Maldita Coincidencia.

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Summary

No conocía el terror a la perdida, por que nunca había tenido nada que perder, hasta que llegaste tu. Podría pedirte lo que sea y moverías el mundo con tal de cumplir mis caprichos sin embargo yo no era capaz de si quiera notar que estaba lastimando el amor de un alma incondicional. Es hora de redimirme y encausar mi vida al rumbo correcto.

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

El estruendo de la multitud opacaba cualquier duda de mi mente, el olor de la sangre, el miedo a la derrota y la sed de victorias le daban sentido a lo que me encontraba haciendo en las taquillas de ese enorme lugar.

Llevaba haciendo sombras desde hace algunos minutos, mi entrenadora me ponía a calentar siempre antes de cada pelea, sin embargo esta vez era algo diferente, había discutido con ella y no me hubiese importado tanto realmente si mi entrenadora no hubiera renunciado segundos después de romper conmigo esa misma noche, por que así es, mi entrenadora también es mi novia o bueno, al menos lo era.

Después de unos minutos de calentar y ya con mis manos vendadas, eche un vistazo a mi reflejo en el espejo de las taquillas, mi cabello negro estaba perfectamente peinado en un par de trenzas pegadas, el top que llevaba era de color blanco con detalles en negro al igual que el short que me entregó mi representante, en la taquilla de al lado estaban mis guantes negros, todo estaba listo para la pelea, era cuestión de minutos para que nos llamaran a la jaula.

~ Te ves increíble y no lo digo solo por que sea tu representante, querida. - di un pequeño salto al escuchar la voz chillona de la chica que acababa de interrumpir mi encuentro con el espejo - ¿estas lista para hacer puré a nuestra amiga?

~ Primero que nada Oli, me asustaste! En verdad estoy considerando el comprarte un cascabel - dije algo molesta por lo que la chica se limito a rodar los ojos - y segundo, yo nací lista.

~ Esa es mi campeona! Dile a Vanya que te ponga esos guantes, que te quiero en esa jaula en menos de 4 minutos! - y mi buen ánimo se fue al subsuelo, me quede parada con la mirada clavada en las manchas del piso, pensando en todo menos en la pelea. - ¿Qué te pasa? Ve a buscar a Vanya! Ya debería estar aquí. - dijo ella buscando a mi novia con la mirada.

~ Vanya se fue, Oli. - le conteste a la vez que me daba vuelta para ver su reacción.

~ ¿Cómo que se fue? Esa vaga! ¿Donde esta? Juro que si se largó a comer otra vez la haré sufrir! - dijo la rubia creando un puño con su mano.

~ Olvídala Oli, renunció, no la necesito... No necesitó a nadie - murmuré mientras salía de las taquillas con mis guantes en mano.

[...]

Gritos, música, una voz masculina animando el ambiente, todo estaba listo, yo estaba lista. Esta pelea es el impulso que esperaba para comenzar mi carrera profesional, la chica con la que peleaba era mucho mayor que yo, era una peleadora profesional que había accedido a una pelea de caridad con una amateur que pronto dejará de serlo, pero claro que ella no lo sabe.

~ ¡Del lado derecho de la jaula! ¡Proveniente de Guadalajara, la tierra del mariachi, 24 años, campeona invicta de la jaula! ¡Natalia “la bestia” Martinez!

Y el estadio estalló en gritos, el mariachi se escuchaba de fondo y casi todas las personas presentes entonaban una canción bastante alegre, típico de los mexicanos, ¡ah si! lo olvidaba, la pelea se llevaría a cabo en Monterrey, Nuevo León, ciudad mexicana, era bastante... Calurosa, muchos autos, diría que bastante linda también pero nada que no hubiese visto ya.

~ ¡Y del lado izquierdo de la jaula! ¡Proveniente de la tierra de las oportunidades, la tierra de la bandera de estrellas y rayas! ¡17 años! ¡Ella es..! - mi turno - Alisson “The iron” Davis. - y como era de esperarse la gente comenzó a aplaudir sin ganas mientras que la mayoría me abucheaba, no estaba en mi tierra, lo comprendo totalmente, no estaba allí por aplausos, estaba allí para dejarlo todo en la jaula.

Salí por el pasillo con la bandera de estados unidos atada a mi cuello a forma de capa.

Ni si quiera me detuve a saludar a mi equipo, todo lo que quería hacer era entrar a la jaula donde mi contrincante ya se encontraba estirando, esta pelea significa mucho para mi y necesitaba estar concentrada, solamente quitaron la bandera de mi cuello y yo ya me encontraba en mi lugar de calentamiento.

Me paré enfrente y comencé a estirar sin perder de vista a la chica frente a mi, una pelea comienza desde que conectas miradas con el contrincante.

~ ¡Ally! ¡Alisson Davis! ¡No puedes pelear así y lo sabes! ¡Necesitamos a Vanya!

~ Ahora no Olivia, necesitó concentrarme.- dije tratando de cortar la conversación con mi amiga y representante.

~ ¡Alisson traeré a Vanya y espero que cuando este aquí tires tu estúpido orgullo al caño y la escuches! Por que no pienso dejarte perder esta pelea! ¿¡me entiendes!? - yo no le contesté, ni si quiera la miré, seguí estirando como si mi representante no estuviera a punto de sacarme de la jaula a punta de un par de patadas.

~ Bien chicas acérquense - un hombre vestido a rayas blancas y negras nos llamó al centro y comenzó a indicarnos las reglas del encuentro, ella no paraba de dar saltitos mientras el hablaba y yo ni si quiera estaba escuchando al pobre hombre, me sabía su palabrero de memoria, prefería observar a mi oponente.

Era bastante curioso que ella no me mirara, o tiene mucha confianza en si misma o en verdad no le interesa pelear conmigo, era bastante alta, casi tanto como yo, su cabello era castaño y su piel algo bronceada, era muy linda en realidad, sus ojos eran de color negro y su rostro era delgado, hasta sentía lastima por lo mal que iba a dejar aquellos pómulos

~ ¿Entendieron? - ambas asentimos y por primera vez ella conecto su mirada con la mía, me dedicó una media sonrisa y estiro sus manos para chocar guantes.

Estire mis ambos brazos, chocamos guantes y esto comenzó.

Estoy lista.

Di un par de saltos, midiendo mi espacio y me acerque lentamente, ella midió un par de veces la distancia entre las dos e hizo un par de combinaciones que me fueron fáciles de esquivar, sin embargo no me di cuenta de un pequeño detalle, le deje ganar demasiado de mi terreno de pelea, 2 pasos mas atrás o un intento de derribo y me tendría contra la jaula.

Era mi turno y debía aprovecharlo bien, una de las ventajas de ser tan alta es que tengo la ventaja de la distancia, puedo mantenerme lejos y no recibir daño, sin embargo eso es muy predecible, así que preferí pelear en corto.

Lance una patada alta directo a su rostro y así comenzó retroceder, algunas combinaciones cortas y rápidas, directo a sus costillas y rostro, la mujer frente a mi no hacia mas que cubrirse y retroceder, unos cuantos pasos mas y la pelea seria toda mía.

Las cosas iban bastante bien y tan solo era el primer round pero nada en el mundo es perfecto o dura para siempre.

~ ¡Alisson volví! - el grito de Oli a mis espaldas llamo mi atención y por distraída un golpe directo a mi mejilla me dejo con el trasero en el piso y con una mujer encima que trataba con todas sus fuerzas dejarme inconsciente, me aferre a su cabeza y la pegue lo mas que pude a mi cuerpo, la lucha se volvió un juego de fuerza por ver quien se soltaba del agarre de la otra primero, hasta que por fin una campana dio fin al primer round.

yo la solté para que pudiera levantarse y ella me ofreció la mano para levantarme, tome su mano y con un ligero asentimiento de su parte ambas nos dimos la vuelta para dirigirnos al sitio donde nuestro equipo nos esperaba.

~ ¿En que parte de tu entrenamiento te enseñe a distraerte justo cuando estas ganando la pelea? quiero que me lo digas por que sinceramente no lo recuerdo, Ally. -Vanya me regañaba mientras el equipo intentaba parar el sangrado del corte en mi mejilla y yo solo la miraba aburrida, desde que me acerque empezó a regañarme, intente escudarme con Oli pero fue inútil, pues después del golpe mi querida representante se esfumo detrás de uno de los chicos del staff. - Ahora ve allá y hazla probar el piso de la jaula.

La campana sonó y ambas volvimos a nuestras posiciones, ahora yo solté el primer golpe, iba directo a su rostro pero logro bloquearlo, di otro, y otro, y otro, cambiaba las combinaciones, intentaba romper su guardia, en algún momento se cansaría y el mismo dolor de los brazos le haría bajarlos, ella me alejo con una patada que decidí esquivar, dio un par de golpes a mis costillas, yo no me cubrí, en su lugar preferí aprovechar que ella bajo la guardia, mi puño impacto de lleno a su rostro, específicamente a su ceja, ella se alejo rápidamente y yo le seguí, no iba a darle el tiempo de recuperarse, di una patada a sus costillas y ella no pudo esquivarlo, tuvo que recibirlo y aguantar, su espalda choco con la jaula y ya la tenia.

La multitud gritaba tratando de apoyar a la chica, su entrenador y representante le gritaban desesperados que saliera del rincón en el que la tenia, mientras tanto yo seguía con las combinaciones, algunas daban directo a sus costillas lo que la hacia bajar la guardia, sin embargo la chica era muy veloz y sus reflejos eran muy buenos, me era complicado encontrar el fallo que necesitaba para acabar con esto.

La campana volvió a sonar y yo pare de inmediato, sin embargo el referí me empujo lejos y se interpuso entre las dos, se que es para darle mas emoción a la situación pero como odio que me empujen, en verdad odio que lo hagan, no soy una especie de animal.

El segundo descanso paso muy rápido, Vanya seguía enojada conmigo así que nuestra conversación se limitaba únicamente a lo profesional, nos llamaron de vuelta y en un dos por tres ya la tenia inmovilizada en el piso.

De nuevo habíamos caído en una pequeña guerra, pero esta vez ella trataba de aferrarse a mi para que no le diese un mal golpe, sin embargo sus brazos estaban muy cansados y doloridos, aquí esta mi oportunidad, me solté de su agarre y con todas mis fuerzas golpee su rostro con mi codo, su cuerpo se relajo y ambas dejamos de pelear, el hombre a rayas me detuvo y yo me deje caer hacia atrás, estaba agotada.

Mi equipo llego corriendo a mi lado, mientras que del otro lado de la jaula trataban de reanimar a la chica, levante un momento la mirada y una sonrisa se dibujo en mi rostro.

Lo logre.