~Prologo~
El sonido de la música rodeaba la habitación creando una atmósfera relajante, la mezcla del violín y el piano creaban una sinfonía magnífica capaz de entrar en calma a cualquiera que la escuchaba.
Los colores azul pastel y el rojo bermellón de la habitación le daban un toque unico junto los diferentes juguetes y peluches que había en el cuarto, justo en ese lugar, en medio de todo reside una cuna de color negro y mantas azules, mantas las cuales cubren un pequeño bulto que respiraba lentamente el cual era observado con temor y aprecio por un demonio alto de pantalla plana.
— Mi pequeño bebé... —
Murmuró este viendolo con cariño y cuidando sus respiraciones, había pasado 8 si 8 meses de sufrimiento para lograr traer a quella masita a la vida infernal, su pequeño hijo, no habían Sido los mejores meses de su vida, el sufrimiento y los recuerdos lo atormentaban día con día haciéndolo caer en el abismo de la depresión, aquel sentimiento que siempre aterroriza a mucho y los hace querés desaparecer, Pero no, el no podía hacer eso, debía mantenerse fuerte ... Por el.
Había leído mucho en ese tiempo, desde como cambiar pañales hasta a que debía darles de comer, tanto era así que tuvo que ser mandado a dormir varias veces por Velvette y Valentino los cuales lo perseguían como locos con tal de que no cometiara estupideces y dañará al bebé en su vientre.
Todo empeoró cuando descubrieron que su hijo nacería no a los 9 meses si no a los 8 ya que Vox no podía aguantar mucho más a aquel ser dentro suyo, creando angustia en el, angustia que aumento al enterarse de las muertes de cuna, las asfixias en cunas entre mas cosas que lo tenia con los nervios a flor de piel.
— Tal vez tu padre me abandono y me quito el corazón, pero eso no significa que no pueda amarte, tu masita — Dijo sonriendo con claro cansancio antes de cargarlo y mecerlo entre sus brazos —
Lo observaba con bastante cariño acariciándole sus pequeños mechones de cabello y sus suaves orejas de venado que se mantenían bajas, como si no quisiera escuchar nada a su alrededor y solo deseara mantenerse en el reino de los sueños.
— Mi pequeño Vitaly... Serás mi secreto, mi tesoro más sagrado — susurro —
Nadie más lo sabrá solo mis más cercanos y familia, eres tan valioso como un diamante en bruto, diamante que el puliria para convertirlo en alguien de bien, no estaba seguro lo que se le aproximaba, Pero de algo estaba seguro .... No sé dejaría vencer tan fácil.
Justo en eso el pequeño llanto del bebé se manifestó teniendo que calmarlo con prisa, lo alzo y le dió un par de besos en la frente para después empezar a tarareale un poco, había descubierto que su pequeño tenia una fascinación por la música sorprendente, de cualquier tipo, aunque el le ponia música clasica, según y eso es bueno para los bebés.
— Tienes hambre, si lo las probable... —
Dicho esto fue hasta la cocina con el bebé en brazos, ahí lo dejo en una pequeña sillita para bebés y abrió el refrigerador para sacar lo que parecía ser carne de demonio y un frasco de leche, leche materna que el tenía que comprar ya que el no producía nada de eso.
Agarro la carne y la pico en trozos para después dejarla adentro de una trituradora, dónde se hizo añicos, mientras eso pasaba el colocó la leche materna a calentar, cuando ya la carne estuvo lo suficiente molida la colocó en un biberón y ahí mismo coloco la leche materna, cerro el biberón y lo batió un poco mezclando la carne con la leche, luego se la dió a su crio el cual emocionado lo acepto y empezó a comer y beber rápidamente.
— Wawawa agua... Jsjsja — Balbuceo el pequeño bebé mientras comía con ayuda de su padre —
Vox sonrió nostálgico mientras lo veía comer, le daba tantos recuerdos, era tan parecido a... A él, a su antiguo amor.
Rápidamente sintió una punzada en el pecho lo cual lo hizo gruñir un poco y agarrarse justo esa zona, no solo le dolía, ardía como el carajo, deseaba que fuera algo solo temporal pero los meses pasaban y el seguía igual.
Le hacía falta su corazón, el cual se le fue arrebatado en medio de su debilidad sentimental.
Dejo esos pensamientos de lado cuando sintió como el pequeño lo miraba fijamente, ante esto Vox lo miro extrañado, enarcando una ceja.
—¿Qué te pasa diablillo? —
Vio como el biberón ya estaba vacío así que se dió la vuelta y lo dejo en el lavadero, ya mandaría a Velvette o a Valentino a limpiar eso más tarde, en eso que sintio como algo se le subía por la espalda mientras gruñia efusivamente, arañaba un poco y incluso trataba de morder con sus inexistentes dientes.
—¡Ay! ¡Vitaly! — Batallo por el un momento hasta que logro agarrarlo—
Al ya tenerlo en frente noto que su hijo estaba convertido en una pequeña sombra que le sonreía de forma burlona, cosa que no duro mucho ya que el volvió a su estado natural y empezó a soltar pequeñas carcajadas.
— Ay Vitaly.... Ni modo, no te puedo odiar eres tan bonito —
Lo acomodo entre sus brazos y se devolvió a la habitación, debía ponerlo a dormir rápido, pronto tendría una reunión importante y si deseaba darle lo mejor a su hijo... El debía esforzarse bastante.
— Debes descansar pequeño Vi —
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