayo desmayada. Ella sufría de poca resistencia al alcohol. Ambos calleron desmayados devido al alcohol en su sangre.
"Que mala pata" dijó la voz dentro de la cabeza de Izuku...
FIN DEL CAPITULO