Inició
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Aclaraciones-
UA - Sin demonios, completamente humana, hakuji y akaza son gemelos.
Contenido;+18 en la mayoría, será una breve historia sin sentido (supongo) ya qué solamente quiero tener la cuenta algo activa (no he tenido muchas ganas de escribir y cuando lo hago es para ver que historias continuar o escribir algo nuevo en el borrador).
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_¿Y cuál es tu fetiche sexual?_
Creo que es el normal de cualquier adolescente...es decir, ser sometido bruscamente, sentir algo duro dentro, que me tomen firmemente de la cadera, aun que claro, me gustaría tener una leve preparación antes que nada...
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Esta claro que el rostro del jóven soyama era algo, peculiar, observo varias veces la letra de quién era su compañero de habitación.
Suspiro pesadamente, seguramente que él hizo la pregunta, o tal vez...no lo sabe con mucha certeza. Por lo que guardo el papel en su bolsillo y salió del departamento pequeño que compartían. Debia comprar algunas cosas para el almacén, desde fideos, dangos del mercado, arroz, salmón fresco, etc.
Douma hacia unas horas que había salido a por libros de una biblioteca pública donde debía traer algunos libros de Física e Historia. Por lo que suponia que al volver estaría en el departamento, cada cierto momento toqueteaba el papel que poseía el pensamiento lujurioso de su compañero.
Casi nunca lo vio actuar de una manera, como decirlo...¿gay?, normalmente coqueteaba con cuanta chica se le cruzará, incluso llegó a saber que poseía conquistas con las cuáles pasaba algunas noches. No es como que fuera raro, casi siempre que estan juntos, hay alguna pelea de por medio, en especial por que el rubio ceniza no sabe respetar la privacidad, varias veces entro a su cuarto cuando el estaba desnudo, solo con la excusa de sacar unos cuadernos donde tenia su materia anotada. Cosa que siempre lo hacia enfadar ya que no sabe sobre la palabra;"PRIVACIDAD".
De igual forma, nunca llego a sospechar por que vamos, ambos eran chicos, no tenian nada diferente el uno al otro, salvo la apariencia física, que ya es donde las cosas cambian. Aun así, nunca creyó que douma tuviera ese lado encerrado...
Cuando tomó sus compras y se dispuso a regresar al "hogar", sintió su móvil vibrar varias veces, donde con frustración observó el contacto de;Douma.
─¿Que quieres?
─¡Akaza - dono!, verás, managi dijo que ira a una fiesta pero no quiere ir solo, asi qué...
─¿Donde mier..., donde están los libros?.
─¡Pase a la casa a dejarlos!, estan en la mesa, volveré pronto.
─No me interesa si vuelves pronto, duerme en la casa de managi, por mí bien que te desaparezcas sábado y domingo.
Gruño akaza esperando el metro, dónde escucho un pequeño puchero por parte del rubio ceniza.
─Esta bien supongo...¡nos veremos aun así!.
Finalmente cortó la llamada y tomo el transporte, espero con tranquilidad y bajo en su estación, donde suspiro suavemente, " departamento solo", no suena mal, sin ruidos, sin entradas imprevistas del rubio, sin peleas, cocinar sería delicioso.
Entro al departamento diciendo un pequeño;"Estoy en casa", aún que normalmente siempre lo decia en un susurro, ya que el rubio le había pegado la maña, donde esté siempre le decía;"¡Bienvenido!", cuando salía o llegaba tarde de su club de karate al que iba con su gemelo mayor.
Dejo las compras con tranquilidad en la mesa, donde efectivamente estaban al menos 4 libros, al parecer uno era a pedido del Rubió, pero trajo un libro de más de historia, ya que sería útil tener más información.
Se fue a su habitación para cambiarse algo más cómodo, y luego caminó con tranquilidad a la cocina, tomó una olla y se dispuso a cocinar. Cualquier cosa estaría bién. Encendido la tele para mantenerlo atento a cualquier cosa, normalmente daba anime casi las 24/7 hrs, pero había un canal exclusivo para noticias y demás información.
Pasaron las horas volando, luego de cocinar, se dispuso a comer con tranquilidad escuchando las noticias del país, y luego apagó el televisor para poder estudiar tranquilamente, aun que le gustaba estudiar con música clásica de fondo, el ambiente se volvía tan pacificó que estudiar no era un problema.
Aun que a veces llegaba un hilo de preocupación. El rubio no era el más responsable, normalmente adoraba meterse en problemas, aun que si iba managi, seguramente iba gyutaro o michikatsu, quién se unió al club de karate con su gemelo menor, yoriichi si no mal recuerda...
Asi que se consolaba pensando que seguramente todo iba de maravilla en aquella fiesta. Cuando la tarde ya se hizo más notoria, observó con atención como ya iban a las 12.56 de la noche, supondría que douma regresaría a las 1 o 2 a.m.
Por ahora dormiría, río internamente al imaginar a douma golpear la puerta y él estar dormido sin abrirle. Aun que claro, su alegría se vio opacada cuando un número desconocido le hablo.
─Hola soyama - kun. Verás, soy yoriichi, aniue esta llevando a douma a su hogar pero dice que no recuerda la dirección, tome su teléfono para hablarte de allí pero se apagó. Asi que aniue me prestó tu número y pues, lamento molestarte.
Suspiro resignado.
─Te enviare la dirección, dile que cuando llegué lo bañare con agua fría.
─Esta bien. Gracias.
Akaza bufo levemente, enviando la dirección de su departamento y acomodando las cosas, posiblemente le daría de regalo algún dango a los gemelos.
─Soyama - kun dijo que te bañara con agua fría.
Hablo yoriichi, mirando como su gemelo mayor sonreía con burla y douma soltando un pequeño sollozo.
─Ya no quiero ir. Akaza se parece a mi mami.
Sollozo nuevamente douma, recordando las veces que su madre lo baño con agua fría por tener mala actitud. Eso hizo reir por igual al par de gemelos.
Cuando los gemelos y douma llegaron al departamento, yoriichi toco el timbre dos veces y observaron una cabellera rosada abrir la puerta bruscamente, haciendo que douma se escondiera detrás de ambos.
─Konbanwa soyama - kun.
─Buenas noches para ambos. ¿Van a pasar?.
Pregunto amablemente akaza, donde yoriichi asintió antes de que michikatsu negará.
─¿Por que no avisaste antes?, tarado.
Douma suspiro bajito, sintiendo la pesada mirada de akaza reprimirlo, un castigo silencioso. Michikatsu se quito sus zapatos y yoriichi igual, claramente ayudando al rubio quién agradeció finalmente por llevarlo a su hogar con el soyama.
─Salamente estamos de paso, debemos regresar antes de las 1.30 de la mañana.
Aclaro michikatsu, dejando al rubio en el sofa mediano, quién suspiro con relajación ante estar algo tan blandito como el sofá. Donde akaza notó aquél suspiro.
─Ni te relajes. Si te metere a bañarte con agua fría.
─¡No seas malo akaza - dono!.
─¡Nadie te dijo que fueras maldita sea!.
Yoriichi y michikatsu estaban al tanto de cómo ambos estaban peleando, donde douma mostró su lado hostil si era molestado de más, impresionando a los tres restantes.
─¡Escucha akaza!, ya callate la boca, pareces perrito Chihuahua ladrandole a alguien que fácilmente te patearia el culo. Me colmas la paciencia de verdad, si te valgo, entonces deja de chillarme.
El rubio camino con rudeza -y con algo de tambaleo ya que no estaba en sus 5 sentidos- dirigiendose a su habitación, dejando al peli rosa con las palabras en la boca y con varias venas en su cara.
─Amh...creo, qué...
─Deberiamos irnos, lamento ésto soyama.
Mencionó michikatsu, jalando a su hermano a la entrada y esperando que el pequeño soyama no entrara en esa colera de ira perteneciente a aquella familia...
─Antes de que se vayan, les queria dar unos dangos.
Dijo akaza, relajando levemente su expresión y caminando con una cajita de plástico transparente hacia los gemelos, yoriichi tenia un brillito en sus ojos y michikatsu agradeció por el regalo.
─Gracias, soyama. Dale saludos a tu gemelo mayor.
Menciono michikatsu, tomando sus zapatos y siendo seguido por yoriichi. Una vez que ambos gemelos se retiraron, akaza volvió a tener venas por su cara. Deseando matar al peli ceniza, caminando a la habitación del rubio, quién dormía tal parece en su cama.
Ganas de golpearlo tenía, pero debia recordar algo a su favor. Haría llorar al rubio ceniza de otra manera, ambos salian ganando de todos modos. Fue en busca de algunos cinturones que habían en un cajón, luego regreso al cuarto dejando la puerta cerrada y quitando la ropa del rubio, este tenia un sueño pesado, imaginando que al dormir era peor.
Por lo que no evito en hacer movimientos bruscos, debido a su irá. Aun que pensándolo bien, en ves de dejarlo amarrado con cinturones, dejo la mayoría tirada en el suelo, tendría uno para azotar al rubio, de verdad que verlo llorar sería un deleite.
Escucho los suaves suspiros del rubio, sintiendo como lentamente el ambiente se volvía cálido, pasando a ser sofocante una vez que pudiera someter al rubio. Empeñado en querer hacerlo lagrimear y gemir de distintas formas.
La camiza fue removida y dejando a la vista unos pezones de un tenue color rozado oscuro, la piel del rubio era palida, pero en ciertas zonas poseía un color rosa muy natural. Continuo observando el cuerpo ajeno, las piernas eran torneadas y el abdomen delgado, observó con enfado como el rubio dormia plácidamente. Era mejor continuar, o tal vez no...aun así, prefirió seguir, se encimo sobre el dorso del rubio, oliendo suavemente el dulce aroma de la loción que utilizaba esté, ya que prefería algo suave en ves de un aroma más intenso, otro dato que tenia del rubio sobre sus verdaderos gustos.
No dudo en lamer suavemente el cuello, sacando un jadeo bajo por parte del rubio, quién se removió lentamente, abriendo con pesadez sus párpados y visualizando a su compañero encima de su cuerpo...
─¿Akaza...?
El peli rosa fruncio su ceño molesto. Debía hacer algo, ya. Podía desquitarse sexualmente con el cuerpo del rubio, por lo que en un instante empezó a besar al contrario. Si bien fue un beso inesperado, fue correspondido, douma buscaba ser el ganador del beso, una competencia lujuriosa que fue ganada por el peli rosa, los jadeos constantes y el pequeño gemido que soltó el rubio luego de alejarse bruscamente del beso debido a que necesita aire fue lo suficientemente bueno como para dejar a akaza como ganador, debido a que apenas y se veia agitado.
Mientras el rubio recuperaba el aliento, akaza comenzó a repartir besos pequeños en el dorso, dejando incluso pequeños chupetones y mordidas, haria todo de color rosa por el momento, ya luego cobraría su venganza de ser humillado verbalmente ante dos oponentes en el karate.
Observó con interés los pezones del rubio, tocando con un dedo la superficie del trozo pequeño de carne erecto, estirando con suavidad y dispuesto a lamer con brusquedad el otro pezón.
─¡Ah, akaza!, n-no tan duro...mgh.
Obviamente no hizo caso el peli rosa, mordisqueo con algo de fuerza, sabia que los pezones en cualquier persona era sensible. Masajeo con cuidado el otro pezón mientras disfrutaba de ver las muecas que realizaba douma al tener una boca sobre su débil pezón.
La mano dejo tranquilamente de estimular, bajo con suavidad a la parte del vientre, metiendo su mano entre medio de la ropa del rubio, masajeando el pene por encima del bóxer.
─A-ah, akaza, n-no, espera...
─Callate, bién que dejaste un papel tirado con tu maldito fetiche sexual, eres un cerdo.
El rubio se iba a quejar con molestias pero su boca se vió apresada en un beso caliente, donde su lengua era mordida y chupada con algo de fuerza.
El rubio sentía un cosquilleo delicioso en su entrepierna, rápidamente habia adquerido una erección que estaba deseosa de ser atendida por el peli rosa, quién seguia besandolo de manera candente.
─Me sorprende lo rápido que te pones.
Aclaro akaza, una vez que se separó del beso, observando la cara del rubio, sonrojada y algo lagrimosa por las constantes estimulaciones. Ver vulnerable al rubio se estaba volviendo lentamente un capricho, por lo que sonrió con gracia, empezando a repartir besos calidos en el vientre del rubio, bajando desde su dorso, ahora que se detenia a observar un momento el dorso, douma poseía unos pectorales algo inchados, suaves y calidos tal como algun mochi, blando y delicioso para apretar o morder.
─Tus pectorales parecen tetas promedio.
─¡Oi!, n-no soy mujer.
─Dije que pareces, animal.
Akaza golpeteo un poco brusco una pierna del rubio, quién solto un pequeño jadeo, frunciendo su ceño. El pantalón del rubio fue removido y tirado por la habitación hacia algun lado, luego paso lo mismo que el bóxer.
─O-oye, ¿por que debo ser el único desnudo?.
─Me apetece follarte, hacerte llorar mientras te parto, ¿por qué?.
El rubio temblo levemente, la palabra:"Follar" sería bonito si hubiera sido con la otra palabra;"Duro". Aun asi akaza empezo a tocar los muslos del rubio, acostado estaban más abultados, nunca vio al rubio de otra manera, pero ahora se fijaba y tenía la oportunidad de tocar esos muslos.
─¿Te gustan mis piernas?.
─Algo, estan suaves pero también estan duros.
El rubio rio suavemente, alzando sus piernas con cuidado hacia las caderas del contrario, apegandolo a su cuerpo.
─Follame akaza. Por favor, duro.
─...Que travido eres.
Menciono el peli rosa, apresando el cuerpo del rubio y dando un beso, la boca del rubio era dulce y cálido.
─Antes vas a tener que hacer una felación.
Lentamente la lengua fue recorriendo el tronco del pene, tomando con gracia el glande, paseando un dedo por el orificio del pene mientras acariciaba con su lengua humeda las venas palpitantes del miembro.
Akaza tenia un pequeño sonrojo en sus mejillas mientras observaba cómo el contrario comia lentamente su polla, dandole una buena imágen, hasta hace unos momentos incluso olvido el por qué habia ingresado a la habitación del contrario, el sexo era realmente bueno.
─Pareces contento.
Aclaro douma, sonriente y dando chupadas suaves en el tronco, haciendo que algo de pre semen bajara en pequeños hilos hacia la base del pene, una que otra se perdia en su lengua.
─Mgh. Tú pareces que siempre comes pene...
─Solo e visto, sientase alegre de que será el primero en poder destrozarme.
Akaza iba a hablar pero en su lugar solto un gemido ronco al tener la cavidad bucal ajena sobre su pene, sentía como el contrario metia suavemente su miembro, engullendo todo con algo de dificultad.
─Basta...mgh, necesito, prepararte, imbécil.
Nunca habia escuchado un sonido tan obsceno a la hora de que un pene era sacado de la boca, donde el rubio saba lamidas nuevamente.
─Yo me encargó.
─No te pregunte.
El rubio solto un quejido al sentir su cabello ser jaloneado. Luego su cuerpo fue recostado boca arriba sobre su cama, esta vez sintiendo algo pegajoso, el pene del peli rosa.
─Uy, akaza - dono, que caliente se siente.
─Has silenció. Guardate tu voz para gemir.
─Que agresivo~.
El contrario fruncio su ceño y empezó a urgar con sus dedos el interior, luego de esparcir lubricante o pre semen donde iba a penetrar, comenzó a mover sus dedos con fuerza en el interior.
─¡Ah, akaza, más!, por favor, vuelve a tocar ahí, hazlo duro.
Las piernas del rubio temblaron con fuerza al sentir nuevamente esa oleada de placer, tener su próstata a la disposición de su compañero quién estaba dispuesto a follar hasta hacerlo tener su ano chorrear de semen.
El peli rosa embestia con sus dedos duramente la prostata, sentia como el interior del rubio lo apretaba con fuerza mientras el resto del cuerpo temblaba, douma estába soltando gemidos ruidosos, palabras obscenas que mantenía su erección palpitante y dolorosa.
─¡Oh, akaza!.
El rubio observó como su pene soltaba chorros de semen, que bajaban con rapidez hacia los dedos del peli rosa, quién acaricio con suavidad los testículos manchados del flujo.
─Es mi turno ahora de satisfacerme.
─Vamos akaza, hazlo. No me molesta, castigame o has lo que quieras.
─Bien.
El contrario quito sus dedos del interior y estaba dispuesto a voltear el cuerpo del rubio hasta que se levanto a buscar algo en su cajón, observando un frasco con pastillas.
─Toma una.
─¿Que mierda es eso?.
─Pastillas para el sexo. Viagra en simples palabras, ten una.
Ofrecio el rubio, haciendo que el contrario tuviera una mueca ofendida.
─¿Acaso estas mencionando que no la tengo bien levantada?.
─Para nada. Es para que tú aguantes más rato, tendras más calor y estaras deseoso de sexo, en otras palabras, quiero que me llenes completamente, hasme llorar, ¿entiendes?, esto solamente es para mantener, aun que es una cantidad menor ya que seria la primera que tomas...
El peli rosa suspiro pesadamente, tomo la pastilla y la paso con agua que tenia el contrario en su mesa de noche.
Esta vez procedieron a continuar con la acción. Douma mantenía el pene masturbado del contrario, quién suspiraba sutilmente, la pastilla no hacia efectos tan rápidos, el cuerpo al estar en un momento caliente podía disolver la pastilla rápidamente pero era mejor esperar unos minutos.
Douma observó con una sonrisa satisfecha al ver las venas remarcarse en el tronco del pene, acariciando las venas por encima mientras daba besos en la clavícula y cuello del peli rosa.
─Imbecil.
Eso lo tomo desprevenido, su boca fue besada con brusquedad, a tal grado que varias veces sus dientes chocaron, fue un momento caliente, sin contar que el peli rosa daba lamidas en el labio inferior antes de intensificar un beso, chupada y miraba con lujuria en sus ojos al peli ceniza.
Luego de besos caliente el pene estaba bastante erecto, comenzando a lubricar de sobra, y cayendo con gracia varios hilos de pre semen en los muslos de douma, eso haciendo que el rubio masturbara con fuerza el pene, deseoso de sentir sus piernas pegajosas.
─No creo que desperdicies mi semen en tus muslos, ¿no?.
─Fufu, debia intentarlo.
Akaza solto un quejido bajo, tomando las piernas del rubios mientras las juntaba en medio de su pene, moviendo sus caderas y mojando los muslos de pre semen, sacando jadeos pequeños del rubio.
─Te quiero adentro, akaza~.
─Bien, has de tu parte y ponte boca abajo.
Aclaró akaza, donde el contrario se recosto boca abajo una vez que el peli rosa lo soltó, sentía sus piernas algo pesadas, debía admitir que estaba ansioso y algo apenado por lo que sucedía, su cara estaba caliente y su interior estaba palpitando, deseoso del trozo de carne que poseía akaza.
Sintió algo golpearlo con fuerza en su glúteo, haciendo que soltara un gemido de dolor, donde luego sus piernas fueron separadas un poco más, su cadera fue alzada con rudeza mientras con una mano ajena su cintura era apretada con fuerza.
Observó con dolor como un cinturón blanco estaba en la cama, ahora entendio por que dolio el golpe en su glúteo.
Además de sentir como el glande se paseaba por la cobertura de su ano.
─Estas apretado, relaja el culo.
Mencionó akaza, apretando con deleite un glúteo del rubio, era suave y apretable, la piel era muy lisa y agradable al tacto, aun que también sensible, o bien es por la fuerza que aplicó. La cadera poseía la marca de sus dedos y en el glúteo contrario yacía la marca del azote del cinturón.
─E-estoy algo tenso, perdón.
─Mh.
El peli rosa tomo la cadera y acerco más su pene, ¿debia embestir con lentitud?, nah, mejor rápido.
─¡A-ah, mierda, akaza!.
Se quejo fuertemente douma, sintiendo el desgarro en su interior, sacandole un par de lágrimas, si el golpe con el cinturón dolio, la embestida fue peor. Por instinto quiso alejar su trasero del contrario, pero obviamente se vio sometido firmemente, dejando la mitad de su cuerpo pegado al colchón.
─Querias sexo tosco, ¿no?. Ahora te aguantas, tienes un culo demaciado apretado, me encanta.
Comentó esté, empezando a repartir embestidas que hacían gemir con fuerza al contrario, quién sollozaba en cada embestida repartida, joder, como le dolia cada embestida, pero debía admitir que era un dolor pasable y hasta le encantaba la rudeza del más bajo.
No dudo en entregar más de su cuerpo, el colchón rechinaba con gracia mientras el choque de las pieles se esparcia por la habitación.
─¡Ah, akaza!, más, por favor, más. Mi próstata, ¡Agh!.
Sus manos apresaron las sábanas mientras su cuerpo adquiria una capa de sudor, su cadera era tan fuertemente tomada, sin ignorar los quejidos del peli rosa.
─¡Mierda douma!.
El rubio jadeo al sentir su cabello ser jaloneado con fuerza, dónde su cuello fue mordido, dejando una marca que al momento de la mordida le saco un gemido ruidoso.
Su interior apresaba con gracia el pene, sintiendo la calidez llenarlo en cada embestida. Aun así, el semen fue depositado rápidamente, donde aún sentía las embestidas intensas en su próstata, eso hizo que chorreara semen en las sábanas por segunda vez.
─¡Ah, ah!, akaza~.
Jadeo fuertemente el rubio, sintiendo su cuerpo temblar, sus piernas fallarian si debía levantarse, el peli rosa parecia un animal, seguramente era el efecto de la pastilla.
─No baja, ¡tks!.
El peli rosa se quejo al sentir su pene más duro, haciendo que el contrario gimiera al sentir nuevamente la polla crecer y estar más caliente.
─¡Crecio!, que afortunado, me gusta mantener el pene de akaza - dono en mi interior, vamos, desquitate conmigo akaza.
Douma sonrió satisfecho al ir sintiendo nuevamente los golpes en su cuerpo, adoraba tener marcas de akaza, dejaria rastros visibles tal vez, podría presumir que akaza era para nada tímido.
─Mrd, quiero otra pose.
El pene fue sacado con un ruido delicioso, dejando a la vista como estaba mojado. El semen salio con rapidez del ano contrario, dejando ver como se mantenia rojo y bombeante, sin contenerse metio tres dedos de golpes, sacandole un gemido agudo al rubio, tocando la próstata rápidamente, embistiendo y dando cachetadas en el glúteo derecho.
─¡Ah!.
Observó con placer como el rubio mantenia las sabas mojadas y llenas de semen callendo del pene ajeno. Una mañana bastante entretenida.
─B-basta akaza, no quiero tus dedos, ¡ah, espera!.
El rubio jadeo fuertemente, al ser volteado y sentir nuevamente el pene en su interior, sus piernas eran tomadas con los brazos del contrario, esta vez estando en la pose el misionero, donde akaza observó mejor las expresiones de douma cuando recibía completamente su pene.
─¡Ah, mierda, mierda!, y-ya, n-no~.
Jadeo douma nuevamente, su pene dolia de tantas veces que eyaculo, y akaza se mantenía fresco. Que envidia.
─No aguantas, eh~.
─E-eres un animal, ¡Ah, espera era broma!.
Gimio douma, sintiendo esta vez su cuerpo ser más apresado, el pene de akaza fue más profundo, una buena pose para alcanzar más profundida y tocar con fiereza la próstata.
Varías veces observó como el rubio arqueaba su ceño hacia arriba, o cuando arremetia con dureza el interior, la boca del contrario estaba llena de baba mientras que sus ojos estaban inundados de lagrimas, la cara estaba rojiza mientras la piel del peli ceniza estaba cubierta de sudor. Él no tenia mucha diferencia, estaba igual, deseoso de empotrar al contrario como nunca.
Desearía continuar...
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