Escándalo | Lionel Messi | Guillermo Ochoa [BL]

Summary

¿Qué pasa entre Lionel Messi y Guillermo Ochoa?

Status
Complete
Chapters
14
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n/a
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18+

Relación secreta

Messi: ¿Empacaste todo lo necesario? 4:10 AM.


   Despertando por el timbre de la notificación, Guillermo Ochoa se estira para alcanzar el teléfono sobre la mesa de noche al lado de la cama. Está cansado, apenas le habían dado un día libre luego de todas las prácticas para los partidos del mundial. Fueron meses de calentamiento y entrenamiento intensivo para dar el cien por cierto para el evento del año. ¡No podían fallar! Debían darlo todo y poner en alto al país.


Guille:

Buenos días a ti también. 4:12 AM.


Sin ganas de escribir envía un audio a Lionel, cerrando los ojos sin poder evitarlo. Está tan agotado que comienza a dormirse nuevamente, siendo despertado por varios mensajes continuos.


Messi: Perdón.

Buenos días, cariño.

¿Duermes aún?

Tu voz ronca suena sexy. 4:15 AM


Sonriendo al leer los mensajes, Guillermo se despide de la idea de seguir durmiendo cuando se mueve en la cama hasta quedar sentado.


Guille:

⟩ ¿Qué te hace molestarme tan temprano?

Son las cuatro de la mañana. 4:20 AM.


Messi: Vamos a tomar el primer vuelo a Qatar.

Sólo quería asegurarme de que estuvieras listo.

Ya quiero verte. 4:22 AM.


El último mensaje hace que su corazón se sienta apretado de una manera agradable, no como cuando crees que te va a dar un infarto. Estaba enamorado del ridículo alfa que resultó ser Lionel Messi.


Guille:

Mi vuelo sale hasta las cinco de la tarde.

Pensaba dormir hasta al menos las diez de la mañana.

Gracias por despertarme antes. 4:25 AM.


A diferencia de Argentina, la selección Mexicana tenía progrado su vuelo hasta tarde. Apenas habían terminado sus entrenamientos el día anterior, así que esas horas de descanso antes de iniciar su viaje a Qatar les venía de maravilla. Por esa misma razón había organizado todo lo necesario días antes de la salida, quería aprovechar el poco tiempo de descanso que tenían en esta ocasión.


Recibiendo varias caritas tristes de parte del argentino, Ochoa se ríe ligeramente al imaginar a Lionel con esa expresión. Debía estar en el avión, sentado junto a la ventana con audífonos en sus oídos y la mirada concentrada en su teléfono mientras el resto del equipo hablaba entre ellos o simplemente dormían; lo que le gustaría seguir haciendo.


Guille:

Pero también quiero verte.

⟩ No puedo esperar más.

⟩ Te extraño.


Envía el mensaje con un sentimiento burbujeante en su estomago, saliendo de la cama para ir al baño. El teléfono, abandonado en la cama, inmediatamente comienza a sonar anunciando una llamada entrante. Regresando rápido, sin tiempo a siquiera tomar el cepillo de dientes, Guillermo toma rápidamente su teléfono. Su corazón va a mil por segundo debido a la emoción, estaba sorprendido de que Lionel le estuviera llamando.


—¿No vas a tomar un vuelo? —es lo primero que dice con una sonrisa que el argentino no puede ver, intentando controlar sus nervios. Era algo tonto, ya no eran adolcentes, pero algunas cosas a veces se volvían a sentir como la primera vez. Sobre todo cuando no has visto a tu novio en varios meses. Incluso escuchar su voz hace que el cuerpo le hormiguee.


Aún tenemos unos minutos antes de despegar, quisiera gastarlos contigo. —y más si tenía un acento que disfrutabas sin sentido alguno.


—Es todo un honor ser tan importante. —Ochoa bromea mientras se vuelve a dirigir al baño estirando su cuerpo en el camino, lo que le hace gemir de satisfacción cuando su cuerpo se destensa un poco.


—¿Y eso que fue? —Lionel ríe del otro lado, pero su voz obviamente desciende uno decibeles. —¿Estás intentando seducirme? —bromea, pero ciertamente escuchar a Guillermo gemir sutilmente aunque no fue por nada, le hizo despertar una pequeña chispa en su pecho. Hacía tanto que no veía al omega, realmente le extrañaba demasiado; en tantos sentidos diferentes.


—¿Eso crees? —Guillermo se burla con una risa escandalosa para luego agregar: —¿Qué tal esto? —exagera los ruidos al cepillarse los dientes, lo que causa que el argentino al otro lado de la línea se ría con fuerza.


Asqueroso. —Messi dice. —¿Estás preparado? —pregunta cambiando de tema. Todos estaban tan emocionados como nerviosos, nadie era la excepción, ni siquiera los fans. Al igual que los demás equipos, Argentina no había sido la diferencia de los entrenamientos intensivos para lograr el máximo rendimiento en los partidos. Cada país iba con el mismo objetivo: ganar.


Escupiendo la pasta dental, el mexicano se queja. —Lo estoy, tengo todo organizado. No soy como algunos que dejan todo para último momento.


Nunca lo vas a superar ¿Cierto? —Messi, recostandose de la puerta cerrada del baño del avión, también se queja.


Guillermo había aceptado la oferta de Lionel para vivir juntos, en ese momento llevaban sólo dos años de relación, pero las cosas entre ellos funcionaban tan bien que sabían que sería algo que duraría por mucho tiempo. Entonces, quizás se apresuraron un poco, pero a ellos no les importaba. Sin embargo, el punto en todo eso, es que Messi además de ofrecer su casa para formar su "nido de amor", también se ofreció para encargarse de toda la mudanza como un "buen alfa". Pero..


—No. —saliendo del baño, Guillermo se dirige a su cocina. En México mantenía un pequeño apartamento cuando debía quedarse durante largos periodos de tiempo, compartiendo la casa en Argentina con Messi cuando tenían tiempo de vivir como personas que no dedicaban todo su tiempo al fútbol. —Aún no entiendo cómo creíste que comprar los boletos de avión a último minuto era una buena idea. Tuvimos que quedarnos a dormir en el aeropuerto porque tenía que entregar la casa a tiempo. —por suerte habían sido lo suficientemente discretos para que nadie les reconociera.


Olvidalo. —el alfa al otro lado de la línea gruñe, Ochoa quiere molestarlo más, pero no era tan divertido si no podía ver su reacción. —Me refería a si estás listo para el mundial.


—Estamos listos para ganar. —Guillermo dice con firmeza mientras busca algo para comer. —Incluso si nos enfrentamos a ustedes.


Si eso pasa, espero estés preparado para todos los goles que voy a meterte.


—Quiero ver que lo intentes. —Guillermo reta mientras se sirve un vaso de agua. —No permitiré que metas ni un solo gol.


—¿Y algo más? —el tono de voz sugerente en la pregunta hace al omega escupir el agua que estaba tomando, aún demasiado dormido para no sorprenderse con la clara insinuación de Messi.


—¿Qué? —se ríe mientras limpia el agua que se escurrió por su boca. —¿No estábamos hablando de fútbol?


Por supuesto. —Lionel también se está riendo del otro lado. —Pregunto si me permites meter un gol en tu portería.


—Eres todo un as con las palabras, Leo.


Sentí el sarcasmo, pero gracias. —el argentino está sonriendo como un tonto escondido en el baño del avión para poder hablar con su pareja. —Aún no respondes.


—No permitiré que nos metas un gol como equipo, pero quizás pueda permitir uno en un enfrentamiento privado. —Ochoa sigue el juego de Messi, bajando un poco su tono de voz, haciendo que la conversación se sienta más íntima.


Realmente quiero verte. —Lionel extraña demasiado el olor de su omega, ese cálido y agradable aroma como el pan recién hecho.


—En unas horas eso será posible. —espera, aún no sabe a qué hotel le enviarán o en cuál se hospedará Messi, pero así deba cruzar media ciudad, irá a ver a su novio.


Deseo que el tiempo pase rápido. —el alfa también está ansioso por el reencuentro con su novio, hacía tiempo que no se separaban por tanto tiempo, habían sido unos meses demasiado largos. —Nos vemos en Qatar, cariño, espero nos toque en el mismo hotel.

—Me gustaría que pudiéramos compartir habitación. —pero además de ser pedir demasiado, sería un escándalo. Su relación era secreta, así que debían mantener las apariencias frente a todos.


Entonces no descansariamos. —Lionel se atreve a decir, siendo la pura verdad.


—Es cierto. —Ochoa acepta con una risa.


A Lionel le encanta escuchar la risa de Guillermo, ya fuera una pequeña o escandalosa. Pero no puede disfrutarla al máximo porque alguien toca a la puerta del baño. Reconoce que es uno de sus compañeros, preguntando si estaba bien, que debía salir porque iban a despegar.


—Ya debo irme. —anuncia al hombre del otro lado. —Nos vemos en unas horas. Te amo.


Te amo, ten un vuelo seguro. —Ochoa se despide del otro lado de la línea. Messi no quiere colgar, pero debe hacerlo.


Estaba emocionado por el mundial, por supuesto, pero más le emocionaba la idea de ver a Guillermo luego de tantos meses. No podía esperar para tenerlo entre sus brazos y poder sentir su aroma nuevamente ¡Le hacía tanta falta?


—¿Con quién hablabas? —Rodrigo de Paul, esperándole del otro lado de la puerta, inmediatamente le cuestiona.


—Con nadie en especial. —Lionel se hace el desentendido mientras camina a su asiento con el omega detrás de él.


—Escuche que le decías te amo. —Rodrigo menciona.


—Era mi mamá.


—Pero-


—Debemos sentarnos ¿No? Vamos. —el alfa apresura a su compañero de equipo, sentandose en sus puestos para iniciar con el viaje. Cuando viera a Guillermo, estarían en Qatar.