Sentiments non réciproques
"Quien no conoce la historia está condenado a repetirla", es aquella una frase tan conocida como infravalorada, sin mucha importancia, pero, ¿qué tan cierta es?, eso es algo que depende de uno mismo y de la historia que hay por escuchar, aquello de lo que hay por aprender; y dime, ¿qué tan dispuesto o dispuesta estás a abrir tu horizonte?
Aburrido...
Un pesado suspiro dió paso antes de dejarse caer en la banca más cercana del parque, estaba cansada, abrumada y terriblemente acalorada ante el pesado clima que la ciudad del amor había decidido mostrar aquel día, uno de esos que te hacían no querer hacer más que encerrarte en un congelador y sucumbir a la pereza, pero no ese día, no era momento para ella, una chica con la apretada agenda por el resto de la semana.
Y apenas es Lunes...
Un nuevo examen de literatura ya estaba programado dentro de dos semanas, todo sobre un libro terriblemente aburrido, por lo que había leído de la sinopsis, y peor, eran más de quinientas páginas, ¿cómo rayos leería tanto en tan poco tiempo?, y sin contar el trabajo de heroína que sabía, llegaría sin avisar; ese y otros pensamientos inundaban su mente mientras se tomaba un respiro. Anoche no había tenido la oportunidad de dormir adecuadamente, no cuando un akuma se había atrevido a arrebatarle su tan preciado momento de sueño.
-(Lo estás haciendo excelente, y sé que seguirás lográndolo)-
Al menos eso ayudaba, una sonrisa nació en sus labios al escuchar las palabras provenientes de la pequeña kwami que asomaba por su chaqueta, Tikki resultaba ser un gran apoyo cuando parecía no haberlo. Una llamada a su celular terminó por interrumpir su momento de paz, no importaba, ya estaba acostumbrada.
-¿Bueno?-
-¡Más que bueno!-
-Mmm, desconfío cuando estás tan emocionada, ¿qué pasa?-
-¿Recuerdas la apuesta del sábado?-
-Por favor no, no estoy de humor, además tenemos mucho que hacer para esta semana, ¿recuerdas?-
-¡Vamos!, ya suenas a mi madre, tómate un tiempo y ven a ... , dijiste que esta vez no te ibas a echar para atrás-
-Y no lo haré, pero en verdad no quiero. Hace un calor infernal, estoy sudando como si fuera la última vez que lo haré y estoy cansada, no creo que Adrien tenga una buena impresión si me ve tan acabada-
-Entonces ve a casa, toma una refrescante ducha y cámbiate, aún hay tiempo, apenas van a comenzar con la sesión-
-Si es una sesión de fotos no nos dejarán acercarnos a él-
-Tú no te preocupes, ya tengo un plan maestro, tú haz lo tuyo y cuando llegues te cuento el plan-
-...No lo sé, esto aún no me convence-
-Ya van cuatro años, ¿vas a esperar hasta que esté en el aeropuerto con un lugar esperándolo en una de las mejores universidades del mundo?, ¿cuando esté a punto de irse y no planeé volver hasta los veinticinco?...mira, Marinette, creo que en verdad debes aprovechar y decírselo-
-Me va a rechazar-
-No lo sabrás hasta que se lo digas...anda, va a modelar la colección de verano-
-...Está bieeen, estaré ahí en unos veinte minutos-
-Te espero, corre, recuerda que si no lo cumples tendrás que hacer los proyectos en equipo tú sola-
Me lleva...
-(Quizá esté a punto de humillarme...¿qué harías en mi lugar, Tikki?)-
-(Pues...haría lo que creo que es mejor)-
-...(Entonces creo que es el día.) Vamos, tenemos una cita con el destino en....-
-(Wuu, suena emocionante)-
Emocionante no era nada para describir la ocasión, en realidad ella estaba aterrada, completamente nerviosa a cada segundo que pasó preparándose para el gran momento. Un lindo vestido blanco con lirios en su diseño fue lo elegido, después de todo, el clima era el adecuado, lo hacía más por no desfaceller en el camino que por verse bien ante Adrien.
-¿A donde tan preciosa, mi pequeña?-
-Iré a ...., Alya me espera-
-¿Y a quién le pediste permiso?-
-...¿Puedo, oh papá, tú que eres el mejor y a quien más quiero?-
Ojos angelicales y sonrisa inocente fue lo único necesario para derribar las barreras en aquel hombre, desvaneciendo en poco tiempo la seriedad en sus facciones.
-Nada de ir a ver chicos-
-No te prometo nada-
-Marinette...
-Por favor, prometo que no es nadie que tú no conozcas-
-Adrien o nada-
-Entonces sí puedo ir-
-...Bien, confiaré en tí, solo espero que no me hagas abuelo pronto-
-¡Papá!-
-Perdona...me cuesta saber que mi pequeña será mayor de edad el próximo año, es por eso que digo esas cosas, ya no eres una niña-
-Lo sé-
-...Anda, ve antes de que se haga más tarde, y llega antes de la cena-
-Gracias papá, te quiero, nos vemos en un rato-
-¡De preferencia que te acompañe alguien de regreso!-
-¡Claro!-
Bastaron poco más de diez minutos para su llegada al lugar acordado, y por supuesto, no pudo evitar temblar por una mezcla de temor y alegría al divisar al apuesto rubio que modelaba a la intemperie.
-¡Marinette!...al fin llegas, temía que terminaran antes de que estuvieras aquí-
-¿De qué hablas?, estoy a tiempo, te dije veinte minutos-
-Lo sé, lo sé, pero estoy tan ansiosa como seguramente tú debes estarlo, ¡al fin el adrinette podrá hacerse real!-
-(¡Shhh, cualquiera podría escucharte!)-
-¿Tiene caso cuando estás a punto de decírselo a quien realmente importa?-
-Ya basta, harás que me congele-
-Bien, lo siento, es verdad, mejor escucha el plan-
¿En verdad lo haría?, ¿tan de la nada?, así parecía, después de años sin atreverse se sentía preparada, era sencillo, solo debía caminar hasta él y asegurarse de que la escuchara decir dos simples palabras : Te amo.
-Entonces, ¿que harás?-
-Esperaré a que distraigas a los camarógrafos para acercarme a él y confesarle que lo amo-
Todo parecía estar fríamente calculado,nada podría fallar, pero aún así, Marinette estaba nerviosa.
-Estás muy tensa, respira, ¿sí?-
-Sí claro...muy bien, e-estoy lista-
-¿Segura?-
-E-eso creo, sí-
-De acuerdo, solo no me hagas correr y tener la posibilidad de dormir una noche en prisión en vano...descuida, no hay presión-
Sí claro...
Momentos después y con toda tranquilidad, Alya consiguió acercarse lo suficiente a los camarógrafos; parecía preguntarles algo, sin embargo, esto cambió abruptamente cuando se atrevió a arrebatarle la cámara al fotógrafo principal y comenzar a correr como si eso dependiera de su vida. Una vez el equipo se vió más centrado en atrapar a la ladrona y menos en el famoso Adrien Agreste, la azabache salió de detrás del árbol donde había observado todo para comenzar a caminar hasta él.
-(Bien Marinette, tú puedes, tú puedes...solo espero no arruinarlo como siempre)-
Sus pies apenas y la hacían avanzar, los pasos que daba eran cortos; ella sumida en una crisis mental mientras de fondo, el rubio observaba más que extrañado y asombrado por la acción de una Alya que seguía corriendo de un lado a otro como una verdadera fugitiva.
-...A-Adrien-
Ojalá esos verdes esmeralda no la hicieran temblar cada que le prestaban atención especialmente a ella, le habría ayudado mucho en ese momento, uno que le resultaba con ella verdaderamente expuesta, más de lo que había estado nunca, aún así, su corazón mostró felicidad en cuanto su amor platónico sonrió al divisarla.
-Wow, Marinette, tú...te ves muy linda, nunca te había visto con vestido-
-Oh, ¿e-esto?, no es nada solo hace calor y por eso lo tengo y...me pareció buen momento para salir a caminar-
-Sin duda, sí. Oye, ¿estabas con Alya hace unos momentos?-
-¿A-Alya?, n-no, claro que no, ¿por qué?-
-Pues, llegó a preguntar algo sobre un perro y de la nada huyó con la cámara de mi fotógrafo, mírala-
Lento era la palabra para describir mejor a Adrien Agreste, tan inocente la mayoría de veces, tanto que no podía notar el plan que había detrás de ese momento de locura en su compañera de clases, momento que casualmente había llegado junto con la linda chica frente a él.
-V-vaya, quizá le dió por tener un poco de adrenalina, o tal vez este calor le haya afectado-
El rostro de la chica pudo ir relajando sus facciones en cuanto la risa del joven modelo inundó sus oídos, un sonido que le pareció más que hermoso, y mejor, ella lo había provocado, quizá esa pequeña escena sería la única razón por la que no catalogaría ese día como horrible.
-Tienes razón, debe ser eso-
-Adrien...por favor, que no se meta en problemas por eso-
-No te preocupes, es nuestra amiga, les diré que fue mi idea, una broma para animar la sesión-
-Pero...tu padre...
-No importa, serán menores los problemas en los que me meteré si digo que fui yo a los que se meterá Alya en cuanto la atrapen-
Tan noble...
-Eres increíble-
-Ammm, gracias-
-...En realidad, vine porque...tengo algo importante q-que decirte-
-Oh, ¿en serio?, ¿de qué se trata?-
Adiós a su valor, bajó la mirada cuando no pudo sostenerla más, callada mientras su mente acomodaba sus ideas y se deshacía de la inseguridad, era complejo hacerle caso a su cerebro en ese momento, por lo que decidió ser guiada por su loco corazón, uno que solo tenía una cosa que expresarle al apuesto ojiverde frente a ella.
-Quería decirte que...que creo que...no, no creo, estoy enamorada de tí-
Al fin, después de mucho tiempo Marinette Dupain Cheng había podido expresar sus sentimientos al chico que tanto la hacía suspirar desde noveno grado, era como si su cuerpo liberara toda esa tensión y peso que la había acompañado desde que llegó a ese lugar...pero al no obtener una respuesta en un largo periodo de tiempo, comenzó a dudar. Algo no andaba bien, comenzaba a temer por la respuesta de aquel que no se atrevía a habla, o más bien, que se había quedado estupefacto, sin palabras de un segundo a otro.
-Marinette...¿e-es en serio?, y-yo...no sé que decir-
No pudo disimular la desepción que aquello le provocó, sintiendo la desesperación adueñarse de su cuerpo en cuanto volvió a mirarlo, él parecía confundido, pensativo, serio, más de lo que le habría gustado.
-...E-está bien, no importa, s-solo dí que...que no soy suficiente, q-que hay a-alguien más y mucho mejor...dime que soy patética por creer q-que...-
-...(Sí hay alguien más...p-pero no es que tú no seas ¡Marinette!...-
No había otra cosa que le importara escuchar ya, él había sido sincero y eso era lo único que le importaba, aún así su corazón latía errático mientras corría de vuelta a casa, alterado, ansioso, decepcionado, en poco tiempo se rompería, y cuando eso ocurriera, quería estar en casa, escondida del mundo tal como un ratón asustadizo. Sobraba mencionar el mar de lágrimas que salía de sus ojos, ardían, costaba mantenerlos abiertos para ver por dónde iba antes de que se empañaran nuevamente.
-¡Claro, ¿cómo pude ser tan tonta?, era obvio que él nunca querría estar con alguien como yo!-
-¡Marinette tranquila, no hables así de tí, tú eres alguien muy especial, no puedes entristecerte por alguien que no lo ve!-
Las palabras de la kwami no fueron notadas, ignoradas por todos los pensamientos que atormentaban su cabeza, no solo se sentía rota, también estaba avergonzada, ¿con qué cara miraría a Adrien después de eso?. No pudo notar lo cansada que estaba si no hasta que se detuvo minutos después frente a la puerta de su casa, no entraría por la panadería, claro que no.
-¿De vuelta tan pronto...hija, estás bien?...Marinette-
Subió cada escalón ignorando el temblor y hormigueo de sus exaustas piernas, no quería ver a nadie, y aún así, antes de llegar a su habitación pudo escuchar la voz de su mejor amiga detrás. Alya había hecho tanto esa tarde por ella, no se atrevería a negarle saber qué había pasado.
-...¡Dios, t-tú quieres matarme!...d-después de esto...ahora sé que podría c-correr un maratón...y-ya, dime que te dijo ese idiota-
¿Hacía falta cada detalle?, era evidente por las lágrimas lo que había pasado, y aún así, Marinette no pudo más que soltarse a llorar como no lo había hecho frente a Adrien, no había querido humillarse más.
-Mari...ven aquí, anda, necesitas un abrazo-
-(S-soy tan...patética)-
-Jamás, y si te hizo creer eso entonces no vale la pena, él se lo pierde, tú eres asombrosa, si ese rubio teñido no lo ve, siento pena por él-
-(G-gracias Alya)-
-Nada de gracias, ahora me arrepiento de haberte alentado a decirle...mejor vamos a tu habitación y me cuentas bien lo que pasó, ¿de acuerdo?-
_______________________
Sentirse mal era poco, en ese momento se sentía una basura, un monstruo por, aún sin intención, haber lastimado a quizá una de las mejores personas en la Tierra, su primer amiga, una verdadera, tierna, noble, aquella que había hecho tanto por él los últimos años. Le había resultado imposible olvidar la escena en su regreso a casa luego de que la sesión terminara. Después de haber apaciguado la molestia en su equipo para que Alya pudiera marcharse sin reprimendas de algún tipo se sintió fatal al tratar con ella, estaba exausta después de correr tanto, sin embargo, no habló, lo único para lo que se detuvo fue para tomarse un respiro y matarlo con la mirada, luego de eso continuó corriendo para ir detrás de la azabache...pues claro, había lastimado a su mejor amiga, ahora comprendía que aquella loca acción había sido para darle tiempo a Marinette de expresarse con él, y eso...eso lo hacía sentirse patético.
-¿Qué te pasa ahora?-
-Tú lo viste, lastimé a Marinette-
-Sí, pero era mejor decirle la verdad a darle falsas esperanzas, ¿no?-
-Eso no quita que la haya hecho entristecer...tal vez sea mejor que vaya a verla como Chat Noir-
-Claro, porque es muy normal que el héroe de París toque a tu ventana...¿por qué harías eso?, ¡sería sospechoso!-
-No me importa, quiero saber cómo se siente, y si es necesario, animarla un poco, además olvidas que Chat Noir y ella son buenos amigos, no sería tan extraño-
-...Como sea, pero me darás un extra de Camembert-
.
.
.
.
*Y así comienza esta nueva historia.
En este caso notarán que los diálogos están acompañados de la inicial del nombre del personaje,no me agrada este tipo de narración pero la ocuparé en esta historia debido a la cantidad de personajes que aparecerán,solo para no confundir. 😄*
Esa era la antigua yo, ya he mejorado 😌...al menos a comparación de cuando escribí este fanfic (aún no salía el capítulo Reunión, ni siquiera la mitad de la temporada cuatro 🧐). En fin, me gustó este inicio, así que decidí seguir, espero que ustedes también. Esta historia fue originalmente publicada en Wattpad, ahora resguardada aquí.