╭𝛤𝜀𝜌𝜇𝜕𝜄𝛼𝜕𝜎❤️‍🩹╯ Harco

Summary

⚠️ 𝐴𝑑𝑣𝑒𝑟𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎: Ω (HombrexHombre). α +18 🍋. Ω Lenguaje vulgar. α Angst, Aborto espontáneo, Maltrato psicológico y Abuso. Ω Au. Post guerra. α Au. Omegaverse. 𝑃𝑜𝑟𝑡𝑎𝑑𝑎 𝘩𝑒𝑐𝘩𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑚𝑖. 𝐿𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑟𝑠𝑜𝑛𝑎𝑗𝑒𝑠 𝑛𝑜 𝑠𝑜𝑛 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑝𝑟𝑜𝑝𝑖𝑒𝑑𝑎𝑑. 𝐽.𝐾.𝑅𝑜𝑤𝑙𝑖𝑛𝑔 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑎𝑢𝑡𝑜𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑟𝑖𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑖𝑏𝑟𝑜𝑠 𝐻𝑎𝑟𝑟𝑦 𝑃𝑜𝑡𝑡𝑒𝑟. ↬𝐁𝐞𝐭𝐚: @dragonlytherin ☀️ ╭ Los padres de Draco temen que Harry no solo se convierta en su omega sino que le quite la pureza, por lo que intentarán sabotear todo sin importar el costo ❤️‍🩹╯ ᴬˡᶠᵃ ᴰʳᵃᶜᵒ/ᴮᵒᵗᵗᵒᵐˑ ᴼᵐᵉᵍᵃ ᴴᵃʳʳʸ/ᵀᵒᵖˑ

Status
Ongoing
Chapters
4
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n/a
Age Rating
18+

╭𝐶𝛼𝜌𝜄́𝜏𝜇𝑙𝜎 𝐼 ❤️‍🩹╯


Las exigencias eran el pan de cada día entre los padres de la alta jerarquía y era bien conocido que, si algo no les gustaba, el omega elegido por el hijo alfa era propenso a sufrir todo lo que fuera hasta lograr separarlo...


Por cinco semanas Harry estuvo muy nervioso durante las clases, se notaba tan desmejorado y deprimido, algo que ni siquiera sus mejores amigos notaban, pero no tenían idea de la razón.


Se notaba bastante pensativo, por lo que se podía claramente decir que se trataba de algo muy importante. Además de que, cada cierto tiempo, los ojos olivas miraban con tristeza al rubio que se encontraba entre los Slytherin.


Era bien sabido que en el mundo mágico ser omega o alfa no tiene valor alguno si no llevas en las venas sangre pura. A pesar de que Harry nació omega y era muy reconocido por sus fallecidos padres, él no se salvaba de aquellas exigencias. Aunado a que desde su diagnóstico fue considerado un omega problemático al entrar en el grupo de los "defectuosos".


Sin embargo, eso no lo detuvo, se convirtió en el mejor amigo de un alfa de gran estatus, su nombre, Draco Malfoy.


Harry jamás había utilizado su condición de omega de forma negativa, no obstante, no podía evadir los prejuicios con los que las personas de su mismo subgénero eran vistos; eran catalogados como los principales responsables de provocar a los alfas y hacer que perdieran el control. Y a pesar de que intentó demostrar que eso no era así, su amabilidad y atención no fueron suficientes. Era por aquella razón que no podía estar cerca de Draco sin ser mal juzgado.


- ¿Harry? -preguntó Hermione al ver que el omega estaba pálido-. ¿Estás bien?


El de gafas se sentía tan mal, su boca ya estaba segregando mucha saliva y su estómago se sentía revuelto.


- ¡V-Voy al baño! ─Exclamó exaltado.


Por suerte sonó la campana, la clase había terminado, lo que le dio tiempo a Harry levantarse e ir directo al baño, acto que no pasó desapercibido para Draco, quien se había mantenido vigilante a pesar de que hacía tiempo que no interactuaban entre sí.


- ¿A dónde fue? -cuestionó Draco mientras se echaba la correa de su bolsa al hombro.


- Al baño de niñas...


Él asintió y sin agregar algo más, se dirigió a la salida.


- Mione, tengo el presentimiento de que Harry está... ya sabes.


- Es probable, pero su olor... no se percibe como el de Draco.


Mientras sus amigos conversaban, en los baños, el omega vomitaba sin control todo el desayuno, básicamente dejándole el estómago completamente vacío. Eso provocó que se sintiera un poco mejor. Su mano temblando se deslizó sobre su abdomen y el tacto de su mano con esa parte suave de su cuerpo lo hizo entristecer.


Al salir del cubículo fue hasta el lava manos, se limpió la cara con agua e hizo gárgaras para deshacerse del sabor ácido que quedó en su boca. Al darse vuelta encontró a Draco mirándolo con preocupación.


- ¿No quieres que te revise un sanador?


- No se si un sanador podrá...


- ¿Por qué lo dices?


El de ojos olivas quedó en blanco y de inmediato se sintió nervioso.


- Está embarazado... -dijo una voz chillona-, de cinco semanas, ¡qué travieso, Harry!


La mano de Harry se agarró fuertemente al mármol, la angustia que estaba sintiendo en ese momento era tan profunda que le dieron ganas de llorar de rabia, se lamentó de que Myrtle hubiera aparecido justo en ese momento.


- ¿Cómo que embarazado? -cuestionó él alfa con seriedad.


A Harry no le quedó otra opción más que aceptarlo. Dio un ligero asentimiento y apretó fuerte los dientes, esperando que eso le ayudara a contener el llanto.


- Y-Yo...


- ¡Carajo! ¡¿En qué estabas pensando?!


- ¡Te juro que no es lo que crees!


- ¿Qué es lo que piensas que creo? Y no, no trates de justificarte... Que yo sepa, los embarazos no ocurren de la nada, Potter.


Me llamó Potter...


- Por favor, escúchame...


- ¿El qué? ¿Qué te dejaste coger como cualquier omega en celo?


- ¡No es así! ¡Yo te amo, Draco!


- Estuviste intentando cortejarme, ¡¿para hacerme esto?!


- ¡Claro que no! ¡Yo en serio quiero ser tu compañero!


- ¡¿Entonces?! ¿Por qué te embarazaste? Dime, Potter... ¡¿Quién diablos es el padre?!


Harry tragó el nudo que tenía atorado en la garganta antes de responder.


- ¡Es de tu padre, Draco!


El rubio se quedó sorprendido. No podía creer lo que acababa de revelar el moreno.


- Tus padres me invitaron a ir a tu hogar... querían conocerme, tal como tú dijiste. -Comenzó a explicar el de gafas con desesperación-, pero solo estaba tu padre...


El rubio no dijo nada siguió atento a sus palabras.


- Tú y tu madre se habían ido a no sé dónde... pero me quedé a hablar con tu padre y é-él me cuestionaba por no ser apropiado para ti -continuó hablando mientras se acercaba lentamente-, l-luego me dio a beber té y de pronto me sentí extraño, después no sé qué pasó...


- Eres un aprovechado...


- ¿Q-Qué? ─Harry exclamó desconcertado, no podía creer que Draco estuviera diciendo eso de él.


- Papá me advirtió sobre los omegas como tú, aquellos que buscan problemas donde no las hay.


- ¡¿Cómo podría estar buscando problemas?! ─Cada vez le dolía más el corazón, Draco se estaba comportando como cualquier otro alfa prejuicioso que veía como basura a los omegas y alfas mestizos.


- ¡Estas diciéndome que te acostaste con mi padre! Y para el colmo niegas estar buscando problemas. ─Draco bufó mientras negaba con la cabeza─. ¡¿Cómo sé que realmente pasó?!


El omega no dijo nada, se quedó mudo ante el recuerdo de aquel día, la incertidumbre y miedo que sintió aquel día al despertar y darse cuenta que no recordaba nada, pero encontrarse desnudo y sudado, sucumbió en una gran tristeza.


Draco notó su expresión, pero pensó que estaba fingiendo, después de todo su padre siempre decía que a ese tipo de omegas se les daba muy bien el histrionismo.


Por su parte, Harry continuaba pensando en el recuerdo de sí mismo despertado en la cama matrimonial de los Malfoy, viendo su ropa tirada en el suelo, las sábanas mojadas y hechas un desastre; en aquel momento no se le ocurrió otra cosa más que revisar su abertura, por desgracia, al levantar su mano se encontró con rastros de esperma, el pánico se apoderó de él e hizo que su lado omega se sintiera adolorido. Y desde ese día, un gran sufrimiento albergó su alma.


Harry no podía permitir que Draco pensara que estaba mintiendo, por lo que se armó de valor e insistió en convencerlo.


- ¡P-Por favor créeme! ¡Jamás mentiría sobre algo tan grave! ¡Tu padre debió haber puesto algo en el té, yo estaba bien cuando llegué! -respondió ya sin poder contener las lágrimas que brotaban sin contemplación de sus ojos verdes-, ¡yo hice de TODO para agradarles!


- Claro... y al ver que no lo lograbas decidiste acostarte con mi padre.


- D-Draco, no digas eso... ─El dolor casi se hizo insoportable, el rechazo del alfa elegido por su parte omega era equivalente a que le enterraran una daga en el corazón.


- Eres un asco... Un vil cerdo. -Recriminó Draco con rabia-. Aunque eres de sangre mestiza iba a hacer... Un esfuerzo, pero esto... es una asquerosidad.


- ¡Te equívocas! ¡Yo no...!


- ¡¿Te permití entrar a mi vida a pesar de tu condición y así es como me lo pagas?!


Harry negó con la cabeza, ya no dispuesto a permitir que lo humillaran más.


- ¡¿Cómo puedes pensar así de mí?!


- ¡Ya no importa lo que piense! -respondió el alfa enloquecido-, ya no quiero que te me acerques.


Harry asintió, no estaba de acuerdo con el deseo de Draco, pero iba a intentarlo.


- E-Eres de lo peor... no puedo creer que casi... dejó... dios mío -dijo él alfa entre lágrimas mientras la preocupación lo invadía.


Seguro, Harry quería hacer caso y alejarse, pero cada palabra que pronunciaba el alfa solo fragmentaba aún más la estabilidad del omega, eran tantos los insultos que ya no lograba reaccionar con cordura, por eso, su mente perturbada provocó que por instinto, su parte omega buscara al alfa que quería.


Sin darse cuenta de lo que hacía, Harry se abalanzó sobre Draco, quien asustado por el ataque repentino dio varios pasos hacia atrás. A pesar de haber reaccionado inmediatamente, su cuerpo quedó atrapado entre una de las paredes del baño y el cuerpo del omega quien ya lo había acorralado. Harry presionó los labios sobre los del rubio, obligando así al alfa a besarlo. Las manos del moreno fueron hacia el área de la entrepierna y el trasero, ocultó su rostro en el cuello del alfa y le proporcionó besos al azar.


- Draco, yo te amo... ─pronunció débilmente, pues su mente no podía concentrarse en nada más que en convencer al alfa de que no se alejara, de que fuera suyo. Lo estaba logrando, pues Draco no pudo hacer mucho para alejarlo, a pesar de ser omega, Harry poseía una gran fuerza. Sin embargo, a pesar de sentir las caricias del omega que pretendió alguna vez, no pudo evitar sentirse traicionado y sucio.


-¡No! ¡¡¡Solo eres una perra sucia!!! -gritó con furia mientras empujaba a Harry a quien había permitido pensar que se estaba relajando para aprovechar el momento en que se descuidara y alejarlo de su cuerpo.


Ya que Harry no lo esperaba, en el momento en que fue hecho a un lado, dio un par de pasos hacia la izquierda, intentó recuperar el equilibrio, pero se resbaló con el agua esparcida por el suelo. No le dio tiempo de reaccionar, por lo que no alcanzó a poner sus brazos en el lavamanos. Su estómago golpeó directamente con la punta del artefacto, lo que provocó que recibiera un gran impacto en aquella área del cuerpo. El dolor fue tan intenso que Harry cayó al suelo. En ese instante, el omega supo que algo muy grave había sucedido.


Por su parte, el alfa entre lágrimas miró por última vez al omega en el suelo retorciéndose de dolor, pero a pesar de que sus instintos le decían que se quedara, no dio marcha atrás.


Mientras veía al rubio alejarse, Harry pasó una mano por su vientre, sintió que estaba más plano, aun así, no se asustó, al menos no hasta que los ojos olivas notaron como un líquido rojo teñía el agua esparcida a su alrededor. Miró su pantalón, al ver la sangre empapándolo confirmó su sospecha.


Cuando besó a Draco el llanto se había detenido, pero ahora volvía con más fuerza. Ya había sufrido mucho desprecio en el nacimiento y ahora por la persona que más amaba.


Myrtle a pesar de haber hablado sobre el embarazado tan abiertamente no tenía idea de que había una infidelidad de por medio, ni tampoco que la situación acabaría así de mal, por lo que inmediatamente fue a buscar al director Dumbledore para contarle los hechos.


Albus no tardó en llegar para ayudarlo.


Madame Pomfrey apareció detrás de él y jadeó ante lo que se encontró, rápidamente corrió hacia el omega para auxiliarlo y al darse cuenta de la situación miró con seriedad al director.


─ Será mejor que vengan sanadores de San Mungo.


Albus entendió que la situación de Harry era grave, por lo que de inmediato envió un patronus solicitando enviaran sanadores lo más pronto posible.


Apenas entraron al baño se encontraron a un Harry deprimido y ensangrentado, sentado contra la pared rebobinando todo lo que había pasado, mientras Mademe Pomfrey les explicaba lo que había sucedido junto con el director Dumbledore. Lo llevaron al área de urgencias de San Mungo. Un tiempo después, le dieron la noticia a él y al director, Harry perdió al bebé, el golpe en el vientre había provocado el aborto.


Cuando Ron y Hermione llegaron fueron directamente a la camilla donde estaba asignado el Gryffindor y notaron que estaba muy calmado mirando cómo los objetos medicinales volaban de un lado a otro.


- Harry ¿Cómo estás? ─preguntó Hermione a pesar de ya saber la respuesta.


- Mal...


- Amigo ¿Por qué no nos lo dijiste? -cuestionó el pelirrojo con preocupación.


El omega miró a sus dos amigos.


- Él hizo que me odiara... -expresó con dolor al recordar las fuerte palabras que le dirigió Draco.


- ¿Quién? -preguntó Hermione no entendiendo de quién estaba hablando.


- Sé que lo hizo al propósito -continuó, revelando lo enfadado que estaba.


- ¿Hablas de Malfoy? ─Preguntó Ron.


- Del padre.


Sus amigos quedaron en silencio por un rato.


- El me embarazó. -Contestó mientras arrugaba las sábanas con todas sus fuerzas-. Y-yo realmente no recuerdo nada de lo que hicimos después de tomar el té... quisiera poder hacerlo o tener alguna prueba de que me obligó.


- El día que fuiste a visitar a sus padres... -dijo Ron recordando que después de eso su mejor amigo cambió drásticamente su actitud.


Harry asintió antes de comenzar a llorar, ambos amigos se acercaron para consolarlo.


Lo abrazaron intentando transmitir a través de dicho gesto su apoyo y consuelo, Harry estaba destrozado y deprimido por el reciente rechazo del alfa. En esas situaciones la mayoría de omegas eran capaces de suicidarse si no lograban controlar la enorme tristeza que les generaba el saberse no correspondidos. La opción de seguir adelante era bastante inusual, casos contados, sin embargo, sus amigos no esperaban que estuviera pensando otra cosa, algo que los dejó más preocupados.


- Ya buscaré la manera de que todo se arregle -comentó el de lentes sosteniéndose de sus amigos.


- Claro, siempre hay una solución ─dijo Hermione intentando comprender a qué se refería.


.


.





En la lúgubre mansión, Lucius se encontraba sirviéndose un par de whiskeys de fuego cuando una lechuza se posó frente a la ventana. Al abrirle, la lechuza le entregó un sobre con el emblema de la familia impreso en la cera que lo sellaba, una sonrisa triunfante no tardó en dibujarse en su rostro.


- Como iba diciendo, señor Greengrass, mi hijo está completamente dispuesto a ser el alfa de su hija. -Continuó mientras se daba vuelta.


- ¿Está seguro, señor Malfoy? -cuestionó él no muy convencido.


- Claro que sí ¿Por qué duda de mí? -preguntó Lucius con mucha seguridad, mientras le entregaba el vaso.


El señor miró a su mujer por unos segundos, para luego responder a la pregunta.


- Escuchamos un rumor, se dice que Draco ya tiene un omega y que se trata del mismísimo Harry Potter.


- No, para nada -dijo el rubio después de beber-, es imposible que mi Draco estuviera con un omega con sangre tan repugnante.


- Espero que sea cierto, no queremos que nuestra hija quede manchada por una simple aventura de su hijo. ─El señor Greengrass se veía seriamente preocupado.


- Él está intacto se lo puedo asegurar. ─Lucius le dirigió una mirada condescendiente con la intención de tranquilizarlo.


- ¿Cómo puedo estar seguro? ¿Me permitirá llevar a cabo una prueba?


- Por supuesto, no se lo voy a negar. ─Aceptó el señor Malfoy a pesar de que odiaba que dudaran de él.


El de cabello negro comenzó a beber el whiskey sin perder la atención sobre el hombre rubio.


- Con respecto a Potter, no será ningún obstáculo, se lo aseguro -contestó Lucius tomando un par de tragos más-, te seré franco, para que veas que cuando me propongo proteger a Draco puedo llegar hasta las últimas consecuencias


- Somos todo oídos -dijo la señora Greengrass cruzando sus piernas y acomodándose en su asiento, sinónimo de que le estaba prestando su total atención.


- ¿Ustedes sabían que ambos se llevaron mal desde un principio? ─preguntó pasando la mirada de uno a otro.


- No realmente, nuestras hijas no hablan mucho sobre su vida escolar ─respondió la señora Greengrass.


- Bueno, ese fue un factor importante, algo que me ayudó a alejar a mi hijo de ese ser impuro-respondió Lucius mientras se levantaba de su asiento.


De pronto, Narcissa hizo acto de presencia con la intención de unirse a la reunión. Saludó a los presentes y miró a su esposo preguntando sin palabras qué estaba sucediendo.


─ Cissy, estaba hablando con los señores Greengrass sobre Potter. Como es que se llevaba tan mal con Draco.


Narcissa asintió comprendiendo. Miró a sus invitados y continuó la explicación de su esposo.


- Después de que salió la noticia de la condición omega de Potter, nuestro hijo comenzó a cambiar, no comprendemos la verdadera razón, pero Draco comenzó a sellarse bien con ese chico. -Contó la rubia, detuvo su andar cuando llegó al lado de su esposo-. Se volvieron muy unidos, tanto que el rumor de que son pareja se esparció por toda la sociedad londinense, incluso hubo quienes se atrevieron a asegurar que mi hijo quería formalizar su relación.


- Draco siempre nos decía que era su amigo ─continuó Lucius─ y que por fin estaba feliz, pero... yo sabía que Potter no se conformaba con solo ser su amigo, se notaba en su mirada... El deseo por mi hijo -expresó asqueado e indignado, el solo pensar en lo que pudo haber sucedido lo enfadaba.


- ¿Y entonces...? -preguntó la señora Greengrass.


- Nos hicimos cargo de ese problema. No podíamos permitir que ese omega engatusara a nuestro hijo. ─Finalizó Lucius orgulloso.


- ¿Cómo lo hicieron? ─preguntó el señor Greengrass.


- ¿Ustedes conocen los requisitos que un sangre pura considera antes de marcar a un omega?


- Para mí, lo más importante es no impurificar a las familias sagradas. Por tanto, el omega elegido debe guardar las costumbres establecidas.


- Precisamente, Potter incumplía con todos los requisitos, por suerte -dijo el rubio terminando de beber-, sobre todo el hecho de estar embarazado fuera del matrimonio.


La pareja quedó asombrada ante aquella noticia.


- ¿El omega está embarazado de su hijo?


- No, por supuesto que no, no estoy orgulloso de decirlo, pero está embarazado de mí. ─Admitió Lucius.


- Que bochornoso de su parte Malfoy, contaminarse con esa clase de gentuza -expresó el de cabello oscuro de manera acusadora.


- ¿Cree que yo sería capaz de acostarme con esa sangre podrida? Jamás, solo lo drogamos; Narcissa y yo le practicamos una inseminación mágica -dijo Lucius, se notaba en la voz el desagrado que sentía por Harry-, y el resto solo fue un montaje.


- Y ahora tiene todo lo necesario para no ser apto para nuestro hijo -continuó Narcissa viendo a la pareja-, ser un omega defectuoso, huérfano, sangre mestiza, catalogado de aprovechado y está manchado antes de ser marcado... créanme que no es una buena reputación.


- Desde el primer momento se notaba que era un engendro capaz de corromper a Draco -dijo Lucius entre dientes al recordar algo.


- ¿En qué sentido?


- Potter es un omega defectuoso, se nota a leguas que es un omega... dominante. Sería capaz de contaminarlo... por dentro. ─Las últimas palabras le fueron difíciles de decir.


- Entonces ¿ese problema está resuelto?


- Por supuesto, ya se lo dije desde el principio, el árbol genealógico de sangre pura seguirá intacto señor y señora Greengrass.


- Entonces... ¿Aceptan? ─cuestionó Narcissa.


La pareja invitada sonrió en aprobación, se pusieron de pie y comenzaron a estrecharse las manos para formalizar el trato.


Continuará...

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