Uno
Jungkook estaba ebrio y mucho.
Estaba en una fiesta, era cumpleaños de su mejor amigo Yoongi y bueno... Se había excedido.
Las luces lo llamaban a seguir bebiendo, la música a no parar de pensar, hasta que sonó esa canción...
— ¿Quién puso esa canción? —
— Mi bebé — Yoongi dijo en un tono muy extraño — Es tan romántico — Se levantó tambaleante y fue con su chico, Jungkook se sentó donde su amigo había estado momentos antes —
— Esa canción... — Tomó un trago de whisky — Mmm... Mierda... — echó su cabeza hacia atrás sobre el respaldo de la silla —
Taehyung estaba trabajando hasta tarde, a pesar de ser viernes en la noche, decidió que sería mejor adelantar sus pendientes para disfrutar un poco de su fin de semana sin preocupaciones.
Analizaba datos en su computadora hasta que su celular vibró y lo sacó de su concentración, sin mirar contestó en automático.
— ¿Quien habla? —
— Pensé que te había olvidado... — El silencio en la línea fue estremecedor — Pero pusieron esa puta canción, ¿La recuerdas? — Taehyung se congeló al escuchar esa voz rasposa y tambaleante — La que cantábamos, la que bailábamos, con la que nos besábamos... En serio pensé que te había olvidado —
— ¿Jungkook? — Su voz temblorosa lo delató —
— Extrañaba tu voz... — gruñó por lo bajo — ¿Cuánto tiempo pasó? —
— Jungkook... —
— Justo cuando creía que te había olvidado... Pensé que follandome a uno o dos te olvidaría pero no... Nunca te supere — Una risa triste salió de su boca — Mierda... hasta me aprendí esas canciones en inglés que te encantaban ¿Lo recuerdas? — Taehyung lo escucho tararear lo que creía era "Free love" de HONNE
— Estas ebrio, mañana no recordarás esto, solo vete a dormir Jungkook —
— Lo barato me salió caro, recuerdo que cuando terminamos, tiraba toda clase de indirectas en Twitter para ti — Taehyung se sentía extraño de escucharlo, su voz había madurado tanto — Pero no las viste ¿Verdad? —
— Ve a casa Jungkook — Finalmente colgó y su concentración se fue a la mierda —
Y es que... ¿cómo iba a estar tranquilo? Su ex novio de hace cinco años lo volvió a llamar...
El que creía era el amor de su vida, el que lo terminó porque según él, una relación a distancia era estúpida
El se fue a estudiar al extragenro y pero el se quedó en Seúl, ahora lo llamaba para decirle que lo extrañaba y que no lo había superado...
— Mañana no lo recordará... — Una nueva llamada entró — Hola cariño — Dijo inmediatamente —
— ¿Sigues en tu oficina? —
— Si, tengo algo de trabajo —
— Oh... entonces te dejo trabajar, solo te llamaba para decirte que te quiero y que te extraño — Taehyung se habría sonrojado pero no lo hizo, no cuando las palabras de su ex seguían haciendo eco "Nunca te superé" —
— Yo también te extraño, te veré mañana ¿ok? — recibió un ligero "Si" como respuesta y colgó — Mierda... — Era un desastre —
El lunes por la mañana Taehyung estaba en su oficina más cansado de lo normal, desde aquella llamada el viernes no pudo detener sus pensamientos.
Pero se intentaba convencer que probablemente Jungkook no lo recordaba, por qué si lo recordara habría llamado para disculparse ¿no?
— Hanna — Dijo por el altavoz a su asistente — Tráeme un café —
— Enseguida señor Kim —
Diez minutos después Hanna entró y detrás de ella dos hombres con dos ramos de flores.
— ¿Qué es esto? — Se levanto a recibirlas —
— El señor Eun es increíble — Hanna aprecio lo colorido de los ramos —
— Eun es el mejor — Tomó ambas notas en los ramos, leyó primero la que traía las rosas rojas — Escucha "Eres el mejor, suerte hoy en tu reunión, se que lo harás increíble, prepárate para ir a cenar hoy, con amor Woo" — Después leyó la nota de los bonitos claveles rojos — "Lamento haberte llamado..." — Taehyung no siguió hablando —
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"Lamento haberte llamado ebrio, ojalá pudiera revertir el tiempo y evitar que nuestro primer encuentro después de tantos años fuese así... Me habría encantado que fuese más alegre"
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— ¿Qué sucede? — Hanna se preocupó —
— No es nada... — la nota de los claveles fue a su bolsillo en el pantalón — Pon las flores en agua, tengo que prepararme para mi reunión — La chica obedeció y salió de la oficina — Estupido Jeon Jungkook — pataleó en su lugar —
Pero aprecio los coloridos pétalos rojos...
— No lo olvido... —
— Buenos días caballeros — Taehyung tomó asiento — Agradezco que se hayan tomado el tiempo de venir, así que comenzaremos con la presentación —
— Señor Kim —
— ¿Si? —
— ¿Podemos esperar un par de minutos más? Nuestro jefe tuvo un pequeño inconveniente y se atrasado pero me comentó que está a poco tiempo de llegar —
— Oh... Sí está bien, podemos esperarlo — En ese momento la puerta se abrió, un hombre espléndido entró, traje bien planchado y cabello bien peinado —
— Lamento la demora, buenos días — Entonces conectaron miradas — Muy buenos días — Como si no hubieran pasado cinco años, le sonrió, con la misma sonrisa de conejo de siempre —
— Bien, iniciaremos — Taehyung se controló, el era profesional, no se iba a dejar intimidar frente a su ex novio, no cuando ambos eran las cabezas de esos equipos —
Haber explicado todo aquello, habría sido más sencillo si se lo explicaba a niños de primaria, pues el señor Jeon le hacía preguntas sin parar solo para que se miraran a los ojos o solo porque le divertía la situación y era frustrante para Kim
— Con esto termina la reunión, en caso de aceptar la oferta, por favor no duden en ponerse en contacto con mi secretaria — Señaló a Hanna —
— Me gustaría contactarme directamente con usted señor Kim — Jeon le sonrió — Creo que será más rápido si hay comunicación directa —
— No, comuníquese con Hanna — Tomó su agenda y se levantó — Fue un placer, esperamos su pronta respuesta — Caminó hacía su oficina, no volteo a ver a nadie —
Cuando se encerró, se encontró temblando, no entendía qué estaba pasando, había tenido a su ex frente a él durante dos horas.
Se golpeó mentalmente.
— Señor — la voz detrás de la puerta lo sacó de sus pensamientos—
— ¿Si, Hanna? — Quito el seguro de la puerta y abrió, su sorpresa fue encontrar a su secretaria a un lado de Jeon —
— El señor Jeon quiere hablar con usted —
— Pase — Finalmente Taehyung dejó que pasara, no iba a ser obvio, no ahora — ¿Se le ofrece algo de beber? — este negó sin decir una palabra — Bien... Hanna dejamos solos — Salió — Dígame ¿Que necesita? —
— Recibiste mis flores — Acarició los pétalos de los claveles que ya hacían en un florero al centro de su mesa de estar —
— ¿Qué duda tiene señor Jeon? — Decidió ignorarlo, no quería enfrentar al elefante en la habitación, así que fue a su sillón —
— Te pusiste más guapo — Se sentó frente a el en el escritorio, y a Jungkook le encantó ver ese ceño fruncido — Maduraste —
— ¿Que duda tiene sobre el proyecto señor Jeon? — recalcó la palabra "Proyecto" —
— Firmaré... — Suspiro y se dedicó a analizar a el chico frente a el — Haz el contrato, seremos socios — le sonrió juguetón —
— ¿Qué? —
— Lo que escuchaste, pero mi única condición es esta... — Se levanto, rodeó el escritorio, entonces volteo la silla del castaño para acorralarlo — Estaré contigo en todo el proceso, aún así sea solo redactar un puto párrafo, yo estaré aquí... — Se atrevió a acariciar la barbilla ajena — Contigo — Tocaron la puerta y Jeon volvió a su asiento, Hanna entró —
— Señor Kim, lamento molestarlo pero me llamó el señor Eun, pide confirmar la hora de su cita — Taehyung despertó y miró esa peculiar manía del pelinegro, su lengua abultó su mejilla —
— Dile a Woo que lo llamo más tarde, pero que si saldremos a cenar —
— ¿Que pase por usted? — Taehyung asintió y la mujer salió —
— ¿Woo? — Mierda... Jungkook se veía tan atractivo, ese traje lo arropaba tan bien, se notaba que su tiempo libre lo seguía invirtiendo en ejercitarse, ahora estaba más firme, lo notaba, su mandíbula estaba tan bien perfilada que quería lamerla, pero sus ojos... Sus malditos ojos ahora eran felinos, como si quisiera comer a quien miraba y en ese momento ese era Taehyung —
— Es mi novio — Dijo sin miedo —
— Oh... Tienes novio — Hizo movimientos con su cabeza, los cuales hicieron sonar sus huesos — ¿Como es el? —
— Increíble — La impresora hizo su ruido cuando terminó de imprimir el contrato — Ya sabes donde firmar —
— ¿Y mi cláusula personal? —
— Estas loco —
— Entonces no firmaré nada —
Taehyung y su equipo habían intentando que ese convenio pasará con Jay-Enterprises desde hace un año, no podía flaquear ahora, este era un contrato de billones de wones.
¿Debía sacrificarse por el equipo?
Le arrebató el contrato y lo puso en la trituradora, Jeon lo vio teclear y volver a imprimir el contrato.
— Página siete, último párrafo —
— Bien... — Entonces sin mirar más el contenido, lo firmó —
— Te pude haber estafado y ya tengo tus firmas aquí, a mi merced —
— No podrías, eres más bueno que nada, así que dudo que me quieras estafar Tae — Lo último lo dijo con voz grabe, una que caló en su cuerpo —
— Para ti, soy Kim —
La sonrisa que le dedicó fue una condena, lo supo.
Llevaban una semana trabajando juntos y Taehyung tenía a Jungkook encima todo el día.
"Te ayudo con eso...
Explícame esto...
Que bonito te ves"
Odiaba ese sentimiento que creyó haber superado, que creyó olvidar.
Desgraciadamente se empezaba a acostumbrar a la presencia del mayor, su atención, su caballerosidad, sus ojos brillantes, sus labios rosas, su sonrisa de conejo.
— ¿Qué cenaremos hoy? — Dijo el pelinegro reclinándose en la silla —
— No tengo hambre, quiero terminar lo más pronto posible y así me dejes en paz — Siguió tecleando —
— Me lastimas — su mano fue a su pecho dramáticamente — ¿Que pasa si no me quiero ir? —
— Te voy a demandar por acoso —
— Vamos Tae — acarició el dorso de su mano, Taehyung tembló, un roce tan simple lo estremeció, lo hizo sentir tan necesitado de esas manos —
— Bien — Cerró su laptop y se levantó rápidamente, aún sintiendo hormiguear esa zona que había tocado — Vamos a comer — miro la hora — De todas formas debo ir a casa, Eun... — Se detuvo, no tenía porque contar eso y menos a él —
— ¿Cómo es él? —
— Increíble — tomó su saco y se dirigió a la puerta —
— ¿Puedo verlo? — Jungkook le siguió —
— No — Entonces salieron de la oficina y se dirigieron al estacionamiento, cada quien dispuesto a meterse a su auto —
— Déjame invitarte a cenar —
— No —
— ¡Vamos! ¿No crees que merecemos ponernos al día? — Taehyung lo pensó —
— Bien — miró su reloj —
— Te llevare a un lugar increíble — Abrió la puerta del copiloto de su auto —
— Más te vale — Dijo antes de que le cerrara la puerta, tomó su teléfono y llamó a su novio —
— ¿A quién llamamos? — Taehyung le hizo un gesto de que guardara silencio —
— Hola guapo — Jungkook rodó los ojos — No creo llegar a casa temprano — miro al chico que conducía, sus manos aferradas a él volante, se habían vuelto más venosas, era toda una experiencia ver a Jungkook manejar de nuevo para él —
"¿Ocurrió algo?"
— No, es solo que ire a cenar con el señor Jeon, para detallar cosas del proyecto y luego iré a casa —
"Oh ya veo... Está bien, será mejor que te vea mañana"
— Woo... —
"Lo entiendo, nos vemos mañana", le colgó
— ¿Problemas en el paraíso? —
— Todo es tu culpa, no he podido llegar temprano a casa para ver a mi novio —
— ¿Viven juntos? —
— Woo no quiere, dice que se sentirá más solo de lo habitual, salgo hasta tarde y el siempre llega temprano a casa — ¿Por que le dijo eso? —
— ¿En qué trabaja? —
— Es dueño de varias cafeterías en la ciudad, así que su trabajo no es tan demandante como el mío —
— ¿Cuánto tiempo llevan juntos?
— Haremos un año —
— ¿Es rico? —
— ¿Importa? —
— Tu estilo de vida es caro Tae, no permitiré que un imbécil no te de la vida m que mereces —
— ¿Y tú? — escucho un "¿Mmm?" — ¿Tienes una pareja? —
— No, llevo cinco años soltero — Taehyung no le creyó —
— Mentira —
— No he tenido una pareja formal después de ti — lo miro a los ojos cuando un semáforo se puso en rojo — No mentiré que tuve encuentros casuales, pero nadie se me hacía interesante, extrañamente siempre terminaba comparándolos contigo — Le sonrió —
— Debes avanzar, como yo — Jungkook se mofó —
No volvieron a hablar hasta que llegaron al restaurante, ahí solo mencionaron cosas como, donde habían estudiado o cómo estaba la familia del otro, Nada al respecto de después de su ruptura.
— ¿A dónde me llevas? — Taehyung se alarmó cuando se dio cuenta que no lo estaba llevando a por su auto —
— Ya que nadie te espera en casa, asi que quiero invitarte un trago, mi departamento tiene una increíble vista, te encantará — El castaño no dijo nada, se dejó llevar —
Cuando entraron, fue extraño, el lugar se sentía tan familiar a pesar de nunca haber visitado al mayor, tal vez era porque el departamento olía a el.
— Ven — Lo tomó de la mano y la llevó hacía su pequeña barra de licores — ¿Que te ofrezco? —
— Vino — dijeron al unísono —
— Te conozco tan bien —
No bebieron mucho, tal vez dos o tres copas de vino caro, Jungkook se sentó a su lado pero con el cuerpo completamente girando hacia Taehyung.
Jungkook admiro la belleza del chico, siempre fue hermoso, pero los años hicieron su magia, lo hermosearon más.
Entonces no se contuvo, tenía que intentarlo, sino era ahora, ¿Cuándo?
— ¿Con cuantos chicos has estado después de mi? no te juzgare, lo prometo —
— Mmm — El menor ya tenía un ligero color rosa en sus mejillas por el licor — Solo con Eun, me concentré tanto en mis estudios y en conseguir un buen trabajo que olvide mi vida amorosa — Volvió a tomar un trago de su copa — ¿Por qué llamaste Jungkook? — Ahora Taehyung giró su cuerpo al del pelinegro, quedando frente a frente, sus zapatos y rodillas rozándose —
— Hace tiempo que no venías a mi cabeza, en serio hace mucho, tal vez pensaba en ti una o dos veces al año después de "superarte", supongo que después de ese par de cervezas, y "esa canción" fue que me acorde de como me besabas... — Miró sus labios — De todo lo que hacíamos — lo miro coqueto — De nuestros polvos encima de la mesa, en el carro, la playa o el motel... — Admiro el bonito color rosa en las mejillas del chico — ¿Lo recuerdas? ¿Como casi nos atrapa tu mamá? —
— Cállate —
— Tu brincando encima mío, sudando tu rico perfume Chanel, que solo usabas cuando ibas a verme a mi — Se acercó y se atrevió a enterrar su nariz en el cuello del castaño — Mmm — ronroneó y se alejó — ¿Este olor le gusta a él? — Taehyung no dijo nada, por que ciertamente, se ponía ese perfume porque a Eun le agradaba — Escogió un olor muy simple para alguien a quien supuestamente ama — Acarició su mejilla, Taehyung lucho por no recargarse en el tacto — Yo te habría recomendado el olor más rico jamás olido, te compraría toda una perfumería solo para que hagan perfumes para ti — Se acercó lentamente — Pero el olor que más amaría, sería el de tu sudor sobre mi, mientras me tomas, como lo hacías antes — finalmente su nariz rozó su mejilla —
— Jungkook... —
— Déjalo... — Los labios rosas besaron aquella mejilla y un gemido ligero salió de los labios de Taehyung, y este casi pudo sentir a Jungkook sonreír — Mira como gimes para mi, con algo tan simple como esto — Volvió a besar pero ahora acercándose a la comisura de sus labios — Dile que siempre me perteneciste — Se quedó frente a él, mirando los labios que anhelaba besar desde hace cinco años —
— Jungkook... — Taehyung estaban luchando con su cordura, quería levantarse, debía huir —
— ¿Si? — Su voz salió tan encantadora que quien terminó por acortar el espacio entre ellos fue el castaño —
Ambos gimieron por el contacto, Taehyung se aferró a la camisa de Jungkook, sus labios moviéndose necesitadamente.
El pelinegro pidió permiso de adentrar su lengua con roces en sus labios y el menor solo gimió en agradecimiento.
Ambos cuerpos respondiendo a un tacto que creyeron haber olvidado hace años, pero que necesitaban tanto.
— Espera — Finalmente se separó de Jungkook — Esto... Esto está mal, yo tengo novio, yo... —
— Lo terminas mañana cariño — El mayor tomó las mejillas del castaño y volvió a unir sus labios — Dile que el amor de tu vida regresó y que no piensa irse nunca —
— Kook... — Se deshizo ante la promesa del pelinegro —
No supo cómo llegaron al sillón, no supo cuándo ambas camisas ya no estaban en la escena.
Se separaron para respirar y Taehyung estaba a horcajadas de Jungkook, sus muslos firmes siendo su asiento favorito, la sensación familiar inundándole
¿Cuántas veces no lo monto así?
Habían pasado cinco años y la sensación seguía ahí, su cuerpo recordó como lo tocaba, como lo besaba y necesito más.
— Kook...— El pelinegro le regaló una sonrisa coqueta mientras veía a su amante delinear sus abdominales con sus dedos, nuevamente un dejavú en su cabeza —
— Tenerte así me trae tantos recuerdos — Dio una ligera embestida para sentir cómo el cuerpo encima suyo temblaba, sus manos yendo a el trasero que tanto amaba para amasarlo ¿Se había puesto más grande? — ¿Aún gimes como perra en celo cuando te follan? — Taehyung mordía sus labios y negaba — ¿No? — El castaño comenzó a refregarse sobre la erección debajo suya — Mírate, todo desesperado por mi verga — Bufó — ¿Cómo voy a creerte? ¿Tu novio sabe lo zorra que te vuelves con mi verga cerca? — Taehyung volvió a negar, sus ojos casi lagrimeando, el roce de las erecciones haciéndolo enloquecer —
— Tu agh... —
— ¿Yo qué? — Amasó más las nalgas entre sus manos — ¿Mmm? —
— Solo tu... — Se atrevió a mirarlo a los ojos — Solo tú me has visto así... Ah... — se echó para atrás y apoyó sus manos sobre las rodillas del hombre que lo sostenía aún por la cadera y empezó a moverse sobre él — Tu me haces así... Una perra necesitada de atención... — Jungkook finalmente lo cargó y lo acostó sobre el sillón, ahora agradecía tener ese sofá tan grande en su casa —
Se lanzó sobre sus clavículas, recordaba amar besar a su chico ahí, él era sensible en esa área, así que Taehyung no tardó en gemir para él.
— Mío... — Casi gruñó, se negaba a creer que otro hombre tocó donde él había tocado primero — Eres mío, solo mío — entonces dejó marcas sobre ese bonito pecho — Mierda, Taehyung... Tengo cinco años sin verte, y mira como aún me tienes... — Comenzó a dejar besos sobre su torso, dirigiéndose a su ingle — A tu merced, desesperado por ti... — Saco el cinturón del pantalón de su castañito — Mi amor... — Este le miró, sus ojos conectándose para decirse que esa llama no había desaparecido — ¿Extrañas mi boca? — Bajo el pantalón junto con la ropa interior, el pene del menor golpeó la mejilla del pelinegro — ¿Extrañabas tenerme así? — Dio ligeros besos a la base del miembro mientras aún se veían a los ojos —
— Si... Mierda si... Te extrañe tanto... — Finalmente su deseo lo delató, Kim Taehyung había extrañado todos y cada uno de sus días a Jeon Jungkook —
— Tan lindo — le sonrió y finalmente comenzó a engullir aquella carne, el sabor era mejor de lo que recordaba, pero lo que superó sus recuerdos eran los gemidos del chico, se habían vuelto más necesitados, más lascivos y más seductores. Se había condenado solo, porque no quería parar de escucharlos —
— Oh Kook... Mmmh Kookieee... — Taehyung hundió sus manos en la cabellera azabache, jalaba y acariciaba conforme el placer lo hacía sentir — Kookie... Kook... — Finalmente su orgasmo llegó y sus piernas abrazaron la cabeza del chico mientras temblaba por el placer recibido, poco a poco liberándolo del agarre, para ver nuevamente a Jungkook disfrutando de su semilla, era la mismísima gloria —
— Sabes mejor de lo que recordaba, me vas a tener pegado a tu pene siempre cariño — Fue a su boca y lo inundó de su propia escénica — ¿Sabes bien no? — dijo entre el beso obsceno, sus lenguas explorando la boca del otro —
— Metemelo Kook... — gimió — Mierda... Te necesito dentro mío... Ya... —
Jungkook sonrió en medio del beso, pero obedeció, quitó sus prendas inferiores y miró cómo su amante se colocaba en cuatro sobre el sofá, meneando el culo en provocación.
Instintivamente Jungkook soltó una nalgada, encantándose en el gemido que le regaló Taehyung, fue uno necesitado, uno que le decía que no había nadie como él para follarlo.
— Tu cuerpo sigue siendo mío después de tanto tiempo — Acarició la entrada palpitante con uno de sus dedos — Tan sensible a mi tacto — Taehyung se arqueó y gimió cuando el frío lubricante fue chorreado directamente a su ano — Tan necesitado — Comenzó a meter su índice, el pelinegro encantado de sentir como le apretaba tan bien a pesar de sólo tener un dedo dentro suya — Que apretado estas... Seguramente ese imbecil no te llena ¿verdad? — Bruscamente metió un segundo dígito y comenzó a profanar la entrada estrecha en movimientos penetrantes, amando como el chico buscaba más de esos dedos — Ese imbecil no sabe como tratar a mi perra, solo yo sé lo que necesitas, solo yo... — Su mano desocupada dio una fuerte palmada en la nalga derecha del castaño —
— ¡Ah! — Tembló, Taehyung estuvo apunto de correrse por segunda vez — ¡Si! !Si! — Meneó su trasero — Follame — siguió empujándose sobre los dedos del chico detrás suya — Follame Kook, por favor... Ya no lo soporto — Lloriqueo —
— Joder... — finalmente sacó sus dedos y puso su pene en medio de las nalgas acaneladas, se frotó sobre la entrada —
— Mierda Kook... — Taehyung se desesperó y llevo su mano a el pene que le rozaba hasta que recibió una nalgada en protesta y le soltó —
— ¿Cuándo te volviste tan malcriado? — Dio otra nalgada — Dime... ¿Cuánto lo quieres dentro? — Delineó con la punta de su miembro la entrada de su chico, jugando con la paciencia del otro —
— Mucho... Necesito tu pene en mi agh... Lo extrañaba tanto... Extrañaba tanto tu buena verga follandome, haciéndome un desastre mmm... Hazme un desastre Kook... — Se intentaba empalar pero el miembro era alejado — Mierda... Kookie... Hazme tuyo de nuevo ah... Recuérdame a quien le pertenezco... —
Fue como si Taehyung presionará los botones correctos en Jungkook, le abrió las mejillas y comenzó a adentrarse en el, amó como su cuerpo lo recibía tan bien, como lo apretaba exquisitamente.
— Efectivamente, mio — Comenzó con el vaivén, primero fue lento porque no quería lastimar al castaño, pero al ver cómo se comportaba de desesperado, supo que ser un poco más brusco no le molestaría —
— ¡Si! — lo escucho gritar —
— ¿Eres mío? — su mano tatuada tomando los cabellos suaves para jalarlo y pegarlo a su cuerpo, enterrándose profundamente en él, quedándose quieto, disfrutando de la sensación —
— Si... Tuyo... Todo tuyo Kook... — Se restregó en el, para intentar convencerlo de seguir jodiendolo — Mi amor... — Jungkook se estremeció — No me hagas esperar más por ti mmgh... —
Jungkook lo soltó y se aferró a su cintura, comenzó a penetrarlo salvajemente, no le importó si dejaba marcas en su piel, ya luego las besaría para calmar el dolor de su chico.
Pero en ese momento solo quería llenarlo de su semen, una vez más, no, mejor para siempre...
Salió de él, se sentó en el sofá, el castaño inmediatamente lo montó, penetrandose así mismo y comenzar a cabalgarlo.
— Eres tan hermoso Tae... — Besó los bonitos pezones enfrente suya, los saboreó y chupó hasta que se hincharon — Te extrañe tanto... — Finalmente tomó su cintura para comenzar a salvajemente entrar y salir de el — Te amo tanto... — Dijo para venirse dentro del chico —
— Te amo... Te amo... — Balbuceó Taehyung cuando también se vino sobre el abdomen del pelinegro, cayó sobre él y se acurrucó en el espacio entre su cuello —
Las respiraciones desordenadas calmándose poco a
poco, el ambiente, volviéndose tan cálido, más cómodo y tan familiar.
— ¿Fui muy brusco? — Jungkook le quitó el cabello sobre la frente a Taehyung —
— No... — Le sonrió — Fuiste perfecto — Dio un beso en su cuello —
— Perdóname por dejarte... — lo apretó mas contra el — No debí hacerlo, pero tenía tantas inseguridades que no supe cómo manejarlas —
— No confiabas en mi — Su dedo hacia círculos imaginarios sobre su pecho —
— Escuche a tu hermano decirte que lo mejor era que me dejaras, que yo te engañaría en el extranjero y que no merecías vivir con la duda... Y se que lo que hice fue peor porque realmente te hice creer que ya no quería estar contigo... — Besó la frente de Taehyung— Perdóname, debí luchar por nosotros, debí demostrarle a tu hermano que no era lo que él pensaba, debí ser más valiente, si tan solo... —
— Ya no importa — Dijo Taehyung — Volviste y si no has cambiado de parecer... Me gustaría volver a intentarlo —
— ¿Enserio? — Lo puso enfrente suya — ¿Me darás otra oportunidad? —
— Solo si prometes no ser un imbécil esta vez — Le sonrió, Jungkook amaba esa bonita sonrisa cuadrada porque lo hacía sentirse cálido y amado, en casa —
— Prometo no cagarla esta vez — Lo abrazó — Mierda... Juro que te haré mi esposo esta vez y nada, ni nadie nos podrá separarnos jamás —
— Uh... — Taehyung gimio, el pene de Jungkook aún dentro suyo se erecto nuevamente — Kook... — Este lo besó para decirle lo mucho que lo había extrañado, lo mucho que lo amaba, lo mucho que lo necesitaba en su vida — Aun debo mmgh... Tengo que terminar con Eun —
— Mmm — empujó en el — Después de que te haga el amor — lo tumbó nuevamente sobre el sillón —
— Oh Kookie... —
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¿Qué onda?
La idea de este One-shot salió por que escuché
"La canción" de J Balvin y Bad bunny
Espero les haya gustado y si les gusto porfis ayúdenme a compartirlo con más gente ✨