A love whit no gender?

Summary

Bill y Tom Kaulitz Trümper son dos hermanos gemelos, que apenas entran a la pubertad, pero tan distintos a la vez... Tom siempre criticando a su pobre hermano menor... Bill siempre defendiéndose con uñas y dientes de su hermano mayor... Pero por fin Tom obtendrá lo que se merece... Pasará el peor castigo que un hombre puede tener... Experimentar todo lo que una mujer experimenta en su pubertad... Tanto Bill como Tom se sentirán confundidos ante tanto cambio... Nuevas preguntas, nuevos sentimientos, toques, sed de curiosidad... ¿Podrán soportar todo esto?

Genre
Humor/Romance
Author
Nax
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo1

salgamos!


-Bueno... a ver que encontramos por allá...- Los dos amigos salieron de la casa y caminaron.

Era un caluroso día de primavera en Leipzig, los hermanos Kaulitz Trümper, de apenas unos lindos 13 años, llegaban a su casa después de un agotador último día en la escuela, pero no había tiempo de descansar. Bill era un chico con un estilo algo dark, un pantalón negro algo ajustado, playera gris y chamarra negra, con cabello un poco levantado y un flequillo que le tapaba su ojo izquierdo. Por su parte, Tom era totalmente distinto: Pantalón de mezclilla, playera azul fuerte y chamarra gris... Quizás 3 tallas mayor de la que él debería usar, tenía rastas y una gorra de color negro. Bill tenía que ir a su clase de dibujo, que empezaba a las 3:00 p.m., así que subió a su cuarto por su material.


-¡Ay, Bill! ¡Eres un marica por estar en esa clase! ¿Qué hombre en su sano juicio entra a esa jodida clase? ¿Eh?- Dijo Tom burlándose de su hermano menor, por su parte, él iba a clase de guitarra eléctrica, él siempre la cargaba, por lo que no subió a su cuarto...


-Mira, pedazo de anormal con rastas... ¡¡CALLATE!! Es mi decisión, ¡Así que déjame en paz!- Le grito el menor desde su cuarto, en el segundo piso.


-Bueno...- Dijo Tom en tono sarcástico. -Si hablamos de anormalidades... Pues... creo que te mordiste la lengua...- Bill bajaba de las escaleras con su cuaderno y unos cuantos lápices, se paró enfrente de Tom y le enseño su lápiz sin punta, como si se tratara de una navaja...


-Mira... por mi parte, puedes agarrar tu puta guitarra y...


-¡¡BILL!! ¿Qué clase de lenguaje de ese?- Le regaño su mamá Simone, quien estaba detrás de ellos...


-¡Pero mamá! Tom me dijo marica...- Dijo el menor, mirando con desdén a su hermano y señalándolo...


-¡TOM! ¿Cuántas veces debo decirte que no llames así tu hermano? Discúlpate, por favor...- Tom torció la boca y pensó varios segundos, entre disculparse o no.


-Vale... Perdón, Bill... No fue mi intención decirte marica... Aunque lo seas...- Bill le dio una fuerte bofetada, agarro sus cosas y salió de la casa, en camino al auto de su mamá. Tom solo podía reírse para sí mismo.


-¡TOM! ¡Solo por eso, te quedas sin computadora por 3 semanas!- A Tom se le borro su sonrisa y volvió a torcer la boca... -Ahora sube al auto...- Tom obedeció de mala gana. Se subió al asiento trasero, junto con su hermano, quien estaba distraído mirando a la ventana. Tom hizo lo mismo de su lado. El ambiente fue tenso en todo el camino, solo se escuchaba la radio del auto.


Después de unos 10 minutos, Bill y Tom bajaron en una pequeña escuela, donde había muchas actividades culturales. Los dos no se dirigieron la palabra en el camino a sus salones. Tom en verdad si se sintió mal por lo que había dicho, pero Bill era muy orgullo como para perdonarlo, así que decidió arreglar las cosas cuando a Bill ya se le hubiera pasado. Bill entro a su salón y Tom al suyo. Él tenía de compañeros a 4 chicos y una chica. Sería una clase muy aburrida si no estaba bien con Bill. Ya sentía mucho remordimiento.


A las 4:20 p.m., las clases habían terminado. Bill ya se veía más relajado, se notaba en su sonrisa sin forzar y fresca. Tom debía aprovechar la oportunidad. Tom llego por atrás y lo agarro por el hombro, Bill volteo un poco sorprendido.


-Bill... perdóname... por lo que te dije hace rato... No fue mi intención...- Dijo Tom sinceramente... Bill lo miro con ternura...


-Está bien, Tom... No te preocupes... Mejor ya vámonos...- Dijo Bill todavía más tierno. Esa tarde, su mamá saldría por cuestiones de trabajo. Lo que significaba...


-¡Wii! ¡Tendremos la tarde libre!- Dijo Tom planeando en su mente lo que haría: ir con su mejor amigo Georg Listing a pasar el rato por ahí.


-Lo sé... ¡Qué rico será!- Dijo Bill, igual pensaba en sus planes... pero... sus sonrisas se bajaron al instante cuando vieron a su madre con su padrastro: Gordon Trümper... y eso solo significaba una cosa...


-¡Hola muchachos! ¿Cómo están?- Dijo Gordon mientras le daba la mano a los chicos... Al principio sonó relajado, sin ningún tipo de estrés... pero...


-Hijos... Gordon viene a hablar con ustedes...- Las sospechas de Bill y Tom se hicieron realidad... Gordon quería hablar con ellos... de hombre a hombre... -Yo me iré al trabajo y ustedes se quedaran a hablar con Gordon... ¿Esta bien?- Los gemelos no querían oír ese discurso, su mamá no les decía eso porque era la típica madre tímida y todavía tratando esos temas con tabú. Gordon, en cambio era un poco más abierto... quizás en un... ¿10%? Pero entre hombres se entienden las cosas.


Llegaron a su casa, Bill y Tom fueron a sus cuartos a dejar sus cosas, Gordon los esperaría en la sala. Cuando salieron de sus cuartos, Bill miro a Tom con unos ojos que decían: "No quiero bajar..." Tom tampoco quería bajar... Pero debían enfrentar esa conversación. Ambos estaban ansiosos por saber de ese tema... pero a la vez nerviosos, como cualquier niño o niña que entra a la pubertad. Bill agarro del brazo a Tom y se dirigieron a la escalera, y a la derecha... la sala. Gordon miraba al suelo, esperando a los dos. Los gemelos caminaban como si estuvieran caminando hacia su muerte, Bill bajo primero y se sentó en el sillón enfrente de Gordon, Tom hizo lo mismo y ambos dieron un suspiro. Gordon levanto la mirada y se enderezo. Bill y Tom estaban con los nervios a flor de piel.


-Chicos... quiero que sean sinceros...- Bill estaba normal, para ser la primera charla sobre "eso", estaba normal, pero Tom tenía una mirada de espanto, la misma que ponía cuando había hecho algo indebido y se habían dado cuenta...- ¿Se les ha... subido la sangre a la cabeza... cuando duermen?- Era obvio que la pregunta era incómoda... pero debían de responder para acabar con eso. Ambos gemelos asintieron lentamente y sin poder ver a Gordon a los ojos.- Bueno... entonces ya saben lo que es un "sueño húmedo", ¿verdad?- Los gemelos negaron lentamente... Así, la plática se alargó quizás por unos 30 minutos... y la pregunta del millón de euros... -¿Han visto porno?- Bill inmediatamente negó con la cabeza firmemente, pero Tom dudaba...- ¿Tom? ¿Lo has hecho?- De inmediato se sonrojo... la respuesta era obvia...


-Sí...- Dijo Tom en un hilo de voz, incapaz de mirar a Gordon... o a Bill... Gordon rio por lo bajo... Lo que hizo que Tom se sintiera menos tenso.


-¡Tranquilo, Tom! Solo no lo hagas un vicio... ¿Vale?- Tom asintió lentamente y una leve sonrisa dibujada en sus labios.- Bueno... eso era todo chicos... Ya pueden irse a sus cuartos a hacer lo que quieran...- Bill y Tom se levantaron lentamente y dieron un suspiro de alivio. Gordon debía ir a su trabajo, así que salió de la casa en su auto. Bill y Tom estaban en el cuarto de Bill, Tom estaba sentado en su cama y Bill, estaba frente a él, parado y con los brazos cruzados...


-¿En serio lo has hecho?- Dijo Bill incrédulo, él todavía era una mente pura y castra...


-Sí.... ¿Y sabes qué? No me arrepiento... Porque yo ya me estoy desarrollando... y a ti... apenas se te para...- Dijo Tom en un tono burlón y un poco retante...


-¿Quieres callarte? No estoy de humor para escuchar tus idioteces...- Bill se dio la media vuelta y empezó a andar hasta el primer piso, quería comer algo...


-A Bill no se le para... A Bill no se le para... ¡A Bill no se le paraaaa!- Esa fue la gota que derramo el vaso... Bill se acercó de nuevo y le dio un buen puñetazo en la mejilla. A pesar de su aspecto flacucho, Bill era bastante fuerte si te metías con él. Se dio de nuevo la vuelta y dejo a Tom tumbado en el suelo, tocándose la mejilla...


-Se lo merecía...- Pensó Bill. Tom no hizo otra cosa más que ir al baño y revisar si no se había roto el labio. Acto siguiente, pensó en ir a ver a Georg un rato. Fue por su móvil y sus llaves y se dirigió a la puerta principal, Bill estaba en la cocina preparando cereal con leche. Hoy no quería verle la cara a Bill, así que decidió que pasaría la noche con Georg, en su casa, en lo que Bill se volvía a recuperar. Le avisaría a su madre que estaría con Georg. Camino unos 10 minutos hasta que llego a un casa pequeña, de color blanco y detalles en negro. Toco el timbre y su amigo le abrió...


-¡Tom! ¡Qué milagro! ¿Qué haces por aquí?- Le dijo mientras lo invitaba a pasar.


-Bill y yo tuvimos un conflicto... y pues... ahorita no quiero verlo...


-¡Ay, Tom! Tú siempre molestando al pobre de Bill.


-Sí... lo sé... es que quería divertirme, pero Bill se lo tomo muy en serio...


-Pues... ¿Qué le dijiste?


-Larga historia...


-Tenemos tiempo... por lo que veo... te quedaras aquí esta noche, ¿verdad?


-Sí... Bueno... Lo que pasa es que hoy, Gordon nos dio una charla...


-¡Oh! Ya sé lo que quieres decir... Tu padrastro te da una plática a los 13... y no me digas... ¿Le echaste en cara que es una nenaza por su estilo?


-¡Claro! Me encanta joderlo y lo sabes...


-Pero creo que te pasaste de la raya... Un día de estos, Bill se va a cobrar todo lo que le dices y ¡Pff!... No quiero ni imaginarme lo que hará contigo y tu... miembro subnormal para los 13 años que tienes...


-¿Qué me hará?...- Tom se quedó pensando y se volvió a tocar la mejilla...- Tienes razón... él es capaz de todo... Es un maldito palillo de dientes pero tiene manos pesadas... Bueno, no hablemos de eso... ¿Salimos?


-Pero... ¿A dónde?


-No sé... al centro comercial... a la calle... ¡No sé! ¡Pero en el parqué cercano, lo primero que vieron, para desgracia de Tom, fue a Bill con un grupo de amigos, y amigas. Tom se sonrojo ante esa situación... y más cuando Bill noto su presencia... Bill parecía decirle algo a sus amigos y camino hacia Tom... Georg, por su parte, se alejó un poco para que tuvieran privacidad...


-¿Qué haces aquí?- Le pregunto Tom a Bill en tono... ¿Pacifista?


-Salir con mis amigos... ¿Qué? ¿No puedo?- Le dijo Bill de una forma ciertamente desafiante, pero sin levantar la voz.


-No... por nada...- Hubo un silencio entre ellos dos, a pesar de que a esa hora había niños jugando y gritando... Ambos hubieran dado todo por no estar en esa situación... No voy a dormir en casa... Me quedare en casa de Georg...- Bill asintió con tristeza e incapaz de mirar a su hermano...


-De acuerdo Tom...- Tom abrazo a Bill, ya sentía mucho remordimiento, pero de cualquier forma, quería quedarse con Georg esa noche... Bill se alejó de Tom y de nuevo se integró con sus amigos, y Georg volvió con él. Georg y Tom estaban dispuestos a marcharse... hasta que una amiga de los gemelos...


-¡Tom! ¿Cómo está eso de que le dices nenaza a Bill?- La voz de su amiga, Elvira sonó a las espaldas de Tom.


-Cosas privadas entre nosotros. Olvídalo.- Pero Elvira no lo olvidaría sin antes dar batalla...


-¡Tom! ¡De verdad que eres un loco! ¡Hasta pareces vieja!- Tom no estaba en planes de ser paciente, incluso con una mujer.


-Mira, ¡TÚ CALLATE! Que con esa actitud. Parece que estas en tus días.- Elvira le levanto la mano, pero no le dio la bofetada que Tom hubiera esperado.


-Escúchame Tom... Creo que tú eres más nenaza que Bill, porque te apuesto que ese moretón que traes en la cara no es por un tropiezo.- Tom se volvió a tocar la mejilla. Olvido que tenía esa marca que dejaba en claro que Bill, era el que mandaba entre ellos.


-¿Y? Pero al menos lo soporto, no que tú. Seguramente te desmayarías por eso.


-Yo podría sufrir más dolor del que TÚ podrías sentir en toda tu puta vida, y aun así. Llegaría perfectamente a los 40.


-Quisieras... ¡Q-U-I-S-I-E-R-A-S!


-¡Pues sí! ¡¡SÍ QUISIERA!!- Elvira le hizo una señal con el dedo medio de su mano derecha y se dio la media vuelta. Volvió hacia donde estaba Bill. Tom se había hecho esa pregunta desde que supo que tenía un miembro. ¿Qué se sentiría ser mujer? ¿Sería feo? ¿Bonito? ¿Doloroso? ¿Placentero?... Nunca lo sabría...


Georg y Tom fueron al centro comercial a comprar ropa, discos, comer, etc. Ahí se encontraron con otro tercer amigo: Gustav. Los tres hablaron y decidieron pasar la noche en casa de Georg, porque sus padres habían salido de viaje por cuestiones de trabajo. Georg dormiría en su cama, Gustav en el cuarto de huéspedes y Tom, como se movía mucho en la noche, dormiría en la cama de los padres de Georg. Cenaron y vieron la película "El rito".


-¡Qué estupidez! Yo me esperaba algo más terrorífico. ¿Y me salen con esta pendejada?- Dijo Tom molesto, la película no lo había asustado en nada, y parecía que a Georg y Gustav tampoco.


-¡No hagas berrinches, Tom! Te hará daño al dormir.- Le dijo Gustav dando un gran bostezo. Ya eran casi las 12 de la noche, así que todos se dirigieron a donde dormirían. Por ser primavera, se sentía un poco de calor en la noche, por lo que Tom había agarrado la costumbre de dormir en boxers, al igual que Georg, Gustav y Bill todavía dormían con una playera, la más delgada que tuvieran.


Quizás a la 2 de la madrugada, Tom empezó a sudar mucho... le empezó a doler mucho el cuerpo, sentía como si espadas le cortaran partes de su cuerpo y agujas grandes lo atravesaran una y otra vez sin parar, pero pensó que solamente era un sueño o quizás el calor, así que le restó importancia y trato de dormir a pesar de todo... Grave error.