Teach me 𖤐 Sungjay

Summary

❝ ⎯ ¿A dónde crees que vas cariño? Nunca dije que tomaríamos caminos separados⎯ . ❞ Sunghoon es profesor en la universidad en donde estudia Jay, con el tiempo los sentimientos de Sunghoon han ido... en aumento, pero Jay aún no es del todo consciente de ello. ‣ No permito copias y/o adaptaciones. ∅ ‣ +16 ! (NO +18) ‣ O.S/One Shot. ‣ Sunghoon¡! Top // Jay¡! Bottom ↬ Extensión: 1850 palabras.

Status
Complete
Chapters
1
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n/a
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18+

૮₍˶ •. • ⑅₎ა ♡

Las piernas de Jay se mueven de manera inquieta bajo su pupitre mientras observa al profesor Park calificar los exámenes de los alumnos.


Este era el examen final y apenas había podido estudiar media hora antes de venir a clases, había estado toda la semana con fiebre y no logro concentrarse en sus estudios, este examen era el cincuenta porciento de su calificación y ya podía sentir que todo estaba perdido.


Iba a reprobar la materia o tendría que hacer un extraordinario para lograr aprobar, lo cual significaba una carga más a su ya ajetreada vida como un "casi adulto" independiente.


Se mordía las uñas cada cierto tiempo e intentaba distraerse viendo por la ventana, pero su mirada siempre volvía al profesor y las múltiples muecas de desaprobación en su rostro.


La clase termino más rápido de lo esperado y el profesor detuvo a todos los alumnos.


—No tan rápido, Jungwon, Heeseung, Taehyun y Jay se quedan, acaban de reprobar esta materia —. Todos los nombrados vuelven a sus asientos con la cabeza gacha mientras el resto de los alumnos sale del salón.


Jay estudia en una facultad de Arte y Diseño, la materia que el profesor Sunghoon imparte es "historia del arte y del diseño". A Jay nunca se le ha dado bien historia, siempre reprobaba esa materia, sin importar qué tema tratarán, por lo que ya suponía que sería llamado por el profesor.


Sunghoon se pone de pie y evalúa a todos con una mirada lo suficientemente decepcionada como para afectar a los cuatro chicos frente a el. —Bien, tendrán que escoger; llevar arrastrando esta materia o hacer un extraordinario, les daré solo tres días para estudiar.


Uno de los estudiantes reclamó casi de inmediato. —¿Solo tres días? Es un abuso.


El profesor fulminó con la mirada a Lee Heeseung, que había reunido el coraje suficiente como para hablar al respecto de la apresurada fecha.


—No me interesa su opinión Heeseung, si no quería esto debió haber estudiado. El examen extraordinario será en tres días, no está a discusión —. Finalizó el hombre, Jay se quedó paralizado, tratando de pensar en un método de estudio adecuado.


Sin darse cuenta de que el resto de sus compañeros ya estaban saliendo, no fue hasta que una mano dió leves golpecitos a su pupitre que salió de su ensoñación, alzando la vista para conectar su mirada con la del profesor Park.


—¿Ocurre algo Jay? —. La repentina voz grave le causa un pequeño sobresalto que logra ocultar.


—No, todo está bien profesor Park, solo estaba pensando en algún método de estudio que pueda funcionar, ¿sería trampa si le pido ayuda para buscar alguno? —. Pregunta, aprovechando que el profesor le está prestando atención y que la clase ya ha terminado.


El contrario sonríe de lado y niega con la cabeza. —No, puedo recomendarle un método de estudio perfecto, ¿le gustaría?


Jay asiente efusivamente y el profesor regresa a su escritorio, colocando una silla justo a un costado de la suya para después dar unos leves golpecitos en ésta, indicándole a Jay que se acerque y tome asiento.


Dudoso, Jay obedece, tomando asiento en la silla que está a un costado de su profesor, están tan cerca que la rodilla de Jay podría fácilmente rozar el muslo de Sunghoon.


—Bien, cierra los ojos —. Jay quiere preguntar, pero decide obedecer.


—No los abras, relájate, concéntrate en mi voz y cuando te haga una pregunta, responde con lo primero que se te venga a la cabeza, ¿entendido? —. Jay asintió, aún sin abrir los ojos, antes de escuchar alguna pregunta pudo escuchar el bajo ruido de algo siendo movido, pero lo ignoró, tratando de concentrarse.


—Primera pregunta, ¿cuáles son las flores más famosas pintadas por Van Gogh?


Esta era una pregunta fácil, Jay recordaba la respuesta, pero juraría que podía sentir la respiración del profesor Park demasiado cerca de su rostro.


Se las arreglo para responder sin nerviosismo. —Los girasoles.


—Es correcto, siguiente pregunta, ¿cuáles son los tres órdenes clásicos de la arquitectura clásica?


Jay comienza a ponerse nervioso porque no recuerda la respuesta a esa pregunta, agacha la cabeza, manteniendo sus párpados cerrados. —Yo... no lo sé, pe-perdón.


—No te preocupes Jay, todos podemos cometer errores a veces —. El nombrado se tensa cuando siente las manos del profesor tomar su silla y acercarlo aún más a su cuerpo, entra en un pequeño shock al sentir las manos del profesor Park rodear su cintura.


Sunghoon levanta la camisa de Jay lo suficiente como para que sus manos puedan entrar y tocar su piel sin la prenda de por medio, acaricia los omóplatos y delinea la columna vertebral mientras Jay está esforzándose para no retorcerse ante las extrañas sensaciones que le invadían, Sunghoon se acerca al oído de su estudiante preferido y sin detener sus caricias, comienza a susurrar. —La respuesta es dórico, jónico y corintio.


—Ugh, y-yo—. Quiere protestar, pero Sunghoon vuelve a tomar la palabra.


—Siguiente pregunta, ¿en qué arte se destacó Anna Pavlova a comienzos del siglo veinte? —. Jay apenas logro entender la mitad de la pregunta.


—Mgm, n-no lo sé —. Murmuró.


Sunghoon sonrió de manera engreída y sus manos acariciaron la espalda de Jay una última vez antes de pasarse a su pecho, rozando de manera leve uno de los pezones del estudiante. —Oh, ya son dos respuestas incorrectas, ¿debería darte un regaño?


Jay está a punto de negar cuando su cuerpo es jalado bruscamente hacia el frente, Sunghoon le toma de la cintura para hacer que tome asiento sobre uno de sus muslos. —Es la danza, fue una mítica figura rusa del ballet clásico.


Sin saber que decir o hacer, Jay asiente, sorprendentemente aún no ha abierto los ojos, no quiere, sabe que sus mejillas están rojas como un tomate y que lo primero que verá es al profesor Sunghoon.


—¿Continuamos? —. La pregunta no le toma por sorpresa, pero el sentir la respiración del profesor Sunghoon acariciando su cuello sí que le agarró desprevenido.


Jay siente los labios del profesor en su cuello, comenzando un recorrido desde su manzana de adán hasta su barbilla, cuando siente algo parecido a una mordida suelta un gemido lastimero. —Yo ¡mhg! e-espere por favor


Sunghoon sonríe con satisfacción al escuchar el bajo gemido que pareció tomar desprevenido a Jay, causándole un sonrojo en el rostro. —Shh, cariño. No queremos que nadie nos interrumpa, ¿cierto?


Siente sus mejillas calentarse aún más cuando el profesor Park susurra cerca de su oído, alejándose después de morder superficialmente su lóbulo.


Jay por fin coloca sus manos sobre el pecho contrario, alejando al hombre, pero manteniéndose sobre sus muslos. —No profesor, e-esto está mal, no deberíamos, se supone que íbamos a estudiar —. Susurra, evitando conectar su mirada con la de Sunghoon.


Mientras el contrario aún sonríe de manera socarrona, siendo consciente del sonrojo en las mejillas de su lindo estudiante. —Jay mírame a los ojos cuando hables, me gusta ver tu rostro, ahora más ya que esos mofletes están rojos, ¿o me equivoco?


El nombrado solo puede encogerse y termina recostando su frente contra el fuerte pecho de su profesor, sin darse cuenta de lo que había hecho hasta que sintió esas grandes manos colándose bajo su camisa nuevamente.


Cuando Sunghoon comenzó a juguetear con uno de los pezones del chico, Jay simplemente no lo resistió, dejando escapar un gemido. —¡Nghm profesor! —. Rápidamente rompió el beso, cubriendo su rostro con sus manos, avergonzado por los gemidos sin pudor que estaba soltando.


Pero Sunghoon no se detuvo y tomo de la cintura a Jay para ponerle sobre el escritorio, abriéndose paso entre sus piernas para continuar estimulando los rosados pezones del menor, sacándole gemidos tímidos.


Jay contuvo la respiración al sentir como Sunghoon iba desabotonando botón por botón de su camisa, abrió los ojos al sentir una repentina lejanía, conectando su mirada con los profundos ojos que le veían con deseo, su corazón golpeó contra sus costillas al ver a Sunghoon deshaciendo del nudo de su corbata de manera pausada mientras volvía a acercarse.


Tomo posesivamente la cintura del menor y Jay rodeo instintivamente el cuello de Sunghoon con sus brazos, atrayendolo más cerca para unir sus labios nuevamente.


Sunghoon tomo rápidamente el liderazgo, guiando a su lindo chico inexperto y sonriendo de vez en cuando al sentir los dedos de Jay enredándose en su melena o acariciando algunos mechones.


—Hmm, profesor se si-siente bien.


—Es tarde, ya no deberíamos estar aquí —. Sunghoon murmura, alejándose de manera repentina y Jay se siente... desilusionado mientras acomoda su cabello hecho un desastre y suelta bajos jadeos.


—Yo... lo entiendo profesor Park, me iré ahora —. Jay pronuncia las palabras con dificultad, comenzando a abotonar su camisa de manera apresurada.


Sunghoon cae en cuenta de las palabras de su estudiante y se apresura a tomarle de la muñeca para detener sus movimientos. —¿A dónde crees que vas cariño? Nunca dije que tomaríamos caminos separados.


Jay se mantiene petrificado sobre el escritorio y con el profesor Park cerca de su rostro, observándolo de manera intimidante. —¿A qué s-se refiere?


—Iremos a un lugar privado, uno en donde solo estemos tú y yo, sin la preocupación de que alguien entre por esa puerta —. Explica, acercándose para dar una mordida juguetona en la marca rojiza que había dejado en el cuello de Jay anteriormente. —Un lugar más cómodo y tal vez con una cama para continuar con lo que estábamos haciendo, ¿te parece, bonito?


Tiene que tomarse unos minutos para procesar la situación y finalmente sonríe, asintiendo.


La realidad es que le gustaba mucho el profesor Sunghoon, era atractivo, carismático, inteligente y caballeroso, parecía sacado de una película de romance y Jay no podía evitar derretirse cada que estaba cerca del mayor, era por eso que no le agradaba mantener contacto visual, sentía que el profesor podía ver a través de el y que sabía exactamente acerca de sus sentimientos.


Sunghoon toma la mano de Jay, pero antes de que el estudiante pueda pararse del escritorio, se detiene abruptamente. —Espere —. Sunghoon obedece, curioso por el extraño cambio.


—¿Qué ocurre Jay?


El nombrado abre y cierra la boca un par de veces antes de agachar la cabeza. —Creo que no puedo caminar mucho, m-mis piernas están temblando —. Confiesa avergonzado.


Contrario a lo que Jay espera, Sunghoon suelta una pequeña risita burlesca y se acerca a el para tomarlo entre sus brazos, Jay rodea la cintura del mayor y es entonces cuando empiezan a avanzar.


—Profesor-


Jay quiere hablar, pero Sunghoon le interrumpe. —Solo llámame Sunghoon cariño, ¿o tal vez quieras llamarme de otra forma? Me da igual mientras te sientas cómodo —. Jay esconde su rostro justo detrás de la cabeza de Sunghoon, para que no pueda verle, ni a el, ni a sus malditos cachetes sonrojados que no dudaban ni un segundo en ponerle en evidencia frente a Sunghoon.


—Sunghoon —. Jay susurra con timidez ya que no está acostumbrado a hablarle de esa manera, mientras Sunghoon esta seguro de que este es el mejor día de toda su vida.