Summer
La habitación en aquel hotel parisino estaba llena de gemidos.
-¡Sí! ¡Ahí!.- Charles estaba gritando mientras Sergio estaba saltando sobre su pene, lleno de sudor.- Mon Amour.
-Sh,sh. Carlos nos puede descubrir.- Claro que en ese momento era lo que menos le importaba, estaba teniendo el sexo de su vida.- Mierda, Charlie.
Sergio siguió en esa posición, mientras que Charles tenía la cabeza hacía atrás del placer. Para este punto suponían que medio pasillo sabía que estaban cogiendo.
-Charlie, quiero intentar algo tal vez te guste, ¡Ay!.- Charles ya había cambiado de posición y aventó a Sergio a la cama.- Ven.
Sergio tomó la mano de Charles y se dirigieron al pequeño balcón (la vista era increíble).
-Siéntate ahí, Charlie.- El mencionado obedeció y se sentó y Sergio se hincó en el suelo.
Comenzó a hacerle una mamada, Charles sacó su celular, no podía evitar grabar le estaban dando la mamada de su vida en un balcón frente a la torre Eiffel. Metió sus dedos entre el cabello de Sergio y comenzó a grabar.
-Je parie que vous aimeriez être à ma place.*
-Estás apunto de correrte, Charlie vamos hazlo en mí.- Sergio estaba seguro que en cualquier momento llegaría Carlos y se pondría furioso, el madrileño era bastante violento y sin pensarlo podría matar a Sergio.
-¿Estás seguro?
-Si, Charlie estoy seguro.
Charles tomó a Sergio y lo sentó en si regazo, penetrándolo poco a poco, mientras no de dejaba de halagar al mayor. Estaban tan sumergidos en su placer que no escucharon cuando el marido del mayor entró.
-¡¿Que mierda están haciendo?!
-Ca-Carlos no es lo que piensas
-¿Entonces qué es?.- Carlos caminó hacia Sergio y lo tomó fuertemente del cabello.- Eres una puta, ¿lo sabías?
-¡Carlos suéltame! ¡Te lo puedo explicar!
-¡Ni mierda me vas a explicar!.
Llegaron a la habitación, claramente Sergio disfrutaba de cogerse a los demás pilotos y que Carlos lo descubriera, después de todo luego de la golpiza que le propinara tendría el mejor sexo de su vida. Le encantaba que Carlos se pusiera celoso, le encantaba coquetearle a quien fuera con tal de que su marido se lo cogiera tanto que pueda caminar.
-Vamos, Carlitos. Cógeme hasta que me muera, así como tú solo sabes hacerlo.
-Claro que lo haré.
Se acostó en la cama y comenzó a penetrarlo, comenzó lento y después fuerte.
-¡No pares papi! Sigue así uy
Carlos comenzó a cambiar de posiciones. La noche transcurrió, la psique de Carlos estaba casi destruida. Su padecimiento psiquiátrico estaba empeorando y la actitud de Sergio empeoraba todo.
Esperó hasta que pudo y saco un cuchillo y comenzó a apuñalarlo tantas veces que no quedó sitio sin marcas. Comenzó a penetrar a Sergio, quien para este punto ya estaba muerto.
A la mañana siguiente Charles fue a buscar a Sergio y encontró los cuerpos de la pareja