Las chispas entre nosotros

Summary

La historia entre Effie y Haymitch nunca ha sido sencilla y eso lo saben ellos dos de sobra. Un recorrido a través de los años a través de sus vidas y como se terminaron enlazando irremediablemente. Advertencia: menciones a violación, referencias sexuales, representaciones de abuso, violencia, prostitución, depresión, abuso a menores, trastorno de estrés post traumático y trastornos psicóticos.

Status
Complete
Chapters
36
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

Todas sus amigas hablaban sobre él. Sobre lo guapo que era, lo fuerte que parecía, lo alto que lucía junto a esa pequeña rubia en la Arena y sobre lo buen partido que sería de no haber nacido en un distrito tan pobre como el 12.

Los cuchicheos de las chicas solían gustarle a Effie en verdad, sonreía cada que alguna deseaba en voz alta que asesinaran a la rubia para poder tener acceso a semejante bombón y asentía con la cabeza cada vez que le preguntaban si le parecía atractivo.

¿Atractivo?

probablemente se volvería deseable si se convertía en un Vencedor y los ciudadanos del capitolio pagarían para devorarlo debajo de sus sábanas de seda pero, ¿Atractivo?

Effie lo observaba día tras día a través de la pantalla y se preguntaba por qué encontraban tan codiciable al muchacho de cabello rubio cenizo y ojos apagados que mantenía a todo Panem en suspenso con su obsesión de llegar hasta el límite de la Arena.

Tal vez era su actitud indiferente, la fuerza de sus brazos o la musculatura que se medio marcaba bajo la tela mugrosa del traje. Quizá era porque tenía el mentón cuadrado o las pestañas muy largas. No lo comprendía.

Maysilee Donner era la rubia que siempre acompañaba al apetecible Haymitch Abernathy, el guapo tributo de su mismo distrito. Algo muy en los adentros de Haymitch le decían que ella no llegaría con vida al final de los juegos. Estaría cerca, claro. Pero no lo lograría y eso, quisiera o no, rompía un poco su corazón.

Él mismo notó como cambiaba su rostro cuando la oyó gritar, sintió sus gestos aterrados mientas corría para salvarla, aún consiente de que ella moriría en un instante.

Effie vió el cuello ensangrentado de la joven y luego se distrajo hasta el ceño fruncido del chico al notar que había llegado tarde. Era una expresión memorable que mantuvo mientras sus manos se manchaban con la sangre que intentaban detener. Ese instante lo cambiaba todo.

Haymitch se sacudió un poco la tierra de la parte inferior del traje y miró fijamente a una de las cámaras atoradas dentro de los huecos de un árbol cercano. La indiferencia lo estaba matando. Ellos, todos los que lo observaban en sus putas pantallas lo estaban matando, y él iba a vencerlos solo por eso.

Las chicas alrededor de Effie se inclinaron sobre sus asientos, esperando a ver al rubio en un ataque de ira, pero Effie había entendido la estrategia, así que no dijo nada. Más bien sonrió. Tal vez eso era la que todas ellas encontraban atractivo en él, que nunca decepcionaba.