AMICIS | George Weasley

Summary

Los mejores amigos no se enamoran... Bueno, hasta que gracias a una mala broma usando Amortentia, se besan. Un beso que despierta el amor y la confusión.

Status
Complete
Chapters
17
Rating
n/a
Age Rating
16+

UNO

Caminaban los cuatro hacia las mazmorras. Dónde cumplirían con su castigo.


- ¿Crees que... sí invito a salir a Hill Landon me dirá que sí? -preguntó George, tratando de romper el silencio.


- Creo que dirá; Ni en tus sueños, Weasley -Bromeó Maddie


Fred y Sarah rieron junto a Maddie.


- ¿Por qué no? -George se encontraba indignado, pero aún lo tomaba con gracia.


- Georgie, mi novio es muy inteligente -dijo Sarah- Marce dice que ella es muy dedicada... ¿de verdad crees que quiere salir con el payaso de la clase que ama meterse en problemas y conseguirse castigos cada dos por tres?


- Marce es un Idiota -Murmuró Fred.


- Pero no se mete en problemas como tú -Defendió Maddie.


- Cállate, tú te metes en tantos problemas como nosotros -Fred defendió a su hermano


- Pero a ella si le aceptan las citas -Habló rápidamente Sarah- Aunque tenga gustos feos -Añadió. Y Maddie abrió la boca sorprendida.


- Si que ha tenido novios desagradables -Fred se unió- Solo nosotros somos guapos.


- Pero eso no quiere decir que saldría con ustedes -Habló rápidamente- para mí son feos.


- ¿Ni conmigo? -preguntó George alzando una ceja con una sonrisa. Ella rodó los ojos y abrazó a Sarah con su brazo.


- Podría pensarlo -Respondió sólo para molestar a George.


- Quiere decir que eres feo -afirmó Sarah,


Maddie le regaló una sonrisa a George, afirmando la afirmación de su amiga y supo que había funcionado cuando lo vio ponerse rojo hasta las orejas.


Cuando llegaron a la mazmorra La temperatura descendió rápidamente, pues era la parte más fría y oscura de Hogwarts.


A ningúno le agradaba estar ahí, pocas veces eran las que habían pisado las mazmorras fuera de horarios escolares.

Para ellos era un lugar desagradable al ver criaturas marinas asomarse por las ventanas.


- ¿Cómo es que Lee se libró de esto? -preguntó Maddie entrelazando su brazo con Sarah.


- Porque fue el primero en huir -respondió Fred.


- Odio a Lee -Murmuró Sarah- Mis rastras se ponen mal con la humedad.


Los gemelos la miraron divertidos, a la chica morena nunca le gusta nada que tenga que ver con arruinar su cabello.


El olor a humedad de las mazmorras era inconfundible. Maddie pensó que ese olor quedaría impregnado en su ropa, Era verdaderamente horrible.


Al estar enfrente de la puerta, todos se miraron, nadie quería tocar esa puerta. George para demostrar valentía, tocó la puerta y escucharon la voz de Snape desde adentro


- Adelante


Entraron en el salón de Pociones y vieron al profesor sentado en su escritorio.


- Llegaron tarde -Murmuró- Supongo que no podía esperar nada más de este cuarteto. Quince puntos menos para Gryffindor. La puntualmente siempre es punto clave...


Ninguno de los gemelos parecía molesto por el comentario. Pero las dos chicas, parecían indignadas. Tomaron sus asientos en la mesa del fondo, donde solían cumplir sus castigos.


- Ya saben lo que tienen que hacer -Snape levantó la varita sin moverse de su escritorio, y un montón de calderos volaron de forma perfecta hacia la mesa, depositándose frente a ellos.


Eran al menos treinta, Estaban llenos de una pasta pegajosa y verde que parecían mocos, pero olían mucho peor.


- No creeran que los dejaré usar magia -Las dos chicas se miraron con asco, solo de imaginar tocar los desastres que hacen los de primero.


No era la primera vez que limpiaban los calderos como castigo. Al menos era mejor que los castigos con Filch, que los hacía limpiar los baños.


Maddie la pasaba verdaderamente mal, solía vomitar en cuanto la esponja tocaba el baño y terminaba limpiando el doble. Pues Sarah se negaba a tocar su vómito.


- Voy por el jabón -Anunció Sarah


Se pusieron a limpiar, la mejor manera era repartirse las tareas. Los chicos tallaban y las chicas secaban.


Por primera vez los gemelos tuvieron piedad de ellas y dejaron descansar esas delicadas manos.


- Pueden creer que sean tan asquerosos? -Sarah dijo mientras restregaba el trapo, dejándolos secos y brillantes. O lo que se suponía que era brillante.


- Los de primer año son un desastre -contestó Maddie- Te apuesto a que estos calderos son suyos, ni yo era tan inútil cuando...


- A Hill Landon, le gustan nuestras bromas -La interrumpió George.


Y ella cerró la boca, odiaba que la interrumpieran. Eso la puso de mal humor por un momento.


- ¿Sigues pensando en eso? -Sarah habló sin verlos a la cara.


- Yo creo que me diría que sí -continuó George- Parecía muy divertida cuando le mostramos nuestros magifuegos, ¿no crees, Fred?


- ¿Le mostraron los magifuegos? -preguntó Maddie dejando el trapo de lado.


- Sí, ¿qué hay con eso? -Los tres la miraron.


- Sólo estábamos probándolos -Dijo George como si no fuera la gran cosa- ¿Qué pasa, Maddie? ¿Te pone celosa?


- Ay si! Ya quisieran -exclamó. En verdad si le había molestado un poco, ella quería ser la primera en verlos.


Así que si, le molestaba el pensar que le habían mostrado su último invento a Hill Landon.


- La cosa es que a Hill le gustaron -Continuó George.- Tal vez le gustaría salir conmigo.


- ¿Contigo? -preguntó Maddie con una mueca.


- Sí, Mad. Conmigo -Se inclinó un poco para estar cerca de ella- Contrario a lo que puedas pensar, soy bastante popular entre las chicas


Fred soltó otra carcajada y Snape les dirigió una mirada severa. Los tres volvieron a concentrarse en los calderos.


- ¿Tú? ¿George Weasley? ¿Popular entre las chicas? -Habló ahora Sarah, con un Susurro en sus labios.


- Bien, díganme la verdad -George olvidó por completo el seguir tallando el caldero- Haz de cuenta que no nos conocemos desde que teníamos cinco años y once años, ¿No saldrían conmigo?


Las chicas se miraron y sonrieron.


- Podría pensarmelo antes, pero sí -Sarah se encogió de hombros.


Las miradas estaban en Maddie.

Ella lo miró. La verdad era que el físico de George no era el motivo por el que nunca se había interesado en él. Era guapo, ambos lo eran. Además, era carismático.


Pero era Georgie. Habían crecido juntos, prácticamente. Maddie vivía cerca de los Weasley, tan cerca que Molly la cuidaba en su casa cuando sus padres tenían que viajar y siempre pasaban las fiestas juntos.


Casi vivían juntos, considerando que habían entrado a Hogwarts el mismo año y habían sido seleccionados para la misma casa.


- Creo que ni aunque piense años -Le dijo con una sonrisa. Llegando la contraria a Sarah.


Fred se aguantó la risa para que Snape no les diera otro castigo, pero George sólo le dedicó una mirada molesta y se concentró de nuevo en su tarea.


- No te enojes, Georgie -El la ignoró, pero ella insistió- Estoy segura de que Hill aceptaría sin pensarlo.


Consiguió sacarle una sonrisa. George siguió tallando su caldero.


Fred le dio un suave golpe en el pie. Maddie levantó la vista y lo miró. El pelirrojo negaba con la cabeza, divertido.


- Te gusta torturarlo -Se inclinó en la mesa y murmuró en voz baja para que su gemelo no pudiese oír.


Maddie le regaló una sonrisa. Ese par eran sus mejores amigos en todo el mundo, y sabía perfectamente cómo sacarlos de quicio, pero George era, por lejos, mucho más fácil. Ella lograba molestarlo en un segundo.


- Cuando acabemos esto, les juro que está vez si los mato -Habló Sarah- Cada que quiero pasar tiempo de calidad con mi amiga, están ustedes


- Sabemos que amas estar con nosotras -George codeó a Fred


- Por supuesto -Dijo obvia- Pero siempre hacen problemas, ¿nunca podemos estar en paz?


- Estamos en paz -Dijeron los dos al mismo tiempo. Con una gran sonrisa.


- Creeles, están en paz -Murmuró Maddie, quién era la única que se mantenía en la tarea.


- Maddie nos mantiene al margen -Fred se estiró y dió un beso en la mejilla de Maddie.


- O eso trato -Murmuró.