Capitulo Unico
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La noche de Luna llena era una de las noches en las que solía dormir muy poco, sentía cosas extrañas, mis padres decían que tal vez me estaba volviendo loca, al principio creí que asi era, pero poco a poco me fui dando cuenta de que no estaba perdiendo mis cabales, yo sabía que no era asi, todo habia comenzado un año después de escuchar esos susurros, al comienzo fue extraño, pues comenzaba a reírme de la nada, todos me miraban extrañada y comprendía que ante sus ojos pareciera una loca, pero mi corazón explotaba de alegría, era como si pudiera sentir los sentimientos de alguien más y eso comenzó a fascinarme, habia ocasiones en las cuales el sentimiento de tristeza y anhelo me recorrían haciéndome sentir fría, helada y desesperanzada, en otras ocasiones podía sentir el dulce sabor del chocolate en mi boca aunque no estuviera comiendo nada, otras veces era la amargura de un café y lo odiaba porque era muy fuerte, pero de alguna extraña manera ese sabor fue cambiando hasta que sentí un toque de menta, amaretto y limón, un combinación de té que me encantaba y eso me hacía sentir inmensamente feliz y esa felicidad me era regresada de una manera extraña, una vez me sentía tan mareada que pareciera que estuviera ebria y lo odie pues ese día mi madre me abofeteo pues pensaba que en verdad estaba borracha y no me creyó aun que el medico le dijo que mis exámenes habían salido limpios, si, ese me día me sentí decepcionada de mi madre, pues le exigió al médico hacerme pruebas de embarazo, alcohol y drogas, pero después de mi decepción y mi tristeza, sentí una furia indescriptible, pero esa furia no era mía, más tarde esa misma noche sentí como si alguien me consolara, podía sentir una dulce melodía de piano... entonces pensé, puede que si este loca, puede que si haya perdido la cordura, pero no me importa esta locura me hace feliz.
Las cosas en casa no habían cambiado, mi padre trabajaba y básicamente a él no le importaba nada, pero lo que más me dolió fue que me sacara de la escuela, dijo que era una perdida de tiempo que una mujer estudiara tanto si al final terminaría siendo una ama de casa cualquiera. Mi hermano se burlo de mi y mi moral bajo hasta los suelos, mi madre habia empeorado con el paso del tiempo, me trataba como si fuera la sirvienta de la casa y si las cosas no estaban hechas me golpeaba, lo único que me consolaba era ese sentimiento lejano, esa melodía de piano que me decía “amor”.
Dos años después de que todo comenzara comencé a sentir que habia algo llamándome, su canto me instaba a ir a donde sea que estuviera, en mi cabeza sonaba una canción, al principio no comprendía que decía, pero poco a poco las palabras se fueron aclarando en especial en las noches de Luna Llena, el canto era fuerte, “casa”, era insistente, “hogar”, el canto era dulce, “amor”, el canto era, “tranquila”, habia cumplido recién los 16 años y ese llamado era más fuerte
“casa, hogar, amor, paz, familia, mía, amor, pareja, anhelo, querer, confianza, valor, ven”
Y lo decidí, ese día seguí esa voz, no me importaba que fuera una locura, espere a que todos durmieran y fue rápido, ya que en la cena habia vertido algunas gotas de somníferos que usaba mi madre, de esa forma no me detendrían, tome una pequeña mochila y metí unas mudas de ropa, tome todos mis documentos, la tarjeta con todo el dinero que habia ahorrado del cual no sabían mis padres o me lo hubieran quitado todo, salí de la casa, nunca más volvería, no volvería a ese infierno.
No quería que nadie en el pueblo les dijera a mis padres que me vieron, o hacia donde fui, asi que tuve que caminar casi toda la noche hasta llegar al siguiente pueblo y tomar el autobús, realmente no sabia que estaba haciendo, solo seguía mis instintos, yo vivía en un pequeño pueblo ubicado en Andorra, oficialmente llamado el Principado de Andorra, un micro-Estado soberano sin litoral ubicado en el suroeste de Europa, entre España y Francia, en el límite de la península ibérica y sin darme cuenta después de un mes habia llegado a Lys-lez-Lannoy una población y comuna francesa, en la región de Norte-Paso de Calais en Francia, era como si alguien me hubiera dicho despierta, reacciona, por lo cual quede sorprendida, era como si la cortina de niebla que habia tenido todo ese tiempo se hubiera disipado, no comprendía lo que habia sucedido, mire a todas partes y el lugar parecía inhabitado como si todo se hubiera detenido, sin embargo en la entrada principal de pueblo pude ver aun un joven, tal vez de unos 21 o 24 años, alto, talvez de 1.90 mts, ojos azules, piel clara, cabello rubio y... me sonrió, el me sonrió y extrañamente sentí esa felicidad invadirme, el tomo algo entre sus manos y lo metió a su baca, degustando el sabor y entonces lo sentí, sentí el mismo dulce sabor a chocolate que siempre he sentido cuando me sentía triste o estresada, era el mismo sabor y no lo comprendía, el se acerco de forma lenta, como si evitara asustarme, pero yo me sentía segura, sentía que era correcto dejarlo acercarse.
-Hola- su voz era algo grave y fuerte, pero dulce y amorosa
-hola- conteste, no sabía que más decir
-Mi nombre es Raphaël Belmont Ivo, ¿puedo saber cómo te llamas? -
-mi Nombre es Alissa Jessebelle Birdwhistle-
-tienes un hermoso nombre Alissa, te he estado esperando por mucho tiempo- suavemente se acercó a mi inclinándose puesto que yo era mas pequeña que él, no tenia miedo y era extraño, pues no lo conocía, el me olfateo- Fresas, canela y abeto- me dio una dulce sonrisa y no entendí por que dijo aquello, solo me perdí en su mirada y entonces todo se volvió oscuro, pero lo escuché exclamar mi nombre con mi preocupación.
No se cuanto tiempo habia pasado, me sentía ligera, cómoda y calientita, pero al mismo tiempo comencé a sentir mucha hambre, comencé a abrir los ojos, la luz era suave y tenue, no me molesto al abrir los ojos por completo, contemple el lugar y me di cuenta que estaba en una habitacion enorme, alguien sostenía mi mano, mire a esa persona, no podía verle pues su rostro estaba escondido, pero supe que era Raphaël, trate de moverme suavemente para no despertarle, pero no pareció funcionar pues se despertó rápidamente y lo único que supe después es que me encontraba entre sus brazos.
-me asuste, me asuste mucho, pensé que te perdería, tanto tiempo llamándote, esperándote, anhelándote, yo... no puedo perderte-
Se oía muy asustado, y mi corazón sintió una tristeza indescriptible, no sabía porque pero comencé a llorar, ambos llorábamos, no comprendía nada de lo que estaba sucediendo, una vez que ambos estuvimos calmados, una mujer ingreso a la habitación, era muy hermosa, alta, de cabellos rubios y ojos azules, me miro con dulzura o mas bien dicho nos miro con dulzura, de tras de ella ingreso un hombre muy parecido a Raphaël, supuse que eran sus padres, ambos se veían felices y maravillados, su madre le dijo que debía cuidarme y lo primero que debía hacer era hacer que comiera, habia estado durmiendo por tres dias, Raphaël salio de la habitacion déjame con sus padres.
-hola cariño, mi nombre es Margaret Ivo Clement y el es mi esposo Theodor Belmont Lacleret-
-hola, mi nombre es Alissa Jessebelle Birdwhistle-
-nuestro hijo te ha esperado por mucho tiempo- dijo el Sr Theodor- pudo sentir tu desesperación, tu dolor... sé que no comprendes lo que esta pasando, pero todo lo sabrás en cuanto mejores, lo único que debes saber es que esta casa es tu hogar y nosotros ahora somos tu familia-
-puedes confiar en todos los que vivimos en esta mansión y en toda la gente de Lys-lez-Lannoy-
Realmente no comprendía, pero sentía que podía confiar en todos ellos, Raphaël no tardo mucho tiempo en regresar con una charola, era un desayuno bien balanceado y prácticamente lo habia devorado, Raphaël sonreía como si se viera complacido por el simple hecho de que habia aceptado lo que el preparo.
Dos meses habían pasado desde mi llegada, el Sr Theodor me dijo que habia enviado a una persona de su confianza a averiguar que habia pasado con mi familia y lo que me dijo me dolió, mi familia no estaba haciendo nada por buscarme, al parecer el hecho de que me fuera los hizo felices, Margaret me abrazo y me conforto, eso me hizo sentir mejor, Raphaël no me dejaba sola y era muy cariñoso conmigo, entonces sucedió.
Aquella noche era luna llena y Margaret me dijo que la siguiera, ambas nos adentramos en el bosque, ahí puede ver a mucha gente de Lys-lez-Lannoy que habia ido conociendo poco a poco y a todos los que vivían en la mansión, tambien estaban Theodor y Raphaël.
-veras algo y no tienes nada que temer, somos tu familia, nos perteneces y te amamos- de dijo Margaret y asentí, no tenia miedo, ella se fue al lado de Theodor y entonces Raphaël camino frente a mí, dejando algo de distancia y lo más sorprendente que pudiera haber visto, lo vi, poco a poco todos fueron transformándose al igual que Raphaël... lobos, enormes lobos quedaron frente a mi y no temía, mas bien sentía una especie de éxtasis y euforia, una emoción indescriptible y entonces el enorme Lobo blanco que quedo frente a mí, lamio mi cara y me reí, todos aullaron y entonces la canción se escucho.
“casa, hogar, amor, paz, familia, hija, Luna, mía, amor, pareja, anhelo, querer, confianza, valor, manada, manada, familia, manada”
Raphaël nuevamente estaba frente a mi como un humano, desnudo y eso hizo que me sonrojara, el me abrazo y me guio hasta una piedra donde ambos nos sentamos
-mi familia pertenece a uno de los Clanes de Hombres Lobos mas antiguos de Francia, mi padre es el Alfa de la manada y algún día yo tomare su lagar, mi madre es la Luna de la manada y tu tambien algún día tomaras su lugar y lo harás porque eres mía, mi destino, mi pareja, mi alma gemela, cuando comencé a sentirte y sentí que eras infeliz, intensifique mi llamado para traerte, no podía ir por ti por que no podía ingresar al territorio de otros lobos, asi que te llame, yo hice que vineras a mi-
Me explico algunas cosas y volvió a tomar su forma de Lobo, me hizo subir a su lomo y corrió, corrió por todo el bosque junto a la manada, para unirme a ellos, para que me reconocieran como su futura Luna, para queme reconocieran como parte de la manada.
“manada, familia, proteger, amar, manada, familia, proteger, amar, manada” su canción era fuerte, dulce, suave, llena de emociones que llenaban el vacío de mi alma y de mi corazón.
Poco tiempo después de que me explicaran todo, Theodor y Margaret me inscribieron nuevamente en la escuela y Raphaël me guiaba en lo que no entendía, el ayudaba a su padre con los negocios y comenzaban a hacerse cargo de la manada, Margaret me habia explicado que no se convertiría en el Alfa hasta que nos casáramos y uniéramos.
Habían pasado 5 años y habia cumplido los 21, estaba estudiando enfermería y Raphaël ahora tenía 26, habia aceptado casarme con el en cuanto finalizara mis estudios, cuando cumplí 23 habia comenzado a ver junto a Margaret todo lo de la boda, tenia grandes amigas de la manada las cuales tambien me ayudaban, a finales de Agosto un hombre apareció en Lys-lez-Lannoy dijo ser un investigador privado que estaba buscándome por órdenes de mis padres, me negué a ir con él, no tenía ningún derecho de alejarme de mi manada, el hombre fue grosero y un patán, digno de ser empleado por mis padres, quiso llevarme a la fuerza y al ver que no saldría de la casa por voluntad propia quiso golpearme, afortunadamente Adriano el Beta de Raphaël estaba en casa y me defiendo, golpeo de una manera brutal al detective Scalante y lo saco de Lys-lez-Lannoy, Raphaël llego poco tiempo después de que le avisaran lo ocurrido, habia mandado a varios hombres de confianza de la manada a ver el porque mis padres ahora me estaban buscando, unos dias después llamaron y le dieron la respuesta.
Mi abuela paterna habia fallecido y me habia dejado todo lo que tenía, mi padre estaba furioso pues según lo dicho por los betas, lo que me habia dejado mi abuela paterna era algo muy grande, según la investigación la Sra. Adela sabia de los abusos constantes sobre mi y se habia peleado con mi padre cuando esta lo confronto, incluso la habia golpeado y a causa de ello se habían separado, la Sra. Adela habia dejado un testamento en el cual me nombrara heredera universal de todos sus bienes, dejándome su casa de Oregón y su casa de Canadá además de una cuenta bancaria que oscilaba alrededor de los 200 millones de dólares, según el investigador que después envió Theodor y Margaret mi abuela era una gran escritora, mi padre jamás lo supo y ella jamás lo dijo pues sabia muy bien como era su hijo, ella trabajaba bajo un seudónimo y en las editoriales me dejo como como su beneficiaria para recibir las regalías que sus libros siguieran generando, aquello casi hace que me desmalle, yo pensé que mi abuela me habia abandonado, pero no fue asi, ella siempre pensó en mí, me llevaba en su corazón y siempre me antepuso.
Theodor y Margaret hablaron con el Notario, movieron algunas palancas e hicieron que los restos de mi abuela fueran traídos a Lys-lez-Lannoy, aquí fue cremada y sus cenizas se depositaron en la capilla Familiar, mi abuela, aunque estuviera muerta habia pasado a ser parte de la manada.
Mi padre me quería de vuelta para que viera por ellos, más bien quería el dinero, incluso antepuso una demanda por secuestro, honestamente me reí en su cara cuando me vieron después de tantos años, ya no era la niña maltratada y abusada por ellos, tenia autoestima, me quería a misma, me respetaba por la maravillosa mujer en la que me habia convertido, los habia mirado desde arriba, con la cabeza en alto, el Juez me habia escuchado, habia escuchado por que escape de mi casa, claro omití que ahora pertenecía a una manada de hombres lobos y que el llamado de mi Raphaël me habia hecho tomar la decisión de irme, decirlo sería decir que estoy loca, pues mi manada y las del mundo son un secreto y nadie me creería, el Juez tomo en cuenta la educación que me brindaron Margaret y Theodor comparando lo que habia hecho mi padre al sacarme de la escuela, no es necesario decir que el Juez simplemente me llamo la atención por haber huido, pero todo quedo en eso, una llamada de atención para mí, mi padre tambien habia interpuesto una demanda por pensión y claro el Juez se la negó, en Noviembre todo habia terminado y habíamos regresado a nuestro hogar Lys-lez-Lannoy, prometiendo que dejaría en el olvido a mi antigua familia, ellos no eran nada mío.
A mediados de diciembre y sin contratiempos se llevó a cabo mi Boda, esta fue durante la tarde-noche, hacia frio y la nieve comenzaba a caer, la ceremonia habia sido hermosa, el acto religioso habia sido como un cuento de hadas, el civil fue hermoso y ahora estábamos a mitad del bosque, ahí habia un pequeño altar tallado en piedra, había hecho unas coronas de flores blancas como ofrenda, habíamos dejado semillas, frutas, pan, miel, vino, todo era parte de la tradición y al salir la luna llena habíamos ingresado a una cueva, esta estaba bien hecha como si fuera una pequeña casita escondida, solo que esta solo era una habitacion con una cama.
Margaret me habia explicado que ahí se llevaría a cabo mi unión con Raphaël y en el momento adecuado el me marcaria, dijo que seria doloroso pero que era necesario, ciertamente no lo entendía pues en este instante toda mi cabeza giraba en torno al placer que Raphaël me estaba brindado, habia dolido cuando me penetro, pero trato de reconfortarme y fue muy dulce conmigo, sabia que era mi primera vez y ciertamente lo estaba disfrutando después de un rato, sus embestidas eran rápidas y su miembro llegaba hasta lo profundo de mis entrañas, tocaban un punto delirante para mi.
-asi, gime para mi Alissa, eres mía, mía, mía-
-soy tuya Raphaël, por completó tuya-
No se cuánto tiempo llevábamos haciendo el amor, solo sabia que el pene de Raphaël se hacia mas grande cada vez que me penetraba, era inexperta pero aun asi lo monte y Raphaël dio una especie de gruñido, sabia que lo estaba disfrutando, deje que me guiara, ambos tocamos nuestros cuerpos, los probamos, acariciamos y besamos, habia sido una entrega total y entonces paso... Raphaël habia terminado dentro de mi y yo habia tenido mi primer orgasmo, pero no fue todo, después una punzada de dolor horrible me atravesó por el cuello, Raphaël me habia marcado, su rostro estaba algo desfigurado pues su hocico se asemejaba mas al del lobo, sus dientes y colmillos se había clavado en mi hombro, mi sangre escurría entre su hocico, dolía, pero después del dolor, me vino una sensación diferente, no podía describirlas, me sentía única, poderosa, amada, podía sentir demasiadas cosas, entonces lo comprendí, Raphaël me habia marcado como su compañera, me habia reclamado y todos estos sentimientos, todo este vórtice que sentía, no solo era mío o de Raphaël, tambien era la manada, podía sentirlos, esto era lo que ellos sentían al ser nuestra familia y aquello me lleno de felicidad...
Ahora Raphaël era el Alfa de la manada y yo era su Luna, ahora ambos tendríamos mas responsabilidades, tenia que cuidar y proteger a mi manada, a mi familia y asi lo haría.
Y asi lo hice por mucho tiempo, por muchos años en los cuales fui inmensamente feliz, cuide a la manada y cuide de mis hijos, Katerin, Leopoldo y Jeremiah, ahora era el turno de Leopoldo y su esposa Erín, ellos tomarían nuestros lugares.
Raphaël y yo éramos libres de alguna manera, ahora solo nos quedaba ver que todo siguiera mejorando, porque lo mejor de mi vida, fue escuchar ese canto en Luna Llena, ese susurro que me guio a Raphaël, lo amo y lo amare por ser mi compañero, mi amor, mi vida, mi Lobo.
FIN
