Virus: Omegaverse

Summary

Hace décadas, las Particularidades se apoderaron del mundo. Pero, hace apenas unos años, un virus se extendió por Japón y, más tarde, por todo el mundo. Este virus fue extendido por un villano sin nombre que a día de hoy sigue sin ser encontrado. Lo llamaron "Virus: Omegaverse". Lo que desencadenó esta plaga fue el nacimiento de segundos géneros en todo aquel que respiró el virus, así como en su descendencia. Estos segundos géneros se dividían en: Alfa, Beta y Omega. Los llamados "Beta" no tuvieron gran cambio, en cambio, los Alfa y Omega tuvieron que aprender a convivir con grandes cambios en su fisiología así como en sus hormonas. Junto a estos segundos géneros también llegaron las "Almas Gemelas", también conocidas como Soulmates o Destinados. Era raro encontrar a tu Soulmate, pero aún más raro era tener más de uno. Aún así, nadie tuvo problema con eso y lo aceptaron junto a este segundo género. Ahora, querido lector, déjame que te cuente una historia para que te vayas a dormir. Una historia sobre un Omega conejo con un gran sueño por delante, y cómo lo enfrenta junto a sus Destinados. Avisos: ♤: Ooc ♧: personajes poderosos ♡: poliamor ♢: personajes físicamente diferentes al canon ☆: mucha divergencia canon ○: avance rápido en la historia 🐰🐺🐆🐈‍⬛🐲🐰🐺🐆🐈‍⬛🐲🐰🐺🐆🐈‍⬛🐲 Creada: 5 de julio de 2023 a las 1:50 a.m Publicad

Status
Complete
Chapters
26
Rating
n/a
Age Rating
18+

𖤓1𖤓

Si enfocamos la vista podemos ver un hermoso parque, con sus juegos para niños, arena para que no se lesionen, y un sin fin de árboles.


Si reducimos el gran angular y lo convertimos en un plano medio largo podemos ver a un niño joven de blancos cabellos escondido dentro de uno de los juegos.


Y si lo convertimos en un plano detalle, podemos ver unas blancas orejas redondas asomando de entre su melena blanca así como una larga cola del mismo color rodeándolo. Si enfocamos aún más el plano detalle en estas extremidades podemos ver a duras penas unas manchas de color azabache decorando la piel.


Volviendo a alejar el plano podremos notar los espasmos del pequeño niño así como sus hipidos, indicando sus sollozos que querían pasar por silenciosos.


Aunque el pequeño se alarmó al escuchar pasos acercarse de manera apurada, alzando la mirada y moviendo sus orejas en dirección de donde sonaban los pasos, golpeando su cola contra el suelo nervioso.


Un niño más pequeño se escondió donde estaba él. Este niño tenía rizos verdosos de donde asomaban unas largas orejas de conejo verdes, las cuales ahora mismo tenía agachadas mientras miraba el exterior, sin haber notado la presencia del otro infante.


Este, por consiguiente, detalló al más joven, notando unas pequeñas alas de plumas amatista que salían de su espalda, así como una esponjosa cola de conejo verde en su espalda baja.


Intrigado olfateó, detallando al menor como un omega.


Limpió su rostro de lágrimas y se propuso hablar para llamar la atención del otro.


--¿Hola? --su voz, cansada de sollozar, sonó un poco rota, lo cual maldijo en silencio.


El omega se exaltó y giró a verlo, moviendo su pequeña nariz para buscar su olor, reconociendo al peliblanco como un alfa, manteniendo sus orejas agachadas en caso de peligro.


--Hola, lo siento, estamos jugando al escondite y no tenía dónde esconderme --sonrió apenado. --Si te molesto puedo irme.


--No es necesario --contestó de manera lenta, detallando las alas amatista del infante, haciendo memoria ya que le sonaba haber visto algo así hace poco. --Soy Touya, ¿cómo te llamas?


--Izuku, un gusto, Touya-kun --cedió su mano para estrecharla con el otro, alzando sus orejas ya en confianza.


Touya aceptó el saludo, estrechando su mano con la de Izuku, mirando el rostro de este y enterneciéndose por las pequeñas pecas que salpicaban su rostro.


Aunque, cuando tomaron sus manos, algo brilló desde el brazo derecho de Touya y desde el interior de la camiseta de Izuku.


Curiosos miraron esos lugares.


El joven alfa pudo ver una pluma de tonos violáceos en su antebrazo interior derecho, más detalladamente en la zona de las venas.


En cambio, Izuku pudo ver una llama azul naciendo desde su vientre hasta llegar al estómago.


Una vez confirmado esto se miraron con los ojos desorbitados.


--Eres mi... --empezó Touya.


--Soulmate --Izuku acabó con emoción palpante en su voz. --O una de ellas, tengo más marcas.


--Yo también tengo más marcas --tomó confianza.


--¿En serio? Mira, también he conocido a otro de mis Soulmates --bajó el cuello de su camiseta y mostró la zona baja de su cuello, donde podía verse una explosión de intensos tonos carmesí, naranjas y amarillos.


--También tengo esa marca --hizo memoria hasta que recordó dónde estaba, elevando su pantalón corto y mostrando la misma explosión en su muslo exterior izquierdo.


--¡Genial! Puedo llevarte con él para que os conozcáis --saltó un poco en su sitio feliz.


Touya sonrió ante esa posibilidad, pero luego vio sus brazos y tocó su rostro, donde habían quemaduras recientes. Entonces se avergonzó de que su omega lo viera así.


--Lo siento, no debió ser bonito --se disculpó de repente.


--¿A qué te refieres? --inclinó la cabeza sin entender.


--Mis... quemaduras, no deben ser bonitas --bajó la mirada.


--Me preocupan, ¿te duelen? --arrastró las rodillas hasta quedar frente al alfa, acariciando los pómulos de este con cuidado de no dañarlo.


--Es por mi Quirk, no es compatible con mi cuerpo --suspiró mientras se dejaba mimar, sintiendo cálido el contacto del peliverde con su rostro.


--Mm... ¿Por qué no lo son? --volvió a inclinar la cabeza.


--Mi madre es de constitución débil, y el Quirk de mi padre es demasiado fuerte --intentó explicar.


--Tienes el Quirk genial de tu padre pero el cuerpo débil de tu madre --entendió mientras se sentaba en posición de rana, recibiendo un asentimiento. --Puedo ayudarte, Touya-kun --sonrió en amplitud.


--¿Cómo? ¿Puedes? --abrió los ojos sorprendido.


--¡Sí! --extendió sus alas y las mostró. --Mi Quirk se llama Plumas Venenosas, pero no son solo venenosas, también puedo crear antídotos y muchas cosas más --tomó una de sus plumas y la arrancó sin dolor, viendo como la raíz se volvía afilada como una aguja. --Esta pluma puede hacer que tu constitución débil mejore, despertando los genes de tu padre y siendo tan fuerte como él --aseguró mientras se la mostraba.


--¿De verdad eso es... posible? --miró la pluma amatista con esperanza.


--Sí, lo único es que hay que inyectarlo como si fuera una vacuna --rascó su mejilla nervioso.


--No tengo miedo a las agujas --elevó la manga de su camiseta y dejó su hombro al aire.


--Está bien --pasó sus dedos por la pluma, como peinándola, hasta que quedó completamente sin imperfecciones y esta vez brillando en azul cobalto. --Ya está listo --acercó la pluma al brazo de su Soulmate y la presionó, enterrándola en la carne hasta donde debía.


Ambos vieron como el color de la pluma comenzó a desaparecer, como si se estuviera introduciendo poco a poco en el cuerpo de Touya.


Al final la pluma quedó de un tono gris oscuro, Izuku sacándola de su lugar.


--Ya está, ¿sientes algo? --curioseó con interés.


--Me siento como nuevo --bajó su manga y miró sus brazos, los cuales estaban curados de las quemaduras.


--Es normal --sonrió feliz. --También actúa como rejuvenecedor, así que mantiene la piel como si nunca pasaran los años, por eso las quemaduras desaparecieron --le tendió la pluma. --La próxima inyección estará lista mañana, inyéctate todos los días hasta que tu Quirk no te haga daño. Los efectos son permanentes, así que una vez termines nunca más necesitarás inyecciones.


Touya tomó la pluma con emoción, cruzando las piernas tras tener sus rodillas elevadas.


--Izuku, acabas de salvarme la vida --casi podía llorar de felicidad.


--No hice tanto, solo ayudé a mi Soulmate --sonrió avergonzado.


El mayor guardó la pluma con extremo cuidado en su pantalón antes de tomar ambas manos del omega.


--Izuku, ahora tengo más claro que nunca que te amaré por toda la eternidad --juró ahí mismo. --Aún si nos volvemos polvo espacial te amaré siempre.


Los pómulos de Izuku se tornaron rosas hasta llegar al rojo, sus ojos esmeralda brillando con emoción.


--También te amaré siembre, Touya-kun, pase lo que pase --afirmó seguro.


Se miraron lo que les pareció una eternidad hasta que escucharon pasos cerca del juego donde estaban.


--¿Nadie encontró a Midoriya? --sonó desde fuera.


--No, y Bakugō ya está haciendo explosiones --habló con miedo.


--Tengo que irme, Kacchan se pondrá triste si no vuelvo --se apuró a decir.


--¿Kacchan? --repitió sin entender.


--Es nuestra otra Alma Gemela, el que simboliza la explosión --aclaró con una sonrisa. --Se llama Bakugō Katsuki, pero me gusta decirle Kacchan.


--Está bien, ve con él --cedió con facilidad tras esa información, soltando sus manos a regañadientes. --Gracias por salvarme la vida, Izuku --besó su mejilla antes de salir del juego por otra de las entradas y correr hacia su casa.


Izuku se sonró por el repentino beso, aún así salió por donde había entrado y corrió en búsqueda de su Alma Gemela explosiva.


--¡Deku! --Bakugō corrió al verlo, abrazándolo y olisqueándolo. --Hueles a alfa --gruñó con disgusto.


--Es de otra de nuestras Almas Gemelas --con cuidado subió su camiseta y mostró la flama azul.


--Ya veo --suspiró tranquilo al saber esto. --¿Por qué no lo trajiste? Podría haberlo conocido.


--Dice que aún no estaba listo, pero seguro lo conoces dentro de poco --sonrió con amplitud.


--Está bien --sonrió rendido ante la actitud positiva de su omega. --Vamos, se hace tarde, la vieja bruja está con tu madre en casa para comer juntos --tomó la mano de Izuku y comenzaron a andar, despidiéndose de sus otros amigos a lo lejos.