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¿Cómo se puede decir adiós?
¿Cómo aprendes a seguir con tu vida cuando ya se perdió el sentido de la misma?
El pensar en ello no me hace bien, sin embargo no puedo dejar de hacerlo. Cada vez que cierro los ojos, vuelvo a vivirlo, puedo ver las luces por todos lados, vuelvo a escuchar el zumbido en mis oídos y un silencio aterrador. Incluso puedo volver a sentir el dolor en todo mi cuerpo que no se compara con el dolor de mi pecho. Como si me transportara a ese momento, escuchó a los paramédicos hacerme todo tipo de preguntas que no puedo contestar porqué alguien más está con ella, haciendo preguntas sin obtener respuestas. Escuchó palabras clave y otras que puedo reconocer...
Comienzan con reanimación y literalmente sentí mi corazón saltar un latido. Intentó moverme, querer verla, saber que sucede, pero me detienen. Uno de ellos habla y dice que el pulso es nulo. Alguien más contesta que somos afortunados en estar cerca del hospital.
"¡Entonces llévala allá!" pienso sin poder articular palabra alguna. Es difícil y mi visión se desvanece poco a poco. Lucho por mantenerme despierto, alerta, sin poder lograrlo.
Esto pasa más de una vez al día. Siento una presión enorme en mi pecho y me cuesta respirar. Las personas cerca de mi se preocupan, sin saber como ayudarme. Quisiera decirles que estoy bien, que no deberían desgastar su energía en mí.
Mi terapeuta me dice que debo tomar mis medicamentos cada que tenga un episodio así, respirar y encontrar algo que me haga volver a mi realidad. ¿Cómo le explico que ella lo era? ¿A caso me escucha cada sesión? Desde ese día, no he dejado de hablar de ella por miedo a perder mis recuerdos con ella.
La verdad es que tengo miedo de olvidar su rostro, su voz, lo suave de piel y la mirada que me daba cada vez que se salía con la suya.
Cada día es difícil. Son muchas las cosas de las cuales me arrepiento, cosas que no dije, cosas que hice o que no hice. Me siento culpable. Soy culpable de todo esto, mi sufrimiento parece no poder irse.








