JiCheol ♡ Happy birthday JiHoon.

Summary

JiHoon ha tenido los mejores cumpleaños de la historia desde los cinco añitos. Y SeungCheol se ha encargado de ello.

Status
Complete
Chapters
5
Rating
5.0 1 review
Age Rating
13+

Parte I: A los 5 años.

Los niños entre los cuatro y cinco años se encuentran en la edad ideal para comenzar a montar una bicicleta, ya que han adquirido todas las habilidades motoras para mantener el equilibrio sobre ella.

Claro que no todos avanzan al mismo ritmo, ni aprenden con la misma facilidad.

Y entonces ahí estaba JiHoon, un pequeño castaño de cinco años fuera de su casa, en la vereda junto a su nueva bicicleta.

Ayer había sido su cumpleaños y el regalo de sus abuelos maternos fue una bicicleta, se había emocionado tanto al verla, era blanca con celeste, tenía stickers pegados de su dibujo favorito.

Pocoyó.

Era linda, tenía una campanita que le gustaba como sonaba, lo único malo es que no sabía usarla, y tampoco tenía rueditas pequeñas a los costados que lo pudieran ayudar para no perder el equilibrio.

Obviamente para un pequeño de cinco años ese era el mayor dilema a su corta vida.

Le había dicho a sus papás que quería rueditas para comenzar de a poco pero su padre debía ir al trabajo en la mañana, regresaría en la noche y su mamá estaba cocinando. Y solo faltaba comprar las ruedas y ajustarlas, estaban los fierros, aún no entendía por qué no habían venido junto a la bicicleta.

Tal vez se lo hubiera pedido a su abuelito pero solo habían visitado la ciudad por su cumpleaños, ese mismo día tomaron el avión de regreso.

Así que él estaba pensando en cómo solucionar su problema.

Había sacado dos rollos de papel higiénico colocándolos en el lugar de las ruedas, cuando se subió perdió el equilibrio cayéndose al suelo y aplastando el papel higiénico.

Enojado los lanzó lejos.

Y se sentó de nuevo, afirmando su cabeza en ambas manos mirando su nuevo regalo.

—Quiero andar en ella —Murmuró JiHoon haciendo un puchero. Vio unas rocas en su jardín y se levantó a buscarlas.

Con esfuerzo las colocó a los costados de la bicicleta y ésta, por la ayuda de las rocas, no se cayó.

—¡Sí, sí, sí! —Rápidamente levantó su pierna afirmándose del manubrio subiéndose a la bicicleta.

Finalmente no se había caído, emocionado colocó sus pies en los pedales comenzando a andar rápidamente.

Pero cuando las rocas ya no sujetaban la bicicleta cayó al suelo raspándose las rodillas y su mentón contra el pavimento.

Comenzó a llorar en la misma posición, mirando al suelo, todo su cuerpo dolía, de pronto su llanto se hizo más fuerte cuando vio una hormiga cerca de él.

Sí, le tenía miedo a esos pequeños insectos que se robaban las migas de pan de la cocina llevándoselas a quien sabe dónde.

—¡Mamá! —Gritó con todas sus fuerzas cuando la vio acercándose a su rostro a toda velocidad.

—¿Por qué eres tan ruidoso? —Un chico de cabello oscuro estaba sentado frente a él mirándolo atento.

JiHoon levantó la mirada —L-Lo siento.

—No te disculpes —Le sonrió amablemente y se levantó tendiéndole la mano al pequeño —Arriba.

JiHoon la tomó levantándose del suelo, cuando se iba a limpiar, el mayor se adelantó pasando las manos por sus rodillas.

—¿Tú bicicleta te hizo esto? —Preguntó levantándose y limpiándole el mentón de las pequeñas piedrecitas que tenía.

—Sí, no sé andar en ella.

—¿En serio? —Se sorprendió —¿Cuántos años tienes?

Tinco.

—Cinco —Corrigió, estaba seguro de cómo se decía aquel número.

—Sí,tinco—Respondió nuevamente, desde ayer que le costaba decir su nueva edad. Después de estar un año tratando de decir “cuatro” no era fácil cambiarlo de un día para otro.

—Yo tengo seis y medio —Dijo orgulloso —Ya sé andar en bicicleta así que podría enseñarte.

—¿De verdad ya sabes? ¡Woah! —Era impresionante que ya supiera andar en bicicleta siendo solo un año mayor que él.

—Sí —Caminó hasta la bicicleta levantándola y la afirmó con ambas manos para que JiHoon se subiera, cuando el menor comenzó a pedalear se cayó a un metro de él.

Y nuevamente JiHoon estaba en el suelo.

—¡Oye! —SeungCheol fue a recogerlo antes de que se pusiera a llorar, afortunadamente llegó a tiempo, JiHoon tenía sus ojos llorosos pero no avanzó a más.

—No lo había visto —Comentó el pelinegro —¿Donde están tus rueditas?

—No tengo.

—Podría ir a sacárselas a las mías —Dijo en voz baja, miró a JiHoon quien tenía ambas manos juntas adelante, su cabello desordenado y un raspón en el mentón.

De todos los niños que había visto hasta ahora, él era el más lindo.

—¿Cómo te llamas? —Preguntó curioso.

—JiHoon.

—Yo me llamó SeungCheol.

JiHoon le sonrió tímidamente.

—Espérame aquí, iré a mi casa y traeré mis rueditas —Dijo emocionado.

—Bien.

—Espérame, no te muevas —Advirtió el mayor.

—No lo haré.

SeungCheol fue corriendo a su casa y cuando volvió junto a su papá, JiHoon estaba parado ahí mismo, con sus manos frente a él, esperándolo.

El señor fue el encargado de colocarle las pequeñas ruedas a la bicicleta.

—Ahora sube, no te caerás —Animó SeungCheol.

JiHoon se subió a la bicicleta con miedo de caerse de nuevo.

—Confía en mi —Dijo SeungCheol.

Comenzó a pedalear y en ningún momento se cayó, se dio la vuelta en la bicicleta, se bajó de la bicicleta y se acercó al mayor.

—Gracias SeungCheol —Murmuró sonrojado cuando besó su mejilla por agradecimiento.