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En la zona departamental del centro de Seúl, en el séptimo piso vivían los residentes más anormales que nunca han visto.
Wheein: AAAAAAAA!!!–el ruido salió del departamento 40–
Byulyi: ahora que paso Wheein?
Wheein: nada, solo que el estúpido de mi compañero me mato, ya no se puede confiar en nadie -bufo la chica-
El timbre de la casa replicó bastantes veces sin cesar.
Solar: quien es, el vagabundo de la esquina se volvió a meter–buscaba por todo el departamento–
Harin: yo le doy en la cabeza–sujetando un bat–
Hwasa: tranquilos dramáticos, solo fue Wheein que grito por el juego
Ireh: yo estaba entrando en mi quinto sueño
Goeun: y tu por que andas así?
La curiosidad mato al gato así que no se aguantaron las ganas de mirar al suso dicho, Leedo no se encontraba en sus cinco sentidos y se notaba bastante.
Ranv: bro y tu playera?
Leedo: por las prisas, apenas tuve tiempo de ponerme unos pantalones
Hwasa: que desarrollado estas– coqueteando–
Solar: quieta ahí, no te estés saboreando a mi hermano
Byulyi: en una de esas te convierten en tía– riendo–
Solar: que dios no quiera
Jieun: hay que regresar mejor–bostezando–
Solar: recuerden cerrar las puertas y las ventas, tengan a la mano una navaja y no se duerman desnudos, no quieren que les pase lo mismo que los vecinos del 308
Dongmyeong: que miedo, de solo pensarlo me dan escalofríos
Kanghyun: hasta mañana
Ese piso si que estaba mal, desde el 401 al 407 no tenían otros vecinos porque prefirieron irse por todo el desmadre que hacían.
El barrio era bastante épico para no decir desastroso, había pantillas, ratas del tamaño de un gato y del olor ni hablar fue el mejor lugar que pudieron conseguir, sin pagar depósito.
Byulyi: que acabo de pisar
Wheein: una bolsa con comida, te he dicho que te fijes al caminar
Byulyi: esto me ganó por rentar aquí
Hwasa: es barato, no tan lindo, pero conoces a los futuros delincuentes
Solar: no quiero que se metan a eso– reprende a sus dos hermanos–
Ranv y Leedo: si noona
Yonghoon: que es ese olor
Swan: las alcantarillas de la ciudad
Yuki: me siento como en casa, como si fuera parte de los Yakuzas
Harin: –tapa su boca–cállate si no quieres terminar con un diente menos
Seoho: escuche que hay una nueva pantilla
Keonhee: no solo eso, es una pantilla de chicas
Cya: eso esta mamadisimo
Frente a ellos se coloco un chico con capucha y olor a cigarro, a los principiantes les daría miedo.
Dosie: los vas a volver a asaltar o sí
Hwanwoong: no te vayas a pasar de lanza, se cuidadoso
Xxx: que no, se supone que estamos aquí para protegerlos, tanto mal les he hecho
Leedo: me robaste los tenis
Xxx: te di otros no
Leedo: usados que estaban rotos, no quería saber si era sangre lo que tenían
Goeun: a mi ya no me la creen, cuando denunció mi teléfono
Yonghoon: a nosotros nos quitaste la cena
Harin: ese día no pude comer tacos– dramático–
Xxx: estaban bien sabrosos, donde los compraste
Yonghoon: a la vuelta, la doña tiene una mano sabrosa
Xxx: adiós se me cuidan, no vayan hablar con nadie
Swan: eso me dio miedo
Antes de salir la calle de su vecindario se escucharon algunos balazos y unos gritos de pelea, sin más se hecharon a correr.
Seoho: me voy hacer velocista, por estos tipos
Byulyi: ya hasta para esquivar balazos somos buenos
Jieun: solo espero que no maten a nadie cerca de la acera
El centro comercial un lugar donde puedes conseguir las mejores rebajas del mundo a un 50%. Nuestras cuatro chicas se repartían en las diferentes áreas del centro.
Todo el día de pie atendiendo a personas que mirarían en otras ocasiones, como el tipo que cambia de novia o el que lleva regalo para su amante. O la señora que se prueba todos los productos gratis y no compra nada. Menos mal que les pagan muy bien.